El domingo 10 de noviembre el Obispo presidió la celebración realizada con motivo de la Jornada Nacional del Enfermo.
La misa fue concelebrada por el Vicario General de la diócesis, Monseñor Ariel Perez. También estuvo presente el delegado diocesano para la Pastoral de la Salud, el diácono permanente Pedro Bruno.
Es asi, como durante la tarde del domingo, en la Catedral Santa Florentina (partido de Campana), numerosos fieles (adultos mayores, jóvenes y niños) recibieron el sacramento de la Uncion de los enfermos dentro del marco de esta convocatoria especial.
El Obispo bendijo ademas imágenes de Jesus Misericordioso, y San Camilo de Lelis. Las primeras fueron repartidas entre las personas presentes.
Palabras del Obispo durante la celebración
Monseñor Oscar durante la homilía hablo acerca del sentido de la Pastoral de la Salud en la diócesis: “De alguna manera, enfermos podemos estar todos. Podemos padecer algunas enfermedades, pueden ser estados especificos o los achaques propios de los años que se van sumando.
Aqui es donde la Iglesia actua como familia de Dios, y, como en una familia, como hay amor, se da ese cuidado con aquellos miembros que mas lo necesitan: los enfermos.
Tenemos que hacer nosotros lo mismo que hizo el buen samaritano, imitando su actitud. Debemos entender que el envío: “Ve y haz tu lo mismo”, es personal y para cada uno.
Poco a poco, la Pastoral de la salud en nuestra diócesis se va haciendo mas orgánica.
Es fundamental la presencia de grupos laicales : en las visitas a los hospitales, a los hogares y en las mismas familias”
Ademas –agregó el prelado-, “Esta pastoral tiene una bienaventuranza: Vengan, benditos de mi Padre, porque estuve enfermo y me visitaron. Entonces debemos recordar que esta el mismo Señor en aquellos hermanos y hermanas enfermos , a El mismo estamos visitando.” Y también lo relacionó con el significado del cuarto mandamiento: Honrar padre y madre: “Tiene que ver esto también con el cuarto mandamiento: con los padres, por lo que hacen las veces de padres , con los que nos fueron encomendados, o a quienes nosotros mismos hemos sido encomendados. Hacen todos las veces del mismo Dios. “