{"id":8600,"date":"2015-03-30T17:15:53","date_gmt":"2015-03-30T20:15:53","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8600"},"modified":"2015-03-30T17:15:53","modified_gmt":"2015-03-30T20:15:53","slug":"no-hay-humildad-sin-humillacion-dijo-el-papa-en-su-homilia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8600","title":{"rendered":"No hay humildad sin humillaci\u00f3n, dijo el Papa en su homil\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>En una soleada Plaza de San Pedro, adornada para esta ocasi\u00f3n con numerosos olivos y flores, el Papa Francisco presidi\u00f3 la Procesi\u00f3n y la bendici\u00f3n de las Palmas y celebr\u00f3 la Santa Misa del Domingo de Ramos, en coincidencia con la 30\u00aa Jornada Mundial de la Juventud, que este a\u00f1o se celebra a nivel diocesano.<\/p>\n<p>Ante miles de fieles y peregrinos procedentes de numerosos pa\u00edses, el Obispo de Roma afirm\u00f3 en su homil\u00eda que en el centro de esta celebraci\u00f3n, que se presenta tan festiva, est\u00e1 la palabra escuchada precedentemente en el himno de la Carta a los Filipenses, en que leemos que Jes\u00fas \u201cse humill\u00f3 a s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n<p>Palabra que \u2013 como dijo el Papa Bergoglio \u2013 nos desvela el estilo de Dios y del cristiano: la humildad. Un estilo que nunca dejar\u00e1 de sorprendernos y ponernos en crisis: nunca nos acostumbraremos a un Dios humilde.<\/p>\n<p>Tras explicar que humillarse es ante todo el estilo de Dios; porque Dios se humilla para caminar con su pueblo, para soportar sus infidelidades, Francisco destac\u00f3 que en esta semana, la Semana Santa, que nos conduce a la Pascua, seguiremos este camino de la humillaci\u00f3n de Jes\u00fas, puesto que s\u00f3lo as\u00ed ser\u00e1 \u201csanta\u201d tambi\u00e9n para nosotros.<\/p>\n<p>En efecto, el Pont\u00edfice dijo que veremos el desprecio de los jefes del pueblo y sus enga\u00f1os para acabar con \u00e9l. Asistiremos a la traici\u00f3n de Judas, uno de los Doce, que lo vender\u00e1 por treinta monedas. Veremos al Se\u00f1or apresado y tratado como un malhechor; abandonado por sus disc\u00edpulos; llevado ante el Sanedr\u00edn, condenado a muerte, azotado y ultrajado. Escucharemos c\u00f3mo Pedro, la \u201croca\u201d de los disc\u00edpulos, lo negar\u00e1 tres veces. Oiremos los gritos de la muchedumbre, pidiendo que Barrab\u00e1s quede libre y que a \u00e9l lo crucifiquen. Veremos c\u00f3mo los soldados se burlar\u00e1n de \u00e9l, vestido con un manto color p\u00farpura y coronado de espinas. Y despu\u00e9s, a lo largo de la v\u00eda dolorosa y a los pies de la cruz, sentiremos los insultos de la gente y de los jefes, que se r\u00eden de su condici\u00f3n de Rey e Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Esta es la v\u00eda de Dios \u2013 dijo el Papa \u2013 el camino de la humildad. Es el camino de Jes\u00fas, no hay otro. Y no hay humildad sin humillaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de recordar que el Hijo de Dios tom\u00f3 la \u201ccondici\u00f3n de siervo\u201d, Francisco afirm\u00f3 que \u201cla humildad quiere decir servicio, significa dejar espacio a Dios neg\u00e1ndose a uno mismo, \u201cdespoj\u00e1ndose\u201d, como dice la Escritura, porque \u00e9sta es la humillaci\u00f3n m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s destac\u00f3 que hay otra v\u00eda, contraria al camino de Cristo que es la mundanidad. La mundanidad que nos ofrece el camino de la vanidad, del orgullo y del \u00e9xito, que el maligno tambi\u00e9n se la propuso a Jes\u00fas durante cuarenta d\u00edas en el desierto. Pero el Se\u00f1or la rechaz\u00f3 sin dudarlo. Y, con \u00e9l, nosotros podemos vencer esta tentaci\u00f3n, no s\u00f3lo en las grandes ocasiones, sino tambi\u00e9n en las circunstancias ordinarias de la vida.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que el Santo Padre haya puesto de manifiesto la ayuda que nos da el ejemplo de muchos hombres y mujeres que, en silencio y sin hacerse ver, renuncian cada d\u00eda a s\u00ed mismos para servir a los dem\u00e1s como a un familiar enfermo, a un anciano solo o una persona con discapacidad.<\/p>\n<p>Y concluy\u00f3 pidiendo que tambi\u00e9n nosotros emprendamos con decisi\u00f3n este camino, movidos por el amor a nuestro Se\u00f1or y Salvador, quien nos guiar\u00e1 y nos dar\u00e1 fuerza.<\/p>\n<p><strong>Texto de la homil\u00eda del Domingo de Ramos del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>En el centro de esta celebraci\u00f3n, que se presenta tan festiva, est\u00e1 la palabra que hemos escuchado en el himno de la Carta a los Filipenses: \u201cSe humill\u00f3 a s\u00ed mismo\u201d (2, 8). La humillaci\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Esta palabra nos desvela el estilo de Dios y, en consecuencia, el que debe ser del cristiano: la humildad. Un estilo que nunca dejar\u00e1 de sorprendernos y ponernos en crisis: nunca nos acostumbraremos a un Dios humilde.<\/p>\n<p>Humillarse es ante todo el estilo de Dios: Dios se humilla para caminar con su pueblo, para soportar sus infidelidades. Esto se aprecia bien leyendo la historia del \u00c9xodo: \u00a1Qu\u00e9 humillaci\u00f3n para el Se\u00f1or o\u00edr todas aquellas murmuraciones, aquellas quejas! Estaban dirigidas contra Mois\u00e9s, pero, en el fondo, iban contra \u00e9l, contra su Padre, que los hab\u00eda sacado de la esclavitud y los guiaba en el camino por el desierto hasta la tierra de la libertad.<\/p>\n<p>En esta semana, la Semana Santa, que nos conduce a la Pascua, seguiremos este camino de la humillaci\u00f3n de Jes\u00fas. Y s\u00f3lo as\u00ed ser\u00e1 \u201csanta\u201d tambi\u00e9n para nosotros.<\/p>\n<p>Veremos el desprecio de los jefes del pueblo y sus enga\u00f1os para acabar con \u00e9l. Asistiremos a la traici\u00f3n de Judas, uno de los Doce, que lo vender\u00e1 por treinta monedas. Veremos al Se\u00f1or apresado y tratado como un malhechor; abandonado por sus disc\u00edpulos; llevado ante el Sanedr\u00edn, condenado a muerte, azotado y ultrajado. Escucharemos c\u00f3mo Pedro, la \u201croca\u201d de los disc\u00edpulos, lo negar\u00e1 tres veces. Oiremos los gritos de la muchedumbre, soliviantada por los jefes, pidiendo que Barrab\u00e1s quede libre y que a \u00e9l lo crucifiquen. Veremos c\u00f3mo los soldados se burlar\u00e1n de \u00e9l, vestido con un manto color p\u00farpura y coronado de espinas. Y despu\u00e9s, a lo largo de la v\u00eda dolorosa y a los pies de la cruz, sentiremos los insultos de la gente y de los jefes, que se r\u00eden de su condici\u00f3n de Rey e Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Esta es la v\u00eda de Dios, el camino de la humildad. Es el camino de Jes\u00fas, no hay otro. Y no hay humildad sin humillaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al recorrer hasta el final este camino, el Hijo de Dios tom\u00f3 la \u201ccondici\u00f3n de siervo\u201d (Flp 2, 7). En efecto, \u201chumildad quiere decir tambi\u00e9n servicio, significa dejar espacio a Dios neg\u00e1ndose a uno mismo, \u201cdespoj\u00e1ndose\u201d, como dice la Escritura (v. 7). Esta \u2013 este vaciarse \u2013 es la humillaci\u00f3n m\u00e1s grande.<\/p>\n<p>Hay otra v\u00eda, contraria al camino de Cristo: la mundanidad. La mundanidad nos ofrece el camino de la vanidad, del orgullo, del \u00e9xito&#8230; Es la otra v\u00eda. El maligno se la propuso tambi\u00e9n a Jes\u00fas durante cuarenta d\u00edas en el desierto. Pero Jes\u00fas la rechaz\u00f3 sin dudarlo. Y, con \u00e9l, s\u00f3lo con su gracia, con su ayuda, tambi\u00e9n nosotros podemos vencer esta tentaci\u00f3n de la vanidad, de la mundanidad, no s\u00f3lo en las grandes ocasiones, sino tambi\u00e9n en las circunstancias ordinarias de la vida.<\/p>\n<p>En esto, nos ayuda y nos conforta el ejemplo de muchos hombres y mujeres que, en silencio y sin hacerse ver, renuncian cada d\u00eda a s\u00ed mismos para servir a los dem\u00e1s: un familiar enfermo, un anciano solo, una persona con discapacidad, un sin techo&#8230;<\/p>\n<p>Pensemos tambi\u00e9n en la humillaci\u00f3n de los que, por mantenerse fieles al Evangelio, son discriminados y sufren las consecuencias en su propia carne. Y pensemos en nuestros hermanos y hermanas perseguidos por ser cristianos, los m\u00e1rtires de hoy \u2013 hay tantos \u2013 no reniegan de Jes\u00fas y soportan con dignidad insultos y ultrajes. Lo siguen por su camino. Podemos hablar en verdad de \u201cuna nube de testigos\u201d: los m\u00e1rtires de hoy (cf. Hb 12, 1).<\/p>\n<p>Durante esta Semana Santa, pong\u00e1monos tambi\u00e9n nosotros en este camino de la humildad, con tanto amor a \u00c9l, a nuestro Se\u00f1or y Salvador. El amor nos guiar\u00e1 y nos dar\u00e1 fuerza. Y, donde est\u00e1 \u00e9l, estaremos tambi\u00e9n nosotros (cf. Jn 12, 26).<\/p>\n<p>Fuente: www.news.va<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una soleada Plaza de San Pedro, adornada para esta ocasi\u00f3n con numerosos olivos y flores, el Papa Francisco presidi\u00f3 la Procesi\u00f3n y la bendici\u00f3n [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8601,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-8600","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8600"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8602,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8600\/revisions\/8602"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8601"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}