{"id":8207,"date":"2014-12-31T16:50:44","date_gmt":"2014-12-31T19:50:44","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8207"},"modified":"2014-12-31T16:57:10","modified_gmt":"2014-12-31T19:57:10","slug":"8207","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8207","title":{"rendered":"&#8220;Agradecer y pedir perd\u00f3n&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>\u201cAgradecer y pedir perd\u00f3n\u201d, fue el punto central de las palabras del Santo Padre durante la celebraci\u00f3n de las v\u00edsperas de la Solemnidad de Mar\u00eda Sant\u00edsima Madre de Dios, durante el \u00faltimo d\u00eda del a\u00f1o. El Santo Padre record\u00f3 que con el Te Deum, canto del tradicional himno de agradecimiento por la conclusi\u00f3n del a\u00f1o civil y la Bendici\u00f3n Eucar\u00edstica, alabamos al Se\u00f1or y al mismo tiempo pedimos perd\u00f3n, y la actitud de agradecer \u201cnos dispone a la humildad, a reconocer y a recoger los dones del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>Francisco en su homil\u00eda nos invita a hacer un examen de conciencia, y responder a algunas preguntas: \u00bfc\u00f3mo es nuestra forma de vivir? \u00bfVivimos como hijos o como esclavos? \u00bfVivimos como personas bautizadas en Cristo, ungidas por el Esp\u00edritu, rescatadas, libres? O \u00bfvivimos seg\u00fan la l\u00f3gica mundana, corrupta, haciendo lo que el diablo nos hace creer que es nuestro inter\u00e9s?. El Papa Bergoglio afirma que siempre hay en nuestro camino existencial una tendencia a resistirnos a la liberaci\u00f3n; tenemos miedo de la libertad y, parad\u00f3jicamente, preferimos m\u00e1s o menos inconscientemente la esclavitud, explic\u00f3. Adem\u00e1s Francisco destac\u00f3 que la esclavitud nos impide vivir plena y realmente el presente, porque lo vac\u00eda del pasado y lo cierra ante el futuro, a la eternidad. La esclavitud nos hace creer que no podemos so\u00f1ar, volar, esperar, recalc\u00f3.<\/p>\n<p>Como Obispo de Roma tambi\u00e9n se detuvo en el hecho de vivir en Roma que como \u00e9l dijo \u201crepresenta un gran don para un cristiano\u201d. Por eso nos invita a responder a las siguientes preguntas en esta ciudad, en esta comunidad eclesial: \u00bfsomos libres o somos esclavos, somos sal y luz? \u00bfSomos levadura? O \u00bfestamos apagados, sosos, hostiles, desalentados, irrelevantes y cansados?. Francisco, fiel a su persona, siempre recuerda y est\u00e1 cerca de los m\u00e1s necesitados y as\u00ed lo hizo tambi\u00e9n presente en su \u00faltima intervenci\u00f3n del a\u00f1o: es \u201cnecesaria una gran y cotidiana actitud de libertad cristiana para tener el coraje de proclamar, en nuestra Ciudad, que hay que defender a los pobres, y no defenderse de los pobres, que hay que servir a los d\u00e9biles y no servirse de los d\u00e9biles!\u201d. Y as\u00ed asegura que cuando una ciudad ayuda a los pobres a promoverse en la sociedad, ellos revelan el tesoro de la Iglesia y un tesoro en la sociedad. Al contrario, asegura que cuando no se est\u00e1 pendiente de ellos, la sociedad se empobrece hasta la miseria, pierde la libertad.<\/p>\n<p>Concluyendo su homil\u00eda, el Papa, insisti\u00f3 en pedir perd\u00f3n y en dar las gracias, y en recordar que existe una \u201c\u00faltima hora\u201d y que existe \u201cla plenitud del tiempo\u201d.<\/p>\n<p><em><strong>Homil\u00eda del Papa:<\/strong><\/em><\/p>\n<p>La Palabra de Dios nos introduce hoy, de forma especial, en el significado del tiempo, en el comprender que el tiempo no es una realidad extra\u00f1a a Dios, simplemente por que \u00c9l ha querido revelarse y salvarnos en la historia, en el tiempo. El significado del tiempo, la temporalidad, es la atm\u00f3sfera de la epifan\u00eda de Dios, es decir, de la manifestaci\u00f3n del misterio de Dios y de su amor concreto. En efecto, el tiempo es el mensajero de Dios, como dec\u00eda san Pedro Fabro.<\/p>\n<p>La liturgia de hoy nos recuerda la frase del ap\u00f3stol Juan: \u00abHijos m\u00edos, ha llegado la \u00faltima hora\u00bb (1Jn 2,18), y la de San Pablo, que nos habla de \u00abla plenitud del tiempo\u00bb (Ga 4,4). Por lo que el d\u00eda de hoy nos manifiesta c\u00f3mo el tiempo que ha sido \u2013 por decir as\u00ed \u2013 \u2018tocado\u2019 por Cristo, el Hijo de Dios y de Mar\u00eda, y ha recibido de \u00c9l significados nuevos y sorprendentes: se ha vuelto \u2018el tiempo salv\u00edfico\u2019, es decir, el tiempo definitivo de salvaci\u00f3n y de gracia.<\/p>\n<p>Y todo esto nos invita a pensar en el final del camino de la vida, al final de nuestro camino. Hubo un comienzo y habr\u00e1 un final, \u00abun tiempo para nacer y un tiempo para morir\u00bb, (Eclesiast\u00e9s 3,2).<\/p>\n<p>Con esta verdad, bastante simple y fundamental, as\u00ed como descuidada y olvidada, la santa madre Iglesia nos ense\u00f1a a concluir el a\u00f1o y tambi\u00e9n nuestros d\u00edas con un examen de conciencia, a trav\u00e9s del cual volvemos a recorrer lo que ha ocurrido; damos gracias al Se\u00f1or por todo el bien que hemos recibido y que hemos podido cumplir y, al mismo tiempo, volvemos a pensar en nuestras faltas y en nuestros pecados: Agradecer y pedir perd\u00f3n.<\/p>\n<p>Es lo que hacemos tambi\u00e9n hoy al terminar el a\u00f1o. Alabamos al Se\u00f1or con el himno del Te Deum y al mismo tiempo le pedimos perd\u00f3n. La actitud de agradecer nos dispone a la humildad, a reconocer y a acoger los dones del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo resume, en la Lectura de estas Primeras V\u00edsperas, el motivo fundamental de nuestro dar gracias a Dios: \u00c9l nos ha hecho hijos suyos, nos ha adoptado como hijos. \u00a1Este don inmerecido nos llena de una gratitud colmada de estupor!<\/p>\n<p>Alguien podr\u00eda decir: \u2018Pero \u00bfno somos ya todos hijos suyos, por el hecho mismo de ser hombres?\u2019. Ciertamente, porque Dios es Padre de toda persona que viene al mundo. Pero sin olvidar que somos alejados por \u00c9l a causa del pecado original que nos ha separado de nuestro Padre: nuestra relaci\u00f3n filial est\u00e1 profundamente herida. Por ello Dios ha enviado a su Hijo a rescatarnos con el precio de su sangre. Y si hay un rescate es porque hay una esclavitud. Nosotros \u00e9ramos hijos, pero nos volvimos esclavos, siguiendo la voz del Maligno. Nadie nos rescata de aquella esclavitud substancial sino Jes\u00fas, que ha asumido nuestra carne de la Virgen Mar\u00eda y muri\u00f3 en la cruz para liberarnos, liberarnos de la esclavitud del pecado y devolvernos la condici\u00f3n filial perdida.<\/p>\n<p>La liturgia de hoy recuerda tambi\u00e9n que \u00aben el principio \u2013 antes del tiempo \u2013 era la Palabra&#8230; y la Palabra se hizo hombre\u2019 y por ello afirma san Ireneo: \u00c9ste es el motivo por el cual la Palabra se hizo hombre, y el Hijo de Dios, Hijo del hombre: para que el hombre, entrando en comuni\u00f3n con la Palabra y recibiendo as\u00ed la filiaci\u00f3n divina, se volviera hijo de Dios ( Adversus haereses, 3,19-1: PG 7,939; cfr Catecismos de la Iglesia Cat\u00f3lica, 460).<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el don mismo por el que agradecemos es tambi\u00e9n motivo de examen de conciencia, de revisi\u00f3n de la vida personal y comunitaria, del preguntarnos: \u00bfc\u00f3mo es nuestra forma de vivir? \u00bfVivimos como hijos o vivimos como esclavos? \u00bfVivimos como personas bautizadas en Cristo, ungidas por el Esp\u00edritu, rescatadas, libres? O \u00bfvivimos seg\u00fan la l\u00f3gica mundana, corrupta, haciendo lo que el diablo nos hace creer que es nuestro inter\u00e9s?<\/p>\n<p>Hay siempre en nuestro camino existencial una tendencia a resistirnos a la liberaci\u00f3n; tenemos miedo de la libertad y, parad\u00f3jicamente, preferimos m\u00e1s o menos inconcientemente la esclavitud. La libertad nos asusta porque nos pone ante el tiempo y ante nuestra responsabilidad de vivirlo bien. La esclavitud, en cambio, reduce el tiempo a \u2018momento\u2019 y as\u00ed nos sentimos m\u00e1s seguros, es decir, nos hace vivir momentos desligados de su pasado y de nuestro futuro. En otras palabras, la esclavitud nos impide vivir plena y realmente el presente, porque lo vac\u00eda del pasado y lo cierra ante el futuro, frente a la eternidad. La esclavitud nos hace creer que no podemos so\u00f1ar, volar, esperar.<\/p>\n<p>Dec\u00eda hace algunos d\u00edas un gran artista italiano que para el Se\u00f1or fue m\u00e1s f\u00e1cil quitar a los israelitas de Egipto que a Egipto del coraz\u00f3n de los israelitas. Hab\u00edan sido liberados \u2018materialmente\u2019 de la esclavitud, pero durante el camino en el desierto con varias dificultades y con el hambre, comenzaron entonces a sentir nostalgia de Egipto cuando \u2018com\u00edan&#8230; cebollas y ajo\u2019 (cfr Num 11,5); pero se olvidaban que com\u00edan en la mesa de la esclavitud.<\/p>\n<p>En nuestro coraz\u00f3n se anida la nostalgia de la esclavitud, porque aparentemente nos da m\u00e1s seguridad, m\u00e1s que la libertad, que es muy arriesgada. \u00a1C\u00f3mo nos gusta estar enjaulados por tantos fuegos artificiales, aparentemente muy lindos, pero que en realidad duran s\u00f3lo pocos instantes! \u00a1Y \u00c9ste es el reino del momento, esto es lo fascinante del momento!<\/p>\n<p>De este examen de conciencia depende tambi\u00e9n, para nosotros los cristianos, la calidad de nuestro obrar, de nuestro vivir, de nuestra presencia en la ciudad, de nuestro servicio al bien com\u00fan, de nuestra participaci\u00f3n en las instituciones p\u00fablicas y eclesiales.<\/p>\n<p>Por tal motivo, y siendo Obispo de Roma, quisiera detenerme sobre nuestro vivir en Roma, que representa un gran don, porque significa vivir en la ciudad eterna, significa para un cristiano, sobre todo, formar parte de la Iglesia fundada sobre el testimonio y sobre el martirio de los Santos Ap\u00f3stoles Pedro y Pablo. Y por lo tanto, tambi\u00e9n por ello rendimos gracias al Se\u00f1or. Pero, al mismo tiempo, representa una responsabilidad. Y Jes\u00fas dijo: \u00abAl que se le confi\u00f3 mucho, se le reclamar\u00e1 mucho m\u00e1s\u00bb. (Lc 12,48)<\/p>\n<p>Por lo tanto, pregunt\u00e9monos: en esta ciudad, en esta Comunidad eclesial, \u00bfsomos libres o somos esclavos, somos sal y luz? \u00bfSomos levadura? O \u00bfestamos apagados, sosos, hostiles, desalentados, irrelevantes y cansados?<\/p>\n<p>Sin duda, los graves hechos de corrupci\u00f3n, emergidos recientemente, requieren una seria y conciente conversi\u00f3n de los corazones, para un renacer espiritual y moral, as\u00ed como para un renovado compromiso para construir una ciudad m\u00e1s justa y solidaria, donde los pobres, los d\u00e9biles y los marginados est\u00e9n en el centro de nuestras preocupaciones y de nuestras acciones de cada d\u00eda. \u00a1Es necesaria una gran y cotidiana actitud de libertad cristiana para tener el coraje de proclamar, en nuestra Ciudad, que hay que defender a los pobres, y no defenderse de los pobres, que hay que servir a los d\u00e9biles y no servirse de los d\u00e9biles!<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza de un simple di\u00e1cono romano nos puede ayudar. Cuando le pidieron a San Lorenzo que llevara y mostrara los tesoros de la Iglesia, llev\u00f3 simplemente a algunos pobres. Cuando en una ciudad se cuida, socorre y ayuda a los pobres y a los d\u00e9biles a promoverse en la sociedad, ellos revelan el tesoro de la Iglesia y un tesoro en la sociedad.<\/p>\n<p>Pero, cuando una sociedad ignora a los pobres, los persigue, los criminaliza, los obliga a \u2018mafiarse\u2019, esa sociedad se empobrece hasta la miseria, pierde la libertad y prefiere \u2018el ajo y las cebollas\u2019 de la esclavitud, de la esclavitud de su ego\u00edsmo, de la esclavitud de su pusilanimidad y esa sociedad deja de ser cristiana.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, concluir el a\u00f1o es volver a afirmar que existe una \u2018\u00faltima hora\u2019 y que existe \u2018la plenitud del tiempo\u2019. Al concluir este a\u00f1o, al dar gracias y al pedir perd\u00f3n, nos har\u00e1 bien pedir la gracia de poder caminar en libertad para poder reparar los tantos da\u00f1os hechos y poder defendernos de la nostalgia de la esclavitud, y no \u2018a\u00f1orar\u2019 la esclavitud.<\/p>\n<p>Que la Virgen Santa, la Santa Madre de Dios, que est\u00e1 en el coraz\u00f3n del templo de Dios \u2013 cuando la Palabra \u2013 que era en el principio \u2013 se hizo uno de nosotros en el tiempo, Ella que ha dado al mundo al Salvador, nos ayude a acogerlo con el coraz\u00f3n abierto, para ser y vivir verdaderamente libres, como hijos de Dios.<\/p>\n<p>Fuente: ww.news.va<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAgradecer y pedir perd\u00f3n\u201d, fue el punto central de las palabras del Santo Padre durante la celebraci\u00f3n de las v\u00edsperas de la Solemnidad de Mar\u00eda [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8208,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-8207","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8207"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8211,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8207\/revisions\/8211"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8208"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}