{"id":9311,"date":"2015-06-27T20:03:08","date_gmt":"2015-06-27T23:03:08","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9311"},"modified":"2015-06-27T20:10:41","modified_gmt":"2015-06-27T23:10:41","slug":"29-de-junio-san-pedro-y-san-pablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9311","title":{"rendered":"29 de junio: San Pedro y San Pablo"},"content":{"rendered":"<p>Queridos lectores, para recodar a estos dos pilares de nuestra Iglesia, les compartimos esta homil\u00eda de Benedicto XVI, durante su \u00faltimo a\u00f1o como Santo Padre.<\/p>\n<p>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI<\/p>\n<p>Bas\u00edlica Vaticana<br \/>\nViernes 29 de junio de 2012<\/p>\n<p>Se\u00f1ores cardenales,<br \/>\nVenerados hermanos en el episcopado y en el sacerdocio,<br \/>\nQueridos hermanos y hermanas<\/p>\n<p>Estamos reunidos alrededor del altar para celebrar la solemnidad de los santos ap\u00f3stoles Pedro y Pablo, patronos principales de la Iglesia de Roma. Est\u00e1n aqu\u00ed presentes los arzobispos metropolitanos nombrados durante este \u00faltimo a\u00f1o, que acaban de recibir el palio, y a quienes va mi especial y afectuoso saludo. Tambi\u00e9n est\u00e1 presente, enviada por Su Santidad Bartolom\u00e9 I, una eminente delegaci\u00f3n del Patriarcado Ecum\u00e9nico de Constantinopla, que acojo con reconocimiento fraterno y cordial. Con esp\u00edritu ecum\u00e9nico me alegra saludar y dar las gracias a \u201cThe Choir of Westminster Abbey\u201d, que anima la liturgia junto con la Capilla Sixtina. Saludo adem\u00e1s a los se\u00f1ores embajadores y a las autoridades civiles: a todos les agradezco su presencia y oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como todos saben, delante de la Bas\u00edlica de San Pedro, est\u00e1n colocadas dos imponentes estatuas de los ap\u00f3stoles Pedro y Pablo, f\u00e1cilmente reconocibles por sus ense\u00f1as: las llaves en las manos de Pedro y la espada entre las de Pablo. Tambi\u00e9n sobre el portal mayor de la Bas\u00edlica de San Pablo Extramuros est\u00e1n representadas juntas escenas de la vida y del martirio de estas dos columnas de la Iglesia. La tradici\u00f3n cristiana siempre ha considerado inseparables a san Pedro y a san Pablo: juntos, en efecto, representan todo el Evangelio de Cristo. En Roma, adem\u00e1s, su vinculaci\u00f3n como hermanos en la fe ha adquirido un significado particular. En efecto, la comunidad cristiana de esta ciudad los consider\u00f3 una especie de contrapunto de los m\u00edticos R\u00f3mulo y Remo, la pareja de hermanos a los que se hace remontar la fundaci\u00f3n de Roma. Se puede pensar tambi\u00e9n en otro paralelismo opuesto, siempre a prop\u00f3sito del tema de la hermandad: es decir, mientras que la primera pareja b\u00edblica de hermanos nos muestra el efecto del pecado, por el cual Ca\u00edn mata a Abel, Pedro y Pablo, aunque humanamente muy diferentes el uno del otro, y a pesar de que no faltaron conflictos en su relaci\u00f3n, han constituido un modo nuevo de ser hermanos, vivido seg\u00fan el Evangelio, un modo aut\u00e9ntico hecho posible por la gracia del Evangelio de Cristo que actuaba en ellos. S\u00f3lo el seguimiento de Jes\u00fas conduce a la nueva fraternidad: aqu\u00ed se encuentra el primer mensaje fundamental que la solemnidad de hoy nos ofrece a cada uno de nosotros, y cuya importancia se refleja tambi\u00e9n en la b\u00fasqueda de aquella plena comuni\u00f3n, que anhelan el Patriarca ecum\u00e9nico y el Obispo de Roma, como tambi\u00e9n todos los cristianos.<\/p>\n<p>En el pasaje del Evangelio de san Mateo que hemos escuchado hace poco, Pedro hace la propia confesi\u00f3n de fe a Jes\u00fas reconoci\u00e9ndolo como Mes\u00edas e Hijo de Dios; la hace tambi\u00e9n en nombre de los otros ap\u00f3stoles. Como respuesta, el Se\u00f1or le revela la misi\u00f3n que desea confiarle, la de ser la \u00abpiedra\u00bb, la \u00abroca\u00bb, el fundamento visible sobre el que est\u00e1 construido todo el edificio espiritual de la Iglesia (cf. Mt 16, 16-19). Pero \u00bfde qu\u00e9 manera Pedro es la roca? \u00bfC\u00f3mo debe cumplir esta prerrogativa, que naturalmente no ha recibido para s\u00ed mismo? El relato del evangelista Mateo nos dice en primer lugar que el reconocimiento de la identidad de Jes\u00fas pronunciado por Sim\u00f3n en nombre de los Doce no proviene \u00abde la carne y de la sangre\u00bb, es decir, de su capacidad humana, sino de una particular revelaci\u00f3n de Dios Padre. En cambio, inmediatamente despu\u00e9s, cuando Jes\u00fas anuncia su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n, Sim\u00f3n Pedro reacciona precisamente a partir de la \u00abcarne y sangre\u00bb: \u00c9l \u00abse puso a increparlo: \u2026 [Se\u00f1or] eso no puede pasarte\u00bb (16, 22). Y Jes\u00fas, a su vez, le replic\u00f3: \u00abAl\u00e9jate de m\u00ed, Satan\u00e1s. Eres para m\u00ed piedra de tropiezo\u2026\u00bb (v. 23). El disc\u00edpulo que, por un don de Dios, puede llegar a ser roca firme, se manifiesta en su debilidad humana como lo que es: una piedra en el camino, una piedra con la que se puede tropezar \u2013 en griego skandalon. As\u00ed se manifiesta la tensi\u00f3n que existe entre el don que proviene del Se\u00f1or y la capacidad humana; y en esta escena entre Jes\u00fas y Sim\u00f3n Pedro vemos de alguna manera anticipado el drama de la historia del mismo papado, que se caracteriza por la coexistencia de estos dos elementos: por una parte, gracias a la luz y la fuerza que viene de lo alto, el papado constituye el fundamento de la Iglesia peregrina en el tiempo; por otra, emergen tambi\u00e9n, a lo largo de los siglos, la debilidad de los hombres, que s\u00f3lo la apertura a la acci\u00f3n de Dios puede transformar.<\/p>\n<p>En el Evangelio de hoy emerge con fuerza la clara promesa de Jes\u00fas: \u00abel poder del infierno\u00bb, es decir las fuerzas del mal, no prevalecer\u00e1n, \u00abnon praevalebunt\u00bb. Viene a la memoria el relato de la vocaci\u00f3n del profeta Jerem\u00edas, cuando el Se\u00f1or, al confiarle la misi\u00f3n, le dice: \u00abYo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, frente a todo el pa\u00eds: frente a los reyes y pr\u00edncipes de Jud\u00e1, frente a los sacerdotes y la gente del campo; luchar\u00e1n contra ti, pero no te podr\u00e1n -non praevalebunt-, porque yo estoy contigo para librarte\u00bb (Jr 1, 18-19). En verdad, la promesa que Jes\u00fas hace a Pedro es ahora mucho m\u00e1s grande que las hechas a los antiguos profetas: \u00c9stos, en efecto, fueron amenazados s\u00f3lo por enemigos humanos, mientras Pedro ha de ser protegido de las \u00abpuertas del infierno\u00bb, del poder destructor del mal. Jerem\u00edas recibe una promesa que tiene que ver con \u00e9l como persona y con su ministerio prof\u00e9tico; Pedro es confortado con respecto al futuro de la Iglesia, de la nueva comunidad fundada por Jesucristo y que se extiende a todas las \u00e9pocas, m\u00e1s all\u00e1 de la existencia personal del mismo Pedro.<\/p>\n<p>Pasemos ahora al s\u00edmbolo de las llaves, que hemos escuchado en el Evangelio. Nos recuerdan el or\u00e1culo del profeta Isa\u00edas sobre el funcionario Eliaqu\u00edn, del que se dice: \u00abColgar\u00e9 de su hombro la llave del palacio de David: lo que \u00e9l abra nadie lo cerrar\u00e1, lo que \u00e9l cierre nadie lo abrir\u00e1\u00bb (Is 22,22). La llave representa la autoridad sobre la casa de David. Y en el Evangelio hay otra palabra de Jes\u00fas dirigida a los escribas y fariseos, a los cuales el Se\u00f1or les reprocha de cerrar el reino de los cielos a los hombres (cf. Mt 23,13). Estas palabras tambi\u00e9n nos ayudan a comprender la promesa hecha a Pedro: a \u00e9l, en cuanto fiel administrador del mensaje de Cristo, le corresponde abrir la puerta del reino de los cielos, y juzgar si aceptar o excluir (cf. Ap 3,7). Las dos im\u00e1genes \u2013 la de las llaves y la de atar y desatar \u2013 expresan por tanto significados similares y se refuerzan mutuamente. La expresi\u00f3n \u00abatar y desatar\u00bb forma parte del lenguaje rab\u00ednico y alude por un lado a las decisiones doctrinales, por otro al poder disciplinar, es decir a la facultad de aplicar y de levantar la excomuni\u00f3n. El paralelismo \u00aben la tierra\u2026 en los cielos\u00bb garantiza que las decisiones de Pedro en el ejercicio de su funci\u00f3n eclesial tambi\u00e9n son v\u00e1lidas ante Dios.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo 18 del Evangelio seg\u00fan Mateo, dedicado a la vida de la comunidad eclesial, encontramos otras palabras de Jes\u00fas dirigidas a los disc\u00edpulos: \u00abEn verdad os digo que todo lo que at\u00e9is en la tierra quedar\u00e1 atado en los cielos, y todo lo que desat\u00e9is en la tierra quedar\u00e1 desatado en los cielos\u00bb (Mt 18,18). Y san Juan, en el relato de las apariciones de Cristo resucitado a los Ap\u00f3stoles, en la tarde de Pascua, refiere estas palabras del Se\u00f1or: \u00abRecibid el Esp\u00edritu Santo; a quienes les perdon\u00e9is los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los reteng\u00e1is, les quedan retenidos\u00bb (Jn 20,22-23). A la luz de estos paralelismos, aparece claramente que la autoridad de atar y desatar consiste en el poder de perdonar los pecados. Y esta gracia, que debilita la fuerza del caos y del mal, est\u00e1 en el coraz\u00f3n del misterio y del ministerio de la Iglesia. La Iglesia no es una comunidad de perfectos, sino de pecadores que se deben reconocer necesitados del amor de Dios, necesitados de ser purificados por medio de la Cruz de Jesucristo. Las palabras de Jes\u00fas sobre la autoridad de Pedro y de los Ap\u00f3stoles revelan que el poder de Dios es el amor, amor que irradia su luz desde el Calvario. As\u00ed, podemos tambi\u00e9n comprender porqu\u00e9, en el relato del evangelio, tras la confesi\u00f3n de fe de Pedro, sigue inmediatamente el primer anuncio de la pasi\u00f3n: en efecto, Jes\u00fas con su muerte ha vencido el poder del infierno, con su sangre ha derramado sobre el mundo un r\u00edo inmenso de misericordia, que irriga con su agua sanadora la humanidad entera.<\/p>\n<p>Queridos hermanos, como recordaba al principio, la tradici\u00f3n iconogr\u00e1fica representa a san Pablo con la espada, y sabemos que \u00e9sta significa el instrumento con el que fue asesinado. Pero, leyendo los escritos del ap\u00f3stol de los gentiles, descubrimos que la imagen de la espada se refiere a su misi\u00f3n de evangelizador. \u00c9l, por ejemplo, sintiendo cercana la muerte, escribe a Timoteo: \u00abHe luchado el noble combate\u00bb (2 Tm 4,7). No es ciertamente la batalla de un caudillo, sino la de quien anuncia la Palabra de Dios, fiel a Cristo y a su Iglesia, por quien se ha entregado totalmente. Y por eso el Se\u00f1or le ha dado la corona de la gloria y lo ha puesto, al igual que a Pedro, como columna del edificio espiritual de la Iglesia.<\/p>\n<p>Queridos Metropolitanos: el palio que os he impuesto, os recordar\u00e1 siempre que hab\u00e9is sido constituidos en y para el gran misterio de comuni\u00f3n que es la Iglesia, edificio espiritual construido sobre Cristo piedra angular y, en su dimensi\u00f3n terrena e hist\u00f3rica, sobre la roca de Pedro. Animados por esta certeza, sint\u00e1monos juntos cooperadores de la verdad, la cual \u2013sabemos\u2013 es una y \u00absinf\u00f3nica\u00bb, y reclama de cada uno de nosotros y de nuestra comunidad el empe\u00f1o constante de conversi\u00f3n al \u00fanico Se\u00f1or en la gracia del \u00fanico Esp\u00edritu. Que la Santa Madre de Dios nos gu\u00ede y nos acompa\u00f1e siempre en el camino de la fe y de la caridad. Reina de los Ap\u00f3stoles, ruega por nosotros.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Fuente: www.news.va<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos lectores, para recodar a estos dos pilares de nuestra Iglesia, les compartimos esta homil\u00eda de Benedicto XVI, durante su \u00faltimo a\u00f1o como Santo Padre. 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