{"id":9503,"date":"2015-07-22T10:34:55","date_gmt":"2015-07-22T13:34:55","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9503"},"modified":"2015-07-22T10:34:55","modified_gmt":"2015-07-22T13:34:55","slug":"22-de-julio-santa-maria-magdalena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9503","title":{"rendered":"&#8211; 22 de julio: Santa Maria Magdalena &#8211;"},"content":{"rendered":"<p>Santa Mar\u00eda Magdalena, santa del NT &#8211; 22 de julio<\/p>\n<p>Memoria de santa Mar\u00eda Magdalena, que, liberada por el Se\u00f1or de siete demonios, se convirti\u00f3 en su disc\u00edpula, sigui\u00e9ndole hasta el monte Calvario, y en la ma\u00f1ana de Pascua mereci\u00f3 ser la primera en ver al Salvador retornado de la muerte y llevar a los otros disc\u00edpulos el anuncio de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Catequesis, historia y leyenda se entremezclan en este personaje de Mar\u00eda Magdalena, e incluso quien nunca ha o\u00eddo hablar del Evangelio, ha escuchado su nombre. Aunque es un personaje relevante dentro de los evangelios, si alguien pretendiera trazar hoy una semblanza de la Magdalena, no podr\u00eda dar la espalda a las muchas leyendas, porque son ellas las que m\u00e1s han configurado la lectura del personaje, comenzando por las dificultades para definir a qui\u00e9n estamos verdaderamente celebrando, o, dicho de otro modo: cu\u00e1ntas Mar\u00eda Magdalena hay. Hay tres personajes a los que le caben rasgos de la que celebramos hoy como Mar\u00eda Magdalena:<\/p>\n<p>-En Lucas 7,37-50 se habla de una \u00abpecadora p\u00fablica\u00bb que unge a Jes\u00fas con perfume, lava sus pies con l\u00e1grimas y los seca con sus cabellos. Es, me atrever\u00eda a decir, una de las par\u00e1bolas del perd\u00f3n m\u00e1s conmovedoras de cuantas trae San Lucas, si es que es posible establecer un \u00abranking\u00bb. De esta pecadora no se dice el nombre en ning\u00fan momento, y la escena no est\u00e1 localizada sino \u00aben casa de un fariseo\u00bb, sin que se especifique de ninguna manera d\u00f3nde ocurre; es verdad que la \u00faltima localizaci\u00f3n fue la ciudad de Na\u00edn, pero entre esa escena y la de la pecadora parece haber pasado tiempo, el suficiente para que Jes\u00fas utilice la resurrecci\u00f3n de un muerto como signo del reino en la respuesta a los mensajeros de Juan.<\/p>\n<p>-En el mismo Lucas, 8,2, se menciona por primera vez a Mar\u00eda Magdalena -a la que se supone conocida- como una mujer de la que Jes\u00fas hizo salir siete demonios. \u00abMagdalena\u00bb la identifica como del poblado de Magdala, actual Mejdal, una aldea en la costa del Mar de Galilea, no mencionada en otras partes de la Biblia. Forma parte tambi\u00e9n del grupo de mujeres (en n\u00famero indeterminado, aunque identifica a tres) que anuncia a los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos la resurrecci\u00f3n (Lc 24,10). Esta misma Mar\u00eda Magdalena aparece mencionada en los otros tres evangelios: en Mateo 27-28 tambi\u00e9n como testigo de la muerte y resurrecci\u00f3n, junto con otras mujeres; lo mismo en Marcos 15-16; tambi\u00e9n en Juan aparece asociada al anuncio de la resurrecci\u00f3n, pero con la importante variaci\u00f3n de que es la \u00fanica que est\u00e1 all\u00ed, no entre otras mujeres, adem\u00e1s de que sostiene el impactante di\u00e1logo con Jes\u00fas resucitado, a quien confunde con el jardinero (Jn 20,1-18).<\/p>\n<p>-Mar\u00eda (aunque nunca llamada Magdalena) es tambi\u00e9n el nombre de una de las hermanas de L\u00e1zaro, de quien la otra es Marta. Es la hermana \u00abcontemplativa\u00bb, a tenor de la escena de Lucas 10,38-42 (si es que estas dos hermanas son las mismas Marta y Mar\u00eda hermanas de L\u00e1zaro, que es lo que se considera habitualmente). Esta Mar\u00eda, en Juan 12,3, unge los pies de Jes\u00fas y los seca con sus cabellos. Esta escena se considera normalmente la misma que la llamada \u00abunci\u00f3n en Betania\u00bb (Mt 26,6-13; Mc 14,3-9), aunque debe tenerse presente que en la escena tal como la cuentan los sin\u00f3pticos la mujer que unge a Jes\u00fas no se supone conocida.<\/p>\n<p>Con estos tres referentes la tradici\u00f3n interpretativa ha hecho distintas combinaciones:<br \/>\nEn las iglesias orientales (incluyendo la cat\u00f3lica), no se condsidera que las tres sean la misma, sino que en la fecha de hoy se celebra a Mar\u00eda \u00abla del jarr\u00f3n de alabastro\u00bb, es decir, la an\u00f3nima primera de la lista, a la que eventualmente se identifica, pero no siempre, con Mar\u00eda Magdalena, mientras que \u00abMar\u00eda de Betania\u00bb (es decir, la hermana de L\u00e1zaro y Marta) se celebra en otras fechas (4 de octubre los ortodoxos, 22 de octubre los armenios); tambi\u00e9n el nuevo Martirologio Romano distingue a esta Mar\u00eda de Betania de las otras dos (es decir, la Magdalena y la an\u00f3nima) y la celebra el 29 de julio, junto con L\u00e1zaro y Marta, fecha en la que antes celebr\u00e1bamos s\u00f3lo a Marta.<br \/>\nEn Occidente, san Gregorio Magno identific\u00f3 a las tres mujeres en una sola, y \u00e9sa es la tradici\u00f3n que ha primado durante siglos entre nosotros. Sin embargo no todos los Padres estuvieron de acuerdo con eso, san Agust\u00edn y san Jer\u00f3nimo, por ejemplo, no indican que se trate de la misma mujer; sin embargo san Agust\u00edn opina (en \u00abLa concordancia de los Evangelios\u00bb, cap 2) que Mar\u00eda de Betania y la pecadora an\u00f3nima de Lucas 7 s\u00ed son la misma mujer.<\/p>\n<p>En la actualidad es preferible admitir -desde el punto de vista del relato b\u00edblico- que se trata de tres personas distintas: a dos de ellas las celebramos en el santoral, y una tercera queda sin celebraci\u00f3n: a Mar\u00eda de Betania, como ya he dicho, el 29 de julio, y a Mar\u00eda de Magdala, hoy. Claramente el elogio del Martirologio Romano de hoy explicita no m\u00e1s que lo que puede atribuirse a Mar\u00eda la de Magdala: de ella el Se\u00f1or expuls\u00f3 siete demonios, y fue la que anunci\u00f3 la resurrecci\u00f3n a los ap\u00f3stoles y disc\u00edpulos. La an\u00f3nima pecadora p\u00fablica de Lucas 7 -que bien puede ser un personaje parab\u00f3lico- ha quedado sin entrada en el Martirologio actual.<\/p>\n<p>Debe tenerse presente, de todos modos, que la iconograf\u00eda y la leyenda no tienen distinguidos a los personajes, y por tanto presentar\u00e1n a una con los rasgos de la otra. As\u00ed, lo primero que \u00absabemos\u00bb sobre la Magdalena es que era prostituta. La verdad es que de ninguna de todas estas mujeres mencionadas se dice que haya sido prostituta, pero si a alguna le cabe el mote es a la an\u00f3nima \u00abpecadora p\u00fablica\u00bb de Lucas 7, m\u00e1s que a la Magdalena; siempre teniendo en cuenta que la prostituci\u00f3n no es el \u00fanico pecado p\u00fablico posible, podr\u00eda haber estado casada con un publicano, por ejemplo, o ser rea de cualquier otro pecado p\u00fablico&#8230;<\/p>\n<p>La \u00ableyenda \u00e1urea\u00bb se hace eco de una tradici\u00f3n medieval completamente espuria, pero que sin embargo la encontraremos refleajada en la literatura y en el cine hasta la actualidad: Mar\u00eda Magdalena habr\u00eda sido la prometida de Juan; cuando \u00e9ste sigue a Jes\u00fas, ella, \u00ab&#8230;despechada al verse abandonada por su prometido, se entreg\u00f3 a todos los vicios. Pero, como no conven\u00eda que la vocaci\u00f3n de san Juan fuese la ocasi\u00f3n de la condenaci\u00f3n de Mar\u00eda Magdalena, Nuestro Se\u00f1or la movi\u00f3 misericordiosamente a la penitencia. Y, dado que Mar\u00eda Magdalena hab\u00eda hecho de la carne su mayor deleite, Cristo le concedi\u00f3 sobre todos los dones el don del amor a Dios, que es el mayor deleite espiritual\u00bb (Leyenda \u00e1urea, fragmento citado en Butler).<\/p>\n<p>La alegor\u00eda, prol\u00edfico m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n b\u00edblica que consigue armonizar todo con todo, fue ampliamente utilizada para poder compaginar los tres personajes en uno solo, as\u00ed, para san Gregorio Magno (y para otros autores): \u00ab\u00bfQu\u00e9 se entiende por siete demonios, sino todos los vicios? Pues como en siete d\u00edas se presenta todo el tiempo, as\u00ed el n\u00famero siete representa la universalidad. Mar\u00eda tuvo siete demonios, porque hab\u00eda cometido toda clase de pecados.\u00bb (Homil\u00eda sobre los evangelios, 33, citada en Catena \u00c1urea a Lc 8,3), con lo cual, como se ve, se termina pudiendo convertir una endemoniada en una pecadora p\u00fablica&#8230;<\/p>\n<p>De Mar\u00eda Magdalena s\u00f3lo sabemos que hab\u00eda estado endemoniada y Jes\u00fas le practic\u00f3 exorcismo, escena que no se nos cuenta; el hecho, claro, no tiene nada de especial: Jes\u00fas practic\u00f3, seg\u00fan leemos en los evangelios, muchos exorcismos, e incluso en alg\u00fan caso ech\u00f3 muchos demonios al mismo tiempo (ver el caso de \u00abLegi\u00f3n\u00bb, en Mc 5, uno de los m\u00e1s curiosos exorcismos de Jes\u00fas); si preferimos una interpretaci\u00f3n m\u00e1s \u00abnaturalista\u00bb, hablar de que \u00abexpuls\u00f3 de ella siete demonios\u00bb supone que era v\u00edctima de una enfermedad muy grave. En todo caso su papel en los evangelios no est\u00e1 centrado en su \u00e9poca anterior al discipulado -como en la tradici\u00f3n posterior, que desplaza el centro de inter\u00e9s hacia su estado de pecado o de prostituci\u00f3n, en la versi\u00f3n identificada tradicional, claro-, sino en el especial papel que cumple como disc\u00edpula: anunciar la resurrecci\u00f3n. Es verdad que en los tres sin\u00f3pticos esa funci\u00f3n no es exclusiva de ella, pero de ella puede decirse, al menos, que es identificada fehacientemente:<br \/>\n-Mateo 28.1: \u00abPasado el s\u00e1bado, al alborear el primer d\u00eda de la semana, Mar\u00eda Magdalena y la otra Mar\u00eda fueron a ver el sepulcro.\u00bb<br \/>\n-Marcos 16,1: \u00abPasado el s\u00e1bado, Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la de Santiago y Salom\u00e9 compraron aromas para ir a embalsamarle.\u00bb (bien es verdad que, como veremos, Marcos conoce una tradici\u00f3n ligada de manera exclusiva a la Magdalena)<br \/>\n-Lucas 24,1.10: \u00abEl primer d\u00eda de la semana, muy de ma\u00f1ana, fueron [las mujeres] al sepulcro llevando los aromas que hab\u00edan preparado. [&#8230;] Las que dec\u00edan estas cosas a los ap\u00f3stoles eran Mar\u00eda Magdalena, Juana y Mar\u00eda la de Santiago y las dem\u00e1s que estaban con ellas.\u00bb.<\/p>\n<p>Juan, en cambio, se ci\u00f1e a una tradici\u00f3n que tiene a Mar\u00eda Magdalena como centro de la escena: \u00abEl primer d\u00eda de la semana va Mar\u00eda Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todav\u00eda estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro.\u00bb (20,1). No es todav\u00eda \u00e9sta la escena en la que Jes\u00fas dialoga con ella, sino que ella anuncia a los disc\u00edpulos la tumba vac\u00eda (no todav\u00eda la resurrecci\u00f3n), Juan 20,2; luego Pedro y Juan verifican ese anuncio y comprenden que se trata de la resurrecci\u00f3n (20,9), y reci\u00e9n despu\u00e9s se produce la aparici\u00f3n de Jes\u00fas resucitado a Mar\u00eda Magdalena (Jn 20,11ss). Como se ve, el orden de la informaci\u00f3n sigue un cuidadoso plan catequ\u00e9tico: evidencia de la tumba vac\u00eda (signo); penetraci\u00f3n espiritual en la resurrecci\u00f3n (significado), de la mano de los ap\u00f3stoles; b\u00fasqueda del Se\u00f1or, revelaci\u00f3n (por parte de Jes\u00fas), reconocimiento (por parte de Mar\u00eda). Estas etapas no pueden mezclarse, ni est\u00e1n dispuestas al azar. San Marcos tambi\u00e9n conoce la tradici\u00f3n de la aparici\u00f3n exclusiva a Mar\u00eda Magdalena, y la consigna en 16,9 (\u00abJes\u00fas resucit\u00f3 en la madrugada, el primer d\u00eda de la semana, y se apareci\u00f3 primero a Mar\u00eda Magdalena, de la que hab\u00eda echado siete demonios.\u00bb) pero no elabora la escena con la profundidad catequ\u00edstica y el detalle con que lo hace Juan.<\/p>\n<p>Cabr\u00eda preguntarse por qu\u00e9 Mar\u00eda Magdalena tiene tanta importancia en el evangelio de San Juan. Quiz\u00e1s fue un personaje prominente de la comunidad que rode\u00f3 al surgimiento de ese evangelio. De hecho alguna tradici\u00f3n (pero hay que tomar esas tradiciones siempre con pinzas) asegura que fue a vivir a \u00c9feso con Juan y la Virgen, siempre dando por supuesto, como ocurre con todas las tradiciones de los siglos II y III, que el autor del evangelio de Juan es el mismo que el ap\u00f3stol Juan y que el Disc\u00edpulo Amado y que por lo tanto la Virgen fue a vivir como \u00abmadre donada en la cruz\u00bb del ap\u00f3stol Juan. Aunque no puedan tomarse estas tradiciones como recuerdos exactos de hechos hist\u00f3ricos, posiblemente la localizaci\u00f3n en \u00c9feso ayude a entender al especial vinculaci\u00f3n de Mar\u00eda Magdalena y el evangelio Jo\u00e1nico, una de cuyas etapas tuvo, seg\u00fan afirman los estudiosos, su centro en la ciudad de \u00c9feso. Seg\u00fan la tradici\u00f3n oriental, all\u00ed habr\u00eda muerto la santa.<\/p>\n<p>La escena del reconocimiento del resucitado, protagonizada por Mar\u00eda Magdalena y que s\u00f3lo detalla extensamente Juan, es especialmente bella, dif\u00edcil resistirse a leerla una vez m\u00e1s:<br \/>\n\u00abEstaba Mar\u00eda junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclin\u00f3 hacia el sepulcro, y ve dos \u00e1ngeles de blanco, sentados donde hab\u00eda estado el cuerpo de Jes\u00fas, uno a la cabecera y otro a los pies. D\u00edcenle ellos: &#8220;Mujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras?&#8221; Ella les respondi\u00f3: &#8220;Porque se han llevado a mi Se\u00f1or, y no s\u00e9 d\u00f3nde le han puesto.&#8221; Dicho esto, se volvi\u00f3 y vio a Jes\u00fas, de pie, pero no sab\u00eda que era Jes\u00fas.<br \/>\nLe dice Jes\u00fas: &#8220;Mujer, \u00bfpor qu\u00e9 lloras? \u00bfA qui\u00e9n buscas?&#8221; Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: &#8220;Se\u00f1or, si t\u00fa lo has llevado, dime d\u00f3nde lo has puesto, y yo me lo llevar\u00e9.&#8221;<br \/>\nJes\u00fas le dice: &#8220;Mar\u00eda.&#8221; Ella se vuelve y le dice en hebreo: &#8220;Rabbun\u00ed&#8221; &#8211; que quiere decir: &#8220;Maestro&#8221; -.<br \/>\nD\u00edcele Jes\u00fas: &#8220;No me toques, que todav\u00eda no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.&#8221;<br \/>\nFue Mar\u00eda Magdalena y dijo a los disc\u00edpulos que hab\u00eda visto al Se\u00f1or y que hab\u00eda dicho estas palabras.\u00bb (20,11-18)<br \/>\nEl \u00abno me toques\u00bb es una de las frases que m\u00e1s tinta ha hecho correr en los comentarios, desde interpretaciones literarias, a aleg\u00f3ricas y moralizantes; el sentido literal m\u00e1s obvio parece que es el que expresa san Juan Cris\u00f3stomo: \u00abEsta mujer quer\u00eda tratar todav\u00eda al Se\u00f1or como antes de su pasi\u00f3n, y preocupada con el gozo no comprend\u00eda el admirable cambio operado en la humanidad de Jes\u00fas resucitado\u00bb; sin embargo, alg\u00fan otro sentido menos obvio debe esconder la escena, puesto que, ni siquiera en el contexto del evangelio de Juan, se niega a los disc\u00edpulos que lo puedan tocar resucitado, e incluso Jes\u00fas invita a Tom\u00e1s a que lo haga para verificar su identidad . He aventurado en algunas ocasiones la hip\u00f3tesis de lectura (pero debe tomarse exclusivamente como eso, como una hip\u00f3tesis de lectura que debe ser desarrollada con cuidado, para no imponerle a Juan sentidos que no haya pretendido), que el \u00abno me toques\u00bb puede relacionarse tipol\u00f3gicamente con el \u00abni lo toqu\u00e9is\u00bb que agrega la mujer del G\u00e9nesis al mandato de Dios (Gn 3,3). Podr\u00eda tratarse de una inversi\u00f3n ir\u00f3nica: as\u00ed como con el \u00abni lo toqu\u00e9is\u00bb la mujer se distancia de la captaci\u00f3n profunda del mandato divino y convierte al fruto en un objeto tab\u00fa, as\u00ed en esta escena es el propio Dios quien \u00abagrega\u00bb el \u00abno toques\u00bb, hasta que se consume la totalidad del camino de salvaci\u00f3n abierto en G\u00e9nesis. Vuelvo a repetir que no hay en esto m\u00e1s que la indicaci\u00f3n de una hip\u00f3tesis de lectura, sugerida adem\u00e1s por la ubicaci\u00f3n de las dos escenas en un huerto. Mar\u00eda Magdalena se constituir\u00eda as\u00ed en una de las \u00abcontrafiguras\u00bb (antitypoi) de Eva.<\/p>\n<p>Para finalizar, aunque no merezca el m\u00e1s m\u00ednimo cr\u00e9dito, no puede dejar de mencionarse la tradici\u00f3n que hace a Mar\u00eda Magdalena (junto con Marta y L\u00e1zaro, supuesta la identificaci\u00f3n de la que hablaba al inicio) evangelizadora del sur de la Galia (Provenza), donde pas\u00f3 los \u00faltimos treinta a\u00f1os de su vida, y donde habr\u00eda finalmente muerto, no sin antes ser trasladada milagrosamente desde la caverna de Sainte Baume, donde viv\u00eda, a la capilla de San Maximino para recibir los \u00faltimos sacramentos. En palabras del Butler:<br \/>\n\u00abLa primera menci\u00f3n del viaje de Mar\u00eda Magdalena a la Provenza data del siglo XI, a prop\u00f3sito de las pretendidas reliquias de la santa que se hallaban en la abad\u00eda de V\u00e9zelay, en Borgo\u00f1a. Pero la leyenda no tom\u00f3 su forma definitiva sino hasta el siglo XIII, en la Provenza. A partir de 1279, empez\u00f3 a afirmarse que las reliquias de Santa Mar\u00eda Magdalena se hallaban en V\u00e9zelay, en el convento dominicano de Saint-Maximin. Todav\u00eda en la actualidad es muy popular la peregrinaci\u00f3n a dicho convento y a La Sainte Baume. Pero las investigaciones modernas, especialmente las que llev\u00f3 a cabo Mons. Duchesne, han demostrado que no se pueden considerar como aut\u00e9nticos ni las reliquias, ni el viaje de los amigos del Se\u00f1or a Marsella. As\u00ed pues, a pesar de los clamores de la tradici\u00f3n local francesa, hay que confesar que se trata de una f\u00e1bula.\u00bb (Butler-Guinea, tomo III, p\u00e1g. 170).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santa Mar\u00eda Magdalena, santa del NT &#8211; 22 de julio Memoria de santa Mar\u00eda Magdalena, que, liberada por el Se\u00f1or de siete demonios, se convirti\u00f3 [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9504,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[166],"tags":[],"class_list":["post-9503","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9503"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9503\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9505,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9503\/revisions\/9505"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9504"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}