{"id":8452,"date":"2015-03-07T03:35:38","date_gmt":"2015-03-07T06:35:38","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8452"},"modified":"2015-03-07T03:40:33","modified_gmt":"2015-03-07T06:40:33","slug":"una-sociedad-en-la-que-no-hay-lugar-para-los-ancianos-lleva-consigo-el-virus-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8452","title":{"rendered":"&#8220;UNA SOCIEDAD EN LA QUE NO HAY LUGAR PARA LOS ANCIANOS LLEVA CONSIGO EL VIRUS DE LA MUERTE&#8221;"},"content":{"rendered":"<p style=\"color: #141823;\">PAPA FRANCISCO: &#8220;UNA SOCIEDAD EN LA QUE NO HAY LUGAR PARA LOS ANCIANOS LLEVA CONSIGO EL VIRUS DE LA MUERTE&#8221;<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">-&#8220;La Iglesia no puede y no quiere adecuarse a la mentalidad de indiferencia y desprecio a los mayores&#8221;.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Queridos amigos, en su catequesis de la audiencia general, celebrada el primer mi\u00e9rcoles de marzo en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco continu\u00f3 sus reflexiones sobre la familia, refiri\u00e9ndose en esta ocasi\u00f3n a la situaci\u00f3n de los ancianos en la sociedad actual.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Texto completo de la catequesis del Papa:<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">\u00abQueridos hermanos y hermanas \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">La catequesis de hoy y la del mi\u00e9rcoles pr\u00f3ximo est\u00e1n dedicadas a los ancianos que, en el \u00e1mbito de la familia, son los abuelos, t\u00edos abuelos. Hoy reflexionamos sobre la problem\u00e1tica condici\u00f3n actual de los ancianos; y la pr\u00f3xima vez, es decir, el pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles, m\u00e1s en positivo, sobre la vocaci\u00f3n contenida en esta edad de la vida.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Gracias a los progresos de la medicina la vida se ha prolongado. \u00a1Pero la sociedad no se ha \u201censanchado\u201d para acoger la vida! El n\u00famero de los ancianos se ha multiplicado, pero nuestras sociedades no se han organizado suficientemente para hacerles lugar, con justo respeto y concreta consideraci\u00f3n por su fragilidad y su dignidad.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Mientras somos j\u00f3venes, tenemos la tendencia a ignorar la vejez, como si fuera una enfermedad, una enfermedad que hay que tener lejos. Luego, cuando nos volvemos ancianos, especialmente si somos pobres, estamos enfermos, estamos solos, experimentamos las lagunas de una sociedad programada sobre la eficacia, que en consecuencia, ignora a los ancianos. Y los ancianos son una riqueza, no se pueden ignorar.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Benedicto XVI, visitando una casa para ancianos, us\u00f3 palabras claras y prof\u00e9ticas: \u201cLa calidad de una sociedad, quisiera decir de una civilizaci\u00f3n, se juzga tambi\u00e9n por c\u00f3mo se trata a los ancianos y por el lugar que se les reserva en la vida en com\u00fan\u201d (12 de noviembre 2012).<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Es verdad, la atenci\u00f3n a los ancianos hace la diferencia de una civilizaci\u00f3n. \u00bfEn una civilizaci\u00f3n hay atenci\u00f3n al anciano? \u00bfHay lugar para el anciano? Esta civilizaci\u00f3n seguir\u00e1 adelante porque sabe respetar la sabidur\u00eda, la sabidur\u00eda de los ancianos. Una civilizaci\u00f3n en la que no hay lugar para los ancianos, en la que son descartados porque crean problemas&#8230; es una sociedad que lleva consigo el virus de la muerte.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">En occidente, los estudiosos presentan el siglo actual como el siglo del envejecimiento: los hijos disminuyen, los viejos aumentan. Este desequilibrio nos interpela, es m\u00e1s, es un gran desaf\u00edo para la sociedad contempor\u00e1nea. Sin embargo una cierta cultura del provecho insiste en hacer ver a los viejos como un peso, una \u201clastre\u201d. No s\u00f3lo no producen sino que son una carga.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">\u00bfCu\u00e1l es el resultado de pensar as\u00ed? Hay que descartarlos. \u00a1Es feo ver a los ancianos descartados, es una cosa fea, es pecado! \u00a1No nos atrevemos a decirlo abiertamente, pero se hace! Hay algo vil en este acostumbrarse a la cultura del descarte. Pero nosotros estamos acostumbrados a descartar a la gente.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Queremos eliminar nuestro acrecentado miedo a la debilidad y a la vulnerabilidad; pero de este modo aumentamos en los ancianos la angustia de ser mal soportados y abandonados.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Ya en mi ministerio en Buenos Aires toqu\u00e9 con la mano esta realidad con sus problemas: \u00abLos ancianos son abandonados, y no s\u00f3lo en la precariedad material. Son abandonados en la ego\u00edsta incapacidad de aceptar sus limitaciones que reflejan las nuestras, en los numerosos escollos que hoy deben superar para sobrevivir en una civilizaci\u00f3n que no los deja participar, opinar ni ser referentes seg\u00fan el modelo consumista de \u201cs\u00f3lo la juventud es aprovechable y puede gozar\u201d.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Esos ancianos que deber\u00edan ser, para la sociedad toda, la reserva sapiencial de nuestro pueblo. \u00a1Los ancianos son la reserva sapiencial de nuestro pueblo! \u00a1Con qu\u00e9 facilidad, cuando no hay amor, se adormece la conciencia!\u00bb (S\u00f3lo el amor nos puede salvar, Ciudad del Vaticano 2013, p. 83).<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Y esto sucede. Recuerdo cuando visitaba las casas de ancianos, hablaba con cada uno de ellos y muchas veces escuch\u00e9 esto: \u201cAh, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 usted? \u00bfY sus hijos? &#8211; Bien, bien &#8211; \u00bfCu\u00e1ntos tiene? &#8211; Muchos.- \u00bfY vienen a visitarla? &#8211; S\u00ed, s\u00ed, siempre. Vienen, vienen.- \u00bfY cu\u00e1ndo fue la \u00faltima vez que vinieron?\u201d Y as\u00ed la anciana, recuerdo especialmente una que dijo: \u201cPara Navidad\u201d. \u00a1Y est\u00e1bamos en agosto! Ocho meses sin ser visitada por sus hijos, \u00a1ocho meses abandonada! Esto se llama pecado mortal, \u00bfse entiende?<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Una vez, siendo ni\u00f1o, la abuela nos cont\u00f3 una historia de un abuelo anciano que cuando com\u00eda se ensuciaba porque no pod\u00eda llevarse bien la cuchara a la boca, con la sopa. Y el hijo, es decir, el pap\u00e1 de la familia, tom\u00f3 la decisi\u00f3n de pasarlo de la mesa com\u00fan a una peque\u00f1a mesita de la cocina, donde no se ve\u00eda, para que comiera solo.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Pocos d\u00edas despu\u00e9s, lleg\u00f3 a casa y encontr\u00f3 a su hijo m\u00e1s peque\u00f1o que jugaba con la madera, el martillo y clavos, y hac\u00eda algo ah\u00ed. Entonces le pregunta: &#8220;Pero, \u00bfqu\u00e9 cosa haces?\u2013 Hago una mesa, pap\u00e1.- \u00bfUna mesa para qu\u00e9? &#8211; Para cuando t\u00fa te vuelvas anciano, as\u00ed puedes comer ah\u00ed\u201d. \u00a1Los ni\u00f1os tienen m\u00e1s conciencia que nosotros!<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">En la tradici\u00f3n de la Iglesia hay un bagaje de sabidur\u00eda que siempre ha sostenido una cultura de cercan\u00eda a los ancianos, una disposici\u00f3n al acompa\u00f1amiento afectuoso y solidario en esta parte final de la vida.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Tal tradici\u00f3n est\u00e1 arraigada en la Sagrada Escritura, como lo demuestran, por ejemplo, estas expresiones del libro del Eclesi\u00e1stico: \u00abNo te apartes de la conversaci\u00f3n de los ancianos, porque ellos mismos aprendieron de sus padres: de ellos aprender\u00e1s a ser inteligente y a dar una respuesta en el momento justo\u00bb (Ecl 8,9).<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">La Iglesia no puede y no quiere adecuarse a una mentalidad de intolerancia, y menos a\u00fan de indiferencia y desprecio a los mayores. Debemos despertar el sentido colectivo de gratitud, de aprecio, de acogida, que haga sentir al anciano parte viva de su comunidad.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Los ancianos son hombres y mujeres, padres y madres que nos han precedido en nuestras mismas calles, en nuestra misma casa, en nuestra batalla cotidiana por una vida digna. Son hombres y mujeres de quienes hemos recibido mucho.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">El anciano no es un extraterrestre. El anciano somos nosotros: dentro de poco, dentro de mucho, inevitablemente de todos modos, aunque no lo pensemos. Y si nosotros no aprendemos a tratar bien a los ancianos, as\u00ed nos tratar\u00e1n a nosotros.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Fr\u00e1giles, somos un poco todos los viejos. Algunos, sin embargo, son particularmente d\u00e9biles, muchos est\u00e1n solos, y marcados por la enfermedad. Algunos dependen de cuidados indispensables y de la atenci\u00f3n de los dem\u00e1s. \u00bfHaremos por ello un paso atr\u00e1s? \u00bfLos abandonaremos a su destino?<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Una sociedad sin proximidad, en donde la gratuidad y el afecto sin compensaci\u00f3n &#8211; incluso entre extra\u00f1os &#8211; van desapareciendo, es una sociedad perversa.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">La Iglesia, fiel a la Palabra de Dios, no puede tolerar estas degeneraciones. Una comunidad cristiana en la cual la proximidad y gratuidad dejaran de ser consideradas indispensables, perder\u00eda con ellas su alma. Donde no hay honor para los ancianos, no hay futuro para los j\u00f3venes\u00bb.<\/p>\n<p style=\"color: #141823;\">Fuente: www.news.va<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO: &#8220;UNA SOCIEDAD EN LA QUE NO HAY LUGAR PARA LOS ANCIANOS LLEVA CONSIGO EL VIRUS DE LA MUERTE&#8221; -&#8220;La Iglesia no puede y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8454,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-8452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8452"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8453,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8452\/revisions\/8453"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}