{"id":8689,"date":"2015-04-15T12:40:05","date_gmt":"2015-04-15T15:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8689"},"modified":"2015-04-15T12:40:05","modified_gmt":"2015-04-15T15:40:05","slug":"mensaje-del-papa-para-la-lii-jornada-mundial-de-oracion-por-las-vocaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8689","title":{"rendered":"Mensaje del Papa para la LII Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones"},"content":{"rendered":"<p>El \u00e9xodo, experiencia fundamental de la vocaci\u00f3n: Mensaje del Papa para la LII Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones<\/p>\n<p>Ciudad del Vaticano, 14 de abril 2015 (Vis).&#8221;El \u00e9xodo, experiencia fundamental de la vocaci\u00f3n&#8221;, es el t\u00edtulo del Mensaje del Santo Padre para la 52 Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones, que se celebra el 26 de abril, cuarto domingo de Pascua.<\/p>\n<p>En el texto el Papa recuerda que en la ra\u00edz de toda vocaci\u00f3n cristiana hay un \u00e9xodo que parte de la renuncia a la comodidad y a la rigidez del propio yo para emprender la marcha con confianza, como Abrah\u00e1n, hacia la &#8221;tierra nueva&#8221; que Dios indica. Es una din\u00e1mica que no ata\u00f1e s\u00f3lo a la llamada personal, sino a la acci\u00f3n misionera y evangelizadora de toda la Iglesia que es verdaderamente fiel a su Maestro, &#8221;en la medida en que es una Iglesia &#8221;en salida&#8221;, no preocupada por ella misma, por sus estructuras y sus conquistas, sino m\u00e1s bien capaz de ir, de ponerse en movimiento, de encontrar a los hijos de Dios en su situaci\u00f3n real y de com-padecer sus heridas&#8221;. Una din\u00e1mica, hacia Dios y hacia el hombre que llena la vida de alegr\u00eda y de sentido, como dice Francisco a los j\u00f3venes, invit\u00e1ndoles a no dejar que las incertidumbres frenen sus sue\u00f1os, y a no tener miedo de ponerse en camino.<\/p>\n<p>Sigue el documento integral:<\/p>\n<p>&#8221;Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>El cuarto Domingo de Pascua nos presenta el icono del Buen Pastor que conoce a sus ovejas, las llama por su nombre, las alimenta y las gu\u00eda. Hace m\u00e1s de 50 a\u00f1os que en este domingo celebramos la Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones. Esta Jornada nos recuerda la importancia de rezar para que, como dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos, &#8221;el due\u00f1o de la mies? mande obreros a su mies&#8221; . Jes\u00fas nos dio este mandamiento en el contexto de un env\u00edo misionero: adem\u00e1s de los doce ap\u00f3stoles, llam\u00f3 a otros setenta y dos disc\u00edpulos y los mand\u00f3 de dos en dos para la misi\u00f3n . Efectivamente, si la Iglesia &#8221;es misionera por su naturaleza&#8221;, la vocaci\u00f3n cristiana nace necesariamente dentro de una experiencia de misi\u00f3n. As\u00ed, escuchar y seguir la voz de Cristo Buen Pastor, dej\u00e1ndose atraer y conducir por \u00e9l y consagrando a \u00e9l la propia vida, significa aceptar que el Esp\u00edritu Santo nos introduzca en este dinamismo misionero, suscitando en nosotros el deseo y la determinaci\u00f3n gozosa de entregar nuestra vida y gastarla por la causa del Reino de Dios.<\/p>\n<p>Entregar la propia vida en esta actitud misionera s\u00f3lo ser\u00e1 posible si somos capaces de salir de nosotros mismos. Por eso, en esta 52 Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones, quisiera reflexionar precisamente sobre ese particular &#8221;\u00e9xodo&#8221; que es la vocaci\u00f3n o, mejor a\u00fan, nuestra respuesta a la vocaci\u00f3n que Dios nos da. Cuando o\u00edmos la palabra &#8221;\u00e9xodo&#8221;, nos viene a la mente inmediatamente el comienzo de la maravillosa historia de amor de Dios con el pueblo de sus hijos, una historia que pasa por los d\u00edas dram\u00e1ticos de la esclavitud en Egipto, la llamada de Mois\u00e9s, la liberaci\u00f3n y el camino hacia la tierra prometida. El libro del \u00c9xodo el segundo libro de la Biblia, que narra esta historia, representa una par\u00e1bola de toda la historia de la salvaci\u00f3n, y tambi\u00e9n de la din\u00e1mica fundamental de la fe cristiana. De hecho, pasar de la esclavitud del hombre viejo a la vida nueva en Cristo es la obra redentora que se realiza en nosotros mediante la fe. Este paso es un verdadero y real &#8221;\u00e9xodo&#8221;, es el camino del alma cristiana y de toda la Iglesia, la orientaci\u00f3n decisiva de la existencia hacia el Padre.<\/p>\n<p>En la ra\u00edz de toda vocaci\u00f3n cristiana se encuentra este movimiento fundamental de la experiencia de fe: creer quiere decir renunciar a uno mismo, salir de la comodidad y rigidez del propio yo para centrar nuestra vida en Jesucristo; abandonar, como Abrah\u00e1n, la propia tierra poni\u00e9ndose en camino con confianza, sabiendo que Dios indicar\u00e1 el camino hacia la tierra nueva. Esta &#8221;salida&#8221; no hay que entenderla como un desprecio de la propia vida, del propio modo sentir las cosas, de la propia humanidad; todo lo contrario, quien emprende el camino siguiendo a Cristo encuentra vida en abundancia, poni\u00e9ndose del todo a disposici\u00f3n de Dios y de su reino. Dice Jes\u00fas: &#8221;El que por m\u00ed deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibir\u00e1 cien veces m\u00e1s, y heredar\u00e1 la vida eterna&#8221; . La ra\u00edz profunda de todo esto es el amor. En efecto, la vocaci\u00f3n cristiana es sobre todo una llamada de amor que atrae y que se refiere a algo m\u00e1s all\u00e1 de uno mismo, descentra a la persona, inicia un &#8221;camino permanente, como un salir del yo cerrado en s\u00ed mismo hacia su liberaci\u00f3n en la entrega de s\u00ed y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, m\u00e1s a\u00fan, hacia el descubrimiento de Dios&#8221;.<\/p>\n<p>La experiencia del \u00e9xodo es paradigma de la vida cristiana, en particular de quien sigue una vocaci\u00f3n de especial dedicaci\u00f3n al servicio del Evangelio. Consiste en una actitud siempre renovada de conversi\u00f3n y transformaci\u00f3n, en un estar siempre en camino, en un pasar de la muerte a la vida, tal como celebramos en la liturgia: es el dinamismo pascual. En efecto, desde la llamada de Abrah\u00e1n a la de Mois\u00e9s, desde el peregrinar de Israel por el desierto a la conversi\u00f3n predicada por los profetas, hasta el viaje misionero de Jes\u00fas que culmina en su muerte y resurrecci\u00f3n, la vocaci\u00f3n es siempre una acci\u00f3n de Dios que nos hace salir de nuestra situaci\u00f3n inicial, nos libra de toda forma de esclavitud, nos saca de la rutina y la indiferencia y nos proyecta hacia la alegr\u00eda de la comuni\u00f3n con Dios y con los hermanos. Responder a la llamada de Dios, por tanto, es dejar que \u00e9l nos haga salir de nuestra falsa estabilidad para ponernos en camino hacia Jesucristo, principio y fin de nuestra vida y de nuestra felicidad.<\/p>\n<p>Esta din\u00e1mica del \u00e9xodo no se refiere s\u00f3lo a la llamada personal, sino a la acci\u00f3n misionera y evangelizadora de toda la Iglesia. La Iglesia es verdaderamente fiel a su Maestro en la medida en que es una Iglesia &#8221;en salida&#8221;, no preocupada por ella misma, por sus estructuras y sus conquistas, sino m\u00e1s bien capaz de ir, de ponerse en movimiento, de encontrar a los hijos de Dios en su situaci\u00f3n real y de com-padecer sus heridas. Dios sale de s\u00ed mismo en una din\u00e1mica trinitaria de amor, escucha la miseria de su pueblo e interviene para librarlo . A esta forma de ser y de actuar est\u00e1 llamada tambi\u00e9n la Iglesia: la Iglesia que evangeliza sale al encuentro del hombre, anuncia la palabra liberadora del Evangelio, sana con la gracia de Dios las heridas del alma y del cuerpo, socorre a los pobres y necesitados.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, este \u00e9xodo liberador hacia Cristo y hacia los hermanos constituye tambi\u00e9n el camino para la plena comprensi\u00f3n del hombre y para el crecimiento humano y social en la historia. Escuchar y acoger la llamada del Se\u00f1or no es una cuesti\u00f3n privada o intimista que pueda confundirse con la emoci\u00f3n del momento; es un compromiso concreto, real y total, que afecta a toda nuestra existencia y la pone al servicio de la construcci\u00f3n del Reino de Dios en la tierra. Por eso, la vocaci\u00f3n cristiana, radicada en la contemplaci\u00f3n del coraz\u00f3n del Padre, lleva al mismo tiempo al compromiso solidario en favor de la liberaci\u00f3n de los hermanos, sobre todo de los m\u00e1s pobres. El disc\u00edpulo de Jes\u00fas tiene el coraz\u00f3n abierto a su horizonte sin l\u00edmites, y su intimidad con el Se\u00f1or nunca es una fuga de la vida y del mundo, sino que, al contrario, &#8221;esencialmente se configura como comuni\u00f3n misionera&#8221;.<\/p>\n<p>Esta din\u00e1mica del \u00e9xodo, hacia Dios y hacia el hombre, llena la vida de alegr\u00eda y de sentido. Quisiera dec\u00edrselo especialmente a los m\u00e1s j\u00f3venes que, tambi\u00e9n por su edad y por la visi\u00f3n de futuro que se abre ante sus ojos, saben ser disponibles y generosos. A veces las inc\u00f3gnitas y las preocupaciones por el futuro y las incertidumbres que afectan a la vida de cada d\u00eda amenazan con paralizar su entusiasmo, de frenar sus sue\u00f1os, hasta el punto de pensar que no vale la pena comprometerse y que el Dios de la fe cristiana limita su libertad. En cambio, queridos j\u00f3venes, no teng\u00e1is miedo a salir de vosotros mismos y a poneros en camino. El Evangelio es la Palabra que libera, transforma y hace m\u00e1s bella nuestra vida. Qu\u00e9 hermoso es dejarse sorprender por la llamada de Dios, acoger su Palabra, encauzar los pasos de vuestra vida tras las huellas de Jes\u00fas, en la adoraci\u00f3n al misterio divino y en la entrega generosa a los otros. Vuestra vida ser\u00e1 m\u00e1s rica y m\u00e1s alegre cada d\u00eda.<\/p>\n<p>La Virgen Mar\u00eda, modelo de toda vocaci\u00f3n, no tuvo miedo a decir su &#8221;fiat&#8221; a la llamada del Se\u00f1or. Ella nos acompa\u00f1a y nos gu\u00eda. Con la audacia generosa de la fe, Mar\u00eda cant\u00f3 la alegr\u00eda de salir de s\u00ed misma y confiar a Dios sus proyectos de vida. A Ella nos dirigimos para estar plenamente disponibles al designio que Dios tiene para cada uno de nosotros, para que crezca en nosotros el deseo de salir e ir, con solicitud, al encuentro con los dem\u00e1s. Que la Virgen Madre nos proteja e interceda por todos nosotros&#8221;.<\/p>\n<p>Fuente: www.news.va<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00e9xodo, experiencia fundamental de la vocaci\u00f3n: Mensaje del Papa para la LII Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por las Vocaciones Ciudad del Vaticano, 14 de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8690,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-8689","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8689","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8689"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8689\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8691,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8689\/revisions\/8691"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8690"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8689"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8689"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8689"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}