Nuestro Obispo Oscar presidió la Santa Misa de Pascua en el “Hogar de la Paz y la Alegría” (de la congregación las Hermanas Misioneras de la Caridad, fundada por la Beata Madre Teresa de Calcuta) durante la soleada mañana del domingo 5 de abril. Este se encuentra ubicado en la costanera del partido de Zárate. El padre Lucas Martinez – cura párroco de Ntra. Sra. de Fátima- concelebró la liturgia, participando de ella además el seminarista Claudio Ruiz Díaz. Cabe mencionar que el Hogar pertenece a la jurisdicción de la referida parroquia.
Asistieron numerosos fieles a esta celebración – quienes colmaron la capilla- . Miembros y colaboradores del predio de las Hermanas, representantes de la comunidad de Ntra. Sra. de Fátima y vecinos de la ciudad.
Al finalizar la Eucaristía Monseñor Sarlinga y el padre Lucas, estuvieron saludando y conversando con los asistentes, asi como también con las Hermanas, niñas, señoritas y abuelos que viven en el Hogar.
Reseña de la Homilía de nuestro Obispo Oscar
Al respecto de las palabras del pregón Pascual : “Resucitó mi amor y mi esperanza” , Monseñor explico que en nuestra vida se producen los efectos de el misterio de Fe al respecto de la Resurrección de nuestro Señor Jesus. Nuestra vida debe cambiar entonces en el sentido en el que la Fe me orienta.
Nosotros recibimos la gracia de Dios en la medida de la grandeza de nuestro corazón – nuestra mente e inteligencia, la interioridad de nuestro ser- , tiene que ver entonces en como es la espaciosidad de nuestro “recipiente”. No es que la gracia de Dios sea poca, mediana o mucha, es el “espacio” que le damos nosotros en nuestras vidas. También hay que tener en cuenta como podemos “verter” a otros el contenido de la gracia, no debemos encerrarnos en nosotros mismos. No basta solo con ir a misa, tienen que darse los efectos en la vida cotidiana de haber recibido al Señor en la Eucaristía (en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad). ¿Cuáles son esos efectos? Paciencia, mansedumbre, solidaridad, trabajo proactivo, evangelización – concreta y organizada-. Así como hay consecuencias de recibir la Eucaristía hay también efectos de la Resurrección: hoy resucita nuestro “amor” y nuestra “esperanza”. La esperanza hoy está muy cascoteada, dado que el demonio sabe que si esta no está , se cae en una pendiente sin fin. Por eso es fundamental considerar que esta resucita por y con la Resurrección de Jesus.

Monseñor Oscar durante la homilía

Misa: Ramón – Claudio Ruiz Díaz (seminarista)- el Obispo- Lucas Martinez (cura párroco de Ntra. Sra. de Fátima)

Comunión
Saludos al final de la misa
En la costanera de Zárate, Mons. Oscar y el padre Lucas en la glorieta con la imagen de la Stella Maris recientemente restaurada

