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Diócesis de Zárate – Campana

Ciudad del Vaticano, 13 de abril 2014 (VIS).-El Papa Francisco ha abierto los ritos de la Semana Santa con la solemne celebración litúrgica en la Plaza de San Pedro del Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor.

La ceremonia se ha abierto con la bendición de las palmas y de los ramos de olivo puestos al lado del obelisco de la Plaza, llevados en procesión hasta la entrada de la basílica. En la celebración han tomado parte jóvenes de Roma y de otras diócesis con motivo de la XXIX Jornada Mundial de la Juventud, cuyo lema este año es ‘Bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el Reino de los cielos’.

El Papa ha centrado su homilía en una pregunta: ‘¿ Quién soy yo, delante de Jesús entrando en Jerusalén en este día de fiesta? ¿Quién soy yo, delante de Jesús que sufre?’

”Esta semana -ha dicho el Santo Padre- comienza con una procesión festiva con ramos de olivo: todo el pueblo acoge a Jesús. Los niños y los jóvenes cantan, alaban a Jesús”

”Pero esta semana se encamina hacia el misterio de la muerte de Jesús y de su resurrección. Hemos escuchado la Pasión del Señor. Nos hará bien hacernos una sola pregunta: ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo ante mi Señor? ¿Quién soy yo ante Jesús que entra con fiesta en Jerusalén? ¿Soy capaz de expresar mi alegría, de alabarlo? ¿O guardo las distancias? ¿Quién soy yo ante Jesús que sufre? ”.

”Hemos oído muchos nombres, tantos nombres. El grupo de dirigentes religiosos, algunos sacerdotes, algunos fariseos, algunos maestros de la ley, que habían decidido matarlo. Estaban esperando la oportunidad de apresarlo. ¿Soy yo como uno de ellos?”.

”También hemos oído otro nombre: Judas. 30 monedas. ¿Yo soy como Judas? Hemos escuchado otros nombres: los discípulos que no entendían nada, que se adormentaron mientras el Señor sufría. Mi vida, ¿está adormecida? ¿O soy como los discípulos, que no entendían lo que significaba traicionar a Jesús? ¿O como aquel otro discípulo que quería resolverlo todo con la espada? ¿Soy yo como ellos? ¿Soy yo como Judas, que finge amar y besa al Maestro para entregarlo, para traicionarlo? ¿Soy yo, un traidor? ¿Soy como aquellos dirigentes que organizan a toda prisa un tribunal y buscan falsos testigos? ¿Soy como ellos? Y cuando hago esto, si lo hago, ¿creo que de este modo salvo al pueblo?”.

”¿Soy yo como Pilato? Cuando veo que la situación se pone difícil, ¿me lavo las manos y no sé asumir mi responsabilidad, dejando que condenen ? o condenando yo mismo ? a las personas?”. ¿Soy yo como aquel gentío que no sabía bien si se trataba de una reunión religiosa, de un juicio o de un circo, y que elige a Barrabás? Para ellos da igual: era más divertido, para humillar a Jesús”.

”¿Soy como los soldados que golpean al Señor, le escupen, lo insultan, se divierten humillando al Señor?¿Soy como el Cireneo, que volvía del trabajo, cansado, pero que tuvo la buena voluntad ayudar al Señor a llevar la cruz?¿Soy como aquellos que pasaban ante la cruz y se burlaban de Jesús : ‘¡Él era tan valiente!… Que baje de la cruz y creeremos en él’? Mofarse de Jesús…”

¿Soy yo como aquellas mujeres valientes, y como la Madre de Jesús, que estaban allí y sufrían en silencio? ¿Soy como José, el discípulo escondido, que lleva el cuerpo de Jesús con amor para enterrarlo?¿Soy como las dos Marías que permanecen ante el sepulcro llorando y rezando?”.

”¿Soy como aquellos jefes que al día siguiente fueron a Pilato para decirle: ”Mira que éste ha dicho que resucitaría. Que no haya otro engaño”, y bloquean la vida, bloquean el sepulcro para defender la doctrina, para que no salte fuera la vida?”

”¿Dónde está mi corazón? ¿A cuál de estas personas me parezco? Que esta pregunta nos acompañe durante toda la semana”.

ANGELUS: LA CRUZ DE LA JMJ SEA UNA SEÑAL DE ESPERANZA PARA EL MUNDO

Ciudad del Vaticano, 13 de abril 2016 (VIS).- Al final de la solemne celebración litúrgica del Domingo de Ramos, el Papa rezó el Angelus con los sesenta mil fieles presentes en la Plaza de San Pedro y, antes de la oración mariana, saludó a los 250 delegados, obispos, sacerdotes, religiosos y laicos que han participado en estos días en el encuentro sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud organizado por el Pontificio Consejo de los Laicos.

Así empieza -recordó el Santo Padre- el camino de preparación del próximo encuentro mundial que tendrá lugar en julio de 2016 en Cracovia y cuyo tema será ‘Bienaventurados los misericordiosos porque encontrarán misericordia’. Dentro de poco los jóvenes brasileños entregarán a los polacos la Cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Juan Pablo II, hace treinta años, consignó la Cruz a los jóvenes y les pidió que la llevasen por todo el mundo como signo del amor de Cristo por la humanidad. El próximo 27 de abril tendremos todos la alegría de celebrar la canonización de este Papa junto con Juan XXIII. Juan Pablo II, que dio inicio a las Jornadas Mundiales de la Juventud, será el gran patrono; en la comunión de los santos seguirá siendo para los jóvenes del mundo un padre y un amigo. Pidamos al Señor que la Cruz junto con el icono de María ‘Salus Populi Romani’, sea una señal de esperanza para todos revelando al mundo el amor invencible de Cristo”.

Después de estas palabras tuvo lugar la entrega de la Cruz de la JMJ y Francisco añadió: ”Saludo a todos los romanos y a los peregrinos. Saludo en particular a las delegaciones de Río de Janeiro y de Cracovia encabezadas por sus arzobispos, los cardenales Orani Joao Tempesta y Stanislaw Dziwisz y, en este contexto, tengo la alegría de anunciaros que, si Dios quiere, el próximo 15 de agosto, en Daejeon, en la República de Corea, encontraré a los jóvenes de Asia en su gran encuentro continental”.

”Y ahora -concluyó- rezamos a la Virgen María para que nos ayude a seguir siempre con fe el ejemplo de Jesús”.

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