{"id":8498,"date":"2015-03-11T23:23:57","date_gmt":"2015-03-12T02:23:57","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8498"},"modified":"2015-03-11T23:27:43","modified_gmt":"2015-03-12T02:27:43","slug":"importancia-de-los-abuelos-en-la-familia-y-en-la-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8498","title":{"rendered":"Importancia de los abuelos en la familia y en la sociedad"},"content":{"rendered":"<p>En su catequesis de la audiencia general, celebrada el segundo mi\u00e9rcoles de marzo en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco continu\u00f3 sus reflexiones sobre la familia, refiri\u00e9ndose en esta ocasi\u00f3n, a la importancia que tienen los abuelos en la familia y en la sociedad.<\/p>\n<p>El Obispo de Roma se refiri\u00f3 a esta etapa especial de la vida que, en cierto sentido, dijo, es novedosa tambi\u00e9n para la espiritualidad cristiana, destacando que las personas mayores tambi\u00e9n tienen una misi\u00f3n que cumplir y una gracia especial que llevar a cabo siguiendo al Se\u00f1or en cada circunstancia.<\/p>\n<p>El Papa Bergoglio destac\u00f3 que el Evangelio de Lucas nos habla de los ancianos Sime\u00f3n y Ana, siempre atentos en espera de la venida del Mes\u00edas, que cuando lo reconocieron recibieron nuevas fuerzas para bendecir a Dios con un hermoso c\u00e1ntico de alabanza.<\/p>\n<p>Y dijo que tambi\u00e9n los abuelos del tiempo actual est\u00e1n llamados a formar un coro permanente en el gran santuario espiritual de nuestro mundo, acompa\u00f1ando con su oraci\u00f3n y testimonio a quienes luchan en la vida.<\/p>\n<p>Tras destacar que la oraci\u00f3n de los mayores representa un gran don para la Iglesia, con la sabidur\u00eda de sus palabras, Francisco afirm\u00f3 que el coraz\u00f3n de los abuelos, libre de resentimientos pasados y de ego\u00edsmos presentes, tiene un atractivo especial para los j\u00f3venes, que esperan encontrar en ellos un apoyo firme en su fe y sentido para su vida.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa<\/strong><\/p>\n<p>La familia: los abuelos<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p>En la catequesis de hoy proseguimos la reflexi\u00f3n sobre los abuelos, considerando el valor y la importancia de su rol en la familia. Lo hago identific\u00e1ndome en estas personas, porque yo tambi\u00e9n pertenezco a este grupo de edad.<\/p>\n<p>Cuando estuve en Filipinas, los filipinos, los habitantes de las Filipinas, el pueblo filipino me saludaba diciendo: \u201cLolo Kiko\u201d, es decir, \u201cabuelo Francisco\u201d, \u201cLolo Kiko\u201d dec\u00edan. Es importante subrayar una primera cosa: es verdad que la sociedad tiende a descartarnos, pero ciertamente el Se\u00f1or no, \u00bfeh? El Se\u00f1or no nos descarta jam\u00e1s. \u00c9l nos llama a seguirlo en cada edad de la vida y tambi\u00e9n la ancianidad contiene una gracia y una misi\u00f3n, una verdadera vocaci\u00f3n del Se\u00f1or. La ancianidad es una vocaci\u00f3n. No es el momento todav\u00eda de \u201ctirar los remos en la barca\u201d. Este periodo de la vida es diverso de los precedentes, no hay dudas: debemos tambi\u00e9n \u201cinvent\u00e1rnoslo\u201d un poco, porque nuestras sociedades no est\u00e1n listas, espiritualmente y moralmente, para darle a \u00e9ste, en este momento, su pleno valor. Una vez, en efecto, no era tan normal tener tiempo a disposici\u00f3n, hoy lo es mucho m\u00e1s. Y tambi\u00e9n la espiritualidad cristiana ha sido tomada un poco de sorpresa, y se trata de delinear una espiritualidad de las personas ancianas. \u00a1Pero gracias a Dios, no faltan los testimonios de santos y santas!<\/p>\n<p>Me ha impresionado mucho la \u201cJornada de los ancianos\u201d que hicimos aqu\u00ed en la plaza de San Pedro el a\u00f1o pasado, la plaza estaba llena: escuch\u00e9 historias de ancianos que se entregan por los otros. Y tambi\u00e9n historias de parejas, de matrimonios, que vienen y dicen: \u201cpero hoy cumplimos 50 a\u00f1os de matrimonio\u201d, \u201choy cumplimos 60 a\u00f1os de matrimonio\u201d\u2026yo digo, pero: \u00a1h\u00e1ganlo ver a los j\u00f3venes que se cansan r\u00e1pido! El testimonio de los ancianos en la fidelidad. Y en esta plaza hab\u00eda tantos ese d\u00eda. Es una reflexi\u00f3n para continuar, en \u00e1mbito ya sea eclesial que civil. Es la imagen de Sime\u00f3n y Ana, de los cuales nos habla el Evangelio de la infancia de Jes\u00fas, compuesto por San Lucas. Eran ciertamente ancianos, el \u201cviejo\u201d y la \u201cprofetisa\u201d Ana, que ten\u00eda 84 a\u00f1os. No escond\u00eda la edad esta mujer. El Evangelio dice que esperaban la venida de Dios, cada d\u00eda, con gran fidelidad, desde hac\u00eda muchos a\u00f1os. Quer\u00edan precisamente verlo aquel d\u00eda, captar los signos, intuir el comienzo. Quiz\u00e1s estaban tambi\u00e9n ya un poco resignados a morir antes: pero aquella larga espera continuaba a ocupar toda su vida, no ten\u00edan compromisos m\u00e1s importantes que \u00e9ste: esperar al Se\u00f1or y rezar. Y bien, cuando Mar\u00eda y Jos\u00e9 llegaron al templo para cumplir las prescripciones de la Ley, Sime\u00f3n y Ana dieron un salto, animados por el Esp\u00edritu Santo (cfr. Lc 2, 27). El peso de la edad y de la espera desapareci\u00f3 en un momento. Ellos reconocieron al Ni\u00f1o y descubrieron una nueva fuerza, para una nueva tarea: dar gracias y dar testimonio por este Signo de Dios. Sime\u00f3n improvis\u00f3 un bell\u00edsimo himno de j\u00fabilo (cfr. Lc, 2, 29-32) \u2013 fue un poeta en aquel momento &#8211; y Ana se transform\u00f3 en la primera predicadora de Jes\u00fas: \u201chablaba del Ni\u00f1o a cuantos esperaban la redenci\u00f3n de Jerusal\u00e9n\u201d (Lc 2,38).<\/p>\n<p>Queridos abuelos, queridos ancianos, \u00a1pong\u00e1monos en la estela de estos viejos extraordinarios! Volv\u00e1monos tambi\u00e9n nosotros un poco \u2018poetas de la oraci\u00f3n\u2019: tom\u00e9mosle el gusto a buscar palabras nuestras, recobremos aquellas que nos ense\u00f1a la Palabra de Dios. \u00a1Es un gran don para la Iglesia, la oraci\u00f3n de los abuelos y de los ancianos! La oraci\u00f3n de los ancianos y abuelos es un don para la Iglesia, \u00a1es una riqueza! Una gran inyecci\u00f3n de sabidur\u00eda tambi\u00e9n para la entera sociedad humana: sobre todo para aquella que est\u00e1 demasiado ocupada, demasiado absorbida, demasiado distra\u00edda. Alguien tiene que cantar, tambi\u00e9n para ellos; cantar los signos de Dios, proclamar los signos de Dios, \u00a1rezar por ellos! Miremos a Benedicto XVI, quien ha elegido pasar en la oraci\u00f3n y en la escucha de Dios la \u00faltima parte de su vida. \u00a1Esto es bello! Un gran creyente del siglo pasado, de tradici\u00f3n ortodoxa, Olivier Cl\u00e9ment, dec\u00eda: \u201cUna civilizaci\u00f3n en la que ya no se ora es una civilizaci\u00f3n en la que la vejez carece de sentido. Y esto es aterrador, tenemos necesidad de ancianos que oren porque la vejez se nos da para esto\u201d. Tenemos necesidad de ancianos que recen porque la vejez se nos da precisamente para esto. Es una bella cosa la oraci\u00f3n de los ancianos.<\/p>\n<p>Nosotros podemos agradecer al Se\u00f1or por los beneficios recibidos, y llenar el vac\u00edo de ingratitud que lo rodea. Podemos interceder por las expectativas de las nuevas generaciones y dar dignidad a la memoria y los sacrificios de aquellas pasadas. Nosotros podemos recordar a los j\u00f3venes ambiciosos que una vida sin amor es \u00e1rida. Podemos decirles a los j\u00f3venes temerosos que la angustia del futuro se puede vencer. Podemos ense\u00f1ar a los j\u00f3venes demasiado enamorados de s\u00ed mismos, que hay m\u00e1s alegr\u00eda en dar que en recibir. Los abuelos y abuelas forman el \u201ccoro\u201d permanente de un gran santuario espiritual, donde la oraci\u00f3n de s\u00faplica y el c\u00e1ntico de alabanza sostienen la comunidad que trabaja y lucha en el campo de la vida.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n, finalmente, purifica incesantemente el coraz\u00f3n. La alabanza y la s\u00faplica a Dios previenen el endurecimiento del coraz\u00f3n en el resentimiento y el ego\u00edsmo. \u00a1Qu\u00e9 feo es el cinismo de un anciano que ha perdido el sentido de su testimonio, desprecia a los j\u00f3venes y no comunica una sabidur\u00eda de vida!<\/p>\n<p>\u00a1En cambio qu\u00e9 bello es el aliento que el anciano logra transmitir al joven en busca del sentido de la fe y de la vida! Es verdaderamente la misi\u00f3n de los abuelos, la vocaci\u00f3n de los ancianos. Las palabras de los abuelos tienen algo de especial para los j\u00f3venes. Y ellos lo saben. Las palabras que mi abuela me dio por escrito el d\u00eda de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal, las llevo todav\u00eda conmigo, siempre en el breviario, y las leo a menudo, y me hacen bien.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nto quisiera una Iglesia que desaf\u00eda la cultura del descarte con la alegr\u00eda desbordante de un nuevo abrazo entre los j\u00f3venes y los ancianos! Y esto es lo que hoy le pido al Se\u00f1or: \u00a1este abrazo!<\/p>\n<p>Resumen de la catequesis del Papa Francisco para los fieles de nuestro idioma:<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>La catequesis de hoy est\u00e1 centrada en la importancia que los abuelos tienen en la familia y en la sociedad.<\/p>\n<p>Ciertamente, se trata de una etapa especial de la vida y, hasta cierto punto, novedosa, tambi\u00e9n para la espiritualidad cristiana. Pero el Se\u00f1or nos llama a seguirlo en todos los momentos y circunstancias. Las personas mayores tambi\u00e9n tienen una misi\u00f3n que cumplir y una gracia especial para llevarla a cabo.<\/p>\n<p>El Evangelio de Lucas nos habla de los ancianos Sime\u00f3n y Ana, que estaban en el Templo de Jerusal\u00e9n, siempre atentos en espera de la venida del Mes\u00edas. Y, cuando lo reconocieron en el Ni\u00f1o Jes\u00fas, recibieron nuevas fuerzas para bendecir a Dios con un hermoso c\u00e1ntico de alabanza y anunciar la liberaci\u00f3n a todo el pueblo.<\/p>\n<p>Como ellos, los abuelos de hoy est\u00e1n llamados a formar un coro permanente en el gran santuario espiritual de nuestro mundo, a sostener con su oraci\u00f3n e infundir \u00e1nimo con su testimonio a cuantos luchan en el campo de la vida. La plegaria de los mayores es un gran don para la Iglesia; y sus palabras, una inyecci\u00f3n de sabidur\u00eda para la sociedad, muchas veces ocupada en mil cosas y distra\u00edda de lo esencial.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n de los abuelos, libre de resentimientos pasados y de ego\u00edsmos presentes, tiene un atractivo especial para los j\u00f3venes, que esperan encontrar en ellos un apoyo firme en su fe y sentido para su vida.<\/p>\n<p>Saludo a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola venidos de Espa\u00f1a, Puerto Rico, Argentina, M\u00e9xico y otros pa\u00edses latinoamericanos. Queridos hermanos, cu\u00e1nto me gustar\u00eda que la Iglesia pudiera superar la cultura del descarte, promoviendo el reencuentro gozoso y la acogida mutua de las distintas generaciones. Recemos todos por esta intenci\u00f3n. Gracias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su catequesis de la audiencia general, celebrada el segundo mi\u00e9rcoles de marzo en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco continu\u00f3 sus reflexiones [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8500,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-8498","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8498","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8498"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8498\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8499,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8498\/revisions\/8499"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8500"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8498"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8498"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8498"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}