{"id":9683,"date":"2015-08-11T23:24:27","date_gmt":"2015-08-12T02:24:27","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9683"},"modified":"2015-08-11T23:24:27","modified_gmt":"2015-08-12T02:24:27","slug":"santa-teresa-benedicta-de-la-cruz-9-de-agosto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9683","title":{"rendered":"+ Santa Teresa Benedicta de la Cruz + 9 de agosto +"},"content":{"rendered":"<p>Teresa Benedicta de la Cruz &#8211; Edith Stein (1891-1942) \u00a0monja, Carmelita Descalza, m\u00e1rtir<\/p>\n<p>&#8220;Nos inclinamos profundamente ante el testimonio de la vida y la muerte de Edith Stein, hija extraordinaria de Israel e hija al mismo tiempo del Carmelo, sor Teresa Benedicta de la Cruz; una personalidad que re\u00fane en su rica vida una s\u00edntesis dram\u00e1tica de nuestro siglo. La s\u00edntesis de una historia llena de heridas profundas que siguen doliendo a\u00fan hoy&#8230;; s\u00edntesis al mismo tiempo de la verdad plena sobre el hombre, en un coraz\u00f3n que estuvo inquieto e insatisfecho hasta que encontr\u00f3 descanso en Dios&#8221;. Estas palabras fueron pronunciadas por el Papa Juan Pablo II con ocasi\u00f3n de la beatificaci\u00f3n de Edith Stein en Colonia, el 1 de mayo de 1987.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n fue esta mujer?<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Edith Stein, la \u00faltima de once hermanos, naci\u00f3 en Breslau el 12 de octubre de 1891, la familia festejaba el Yom Kippur, la mayor fiesta hebrea, el d\u00eda de la expiaci\u00f3n. &#8220;Esto hizo, m\u00e1s que ninguna otra cosa, que su madre tuviera una especial predilecci\u00f3n por la hija m\u00e1s peque\u00f1a&#8221;. Precisamente esta fecha de su nacimient\u00f3 fue para la carmelita casi un vaticinio.<\/p>\n<p>El padre, comerciante de maderas, muri\u00f3 cuando Edith no hab\u00eda cumplido a\u00fan dos a\u00f1os. La madre, una mujer muy religiosa, sol\u00edcita y voluntariosa, una persona verdaderamente admirable, al quedarse sola, debi\u00f3 hacer frente tanto al cuidado de la familia como a la gesti\u00f3n de la gran hacienda familiar; pero no consigui\u00f3 mantener en los hijos una fe viva. Edith perdi\u00f3 la fe en Dios. &#8220;Con plena conciencia y por libre elecci\u00f3n dej\u00e9 de rezar&#8221;.<\/p>\n<p>Obtuvo brillantemente la rev\u00e1lida en 1911 y comenz\u00f3 a estudiar german\u00edstica e historia en la Universidad de Breslau, m\u00e1s para tener una base de sustento en el futuro que por aut\u00e9ntica pasi\u00f3n. Su verdadero inter\u00e9s era la filosof\u00eda. Le interesaban tambi\u00e9n los problemas de la mujer. Entr\u00f3 a formar parte de la organizaci\u00f3n &#8220;Asociaci\u00f3n Prusiana para el Derecho Femenino al Voto&#8221;. M\u00e1s tarde escrib\u00eda: &#8221; como bachiller y joven estudiante, fui una feminista radical. Perd\u00ed despu\u00e9s el inter\u00e9s por este asunto. Ahora voy en busca de soluciones puramente objetivas&#8221;.<\/p>\n<p>En 1913, la estudiante Edith Stein se fue a Gottinga para asistir a las clases universitarias de Edmund Husserl, de quien lleg\u00f3 a ser disc\u00edpula y asistente, consiguiendo con \u00e9l el doctorado. Por aquellos tiempos, Edmund Husserl fascinaba al p\u00fablico con un nuevo concepto de verdad: el mundo percibido no solamente exist\u00eda de forma kantiana, como percepci\u00f3n subjetiva. Sus disc\u00edpulos entend\u00edan su filosof\u00eda como un viraje hacia lo concreto. &#8220;Retorno al objetivismo&#8221;. Sin que \u00e9l lo pretendiera, la fenomenolog\u00eda condujo a no pocos disc\u00edpulos y disc\u00edpulas suyos a la fe cristiana. En Gottinga Edith Stein se encontr\u00f3 tambi\u00e9n con el fil\u00f3sofo Max Scheler y este encuentro atrajo su atenci\u00f3n sobre el catolicismo. Pero todo esto no la hizo olvidar el estudio con el que deb\u00eda ganarse el pan en el futuro y, en 1915, super\u00f3 con la m\u00e1xima calificaci\u00f3n el examen de Estado. No obstante, no comenz\u00f3 el periodo de formaci\u00f3n profesional.<\/p>\n<p>Al estallar la primera guerra mundial escrib\u00eda: &#8220;ahora ya no tengo una vida propia&#8221;. Sigui\u00f3 un curso de enfermer\u00eda y prest\u00f3 servicio en un hospital militar austr\u00edaco. Fueron tiempos dif\u00edciles para ella. Atend\u00eda a los ingresados en la secci\u00f3n de enfermos de tifus y prestaba servicio en el quir\u00f3fano, viendo morir a hombres en la flor de su juventud. Al cerrar el hospital militar en 1916, sigui\u00f3 a Husserl a Friburgo en Brisgovia, donde obtuvo el doctorado &#8220;summa cum laude&#8221; con una tesis &#8220;Sobre el problema de la empat\u00eda &#8220;.<\/p>\n<p>Por aquel tiempo le ocurri\u00f3 un hecho importante: observ\u00f3 c\u00f3mo una aldeana entraba en la Catedral de Frankfurt con la cesta de la compra, qued\u00e1ndose un rato para rezar. &#8220;Esto fue para m\u00ed algo completamente nuevo. En las sinagogas y en las iglesias protestantes que he frecuentado los creyentes acuden a las funciones. Aqu\u00ed, sin embargo, una persona entr\u00f3 en la iglesia desierta, come si fuera a conversar en la intimidad. No he podido olvidar lo ocurrido&#8221;. En las \u00faltimas p\u00e1ginas de su tesis de doctorado escribi\u00f3: &#8220;ha habido personas que, tras un cambio imprevisto de su personalidad, han cre\u00eddo encontrar la misericordia divina&#8221;. \u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a esta afirmaci\u00f3n?<br \/>\nEdith Stein ten\u00eda gran amistad con el asistente de Husserl en Gottinga, Adolf Reinach y su esposa. Adolf Reinach muere en Flandes en noviembre de 1917. Edith va a Gottinga. Los Reinach se hab\u00edan convertido al Evangelio. Edith ten\u00eda cierta renuencia ante el encuentro con la joven viuda.<\/p>\n<p>Con gran sorpresa encontr\u00f3 una creyente. &#8220;Este ha sido mi primer encuentro con la cruz y con la fuerza divina que transmite a sus portadores&#8230; Fue el momento en que se desmoron\u00f3 mi irreligiosidad y brill\u00f3 Cristo&#8221;. M\u00e1s tarde escribir\u00e1: &#8220;lo que no estaba en mis planes estaba en los planes de Dios. Arraiga en m\u00ed la convicci\u00f3n profunda de que -visto desde el lado de Dios- no existe la casualidad; toda mi vida, hasta los m\u00e1s m\u00ednimos detalles, est\u00e1 ya trazada en los planes de la Providencia divina y, ante los ojos absolutamente clarividentes de Dios, presenta una coherencia perfectamente ensamblada&#8221;.<\/p>\n<p>En oto\u00f1o de 1918, Edith Stein dej\u00f3 la actividad de asistente de Edmund Husserl porque deseaba trabajar independientemente. La primera vez que volvi\u00f3 a visitar a Husserl despu\u00e9s de su conversi\u00f3n fue en 1930. Tuvo con \u00e9l una discusi\u00f3n sobre la nueva fe de la que la hubiera gustado que participara tambi\u00e9n \u00e9l. Tras ello escribi\u00f3 una frase sorprendente: &#8220;Despu\u00e9s de cada encuentro que me hace sentir la imposibilidad de influenciar directamente, se agudiza en m\u00ed el impulso hacia mi propio holocausto&#8221;.<\/p>\n<p>Edith Stein deseaba obtener la habilitaci\u00f3n para la libre docencia, algo que, por aquel entonces, era inalcanzable para una mujer. A este respecto, Husserl se pronunciaba as\u00ed en un informe: &#8220;Si la carrera universitaria se hiciera accesible a las mujeres, la podr\u00eda recomendar encarecidamente m\u00e1s que a cualquier otra persona para el examen de habilitaci\u00f3n&#8221;. M\u00e1s tarde, sin embargo, se le negar\u00eda la habilitaci\u00f3n a causa de su origen jud\u00edo.<\/p>\n<p>Edith Stein vuelve a Breslau. Escribe art\u00edculos en defensa de la psicolog\u00eda y de las humanidades. Pero lee tambi\u00e9n el Nuevo Testamento, Kierkegaard y el op\u00fasculo de los Ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola. Se da cuenta de que un escrito como \u00e9ste no se le puede simplemente leer, sino que es necesario ponerlo en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>En el verano de 1921 fue durante unas semanas a Bergzabern (Palatinado), a la finca de la Se\u00f1ora Hedwig Conrad-Martius, una disc\u00edpula de Husserl. Esta se\u00f1ora, junto con su esposo, se hab\u00eda convertido al Evangelio. Una tarde Edith encontr\u00f3 en la biblioteca la autobiograf\u00eda de Teresa de \u00c1vila. La ley\u00f3 durante toda la noche. &#8220;Cuando cerr\u00e9 el libro, me dije: esta es la verdad&#8221;.<\/p>\n<p>Considerando retrospectivamente su vida, escrib\u00eda m\u00e1s tarde: &#8220;mi anhelo por la verdad era ya una oraci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>En enero de 1922 Edith Stein se bautiz\u00f3. Era el d\u00eda de la Circuncisi\u00f3n de Jes\u00fas, la acogida de Jes\u00fas en la estirpe de Abraham. Estaba erguida ante la fuente bautismal, vestida con el blanco manto nupcial de Hedwig Conrad-Martius, que hizo de madrina. &#8220;Hab\u00eda dejado de practicar mi religi\u00f3n hebrea y me sent\u00eda nuevamente hebrea solamente tras mi retorno a Dios&#8221;. Ahora tendr\u00e1 siempre conciencia, y no s\u00f3lo intelectualmente, sino de manera tangible, de pertenecer a la estirpe de Cristo. En la fiesta de la Candelaria, una fiesta cuyo origen se remonta tambi\u00e9n al Antiguo Testamento, fue confirmada por el Obispo de Espira en su capilla privada.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, lo primero que hizo fue volver a Breslau. &#8220;Mam\u00e1, soy cat\u00f3lica&#8221;. Las dos lloraron. Hedwig Conrad-Martius escribi\u00f3: &#8220;mira, dos israelitas y en ninguna de ellas hay enga\u00f1o&#8221; (cf. Jn 1, 47).<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, Edith Stein aspira a entrar en el Carmelo, pero sus consejeros espirituales, el Vicario general de Espira y el Padre Przywara, S.J., le impiden dar este paso. Acepta entonces un empleo de profesora de alem\u00e1n e historia en el Instituto y seminario para maestros del Convento dominico de la Magdalena de Espira hasta Pascua de 1931. Por insistencia del Archiabad Raphael Walzer, del convento de Beuron, hace largos viajes para dar conferencias, sobre todo sobre temas femeninos. &#8220;Durante el per\u00edodo inmediatamente precedente y tambi\u00e9n bastante despu\u00e9s de mi conversi\u00f3n&#8230; cre\u00eda que llevar una vida religiosa significaba renunciar a todas las cosas terrenas y vivir solamente con el pensamiento puesto en Dios. Gradualmente, sin embargo, me he dado cuenta de que este mundo exige de nosotros otras muchas cosas&#8230;, creo, incluso, que cuanto m\u00e1s se siente uno atra\u00eddo por Dios, m\u00e1s debe &#8220;salir de s\u00ed mismo&#8221;, en el sentido de dirigirse al mundo para llevar all\u00ed una raz\u00f3n divina para vivir&#8221;. Su programa de trabajo es enorme. Traduce las cartas y los diarios del per\u00edodo precat\u00f3lico de Newmann y la obra Quaestiones disputatae de veritate de Tom\u00e1s de Aquino, en una versi\u00f3n muy libre por amor al di\u00e1logo con la filosofia moderna. El Padre Erich Przywara, S.J., la incit\u00f3 a escribir tambi\u00e9n obras filos\u00f3ficas propias. Aprendi\u00f3 que es posible &#8220;practicar la ciencia al servicio de Dios&#8230; s\u00f3lo por tal motivo he podido decidirme a comenzar una serie de obras cient\u00edficas&#8221;. Encuentra siempre las fuerzas necesarias para su vida y su trabajo en el convento benedictino de Beuron, al que va para pasar all\u00ed las fiestas m\u00e1s importantes del a\u00f1o eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p>En 1931 termina su actividad en Espira. Intenta de nuevo obtener la habilitaci\u00f3n para la libre docencia en Breslau y Friburgo. Todo en vano. Compone entonces una obra sobre los principales conceptos de Tom\u00e1s de Aquino: &#8220;Potencia y acci\u00f3n&#8221;. M\u00e1s tarde har\u00e1 de este ensayo una obra mayor, desarroll\u00e1ndola bajo el t\u00edtulo de Endliches und ewiges Sein (Ser finito y Ser eterno) en el convento de las Carmelitas de Colonia. No fue posible imprimir esta obra durante su vida.<\/p>\n<p>En 1932 se le asigna una c\u00e1tedra en una instituci\u00f3n cat\u00f3lica, el Instituto de Pedagog\u00eda cient\u00edfica de M\u00fcnster, donde tiene la posibilidad de desarrollar su propia antropolog\u00eda. Aqu\u00ed encuentra la manera de unir ciencia y fe, y de hacer comprensible esta cuesti\u00f3n a otros. Durante toda su vida s\u00f3lo quiso ser &#8220;instrumento de Dios&#8221;. &#8220;Quien viene a m\u00ed, deseo conducirlo a \u00c9l &#8220;.<\/p>\n<p>En 19331a noche se cierne sobre Alemania. &#8220;Hab\u00eda o\u00eddo ya antes algo sobre las severas medidas contra los jud\u00edos. Pero ahora comenc\u00e9 de pronto a entender que Dios hab\u00eda puesto una vez m\u00e1s su pesada mano sobre su pueblo y que el destino de este pueblo era tambi\u00e9n el m\u00edo&#8221;. El art\u00edculo de la ley de los nazis sobre la raza ariana hizo imposible que continuara su actividad docente. &#8220;Si aqu\u00ed no puedo continuar, en Alemania ya no hay posibilidades para m\u00ed &#8220;. &#8220;Me hab\u00eda convertido en una extranjera en el mundo&#8221;.<\/p>\n<p>El Archiabad Walzer, de Beuron, ya no le impidi\u00f3 entrar en un convento de Carmelitas. Durante el tiempo que estuvo en Espira hab\u00eda hecho ya el voto de pobreza, castidad y obediencia. En 1933 se presenta a la Madre Priora del Monasterio de Carmelitas de Colonia. &#8220;Solamente la pasi\u00f3n de Cristo nos puede ayudar, no la actividad humana. Mi deseo es participar en ella&#8221;.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s Edith fue a Breslau para despedirse de su madre y de la familia. El 12 de octubre fue el \u00faltimo d\u00eda que pas\u00f3 en su casa, el d\u00eda de su cumplea\u00f1os y, a la vez, la fiesta hebrea de los tabern\u00e1culos. Edith acompa\u00f1a a su madre a la sinagoga. Fue un d\u00eda nada f\u00e1cil para las dos mujeres. &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 la has conocido (la fe cristiana)? No quiero decir nada contra \u00c9l. Habr\u00e1 sido un hombre bueno. Pero \u00bfpor qu\u00e9 se ha hecho Dios? &#8221; . Su madre llor\u00f3. A la ma\u00f1ana siguiente Edith tom\u00f3 el tren para Colonia. &#8220;No pod\u00eda tener una alegr\u00eda arrebatadora. Era demasiado tremendo lo que dejaba atr\u00e1s. Pero yo estaba tranquil\u00edsima, en el puerto de la voluntad de Dios&#8221;. Cada semana escribir\u00e1 despu\u00e9s una carta a su madre. No recibir\u00e1 respuesta. Su hermana Rosa le mandar\u00e1 noticias de casa.<\/p>\n<p>El 14 de octubre Edith Stein entra en el monasterio de las Carmelitas de Colonia. En 1934, el 14 de abril, tuvo lugar la ceremonia de toma de h\u00e1bito. El Archiabad de Beuron celebr\u00f3 la misa. Desde aquel momento Edith Stein llevar\u00e1 el nombre de Sor Teresa Benedicta de la Cruz.<\/p>\n<p>Escribe en 1938: &#8220;bajo la Cruz entend\u00ed el destino del pueblo de Dios que entonces (1933) comenzaba a anunciarse. Pensaba que entendiesen que se trataba de la Cruz de Cristo, que deb\u00edan aceptarla en nombre de todos los dem\u00e1s. Es verdad que hoy entiendo mejor estas cosas, lo que significa ser esposa del Se\u00f1or bajo el signo de la Cruz. Aunque ciertamente nunca ser\u00e1 posible comprender todo esto, puesto que es un secreto&#8221;. El 21 de abril de 1935 hizo los votos temporales. El 14 de septiembre de 1936, en el momento de renovar los votos, muri\u00f3 su madre en Breslau. &#8220;Hasta el \u00faltimo momento mi madre ha permanecido fiel a su religi\u00f3n. Pero, puesto que su fe y su firme confianza en su Dios&#8230; fue lo ultimo que permaneci\u00f3 vivo en su agon\u00eda, conf\u00edo en que haya encontrado un juez muy clemente y que ahora sea mi m\u00e1s fiel abogada, para que tambi\u00e9n yo pueda llegar a la meta&#8221;.<\/p>\n<p>En el recordatorio de su profesi\u00f3n perpetua, el 21 de abril de 1938, hizo imprimir las palabras de San Juan de la Cruz, al que dedicar\u00e1 su \u00faltima obra: &#8220;que ya s\u00f3lo en amar es mi ejercicio &#8220;.<br \/>\nLa entrada de Edith Stein en el convento de las Carmelitas no fue una huida. &#8220;Quien entra en el Carmelo no se pierde para los suyos, sino que le tienen a\u00fan m\u00e1s cercano; y esto porque nuestra profesi\u00f3n es la de dar cuenta de todos a Dios &#8220;. Dio cuenta a Dios sobre todo de su pueblo.<\/p>\n<p>&#8220;Pienso continuamente en la reina Ester, que fue sacada de su pueblo para dar cuenta ante el rey. Yo soy una peque\u00f1a y d\u00e9bil Ester, pero el Rey que me ha elegido es infinitamente grande y misericordioso. Esto es un gran consuelo &#8221; (31.10.1938).<\/p>\n<p>El 9 de noviembre de 1938 se puso de manifiesto ante todo el mundo el odio que ten\u00edan los nazis a los jud\u00edos. Arden las sinagogas, se siembra el terror entre las gentes jud\u00edas. La Madre Superiora de las Carmelitas de Colonia hace todo lo posible para llevar al extranjero a Sor Teresa Benedicta de la Cruz. La noche de fin de a\u00f1o de 1938 cruza la frontera de los Pa\u00edses Bajos y la llevan al monasterio de Carmelitas de Echt, en Holanda. All\u00ed redacta su testamento el 9 de junio de 1939.<\/p>\n<p>&#8220;Ya desde ahora acepto con gozo, en completa sumisi\u00f3n y seg\u00fan su sant\u00edsima voluntad, la muerte que Dios me haya destinado. Ruego al Se\u00f1or que acepte mi vida y muerte&#8230; de manera que el Se\u00f1or sea reconocido por los suyos y que su Reino venga con toda su magnificencia para la salvaci\u00f3n de Alemania y la paz del mundo&#8230; &#8220;.<\/p>\n<p>Ya en el monasterio de Carmelitas de Colonia, a Edith Stein se le hab\u00eda dado permiso para dedicarse a las obras cient\u00edficas. All\u00ed hab\u00eda escrito, entre otras cosas, De la vida de una familia jud\u00eda. &#8220;Deseo narrar simplemente lo que he experimentado al ser hebrea&#8221;. Ante &#8220;la juventud que hoy es educada desde la m\u00e1s tierna edad en el odio a los jud\u00edos&#8230;, nosotros, que hemos sido educados en la comunidad hebrea, tenemos el deber de dar testimonio&#8221;.<\/p>\n<p>En Echt, Edith Stein escribir\u00e1 a toda prisa su ensayo sobre Juan de la Cruz, el m\u00edstico doctor de la Iglesia, con ocasi\u00f3n del cuatrocientos aniversario de su nacimiento, 1542-1942. En 1941 escrib\u00eda a una religiosa con quien ten\u00eda amistad: &#8220;una scientia crucis (la ciencia de la cruz) s\u00f3lamente puede ser entendida si se lleva todo el peso de la cruz. De ello estaba convencida ya desde el primer instante y de todo coraz\u00f3n he pronunciado: Ave, Crux, Spes unica (te saludo, Cruz, \u00fanica esperanza nuestra)&#8221;. Su estudio sobre San Juan de la Cruz lleva como subt\u00edtulo: &#8221; La ciencia de la Cruz &#8220;.<\/p>\n<p>El 2 de agosto de 1942 llega la Gestapo. Edith Stein se encuentra en la capilla con las otras Hermanas. En cinco minutos debe presentarse, junto con su hermana Rosa, que se hab\u00eda bautizado en la Iglesia Cat\u00f3lica y prestaba servicio en las Carmelitas de Echt. Las \u00faltimas palabras de Edith Stein que se oyen en Echt est\u00e1n dirigidas a Rosa: &#8220;Ven, vayamos, por nuestro pueblo&#8221;.<\/p>\n<p>Junto con otros muchos otros jud\u00edos convertidos al cristianismo, las dos mujeres son llevadas al campo de concentraci\u00f3n de Westerbork. Se trataba de una venganza contra el comunicado de protesta de los obispos cat\u00f3licos de los Pa\u00edses Bajos por los progromos y las deportaciones de los jud\u00edos. &#8220;Jam\u00e1s hab\u00eda pensado que los seres humanos pudieran llegar a ser as\u00ed, y tampoco pod\u00eda pensar que mis hermanas y hermanos debieran sufrir as\u00ed&#8230; cada hora rezo por ellos. \u00bfOir\u00e1 Dios mi oraci\u00f3n? En todo caso, oye ciertamente sus lamentos&#8221;. El Prof. Jan Nota, cercano a ella, escribir\u00e1 m\u00e1s tarde: &#8220;para m\u00ed, ella es, en un mundo de negaci\u00f3n de Dios, una testigo de la presencia de Dios&#8221;.<\/p>\n<p>Al amanecer del 7 de agosto sale una expedici\u00f3n de 987 jud\u00edos hacia Auschwitz. El 9 de agosto Sor Teresa Benedicta de la Cruz, junto con su hermana Rosa y muchos otros de su pueblo, muri\u00f3 en las c\u00e1maras de gas de Auschwitz.<\/p>\n<p>Con su beatificaci\u00f3n en Colonia el 1 de mayo de 1987, la Iglesia rindi\u00f3 honores, por decirlo con palabras del Sumo Pont\u00edfice Juan Pablo II, a &#8220;una hija de Israel, que durante la persecuci\u00f3n de los nazis ha permanecido, como cat\u00f3lica, unida con fe y amor al Se\u00f1or Crucificado, Jesucristo, y, como jud\u00eda, a su pueblo &#8220;.<\/p>\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s, en 1997, Teresa Benedicta McCarthy, una peque\u00f1a ni\u00f1a de la ciudad de Boston, en Estados Unidos, fue diagnosticada con un grave e irreversible caso de da\u00f1o hep\u00e1tico luego de consumir una fuerte dosis de medicamentos, se recuper\u00f3 repentinamente apenas sus padres oraron a Edith Stein.<\/p>\n<p>Este hecho, completamente documentado, fue reconocido oficialmente como un milagro, abriendo as\u00ed el camino para la canonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Edith Stein fue canonizada el 11 de octubre de 1998, en una sencilla ceremonia presidida por el Sumo Pont\u00edfice.<\/p>\n<p>Fuente: www.vatican.va<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-9682 aligncenter\" src=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2015\/08\/f3691d84f086504b4087d1433341d30c-171x300.jpg\" alt=\"f3691d84f086504b4087d1433341d30c\" width=\"305\" height=\"452\" \/><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Teresa Benedicta de la Cruz &#8211; Edith Stein (1891-1942) \u00a0monja, Carmelita Descalza, m\u00e1rtir &#8220;Nos inclinamos profundamente ante el testimonio de la vida y la muerte [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9684,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[166],"tags":[],"class_list":["post-9683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9683"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9683\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9685,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9683\/revisions\/9685"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}