{"id":8533,"date":"2015-03-19T21:38:06","date_gmt":"2015-03-20T00:38:06","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8533"},"modified":"2015-03-19T21:38:06","modified_gmt":"2015-03-20T00:38:06","slug":"orientaciones-pastorales-para-el-trienio-2015-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8533","title":{"rendered":"Orientaciones pastorales para el trienio 2015-2017"},"content":{"rendered":"<p>Orientaciones pastorales para el trienio 2015-2017<\/p>\n<p><strong>\u201cFelices los misericordiosos porque obtendr\u00e1n misericordia\u201d <\/strong><\/p>\n<p><strong>(Mt 5, 7)<\/strong><\/p>\n<p>I. Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>II. La misi\u00f3n como expresi\u00f3n de la misericordia de Dios<\/p>\n<p>III. La Eucarist\u00eda.<br \/>\nFuente de la misericordia, la misi\u00f3n y la alegr\u00eda<br \/>\nLa misericordia<br \/>\nLa misi\u00f3n<br \/>\nLa alegr\u00eda<br \/>\nA\u00f1o Santo extraordinario de la Misericordia<\/p>\n<p>IV. Acontecimientos y \u00e1reas pastorales destacadas para el trienio 2015-2017<br \/>\nCongreso Eucar\u00edstico Nacional y el Bicentenario de la Patria, 2016<br \/>\nPastoral Familiar<br \/>\nPastoral juventud<br \/>\nLa parroquia<br \/>\nLa catequesis<br \/>\nPresb\u00edteros y di\u00e1conos<br \/>\nConsagrados y consagradas<br \/>\nVocaciones<\/p>\n<p>V. Conclusi\u00f3n<br \/>\nOrientaciones pastorales para el trienio 2015-2017<\/p>\n<p><strong>\u201cFelices los misericordiosos porque obtendr\u00e1n misericordia\u201d <\/strong><br \/>\n<strong>(Mt 5, 7) <\/strong><\/p>\n<p>I. Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n del Papa Francisco ha sido un regalo de Dios para la Iglesia que peregrina en Argentina. En un mensaje al Pueblo de Dios con motivo de su elecci\u00f3n dec\u00edamos los obispos: \u201cEn nuestra tierra y en tantas partes del mundo, la gente manifest\u00f3 no solamente su sorpresa, sino su gozo y su esperanza. Sentimientos que fueron vividos por creyentes y no creyentes. Nos complace ver en dichas reacciones la mano misericordiosa de nuestro Padre Dios, que camina con su pueblo en todo tiempo, y que nos ha bendecido en nuestros d\u00edas con la abundancia de sus dones.\u201d<br \/>\nAl mismo tiempo, este don de Dios, es una llamada a una mayor entrega evangelizadora. El Se\u00f1or nos interpela a profundizar nuestro compromiso de disc\u00edpulos misioneros, para ofrecer la esperanza a este mundo, necesitado de Dios y de sus dones de justicia, amor y paz.<br \/>\nEl Santo Padre, al poco tiempo, invit\u00f3 a la Iglesia que peregrina en Argentina, a trav\u00e9s de una carta enviada a los obispos, a continuar con mayor empe\u00f1o, la tarea evangelizadora y misionera. Nos dec\u00eda que en el \u201cDocumento de Aparecida\u201d y en \u201cNavega mar adentro\u201d se encuentran las orientaciones pastorales necesarias para este momento de la historia. En particular pide una especial preocupaci\u00f3n por crecer en la Misi\u00f3n continental indicando que la acci\u00f3n pastoral debe ser misionera para llegar a todas las periferias de la sociedad. La evangelizaci\u00f3n es la raz\u00f3n de ser de la Iglesia y por eso debemos vivir su dulce y confortadora alegr\u00eda, con entusiasmo y actitud misionera.<br \/>\nEsta intenci\u00f3n ha quedado de manifiesto m\u00e1s claramente al presentarnos su propuesta pastoral, en la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica \u201cEvangelii Gaudium\u201d (La alegr\u00eda del Evangelio). Este texto es ahora la referencia principal para pensar y desarrollar nuestra tarea pastoral ya que ha sido presentado con un \u201csentido program\u00e1tico\u201d y con una invitaci\u00f3n muy clara: \u201cEspero que todas las comunidades procuren poner los medios necesarios para avanzar en el camino de una conversi\u00f3n pastoral y misionera, que no puede dejar las cosas como est\u00e1n\u201d. (EG 25)<br \/>\nLos obispos miembros de la Comisi\u00f3n Permanente, en los \u00faltimos a\u00f1os, hemos ofrecido al pueblo de Dios, en especial a los agentes de pastoral, unos documentos breves presentando algunas prioridades y orientaciones pastorales teniendo en cuenta los acontecimientos eclesiales y los desaf\u00edos pastorales de cada momento.<br \/>\nPor el mismo motivo acercamos ahora este texto abierto a que se siga trabajando y enriqueciendo con la reflexi\u00f3n en los presbiterios y comunidades eclesiales. Tambi\u00e9n queremos presentar algunos contenidos y prioridades pastorales y misioneras para los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<br \/>\nTomamos como gu\u00eda el magisterio pastoral de Francisco que nos pide ser disc\u00edpulos misioneros de Cristo para una Iglesia \u201cen salida\u201d y destacamos algunos acontecimientos como oportunidades evangelizadoras privilegiadas: la celebraci\u00f3n del Congreso Eucar\u00edstico Nacional a realizarse en Tucum\u00e1n; el Bicentenario de la Independencia de la Patria; la celebraci\u00f3n de los a\u00f1os dedicados a la Vida Consagrada (2015) y a la Misericordia (2016), y la deseada y esperada visita del Santo Padre a la Argentina.<\/p>\n<p>II. La misi\u00f3n como expresi\u00f3n de la misericordia de Dios<\/p>\n<p>A dos a\u00f1os de la elecci\u00f3n del Papa Francisco podemos encontrar, a trav\u00e9s de sus gestos, sus homil\u00edas y sus escritos, algunas insistencias y matices que son propias de su ministerio. Los podr\u00edamos sintetizar en dos expresiones: la misi\u00f3n y la misericordia.<br \/>\nLa actitud misionera va estrechamente unida a la identidad del cristiano. Y la renovaci\u00f3n pastoral y estructural de la Iglesia debe tener como fundamento esta orientaci\u00f3n. La conversi\u00f3n pastoral y la transformaci\u00f3n de las estructuras caducas, ser\u00e1n posibles si son guiadas y tocadas por esta dimensi\u00f3n misionera, que se hace visible con las actitudes de cercan\u00eda y encuentro. (cfr. EG N\u00ba 169ss).<br \/>\nPero, para que el impulso misionero no quede simplemente en un esfuerzo funcionalista la misi\u00f3n tiene como fin poner de manifiesto la misericordia de Dios. La comunidad evangelizadora \u201cvive un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva\u201d (EG 24). De este amor recibido surge la misi\u00f3n, que es llegar a todos. Amar de verdad nos lleva al encuentro con el otro para compartir la alegr\u00eda de creer en Jesucristo.<br \/>\nUna Iglesia misionera con estas caracter\u00edsticas se refleja en especial a trav\u00e9s de una \u201cpastoral de la misericordia\u201d. La misericordia tiene en s\u00ed misma un movimiento de salida (misionero), ya que es un amor que, descubriendo lo que el coraz\u00f3n sufriente del hermano siente, sale de s\u00ed mismo para acompa\u00f1ar y ayudar, para sanar y curar, para salvar (el buen samaritano). Dios es misericordioso, porque al escuchar el \u201cclamor de su pueblo\u201d sale de s\u00ed mismo en Cristo, que \u201chabita entre nosotros\u201d, para redimirnos y salvarnos.<br \/>\nEn este movimiento de salida, para llegar a las periferias que necesitan la luz del Evangelio, los destinatarios privilegiados son \u201clos pobres y los enfermos, los que suelen ser despreciados y olvidados, aquellos que \u00abno tienen con qu\u00e9 recompensarte\u00bb (Lc 14, 14)\u201d. Hoy y siempre, \u201clos pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio\u201d, y la evangelizaci\u00f3n dirigida gratuitamente a ellos es signo del Reino que Jes\u00fas vino a traer.<br \/>\nNuestra Madre, la Virgen Mar\u00eda, es modelo de lo que debe hacer la Iglesia en este tiempo misionero y misericordioso. \u201cMar\u00eda es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jes\u00fas, con unos pobres pa\u00f1ales y una monta\u00f1a de ternura\u201d. (EG 286). Por lo tanto, podr\u00edamos definir sint\u00e9ticamente el aporte del Papa Francisco con este binomio: la Iglesia evangeliza amando (\u201cmisericordeando\u201d) y cuando ama y es misericordiosa, la Iglesia evangeliza.<\/p>\n<p>III. La Eucarist\u00eda Fuente de la misericordia, la misi\u00f3n, y la alegr\u00eda<\/p>\n<p>14. La celebraci\u00f3n del Congreso Eucar\u00edstico Nacional, a realizarse en Tucum\u00e1n en junio de 2016, nos permite centrar la tarea pastoral y evangelizadora de este tiempo en la Eucarist\u00eda como fuente y culmen de Vida y de Amor para toda la Iglesia. De aqu\u00ed surgen algunas notas que ayudan a delinear un estilo evangelizador para concretar el \u201cprograma pastoral\u201d de Evangelii Gaudium: misioneros alegres y<br \/>\nmisericordiosos.<\/p>\n<p>a. La misericordia<br \/>\nEn la Eucarist\u00eda nos encontramos con el gran amor que Dios nos tiene.<br \/>\n\u201cTanto am\u00f3 Dios al mundo que entreg\u00f3 a su Hijo \u00fanico, para que todo el que cree en \u00c9l tenga vida eterna\u201d (Jn 3, 16). Es fuente del amor misericordioso de Dios que en su Hijo Jesucristo reconcilia al hombre con \u00c9l, perdona, sana y salva. El amor misericordioso se hace alimento para todos y alienta a expresarse en el servicio.<br \/>\nEn las Sagradas Escrituras, la misericordia constituye el amor de Dios que se manifiesta superior a las exigencias de la Alianza, incumplidas por Israel. Es un amor que da, un amor m\u00e1s fuerte que la traici\u00f3n, una gracia m\u00e1s fuerte que el pecado. Este es el amor en el que Dios expresa su verdad porque se revela fiel a s\u00ed mismo; y es tambi\u00e9n un amor entra\u00f1able que nace de una necesidad interior, de una exigencia de su coraz\u00f3n (cfr. Is 49, 15). Frente al mal y en concreto ante el pecado del ser humano y del pueblo, la misericordia ofrece una palpitante imagen del amor que es compasi\u00f3n, ternura, consuelo y magnanimidad. En la entrega de su vida, en sus palabras y en sus gestos, Jesucristo ha hecho visible el rostro misericordioso del Padre.<br \/>\nLa misericordia es la gran novedad ense\u00f1ada por Jes\u00fas en las bienaventuranzas, que hoy debemos mostrar y ense\u00f1ar nosotros, \u201cFelices los misericordiosas, porque obtendr\u00e1n misericordia\u201d (Mt 5, 7). Este estilo misionero cercano, misericordioso y pobre, debe impregnar toda la pastoral, siguiendo aqu\u00ed las huellas trazadas por Santa Teresita, patrona de las misiones, que encontr\u00f3 su vocaci\u00f3n y lugar en la Iglesia al decir: \u201cen el coraz\u00f3n de la Iglesia, que es mi Madre, yo ser\u00e9 el amor\u201d.<br \/>\nIdentificarse con el Hijo de Dios que da la vida, hace que crezca en cada uno el deseo de dar la vida al servicio de los dem\u00e1s, en especial los que sufren y los m\u00e1s pobres. Dice Francisco: \u201cTambi\u00e9n, he dicho algunas veces que la Iglesia se parece a un hospital de campa\u00f1a: tanta gente herida, tanta gente herida\u2026 que nos pide cercan\u00eda, que nos piden aquello que ped\u00edan a Jes\u00fas: cercan\u00eda, proximidad.\u201d<br \/>\nLa misericordia renueva el v\u00ednculo con los hermanos y lleva a vivir en comuni\u00f3n unos con otros. Desde la experiencia del amor y la misericordia se puede desarrollar una \u201ccultura del encuentro\u201d (cfr. EG 88 y 217 &#8211; 221) que tiene como fruto la construcci\u00f3n de la paz. La misericordia alienta a que descubramos y hagamos crecer una vocaci\u00f3n de \u201cbuen samaritano\u201d. Este amor por el hermano ser\u00e1 el v\u00ednculo adecuado para compartir con los dem\u00e1s el mensaje de Jes\u00fas. El encuentro, la cercan\u00eda y la relaci\u00f3n cordial se hace camino evangelizador.<br \/>\nEsta misericordia se recibe como regalo y crece en nosotros mediante el sacramento de la reconciliaci\u00f3n. En \u00e9l nos acercarnos con confianza al Padre para tener la certeza de su perd\u00f3n. \u00c9l es realmente \u00abrico en misericordia\u00bb, y la derrama con abundancia sobre cuantos recurren a \u00e9l con coraz\u00f3n sincero.<\/p>\n<p>b. La misi\u00f3n<br \/>\nLa tarea misionera nace en el encuentro personal con Cristo. Es \u00c9l quien nos env\u00eda a evangelizar y nos invita a llevar su mensaje de salvaci\u00f3n a los hombres y mujeres. En la Eucarist\u00eda Jes\u00fas est\u00e1 vivo y se ofrece a cada uno para renovar la vida con su amor. Esta experiencia de encuentro personal con Jes\u00fas es la que provoca un impulso interior para compartirla con los hermanos, m\u00e1s cercanos y m\u00e1s alejados. La primera motivaci\u00f3n para evangelizar es el amor de Jes\u00fas que ha tocado nuestro coraz\u00f3n, esa experiencia de ser salvados por \u00c9l que nos mueve a amarlo siempre m\u00e1s (EG 264). \u201cLa misi\u00f3n es lo que el amor no puede callar\u201d.<br \/>\nEn cada Eucarist\u00eda, luego de las palabras de la consagraci\u00f3n, suena en nuestros labios el llamado a Jes\u00fas, \u201cVen Se\u00f1or Jes\u00fas\u201d. Y sabemos que la \u201cvenida\u201d de Jes\u00fas provoca escuchar m\u00e1s atentamente el mandato que \u00c9l mismo nos regala, \u201cVayan, Yo los env\u00edo\u201d (Lc 10, 3). Jes\u00fas viene para enviarnos (Mt 28, 19).<br \/>\nLa misi\u00f3n debe inspirar la tarea evangelizadora de la Iglesia desde la perspectiva de una \u201cconversi\u00f3n pastoral\u201d (cfr. EG 25), de tal manera que todas sus acciones se vuelvan m\u00e1s misioneras. Que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea m\u00e1s expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida y favorezca as\u00ed la respuesta positiva de aquellos a quienes Jes\u00fas convoca a su amistad (cfr. EG 27).<br \/>\nEsta inspiraci\u00f3n misionera de la pastoral tiene que abarcar toda la tarea de la Iglesia, a saber: \u201cLa naturaleza \u00edntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria), celebraci\u00f3n de los Sacramentos (leiturgia) y servicio de la caridad (diakonia). Son tareas que se implican mutuamente y no pueden separarse una de otra\u201d.<br \/>\nEl testimonio del amor en la misi\u00f3n orienta el Camino hacia la Verdad que es Vida. De esta manera en la misi\u00f3n, la Iglesia encuentra la raz\u00f3n m\u00e1s profunda de ser. La Iglesia no s\u00f3lo hace la misi\u00f3n, sino que la misi\u00f3n hace a la Iglesia.<\/p>\n<p>c. La alegr\u00eda<br \/>\nEl fruto inmediato del encuentro personal con Cristo y su amor es la alegr\u00eda de coraz\u00f3n. Esta fue la experiencia de los disc\u00edpulos al estar junto al Se\u00f1or Resucitado. El evangelista Juan lo destaca al decir que \u201clos disc\u00edpulos se llenaron de alegr\u00eda cuando vieron al Se\u00f1or\u201d (Jn 20, 20) y Lucas tambi\u00e9n en la imagen eucar\u00edstica del encuentro con los disc\u00edpulos de Ema\u00fas: \u00bfNo ard\u00eda acaso nuestro coraz\u00f3n, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras? (Lc 24, 32; cfr. tambi\u00e9n Lc 24,41.52). La alegr\u00eda pascual del Evangelio llena el coraz\u00f3n y la vida entera de los que se encuentran con Jes\u00fas. Con \u00c9l siempre nace y renace la alegr\u00eda. (EG 1)<br \/>\nEn el Nuevo Testamento la alegr\u00eda se presenta como un regocijo pleno que abraza a la vez el pasado y el futuro. La alegr\u00eda es el don de Dios por excelencia, como Jes\u00fas mismo promete: \u201cLes he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto\u201d (Jn 15,11; 16,24; 17,13). A partir de los acontecimientos que preceden al nacimiento del Salvador, Lucas se\u00f1ala la difusi\u00f3n de la alegr\u00eda (cf. Lc 1,14.44.47; 2,10; cf. Mt 2,10). Y en la experiencia misionera la alegr\u00eda es el fruto de la Buena Noticia que se expande (Lc 10,17).<br \/>\nLa misi\u00f3n consiste entonces en compartir esta alegr\u00eda. La alegr\u00eda del disc\u00edpulo misionero se transforma, para los dem\u00e1s, en la garant\u00eda de que el mensaje que se transmite tiene sentido y cambia la vida: \u201cQuienes se dejan salvar por \u00c9l son liberados del pecado, de la tristeza, del vac\u00edo interior, del aislamiento.\u201d (EG 1)<br \/>\nEsta etapa misionera y evangelizadora tiene que estar marcada por la alegr\u00eda que nace y se nutre en el encuentro con Jes\u00fas Vivo. Cabe recordar aqu\u00ed la expresi\u00f3n de Benedicto XVI, \u201ctambi\u00e9n hoy es necesario un compromiso eclesial m\u00e1s convencido en favor de una nueva evangelizaci\u00f3n para redescubrir la alegr\u00eda de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe.\u201d Queda claro que hoy no ser\u00eda posible transmitir con coherencia el evangelio sino a trav\u00e9s de esta experiencia de alegr\u00eda que regala la Fe en Cristo.<\/p>\n<p>d. A\u00f1o Santo extraordinario de la Misericordia<br \/>\nLa importancia de la misericordia en la tarea evangelizadora y misionera ha quedado de manifiesto en la convocatoria del Santo Padre a un Jubileo extraordinario que tenga en el centro la misericordia de Dios.<br \/>\nSer\u00e1 un A\u00f1o santo de la misericordia, vivido a la luz de la Palabra del Se\u00f1or: \u00abSean misericordiosos como el Padre\u00bb (cf. Lc 6, 36), entre diciembre de 2015 y noviembre de 2016. Es presentado como un camino de conversi\u00f3n espiritual, en el cual no debemos cansarnos de pedir perd\u00f3n. Un camino penitencial, con el coraz\u00f3n abierto, durante un a\u00f1o, para recibir la misericordia de Dios.<br \/>\nEs una oportunidad para buscar de qu\u00e9 manera la Iglesia puede hacer m\u00e1s evidente su misi\u00f3n de ser testigo de la misericordia de Dios. Y, al mismo tiempo, este Jubileo tiene que ayudar a \u201cencontrar la alegr\u00eda de hacer fecunda la misericordia de Dios, con la cual todos estamos llamados a dar consuelo a cada hombre y a cada mujer de nuestro tiempo\u201d.<\/p>\n<p>IV. Acontecimientos y \u00e1reas pastorales destacadas para el trienio 2015-2017<\/p>\n<p>a. Congreso Eucar\u00edstico Nacional y el Bicentenario de la Patria, 2016 33. Con el Congreso Eucar\u00edstico Nacional la Iglesia en Argentina celebra el Bicentenario de la Independencia de la Patria. Ser\u00e1 una oportunidad para hacer presente los valores cristianos que estuvieron en el origen de nuestra independencia, la participaci\u00f3n comprometida por la libertad de tantos hombres y mujeres, consagrados y laicos miembros de la Iglesia y el compromiso necesario hoy para ser una patria de hermanos que viva una mayor comuni\u00f3n, justicia y solidaridad.<br \/>\nEn el lema elegido \u201cJesucristo, Se\u00f1or de la historia, te necesitamos\u201d, se afirma que la historia de nuestra patria no puede comprenderse fuera de la presencia y la fe en Dios, en Jesucristo y en la Virgen Mar\u00eda. Ayuda tambi\u00e9n a comprender c\u00f3mo nuestra Iglesia form\u00f3 parte y es protagonista hoy de la historia del pueblo argentino.<br \/>\nAl mismo tiempo el lema nos lleva confiadamente a buscar que Jes\u00fas siga siendo el eje fundamental de la historia de nuestro pueblo. En un momento donde el individualismo carga sobre los pueblos y emerge como \u00fanica soluci\u00f3n, el Congreso Eucar\u00edstico, en el marco del Bicentenario, tiene que ser una oportunidad para crecer en una convivencia fraterna y comprometida con el bien com\u00fan, y as\u00ed alentar el paso \u201cde habitantes a ciudadanos\u201d corresponsables de la vida social, cultural y pol\u00edtica del pa\u00eds, en especial en este tiempo particular que implica un a\u00f1o eleccionario (a\u00f1o 2015) con cambio de autoridades en el Poder Ejecutivo y Legislativo a nivel Nacional, Provincial y Municipal.<br \/>\nEs tiempo para afianzar y renovar la vocaci\u00f3n de los laicos como fermento evang\u00e9lico en la sociedad (cfr. EG 102) y seguir animando los esfuerzos por dar a conocer a\u00fan m\u00e1s los contenidos de la Doctrina Social de la Iglesia para que sean muchos los que se comprometan en la construcci\u00f3n del bien com\u00fan: \u201cEn la medida en que \u00c9l logre reinar entre nosotros, la vida social ser\u00e1 \u00e1mbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos. Entonces, tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales\u201d (EG 180; cfr EG, Cap\u00edtulo cuarto).<br \/>\nConvocamos a todos a participar activamente de la preparaci\u00f3n y desarrollo del Congreso Eucar\u00edstico y a mantener en el tiempo el compromiso que surja del encuentro con Cristo y los hermanos en tan importante evento pastoral.<\/p>\n<p>b. Pastoral Familiar<br \/>\nLa realizaci\u00f3n del S\u00ednodo de obispos en dos etapas (2014-IIIa Asamblea Extraordinaria y 2015-XIVa Asamblea Ordinaria) sobre el tema \u201cfamilia\u201d revela la importancia que la pastoral familiar tiene hoy en la tarea evangelizadora de la<br \/>\nIglesia.<br \/>\nEl tema elegido para esta segunda etapa, \u201cLa vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n de la familia en la Iglesia y en el mundo contempor\u00e1neo\u201d, nos compromete a nosotros como pastores y a los agentes de pastoral a ser creativos para encontrar caminos que ayuden a los novios a descubrir la belleza de la vocaci\u00f3n matrimonial y a las familias, apreciar la riqueza de la misi\u00f3n que tienen como escuela de vida fundada en el amor de los esposos, y como \u201cIglesia dom\u00e9stica\u201d, es decir, lugar de encuentro con Cristo y fuente e impulso de misi\u00f3n misericordiosa.<br \/>\nLa Iglesia en su pastoral ordinaria cuenta con muchos espacios y oportunidades de encuentro con las familias: en las parroquias, en la catequesis, en las escuelas cat\u00f3licas, en movimientos laicales, etc. Ser\u00e1 necesario, a partir de las orientaciones del S\u00ednodo y sus conclusiones, ir conformando una pastoral familiar diocesana, que incluya la catequesis de preparaci\u00f3n al sacramento del matrimonio, y que ayude a aunar esfuerzos y experiencias para ponerlas al servicio de la evangelizaci\u00f3n y la misi\u00f3n de las familias.<\/p>\n<p>c. Pastoral juventud<br \/>\nLa realizaci\u00f3n de la Jornada Mundial de Juventud, R\u00edo 2013, dej\u00f3 como fruto un renovado entusiasmo de trabajar con m\u00e1s empe\u00f1o en esta \u00e1rea de pastoral con los j\u00f3venes. Muchos j\u00f3venes de nuestras di\u00f3cesis estuvieron presentes y regresaron con un deseo muy fuerte de compartir la fecundidad de esta experiencia con otros j\u00f3venes y \u201chacer l\u00edo\u201d, siendo as\u00ed verdaderos \u201cdisc\u00edpulos y misioneros de Cristo\u201d.<br \/>\nEste renovado entusiasmo en la pastoral juvenil tiene que encontrar cauces de desarrollo y crecimiento en la tarea evangelizadora ordinaria en nuestras parroquias, grupos misioneros, universidades, movimientos de espiritualidad y servicios en la caridad. Es necesario implementar una animaci\u00f3n vocacional de toda la pastoral con j\u00f3venes, para que descubran que Dios los llama a comprometerse con su amor al servicio de los hermanos, en la vocaci\u00f3n sacerdotal, religiosa o matrimonial.<br \/>\nLas escuelas cat\u00f3licas constituyen un \u00e1mbito evangelizador privilegiado para el acompa\u00f1amiento y formaci\u00f3n de los j\u00f3venes. El camino de una pastoral educativa tiene que ir vinculando cada vez m\u00e1s la vida escolar con itinerarios de crecimiento en la fe.<br \/>\nLas graves dificultades que viven muchos de los j\u00f3venes en nuestro pa\u00eds nos interpelan para buscar caminos de mayor compromiso pastoral para acompa\u00f1ar, sanar y en muchos casos liberar de esclavitudes y pobrezas: el flagelo de la droga y el alcohol, la deserci\u00f3n escolar, la precariedad laboral al buscar el primer trabajo, el trabajo esclavo, la prostituci\u00f3n temprana, la falta de contenci\u00f3n familiar, la soledad, el aislamiento por tantas horas en las redes digitales, la discriminaci\u00f3n, etc. (cfr. EG 105 \u2013 106)<br \/>\nNuestra opci\u00f3n pastoral por los j\u00f3venes tiene que intensificar el deseo de que cada \u00e1mbito eclesial donde se encuentren sea \u201ccasa y escuela de comuni\u00f3n\u201d, donde se formen los disc\u00edpulos y misioneros de Cristo al servicio de sus hermanos en el amor y la misericordia.<\/p>\n<p>d. La parroquia<br \/>\nLa parroquia es \u201cla Iglesia que vive entre las casas de sus hijos y de sus hijas\u201d y tiene que presentarse desde estas tres dimensiones: estar todav\u00eda m\u00e1s cerca de la gente, ser \u00e1mbitos de viva comuni\u00f3n y participaci\u00f3n, y orientarse completamente a la misi\u00f3n.25<\/p>\n<p>Estar cerca\u2026 La cercan\u00eda de la parroquia tiene que manifestarse a trav\u00e9s de una atenta escucha de las necesidades del barrio, ciudad o pueblo donde est\u00e1. Los gestos y acciones de misericordia y caridad organizada son las expresiones de una comunidad atenta a los dem\u00e1s, con las puertas abiertas para recibir cordialmente a los que se acercan y llegar a ser \u201cislas de misericordia en medio del mar de la indiferencia\u201d. 48. En esta cercan\u00eda se trata tambi\u00e9n de llevar el Evangelio de persona a persona, sean los m\u00e1s conocidos o los m\u00e1s alejados, mostrando una disposici\u00f3n permanente de compartir con otros el amor de Jes\u00fas (Cfr. EG 127-128).<\/p>\n<p>En comuni\u00f3n y participaci\u00f3n\u2026 La parroquia es lugar privilegiado para que se provoque el encuentro personal y comunitario con Jes\u00fas, y surja el deseo de amarlo, conocerlo y seguirlo. Al mismo tiempo la vida comunitaria en la experiencia de la tarea pastoral en com\u00fan ayuda a descubrir la pertenencia cordial a la Iglesia como la gran familia de los hijos de Dios.<br \/>\nEs bueno recordar e insistir en las ense\u00f1anzas de San Juan Pablo II al terminar las celebraciones del Jubileo del a\u00f1o 2000: trabajar por una espiritualidad de comuni\u00f3n que refleje la puesta en pr\u00e1ctica del mandamiento del amor, \u201cQue se amen los unos a los otros como Yo los he amado\u201d (Jn 13, 34). Esta experiencia debe provocar el deseo de crecer en la vocaci\u00f3n a la santidad, que algunos hermanos nuestros ya la testimonian.<br \/>\nLa animaci\u00f3n o puesta en marcha del Consejo Parroquial de Pastoral y de Asuntos Econ\u00f3micos, es una herramienta necesaria para realizar un discernimiento comunitario y misionero en vistas a la tarea evangelizadora, su organizaci\u00f3n y planificaci\u00f3n, alentando el uso trasparente y solidario de los bienes materiales.<\/p>\n<p>Orientada a la misi\u00f3n\u2026 El gran desaf\u00edo es poner la vida parroquial en estado de misi\u00f3n, es decir en un comprometido camino de conversi\u00f3n pastoral y misionera. \u201cLa reforma de estructuras que exige la conversi\u00f3n pastoral s\u00f3lo puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se vuelvan m\u00e1s misioneras, que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea m\u00e1s expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida y favorezca as\u00ed la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jes\u00fas convoca a su amistad.\u201d (EG 27)<br \/>\nEsta actitud \u201cde salida\u201d deber\u00e1 reflejarse en distintas acciones misioneras en las calles, en las plazas, o en las casas de los vecinos, haciendo que el barrio, la ciudad o pueblo se transforme en un gran santuario donde se pueda encontrar con el Dios que los ama.<br \/>\nPero al mismo tiempo habr\u00e1 que pensar \u00bfC\u00f3mo tener una catequesis en clave misionera, tanto la de iniciaci\u00f3n cristiana como la de preparaci\u00f3n al sacramento del matrimonio? \u00bfC\u00f3mo renovar las instituciones parroquiales desde esta dimensi\u00f3n misionera? \u00bfC\u00f3mo celebrar las fiestas patronales, las novenas con sus procesiones y marchas religiosas, desde un impulso misionero?<\/p>\n<p>Podemos decir entonces que la parroquia no es una \u201cestructura caduca\u201d (EG 28), sin embargo debe renovarse continuamente en \u201cconversi\u00f3n pastoral y misionera\u201d. Lo que hoy espera la Iglesia es que las parroquias sean comunidades<br \/>\nmisioneras y misericordiosas.<\/p>\n<p>e. La catequesis<br \/>\nEl env\u00edo misionero del Se\u00f1or incluye el llamado al crecimiento de la fe. El primer anuncio debe provocar tambi\u00e9n un camino de formaci\u00f3n y de maduraci\u00f3n que lleve al desarrollo de la identidad cristiana como disc\u00edpulos y misioneros de Cristo (Cfr EG Nos 160-162). El Papa Francisco ubica la catequesis en este contexto, d\u00e1ndole un rol fundamental en ella al kerygma (Cfr EG Nos 163-168).<br \/>\nLas conclusiones del IIIer Congreso Nacional de Catequesis realizado en mayo de 2012, han sido presentadas en un conjunto de \u201ccertezas\u201d que deben seguir siendo trabajadas, en relaci\u00f3n a los aportes de Evangelii gaudium, ya que en ellas se reflejan el sentir com\u00fan para una catequesis renovada entre nosotros.<br \/>\nEn ellas se concluye que es prioritario presentar la catequesis como un camino que provoque el encuentro personal con Cristo, desde la presentaci\u00f3n del kerigma, hasta conformar en el catec\u00fameno la identidad de disc\u00edpulo misionero, seg\u00fan el estilo evangelizador de Jes\u00fas.<br \/>\nPara esto es necesario definir un Itinerario Catequ\u00edstico Permanente como lugar de maduraci\u00f3n comunitaria en la fe. La comunidad cristiana es origen, lugar y meta de la catequesis. Junto a esto aparece como necesidad la de presentar un camino de Iniciaci\u00f3n Cristiana catecumenal, incluyendo los tres sacramentos de iniciaci\u00f3n como si fuera la recepci\u00f3n de un \u201cgran sacramento\u201d. Que la Palabra de Dios, la Liturgia, el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica y tambi\u00e9n la Doctrina Social de la Iglesia, sean permanentes referencias para la tarea catequ\u00edstica.<br \/>\nSon muchos los \u00e1mbitos que deben sentirse llamados a renovar la creatividad en la tarea catequ\u00edstica para responder a los desaf\u00edos que se nos plantean: la Parroquia, que sigue siendo el lugar central de la catequesis, la escuela cat\u00f3lica, la familia, los catecumenados de adultos, la piedad popular, los movimientos e instituciones y las Comunidades Eclesiales de Base. Esta es una tarea de toda la comunidad eclesial por lo que debemos -obispos, sacerdotes y catequistas- comprometernos con ella, con un constante y efectivo deseo de formaci\u00f3n permanente para la tarea, una fecunda creatividad pastoral y en profunda fidelidad al Evangelio.<\/p>\n<p>f. Presb\u00edteros y di\u00e1conos<br \/>\nTenemos que dar gracias a Dios por los sacerdotes y di\u00e1conos que viven su ministerio al servicio generoso de los hermanos, encontrando la fuerza para su entrega en el amor de Dios.<br \/>\nEsta entrega de la vida tiene su centro e impulso en la Caridad pastoral, \u201cdonaci\u00f3n de s\u00ed, la total donaci\u00f3n de s\u00ed a la Iglesia, compartiendo el don de Cristo y a su imagen.\u201d As\u00ed lo entendi\u00f3 y lo vivi\u00f3 el Beato Cura Brochero, servidor ejemplar del evangelio y del pueblo de Dios en nuestra patria.<br \/>\nLa Caridad pastoral unifica la vida ministerial, porque invita a encontrar, en todo lo que se hace, una sola y \u00fanica intenci\u00f3n: dar la vida por amor, a Dios y los hermanos, como lo hizo Jes\u00fas. La Caridad pastoral es la que permite, no s\u00f3lo imitar a Cristo sino, m\u00e1s a\u00fan, ser otro Cristo al modo de San Pablo: \u201cYa no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en m\u00ed\u201d (Gal 2, 20). La Caridad pastoral impulsa siempre, porque es propio del amor, a salir de uno mismo renovando la fidelidad, el fervor evang\u00e9lico, la alegr\u00eda de servir y tambi\u00e9n anima a vivir el ministerio desde una profunda espiritualidad misionera (EG 78ss).<br \/>\nLa formaci\u00f3n inicial con los candidatos al ministerio y la formaci\u00f3n permanente del clero y de los di\u00e1conos, tiene que crear el h\u00e1bito interior de dejarse guiar por el Don de la Caridad pastoral y descubrir en el ejercicio del ministerio la fuente de la propia espiritualidad, en la entrega generosa, en el servicio y en el amor por todos.<\/p>\n<p>g. Consagrados y consagradas<br \/>\nDurante el 2015 estamos celebrando el A\u00f1o de la Vida Consagrada. El Papa Francisco lo ha convocado para dar gracias a Dios y hacer memoria por tantos carismas y dones que ha dado a la Iglesia en la vida consagrada, que la embellecen y la preparan para toda obra buena; para vivir el presente con una pasi\u00f3n centrada en la fidelidad al Evangelio y \u201cen Jesucristo como primero y \u00fanico amor\u201d; y abrazar el futuro con una esperanza sostenida en aquel en quien hemos puesto nuestra confianza (cf. 2 Tm 1,12) y para quien \u00abnada es imposible\u00bb (Lc 1,37).<br \/>\nLa vida consagrada, que refleja el mismo modo de vivir de Cristo, es una manifestaci\u00f3n particularmente rica de los bienes evang\u00e9licos y una realizaci\u00f3n m\u00e1s completa del fin de la Iglesia que es la santificaci\u00f3n de la humanidad.<br \/>\nDescubrir a Jes\u00fas como el aut\u00e9ntico tesoro, el \u00fanico esposo y el verdadero Se\u00f1or ha suscitado la respuesta generosa de muchos hermanos y hermanas cuyas vidas entregadas son testimonio y anuncio para toda la Iglesia. Por ello damos gracias a Dios y a los consagrados y consagradas y nos comprometemos a acompa\u00f1arlos desde nuestro lugar en su camino de renovaci\u00f3n y fidelidad.<\/p>\n<p>h. Las vocaciones sacerdotales, religiosas y consagradas<br \/>\n68. \u201cMis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen\u201d (Jn 10, 27). Jes\u00fas quiere establecer con sus amigos una relaci\u00f3n que sea el reflejo de aquella que \u00c9l mismo tiene con el Padre: una relaci\u00f3n de pertenencia rec\u00edproca en la confianza plena, en la \u00edntima comuni\u00f3n. Si alguien se siente atra\u00eddo por Jes\u00fas, si su voz templa su coraz\u00f3n, \u201ces gracias a Dios Padre, que ha puesto en su interior el deseo del amor, de la verdad, de la vida, de la belleza; y Jes\u00fas es todo esto en plenitud. Esto nos ayuda a comprender el misterio de la vocaci\u00f3n, especialmente las llamadas a una especial consagraci\u00f3n\u201d. 69. Jes\u00fas mismo nos invit\u00f3 a pedir con confianza por esta intenci\u00f3n: \u201cRueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha\u201d (Lc 10, 2). Invitamos a todos a rezar pidiendo por el aumento y perseverancia de las vocaciones<br \/>\nsacerdotales, religiosas y consagradas, animando a que muchos j\u00f3venes se pregunten: \u00bfhe escuchado la voz del Se\u00f1or que a trav\u00e9s de un deseo, una inquietud, me invita a seguirlo m\u00e1s de cerca? \u00bfHe tenido ganas de ser ap\u00f3stol de Jes\u00fas? \u201cEs necesario jugarse la juventud por grandes ideales\u201d43<\/p>\n<p>V. Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p>70. Ponemos la mirada en nuestra madre la Virgen Mar\u00eda. Ella es la \u201cprimera misionera\u201d. En la visita a su prima Isabel, lleva en su seno al mismo Jes\u00fas y su sola presencia provoca un \u201csalto de alegr\u00eda\u201d. En Mar\u00eda descubrimos que la misi\u00f3n es servicio de amor, de misericordia, inmediato y sin demora. (cfr. Lc 1, 39 y ss.) 71. Que nuestra madre la Virgen de Luj\u00e1n, Patrona de nuestra Patria, interceda ante su hijo Jesucristo, para que la Iglesia que peregrina en la Argentina sea cada vez m\u00e1s una iglesia misionera, alegre y misericordiosa.<\/p>\n<p>Obispos miembros de la Comisi\u00f3n Permanente de la Conferencia Episcopal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Argentina. 16 de marzo de 2015.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Orientaciones pastorales para el trienio 2015-2017 \u201cFelices los misericordiosos porque obtendr\u00e1n misericordia\u201d (Mt 5, 7) I. Introducci\u00f3n II. 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