{"id":8005,"date":"2014-12-01T14:02:03","date_gmt":"2014-12-01T17:02:03","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8005"},"modified":"2014-12-01T14:02:03","modified_gmt":"2014-12-01T17:02:03","slug":"francisco-carta-a-los-consagrados-y-consagradas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=8005","title":{"rendered":"Francisco: Carta a los consagrados y consagradas"},"content":{"rendered":"<p>CONGREGACI\u00d3N PARA LOS INSTITUTOS DE VIDA CONSAGRADA<br \/>\nY LAS SOCIEDADES DE VIDA APOST\u00d3LICA<\/p>\n<p>\u00abALEGRAOS&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Palabras del Magisterio del Papa Francisco<\/p>\n<p>Carta circular<br \/>\na los consagrados y consagradas hacia el a\u00f1o dedicado a la Vida consagrada<\/p>\n<p>(Prot. n. Sp.R. M 1\/2014)<\/p>\n<p>\u00abQuer\u00eda deciros una palabra, y la palabra era alegr\u00eda.<br \/>\nSiempre, donde est\u00e1n los consagrados, siempre hay alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Papa Francisco<\/p>\n<p>\u00cdndice<\/p>\n<p>I \u2013 Alegraos, regocijaos, llenaos de alegr\u00eda<\/p>\n<p>A la escucha<br \/>\n\u00c9sta es la belleza Al llamaros<br \/>\nEncontrados, alcanzados, transformados En la alegr\u00eda del s\u00ed fiel<\/p>\n<p>II \u2013 Consolad, consolad a mi pueblo<\/p>\n<p>A la escucha<br \/>\nLlevar el abrazo de Dios La ternura nos hace bien<br \/>\nLa cercan\u00eda como compa\u00f1\u00eda La inquietud del amor<\/p>\n<p>III \u2013 Para la reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Las preguntas del Papa Francisco<br \/>\nSalve, Madre de la alegr\u00eda<\/p>\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n<p>\u00abLa alegr\u00eda del Evangelio llena el coraz\u00f3n y la vida entera de los que se encuentran con Jes\u00fas. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>El incipit de la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium resuena, en la l\u00ednea del magisterio del Papa Francisco, con una sorprendente vitalidad: llama al admirable misterio de la Buena Noticia que, acogida en el coraz\u00f3n, transforma la vida. Se nos narra la par\u00e1bola de la alegr\u00eda: el encuentro con Jes\u00fas enciende en nosotros la belleza primigenia, esa belleza del rostro que irradia la gloria del Padre (cf. 2 Cor 4,6), cuyo fruto es la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Esta Congregaci\u00f3n para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apost\u00f3lica invita a reflexionar sobre el tiempo de gracia que tenemos la dicha de vivir, con la invitaci\u00f3n especial que el Papa dirige a la vida consagrada.<\/p>\n<p>Acoger este magisterio significa renovar la existencia seg\u00fan el Evangelio, no como radicalidad en el sentido de modelo de perfecci\u00f3n y a menudo de separaci\u00f3n, sino como adhesi\u00f3n toto corde al encuentro de salvaci\u00f3n, acontecimiento que transforma nuestra vida: \u00abse trata de dejar todo para seguir al Se\u00f1or. No, no quiero decir radical. La radicalidad evang\u00e9lica no es s\u00f3lo de los religiosos: se pide a todos. Pero los religiosos siguen al Se\u00f1or de manera especial, de modo prof\u00e9tico. Yo espero de ustedes este testimonio. Los religiosos tienen que ser hombres y mujeres capaces de despertar al mundo\u00bb.<\/p>\n<p>En la limitaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana, en el af\u00e1n cotidiano, los consagrados y consagradas vivimos la fidelidad dando raz\u00f3n de nuestra alegr\u00eda, siendo testimonio luminoso, anuncio eficaz, compa\u00f1\u00eda y cercan\u00eda para las mujeres y los hombres de nuestro tiempo que buscan la Iglesia como casa paterna. Francisco de As\u00eds, asumiendo el evangelio como forma de vida, \u00abhizo crecer la fe, renov\u00f3 la Iglesia; y al mismo tiempo renov\u00f3 la sociedad, la hizo m\u00e1s fraterna, pero siempre con el Evangelio, con el testimonio. Predicad siempre el Evangelio y si fuera necesario tambi\u00e9n con las palabras\u00bb.<\/p>\n<p>Al escuchar las palabras del Papa, nos interpela, entre otras muchas sugerencias, la sencillez con la que el Papa Francisco propone su magisterio, con la misma genuinidad del Evangelio: palabra sine glosa, esparcida con el gesto generoso del buen sembrador que con plena confianza no hace discriminaciones de terreno. Una invitaci\u00f3n fidedigna que nos inspira plena confianza, una invitaci\u00f3n a renunciar a los razonamientos institucionales y a las justificaciones personales, una palabra provocativa que cuestiona nuestro vivir a veces adormecido, al margen, con frecuencia, del desaf\u00edo si tuvierais fe como un grano de mostaza (Lc 17, 5). Invitaci\u00f3n que nos anima a elevar el esp\u00edritu para dar raz\u00f3n al Verbo que mora entre nosotros, al Esp\u00edritu que crea y constantemente renueva la Iglesia.<\/p>\n<p>Esta Carta responde a tal invitaci\u00f3n y quiere iniciar una reflexi\u00f3n compartida, que permita una confrontaci\u00f3n leal entre Evangelio y Vida. El Dicasterio abre as\u00ed un itinerario en com\u00fan, lugar de reflexi\u00f3n personal, fraterna, de instituto, hacia el 2015 \u2014 a\u00f1o que la Iglesia dedica a la vida consagrada \u2014, con el deseo y el objetivo de osar decisiones evang\u00e9licas, con frutos de renovaci\u00f3n, fecundos en la alegr\u00eda: \u00abLa primac\u00eda de Dios es plenitud de sentido y de alegr\u00eda para la existencia humana, porque el hombre ha sido hecho para Dios y su coraz\u00f3n estar\u00e1 inquieto hasta que descanse en \u00e9l\u00bb<\/p>\n<p>Alegraos, regocijaos, llenaos de alegr\u00eda \u2026<\/p>\n<p>Festejad a Jerusal\u00e9n, gozad con ella, todos los que la am\u00e1is, alegraos de su alegr\u00eda, los que por ella llevasteis luto;<\/p>\n<p>Porque as\u00ed dice el Se\u00f1or: \u00abYo har\u00e9 derivar hacia ella, como un r\u00edo, la paz, como un torrente en crecida, las riquezas de las naciones.<\/p>\n<p>Llevar\u00e1n en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciar\u00e1n; como a un ni\u00f1o a quien su madre consuela, as\u00ed os consolar\u00e9 yo, y en Jerusal\u00e9n ser\u00e9is consolados.<\/p>\n<p>Al verlo se alegrar\u00e1 vuestro coraz\u00f3n, y vuestros huesos florecer\u00e1n como un prado. La mano del Se\u00f1or se manifestar\u00e1 a sus siervos\u00bb.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 66,10-14<\/p>\n<p>A la escucha<\/p>\n<p>Con el t\u00e9rmino alegr\u00eda (en hebreo:\u015bim\u1e25\u00e2\/\u015bam\u1e25,gyl)la sagrada Escritura expresa una multiplicidad de experiencias colectivas y personales, relacionadas en particular con el culto religioso y las fiestas, reconociendo el sentido de la presencia de Dios en la historia de Israel. En la Biblia aparecen trece verbos y sustantivos diversos para describir la alegr\u00eda de Dios, la alegr\u00eda de la persona y tambi\u00e9n la alegr\u00eda de la creaci\u00f3n, en el di\u00e1logo de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento encontramos muchos de estos t\u00e9rminos, sobre todo en los Salmos y en el profeta Isa\u00edas. Con una riqueza ling\u00fc\u00edstica creativa y original se invita a menudo a la alegr\u00eda y se proclama la alegr\u00eda por la cercan\u00eda de Dios, el regocijo por la obra de sus manos. En los Salmos se encuentran un sin fin de expresiones que indican la alegr\u00eda bien sea como fruto de la presencia bondadosa de Dios y su resonancia exultante, bien como garant\u00eda de la gran promesa que se divisa en el horizonte futuro del pueblo. En la segunda y la tercera parte del libro del profeta Isa\u00edas encontramos frecuentemente esta referencia a la alegr\u00eda orientada hacia el futuro: ser\u00e1 sobreabundante (Is 9,2); el cielo, el desierto y la tierra exultar\u00e1n de alegr\u00eda (Is 35,1; 44,23; 49,13); los prisioneros liberados entrar\u00e1n en Jerusal\u00e9n con gritos de alegr\u00eda (Is 35,9s; 51,11)<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito del Nuevo Testamento el vocablo privilegiado se presenta con la ra\u00edz kar (k\u00e0irein, kar\u00e0), junto con otros t\u00e9rminos como &#8216;agalli\u00e1omai, euphrosyne, y generalmente comporta un regocijo pleno que abraza a la vez el pasado yel futuro. La Alegr\u00eda es el don mesi\u00e1nico por excelencia, como Jes\u00fas mismo promete: para que mi alegr\u00eda est\u00e9 en vosotros y vuestra alegr\u00eda sea colmada (Jn 15,11; 16,24; 17,13). A partir de los acontecimientos que preceden al nacimiento del Salvador, Lucas se\u00f1ala la difusi\u00f3n exultante de la alegr\u00eda (cf. Lc 1,14.44.47; 2,10; cf. Mt 2,10), y acompa\u00f1a despu\u00e9s la difusi\u00f3n de la Buena Noticia con ese efecto que se expande (cf. Lc 10,17; 24,41.52), t\u00edpico signo de la presencia y difusi\u00f3n del Reino (cf. Lc 15,7.10.32; Hch 8,39; 11,23; 15,3; 16,34; cf. Rm 15,10,13; etc.)<\/p>\n<p>En Pablo la alegr\u00eda es fruto del Esp\u00edritu (cf. Ga 5,22), nota t\u00edpica y estable del Reino (cf. Rm 14,17) que se refuerza tambi\u00e9n en la tribulaci\u00f3n y en las pruebas (cf. 1Ts 1,6). En la oraci\u00f3n, en la caridad, en la incesante acci\u00f3n de gracias (cf. 1Ts 5,16; Flp 3,1; Col 1,11s) se encuentra el manantial de la alegr\u00eda: en la tribulaci\u00f3n el ap\u00f3stol de las gentes se siente repleto de alegr\u00eda y part\u00edcipe de la gloria que todos aguardamos (cf. 2Co 6,10; 7,4; Col el 1,24). El triunfo final de Dios y las bodas del Cordero completar\u00e1n toda alegr\u00eda y regocijo (cf. Ap 19,7), haciendo estallar un Aleluya c\u00f3smico (Ap 19,6)<\/p>\n<p>Para captar el sentido pleno del texto citado, ofrecemos ahora una breve explicaci\u00f3n de la frase de Isa\u00edas 66,10: Al\u00e9grate Jerusal\u00e9n, y regocijaos por ella todos los que la am\u00e1is. Llenaos de alegr\u00eda por ella. Se trata del final de la tercera parte del profeta Isa\u00edas. Se ha de tener presente que los cap\u00edtulos 65-66 est\u00e1n unidos estrechamente y se complementan, como se advierte en la conclusi\u00f3n de la segunda parte (cc. 54-55)<\/p>\n<p>En ambos cap\u00edtulos se evoca el tema del pasado, con im\u00e1genes a veces crudas, pero con la invitaci\u00f3n a olvidarlo, porque Dios quiere hacer brillar una nueva luz, una confianza que sanar\u00e1 toda infidelidad y crueldad. Desaparecer\u00e1 la maldici\u00f3n, fruto de la inobservancia de la alianza, porque Dios desea hacer de Jerusal\u00e9n un regocijo y de su pueblo una alegr\u00eda (cf. Is 65,18). Prueba de ello es que la respuesta de Dios llegar\u00e1 antes incluso de la s\u00faplica (cf. Is 65,24). \u00c9ste contexto se prolonga en los primeros vers\u00edculos de Is 66, y aparece tambi\u00e9n por se\u00f1as m\u00e1s adelante, haciendo ver la torpeza de coraz\u00f3n y de o\u00eddos frente a la bondad del Se\u00f1or y a su Palabra de esperanza.<\/p>\n<p>Sugestiva resulta aqu\u00ed la analog\u00eda de Jerusal\u00e9n madre, que se inspira en las promesas de Is 49,18-29 y 54,1-3: el pa\u00eds de Jud\u00e1 se llena de repente de cuantos regresan de la dispersi\u00f3n despu\u00e9s de su humillaci\u00f3n. Equivale a decir que los rumores de &#8220;liberaci\u00f3n&#8221; han &#8221; fecundado&#8221; a Si\u00f3n de nueva vida y esperanza, y Dios, el Se\u00f1or de la vida, llevar\u00e1 hasta el final la gestaci\u00f3n, dando a luz sin fatiga a nuevos hijos. De este modo Si\u00f3n-madre se ve rodeada de hijos, siendo para ellos nodriza tierna y generosa. Imagen muy dulce que fascin\u00f3 a santa Teresa de Lisieux, que encontr\u00f3 en ella una clave decisiva de interpretaci\u00f3n de su espiritualidad.<\/p>\n<p>Una multiplicidad de vocablos repletos de significado: alegraos, exultad, regocijaos, y tambi\u00e9n consuelo, delicia, abundancia, prosperidad, caricias, etc. Ante la carencia de una relaci\u00f3n de fidelidad y de amor, se hab\u00eda ca\u00eddo en tristeza y esterilidad; ahora la potencia y la santidad de Dios reestablecen sentido y plenitud de vida y de felicidad, expresada con t\u00e9rminos pertenecientes a las ra\u00edces afectivas de todo ser humano, que despiertan emociones \u00fanicas de ternura y seguridad.<\/p>\n<p>Delicado y verdadero perfil de un Dios que vibra con entra\u00f1as maternas y con emociones intensas que contagian. Alegr\u00eda del coraz\u00f3n (cf. Is 66,14) que desde Dios \u2014 rostro materno y brazo que levanta \u2014 se expande en medio de un pueblo que ha padecido mil humillaciones y por ello tiene huesos fr\u00e1giles. Transformaci\u00f3n gratuita que se prolonga festiva a nuevos cielos y nueva tierra (cf. Is 66,27) para que todos los pueblos conozcan la gloria del Se\u00f1or, que es fiel y redentor.<\/p>\n<p>\u00c9sta es la belleza\u2026<\/p>\n<p>\u00ab\u00c9sta es la belleza de la consagraci\u00f3n: es la alegr\u00eda, la alegr\u00eda\u2026\u00bb La alegr\u00eda de llevar a todos la consolaci\u00f3n de Dios. Son palabras del Papa Francisco durante el encuentro con los seminaristas, los novicios y las novicias. \u00abNo hay santidad en la tristeza!\u00bb contin\u00faa el Santo Padre, no est\u00e9is tristes como quienes no tienen esperanza, dec\u00eda san Pablo (1Ts 4,13).<\/p>\n<p>La alegr\u00eda no es un adorno superfluo, es exigencia y fundamento de la vida humana. En el af\u00e1n de cada d\u00eda, todo hombre y mujer tiende a alcanzar y vivir la alegr\u00eda con todo su ser.<\/p>\n<p>En el mundo con frecuencia viene a faltar la alegr\u00eda. No estamos llamados a realizar gestos \u00e9picos ni a proclamar palabras altisonantes, sino a testimoniar la alegr\u00eda que proviene de la certeza de sentirnos amados y de la confianza de ser salvados.<\/p>\n<p>Nuestra memoria breve y nuestra experiencia fr\u00e1gil nos impiden a menudo alcanzar la &#8220;tierra de la alegr\u00eda&#8221; donde poder gustar el reflejo de Dios. Tenemos mil motivos para permanecer en la alegr\u00eda, la cual se nutre en la escucha creyente y perseverante de la Palabra de Dios. En la escuela del Maestro, se escucha para que mi gozo est\u00e9 en vosotros, y vuestro gozo sea colmado (Jn 15, 11-20) y nos entrenamos as\u00ed en el ejercicio de la perfecta alegr\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abLa tristeza y el miedo deben dejar paso a la alegr\u00eda: &#8220;Festejad\u2026 gozad\u2026 alegraos\u00bb, dice el Profeta (66,10). Es una gran invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda. Todo cristiano, sobre todo nosotros, estamos llamados a ser portadores de este mensaje de esperanza que da serenidad y alegr\u00eda: la consolaci\u00f3n de Dios, su ternura para con todos. Pero s\u00f3lo podremos ser portadores si nosotros experimentamos antes la alegr\u00eda de ser consolados por \u00c9l, de ser amados por \u00c9l Yo he encontrado algunas veces a personas consagradas que tienen miedo de la consolaci\u00f3n de Dios, y pobres, pobres, se atormentan, porque tienen miedo de esta ternura de Dios. Pero no tengan miedo. No tengan miedo, el Se\u00f1or es el Se\u00f1or de la consolaci\u00f3n, el Se\u00f1or de la ternura. El Se\u00f1or es Padre y \u00c9l dice que har\u00e1 con nosotros como una mam\u00e1 con su ni\u00f1o, con su ternura. No tengan miedo de la consolaci\u00f3n del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>Al llamaros\u2026<\/p>\n<p>\u00abAl llamaros Dios os dice: &#8220;\u00a1T\u00fa eres importante para m\u00ed, te quiero, cuento contigo!&#8221; Jes\u00fas a cada uno de nosotros nos dice esto. \u00a1De ah\u00ed nace la alegr\u00eda! La alegr\u00eda del momento en el que Jes\u00fas me ha mirado. Comprender y sentir esto es el secreto de nuestra alegr\u00eda. Sentirse amado por Dios, sentir que para \u00c9l no somos n\u00fameros, sino personas; y sentir que es \u00c9l quien nos llama\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa Francisco orienta nuestra mirada al fundamento espiritual de nuestra humanidad para reconocer lo que hemos recibido por gracia de Dios y libre respuesta humana: Oyendo esto Jes\u00fas, le dijo: &#8220;a\u00fan te falta una cosa. Vende todo cuanto tienes y rep\u00e1rtelo entre los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en los cielos; luego, ven y s\u00edgueme&#8221; (Lc 18, 22).<\/p>\n<p>El Papa hace memoria: \u00abJes\u00fas, en la \u00faltima Cena, se dirige a los Ap\u00f3stoles con estas palabras: No sois vosotros los que me hab\u00e9is elegido, soy yo quien os he elegido (Jn 15, 16), que recuerdan a todos, no s\u00f3lo a nosotros sacerdotes, que la vocaci\u00f3n es siempre una iniciativa de Dios. Es Cristo que os ha llamado a seguirlo en la vida consagrada y esto significa realizar continuamente un \u00ab\u00e9xodo\u00bb de vosotras mismas para centrar vuestra existencia en Cristo y en su Evangelio, en la voluntad de Dios, despoj\u00e1ndoos de vuestros proyectos, para poder decir con san Pablo: No soy yo el que vive, es Cristo quien vive en m\u00ed (Ga 2, 20)\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa nos invita a una peregrinatio hacia atr\u00e1s, un camino sapiencial para encontrarnos en las calles de Palestina o junto a la barca del humilde pescador de Galilea; nos invita a contemplar los inicios de un camino o mejor de un acontecimiento que, inaugurado por Cristo, nos lleva a dejar las redes en la orilla, el banco de los impuestos en el arc\u00e9n de la carretera, las veleidades del zelote entre las intenciones del pasado. Medios todos inadecuados para estar con \u00c9l.<\/p>\n<p>Nos invita a detenernos con paz, como peregrinaci\u00f3n interior, en el horizonte de la primera hora, donde los espacios est\u00e1n caldeados de relaci\u00f3n amistosa, la inteligencia se abre al misterio, la decisi\u00f3n entiende que es bueno entregarse al seguimiento de ese Maestro que s\u00f3lo tiene palabras de vida eterna (cf. Jn 6,68). Nos invita a hacer de toda la \u00abexistencia una peregrinaci\u00f3n de transformaci\u00f3n en el amor\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa Francisco nos llama a detenernos en el fotograma inicial: \u00abLa alegr\u00eda del momento en que Jes\u00fas me ha mirado\u00bb y evocar significados y exigencias relacionadas con nuestra vocaci\u00f3n: \u00abEs la respuesta a una llamada y a una llamada de amor\u00bb. Estar con Cristo supone compartir su vida y sus opciones; requiere la obediencia de fe, la bienaventuranza de los pobres, la radicalidad del amor.<\/p>\n<p>Se trata de renacer por vocaci\u00f3n. \u00abInvito a cada cristiano a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisi\u00f3n de dejarse encontrar por \u00c9l, de intentarlo cada d\u00eda sin descanso\u00bb.<\/p>\n<p>Pablo nos conduce a esta visi\u00f3n fundamental: nadie puede poner otro cimiento que el ya puesto, Jesucristo (1 Cor 3, 11). El t\u00e9rmino vocaci\u00f3n indica este hecho gratuito, como una cisterna de vida que no cesa de renovar la humanidad y la Iglesia en lo m\u00e1s profundo de su ser.<\/p>\n<p>En la experiencia de la vocaci\u00f3n Dios es el sujeto misterioso de la llamada. Nosotros escuchamos la voz que nos llama a la vida y al discipulado por el Reino. El Papa Francisco al recordarlo, \u00abT\u00fa eres importante para m\u00ed\u00bb, usa el di\u00e1logo directo, en primera persona, para despertar la consciencia. Lleva a conciencia mi idea, mi juicio, para suscitar comportamientos coherentes con la llamada que siento dirigida a m\u00ed, mi llamada personal: \u00abQuisiera decir a quien se siente indiferente hacia Dios, hacia la fe, a quien est\u00e1 lejano de Dios o lo ha abandonado, tambi\u00e9n a nosotros, con nuestros &#8220;alejamientos&#8221; y nuestros &#8220;abandonos&#8221; de Dios, quiz\u00e1s peque\u00f1os, pero \u00a1hay tantos en la vida cotidiana!: mira en lo profundo de tu coraz\u00f3n, mira en lo \u00edntimo de ti mismo y preg\u00fantate: \u00bfhay un coraz\u00f3n que desea cosas grande o un coraz\u00f3n adormecido por las cosas? \u00bfTu coraz\u00f3n ha conservado la inquietud de la b\u00fasqueda o la has dejado sofocar por las cosas, que terminan por atrofiarlo?\u00bb.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con Jesucristo necesita ser alimentada por la inquietud de la b\u00fasqueda. Ella nos hace conscientes de la gratuidad del don de la vocaci\u00f3n y nos ayuda a dar raz\u00f3n de las motivaciones que nos han llevado a la opci\u00f3n inicial y sostienen nuestra perseverancia: \u00abDejarse conquistar por Cristo significa estar siempre atento hacia lo que me est\u00e1 de frente, hacia la meta de Cristo (cf. Fil 3,14)\u00bb. Estar constantemente a la escucha de Dios requiere que estas preguntas marquen nuestro tiempo cotidiano.<\/p>\n<p>Este misterio indecible, que llevamos dentro y que participa del inefable misterio de Dios, se puede leer \u00fanicamente a la luz de la fe: \u00abLa fe es la respuesta a una Palabra que interpela personalmente, a un T\u00fa que nos llama por nuestro nombre\u00bb y \u00aben cuanto respuesta a una Palabra que la precede, ser\u00e1 siempre un acto de memoria. Sin embargo, esta memoria no se queda en el pasado, sino que, siendo memoria de una promesa, es capaz de abrir al futuro, de iluminar los pasos a lo largo del camino\u00bb.\u00abLa fe contiene precisamente la memoria de la historia de Dios con nosotros, la memoria del encuentro con Dios, que es el primero en moverse, que crea y salva Quien lleva consigo la memoria de Dios, se deja guiar por la memoria de Dios en toda su vida, y la sabe despertar en el coraz\u00f3n de los otros\u00bb. Memoria de ser llamados aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n<p>Encontrados, alcanzados, transformados<\/p>\n<p>El Papa nos pide releer nuestra historia personal y verificarla a la luz de la mirada de amor de Dios, porque si la vocaci\u00f3n es siempre iniciativa suya, a nosotros nos corresponde la adhesi\u00f3n libre a la econom\u00eda divino-humana, como relaci\u00f3n de vida en el \u00e1gape, camino de discipulado, \u00abluz en el camino de la Iglesia\u00bb. La vida en el Esp\u00edritu no tiene tiempos establecidos, sino que se abre constantemente al misterio mientras discierne para conocer al Se\u00f1or y percibir la realidad a partir de \u00c9l. Al llamarnos, Dios nos hace entrar en su descanso y nos pide descansar en \u00c9l, como proceso continuo de conocimiento de amor; resuena para nosotros la Palabra t\u00fa te afanas y preocupas por muchas cosas (Lc 10,41). En la via amoris caminamos en una nueva vida: la vieja criatura renace a vida nueva. El que est\u00e1 en Cristo, es una nueva creaci\u00f3n (2 Co 5,17).<\/p>\n<p>El Papa Francisco indica el nombre de este renacer: \u00abesta senda tiene un nombre, un rostro: el rostro de Jesucristo. \u00c9l nos ense\u00f1a a ser santos. En el Evangelio nos muestra el camino: el camino de las Bienaventuranzas (cf. Mt 5, 1-12). Esta es la vida de los santos: personas que por amor a Dios no le pusieron condiciones a \u00c9l en su vida\u00bb.<\/p>\n<p>La vida consagrada est\u00e1 llamada a encarnar la Buena Noticia, en el seguimiento de Cristo, muerto y resucitado, a hacer propio el \u00abmodo de existir y de actuar de Jes\u00fas como Verbo encarnado ante el Padre y ante los hermanos\u00bb. Asumir en concreto su estilo de vida, adoptar sus actitudes interiores, dejarse inundar por su esp\u00edritu, asimilar su sorprendente l\u00f3gica y su escala de valores, compartir sus riesgos y sus esperanzas: \u00abguiados por la certeza humilde y feliz de quien ha sido encontrado, alcanzado y transformado por la Verdad que es Cristo, y no puede dejar de proclamarla\u00bb.<\/p>\n<p>Permanecer en Cristo nos permite acoger la presencia del Misterio que nos habita y hace que se dilate el coraz\u00f3n a la medida de su coraz\u00f3n de Hijo. El que permanece en su amor, como el sarmiento est\u00e1 unido a la vid (cf. Jn 15,1-8) entra en la familiaridad con Cristo y da fruto: \u00ab\u00a1Permanecer en Jes\u00fas! Se trata de permanecer unidos a \u00c9l, dentro de \u00c9l, con \u00c9l, hablando con \u00c9l\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLa se\u00f1al de Cristo est\u00e1 en nuestra frente y en nuestro coraz\u00f3n\u2026 en nuestra frente para confesarle siempre, y en nuestro coraz\u00f3n para amarle\u2026 en nuestro brazo para hacer el bien\u00bb, la vida consagrada en efecto es una continua llamada a seguir a Cristo y a conformarnos a \u00c9l. \u00abToda la vida de Jes\u00fas, su forma de tratar a los pobres, sus gestos, su coherencia, su generosidad cotidiana y sencilla, y finalmente su entrega total, todo es precioso y le habla a la propia vida\u00bb.<\/p>\n<p>El encuentro con el Se\u00f1or, nos pone en movimiento, nos empuja a salir de la autorreferencialidad. La relaci\u00f3n con el Se\u00f1or no es est\u00e1tica, ni intimista: \u00abQuien pone a Cristo en el centro de su vida, se descentra. Cuanto m\u00e1s te unes a Jes\u00fas y \u00e9l se convierte en el centro de tu vida, tanto m\u00e1s te hace \u00c9l salir de ti mismo, te descentra y te abre a los dem\u00e1s\u00bb. \u00abNo estamos en el centro, estamos, por as\u00ed decirlo, \u00abdesplazados\u00bb, estamos al servicio de Cristo y de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>La vida cristiana est\u00e1 determinada por verbos de movimiento, es una b\u00fasqueda continua, incluso cuando se vive en la dimensi\u00f3n mon\u00e1stica y contemplativo-claustral.<\/p>\n<p>\u00abNo se puede perseverar en una evangelizaci\u00f3n ferviente si no se est\u00e1 convencido, por experiencia propia, de que no es lo mismo haber conocido a Jes\u00fas que no conocerlo, no es lo mismo caminar con \u00c9l que caminar a tientas, no es lo mismo poder escucharlo que ignorar su Palabra, no es lo mismo poder contemplarlo, adorarlo, descansar en \u00c9l, que no poder hacerlo. No es lo mismo tratar de construir el mundo con su Evangelio que hacerlo s\u00f3lo con la propia raz\u00f3n. Sabemos bien que la vida con \u00c9l se vuelve mucho m\u00e1s plena y que con \u00c9l es m\u00e1s f\u00e1cil encontrarle un sentido a todo\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa Francisco exhorta a la inquietud de la b\u00fasqueda, como fue para Agust\u00edn de Hipona: una \u00abinquietud del coraz\u00f3n lo que le lleva al encuentro personal con Cristo, le lleva a comprender que ese Dios que buscaba lejos de s\u00ed es el Dios cercano a cada ser humano, el Dios cercano a nuestro coraz\u00f3n, m\u00e1s \u00edntimo a nosotros que nosotros mismos\u00bb. Es una b\u00fasqueda continua: \u00abAgust\u00edn no se detiene, no se arrellana, no se cierra en s\u00ed mismo como quien ya ha llegado, sino que contin\u00faa el camino. La inquietud de la b\u00fasqueda de la verdad, de la b\u00fasqueda de Dios, se convierte en la inquietud de conocerle cada vez m\u00e1s y de salir de s\u00ed mismo para darlo a conocer a los dem\u00e1s. Es justamente la inquietud del amor\u00bb.<\/p>\n<p>En la alegr\u00eda del s\u00ed fiel<\/p>\n<p>Quien ha encontrado al Se\u00f1or y lo sigue con fidelidad es un mensajero de la alegr\u00eda del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo gracias a ese encuentro \u2014o reencuentro\u2014 con el amor de Dios, que se convierte en feliz amistad, somos rescatados de nuestra conciencia aislada y de la autorreferencialidad\u00bb.La persona llamada es convocada a ser ella misma, es decir a ser lo que puede ser. Podemos decir que la crisis de la vida consagrada depende tambi\u00e9n de la incapacidad de reconocer esta llamada profunda, incluso en los que viven ya tal vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vivimos una crisis de fidelidad, entendida como adhesi\u00f3n consciente a una llamada que es un recorrido, un camino desde su misterioso inicio a su misterioso final.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s nos encontramos tambi\u00e9n en una crisis de humanizaci\u00f3n. No siempre vivimos una verdadera coherencia, heridos por la incapacidad de realizar en el tiempo nuestra vida como vocaci\u00f3n \u00fanica y camino fiel.<\/p>\n<p>Un camino cotidiano, personal y fraterno, marcado por el descontento, por la amargura que nos cierra en la lamentaci\u00f3n, en una permanente nostalgia por caminos inexplorados y por sue\u00f1os no realizados, se convierte en un camino solitario. Nuestra vida, llamada a la relaci\u00f3n en el cumplimiento del amor puede transformarse en tierra desierta. Estamos invitados en cada edad a volver al centro profundo de la vida personal, all\u00ed donde encuentran sentido y verdad las motivaciones de nuestro vivir con el Maestro, disc\u00edpulos y disc\u00edpulas del Maestro.<\/p>\n<p>La fidelidad es conciencia del amor que nos orienta hacia el T\u00fa de Dios y hacia cada persona, de modo constante y din\u00e1mico, mientras experimentamos en nosotros la vida del Resucitado: \u00abQuienes se dejan salvar por \u00c9l son liberados del pecado, de la tristeza, del vac\u00edo interior, del aislamiento\u00bb.<\/p>\n<p>El discipulado fiel es gracia y ejercicio de amor, ejercicio de caridad oblativa: \u00abCuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos disc\u00edpulos del Se\u00f1or: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no disc\u00edpulos del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>Perseverar hasta el G\u00f3lgota, experimentar la laceraci\u00f3n de la duda y de la negaci\u00f3n, gozar en la maravilla y en el estupor de la Pascua hasta la manifestaci\u00f3n de Pentecost\u00e9s y la evangelizaci\u00f3n de las gentes, son etapas de una fidelidad gozosa en la l\u00f3gica de la kenosis, experimentada durante toda la vida con el signo incluso del martirio, y del mismo modo part\u00edcipe de la vida de Cristo resucitado: \u00abY desde la Cruz, acto supremo de misericordia y de amor, renacemos como &#8220;criatura nueva (Ga 6,15)\u00bb.<\/p>\n<p>En el lugar teologal, donde Dios revel\u00e1ndose nos revela a nosotros mismos, el Se\u00f1or nos pide, pues, volver a buscar, fides quaerens: Busca la justicia, la fe, la caridad, la paz en uni\u00f3n de los que invocan al Se\u00f1or con coraz\u00f3n puro (2 Tm 2, 22).<\/p>\n<p>La peregrinaci\u00f3n interior se inicia en la plegaria: \u00abPara un disc\u00edpulo, lo primero es estar con el Maestro, escucharle, aprender de \u00e9l. Y esto vale siempre, es un camino que dura toda la vida Si en nuestros corazones no est\u00e1 el calor de Dios, de su amor, de su ternura, \u00bfc\u00f3mo podemos nosotros, pobres pecadores, inflamar el coraz\u00f3n de los dem\u00e1s?\u00bb. Este itinerario dura toda la vida y el Esp\u00edritu Santo, en la humildad de la oraci\u00f3n, nos hace entender la Se\u00f1or\u00eda de Cristo en nosotros: \u00abEl Se\u00f1or nos llama cada d\u00eda a seguirlo con valent\u00eda y fidelidad; nos ha concedido el gran don de elegirnos como disc\u00edpulos suyos; nos invita a proclamarlo con gozo como el Resucitado, pero nos pide que lo hagamos con la palabra y el testimonio de nuestra vida en lo cotidiano. El Se\u00f1or es el \u00fanico, el \u00fanico Dios de nuestra vida, y nos invita a despojarnos de tantos \u00eddolos y a adorarle s\u00f3lo a \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa indica la oraci\u00f3n como el manantial de fecundidad de la misi\u00f3n: \u00abCultivemos la dimensi\u00f3n contemplativa, incluso en la vor\u00e1gine de los compromisos m\u00e1s urgentes y duros. Cuanto m\u00e1s les llame la misi\u00f3n a ir a las periferias existenciales, m\u00e1s unido ha de estar su coraz\u00f3n a Cristo, lleno de misericordia y de amor\u00bb.<\/p>\n<p>El estar con Jes\u00fas nos forma a una mirada contemplativa de la historia, que sabe ver y escuchar en todo la presencia del Esp\u00edritu y, de modo privilegiado, discernir su presencia para vivir el tiempo como tiempo de Dios. Cuando falta la mirada de fe \u00abla propia vida pierde gradualmente el sentido, el rostro de los hermanos se hace opaco y es imposible descubrir en ellos el rostro de Cristo, los acontecimientos de la historia quedan ambiguos cuando no privados de esperanza\u00bb.<\/p>\n<p>La contemplaci\u00f3n abre a la aptitud prof\u00e9tica. El profeta es un hombre \u00abque tiene los ojos penetrantes y que escucha y dice las palabras de Dios, un hombre de tres tiempos: promesa del pasado, contemplaci\u00f3n del presente, \u00e1nimo para indicar el camino hacia el futuro\u00bb.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la fidelidad en el discipulado pasa y es probada por la experiencia de la fraternidad, lugar teol\u00f3gico, en el que estamos llamados a sostenernos en el s\u00ed gozoso al Evangelio: \u00abEs la Palabra de Dios la que suscita la fe, la nutre, la regenera. Es la Palabra de Dios la que toca los corazones, los convierte a Dios y a su l\u00f3gica, que es muy distinta a la nuestra; es la Palabra de Dios la que renueva continuamente nuestras comunidades\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa nos invita pues a renovar y a cualificar nuestra vocaci\u00f3n con alegr\u00eda y pasi\u00f3n porque el acto totalizante del amor es un \u00abcamino continuo, que madura, madura, madura\u00bb, en desarrollo permanente en el que el s\u00ed de nuestra voluntad a la suya une voluntad, intelecto y sentimiento \u00abel amor nunca se da por \u00abconcluido\u00bb y completado; se transforma en el curso de la vida, madura y, precisamente por ello, permanece fiel a s\u00ed mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Consolad, consolad a mi pueblo<\/p>\n<p>Consolad, consolad a mi pueblo,<br \/>\ndice vuestro Dios. Hablad al coraz\u00f3n de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Isa\u00edas 40, 1-2<\/p>\n<p>A la escucha<\/p>\n<p>Con una peculiaridad estil\u00edstica que se encuentra tambi\u00e9n m\u00e1s adelante (cf. Is 51,17; 52,1: \u00a1Despierta, despierta!), los or\u00e1culos de la segunda parte de Isa\u00edas (Is 40-55) lanzan una llamada entusiasta a socorrer a Israel deportado, que tiende a cerrarse en el vac\u00edo de una memoria fallida. El contexto hist\u00f3rico pertenece claramente a la fase de la larga deportaci\u00f3n del pueblo en Babilonia (587-538 A.C), con la consiguiente humillaci\u00f3n y el sentido de impotencia para salir de ella. Todav\u00eda, la disgregaci\u00f3n del imperio asirio bajo la presi\u00f3n de la nueva potencia emergente, la de Persia, guiada por el astro naciente que fue Ciro, hace intuir al profeta que podr\u00eda realizarse una liberaci\u00f3n inesperada. Y as\u00ed ser\u00e1. El profeta, inspirado por Dios, da voz p\u00fablica a esta posibilidad, interpretando las agitaciones pol\u00edticas y militares como acci\u00f3n guiada misteriosamente por Dios a trav\u00e9s de Ciro y proclama que la liberaci\u00f3n est\u00e1 cerca y el retorno a la tierra de los padres est\u00e1 a punto de realizarse.<\/p>\n<p>Las palabras de Isa\u00edas: Consolad&#8230; hablad al coraz\u00f3n, se encuentran con una cierta frecuencia en el Antiguo Testamento y tienen particular valor los t\u00e9rminos que se repiten en los di\u00e1logos de ternura y de afecto. Como cuando Rut reconoce que Booz la ha consolado y ha hablado a su coraz\u00f3n (cf. Rt 2,12) o bien en la famosa p\u00e1gina de Oseas que anuncia a su mujer (Gomer) que la llevar\u00e1 al desierto y hablar\u00e1 a su coraz\u00f3n (cf. Os 2,16-17) para un tiempo de fidelidad. Encontramos paralelos similares en el di\u00e1logo de Siquem, hijo de Jamor, enamorado de Dina (cf. Gn 34,1-5) o en el del levita de Efraim que habla a la concubina que lo ha abandonado (cf. Jc 19,3).<\/p>\n<p>Se trata pues de un lenguaje que se explica en el horizonte del amor, no s\u00f3lo de una palabra de aliento: acci\u00f3n y palabra juntas, delicadas y alentadoras, que evocan los profundos lazos afectivos de Dios &#8220;esposo&#8221; de Israel. Y la consolaci\u00f3n debe ser epifan\u00eda de una pertenencia rec\u00edproca, juego de empat\u00eda intensa, de conmoci\u00f3n y uni\u00f3n vital. No se trata pues de palabras superficiales y dulzonas sino de entra\u00f1as de misericordia, abrazo que da fuerza y es paciente cercan\u00eda para hallar los caminos de la confianza.<\/p>\n<p>Llevar el abrazo de Dios<\/p>\n<p>\u00abLa gente de hoy tiene necesidad ciertamente de palabras, pero sobre todo tiene necesidad de que demos testimonio de la misericordia, la ternura del Se\u00f1or, que enardece el coraz\u00f3n, despierta la esperanza, atrae hacia el bien. \u00a1La alegr\u00eda de llevar la consolaci\u00f3n de Dios!\u00bb.<\/p>\n<p>El Papa Francisco nos conf\u00eda a nosotros consagrados y consagradas esta misi\u00f3n: encontrar al Se\u00f1or, que nos consuela como una madre, y consolar al pueblo de Dios.<\/p>\n<p>De la alegr\u00eda del encuentro con el Se\u00f1or y de su llamada brota el servicio en la Iglesia, la misi\u00f3n: llevar a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo la consolaci\u00f3n de Dios, testimoniar su misericordia.<\/p>\n<p>En la visi\u00f3n de Jes\u00fas la consolaci\u00f3n es don del Esp\u00edritu, el Par\u00e1clito, el Consolador que nos consuela en las pruebas y enciende una esperanza que no decepciona. La consolaci\u00f3n cristiana se convierte as\u00ed en consuelo, aliento, esperanza: es presencia operante del Esp\u00edritu (cf. Jn 14, 16-17), fruto del Esp\u00edritu y el fruto del Esp\u00edritu es amor, alegr\u00eda, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza (Ga 5, 22).<\/p>\n<p>En un mundo de desconfianza, desaliento, depresi\u00f3n, en una cultura en donde hombres y mujeres se dejan llevar por la fragilidad y la debilidad, el individualismo y los intereses personales, se nos pide introducir la confianza en la posibilidad de una felicidad verdadera, de una esperanza posible, que no se apoye \u00fanicamente en los talentos, en las cualidades, en el saber, sino en Dios. A todos se nos da la posibilidad de encontrarlo, basta buscarle con coraz\u00f3n sincero.<\/p>\n<p>Los hombres y las mujeres de nuestro tiempo esperan una palabra de consolaci\u00f3n, de cercan\u00eda, de perd\u00f3n y de alegr\u00eda verdadera. Somos llamados a llevar a todos el abrazo de Dios, que se inclina con ternura de madre hacia nosotros: consagrados, signo de humanidad plena, facilitadores y no controladores de la gracia, bajo el signo de la consolaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La ternura nos hace bien<\/p>\n<p>Como testigos de comuni\u00f3n, no obstante nuestro modo de ver y nuestra limitaci\u00f3n, estamos llamados a llevar la sonrisa de Dios, y la fraternidad es el primer y m\u00e1s cre\u00edble evangelio que podemos narrar. Se nos pide humanizar nuestras comunidades: \u00abCuidar la amistad entre vosotras, la vida de familia, el amor entre vosotras. Que el monasterio no sea un Purgatorio, que sea una familia. Los problemas est\u00e1n, estar\u00e1n, pero, como se hace en una familia, con amor, buscar la soluci\u00f3n con amor; no destruir esto para resolver aquello; no competir. Cuidar la vida de comunidad, porque cuando la vida de comunidad es as\u00ed, de familia, es precisamente el Esp\u00edritu Santo quien est\u00e1 en medio de la comunidad. Estas dos cosas quer\u00eda deciros: la contemplaci\u00f3n siempre, siempre con Jes\u00fas \u2014Jes\u00fas, Dios y Hombre\u2014; y la vida de comunidad, siempre con un coraz\u00f3n grande. Dejando pasar, no vanagloriarse, soportar todo, sonre\u00edr desde del coraz\u00f3n. El signo de ello es la alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>La alegr\u00eda se consolida en la experiencia de fraternidad, como lugar teol\u00f3gico, donde cada uno es responsable de la fidelidad al Evangelio y del crecimiento de los dem\u00e1s. Cuando una fraternidad se alimenta del mismo Cuerpo y Sangre de Jes\u00fas y se re\u00fane alrededor del Hijo de Dios, para compartir el camino de fe conducido por la Palabra, se hace una cosa sola con \u00e9l, es una fraternidad en comuni\u00f3n que experimenta el amor gratuito y vive en fiesta, libre, alegre, llena de audacia.<\/p>\n<p>\u00abUna fraternidad sin alegr\u00eda es una fraternidad que se apaga Una fraternidad donde abunda la alegr\u00eda es un verdadero don de lo Alto a los hermanos que saben pedirlo y que saben aceptarse y se comprometen en la vida fraterna confiando en la acci\u00f3n del Esp\u00edritu\u00bb.<\/p>\n<p>En un tiempo en el que la fragmentariedad alimenta un individualismo est\u00e9ril y de masa y la debilidad de las relaciones disgrega y estropea el cuidado de lo humano, se nos invita a humanizar las relaciones de fraternidad para favorecer la comuni\u00f3n de coraz\u00f3n y de alma seg\u00fan el Evangelio porque \u00abexiste una comuni\u00f3n de vida entre todos aquellos que pertenecen a Cristo. Una comuni\u00f3n que nace de la fe\u00bb y que hace a \u00abla Iglesia, en su verdad m\u00e1s profunda, comuni\u00f3n con Dios, familiaridad con Dios, comuni\u00f3n de amor con Cristo y con el Padre en el Esp\u00edritu Santo, que se prolonga en una comuni\u00f3n fraterna\u00bb.<\/p>\n<p>Para el Papa Francisco la ternura es signo distintivo de la fraternidad, una \u00abternura eucar\u00edstica\u00bb, porque \u00abla ternura nos hace bien.\u00bb La fraternidad tendr\u00e1 \u00abuna fuerza de convocaci\u00f3n enorme. la hermandad incluso con todas las diferencias posibles, es una experiencia de amor que va m\u00e1s all\u00e1 de los conflictos\u00bb.<\/p>\n<p>La cercan\u00eda como compa\u00f1\u00eda<\/p>\n<p>Estamos llamados a realizar un \u00e9xodo de nosotros mismos en un camino de adoraci\u00f3n y de servicio. \u00ab\u00a1Salir por la puerta para buscar y encontrar! Tengan el valor de ir contracorriente de esta cultura eficientista, de esta cultura del descarte. El encuentro y la acogida de todos, la solidaridad, es una palabra que la est\u00e1n escondiendo en esta cultura, casi una mala palabra, la solidaridad y la fraternidad, son elementos que hacen nuestra civilizaci\u00f3n verdaderamente humana. Ser servidores de la comuni\u00f3n y de la cultura del encuentro. Los quisiera casi obsesionados en este sentido. Y hacerlo sin ser presuntuosos\u00bb.<\/p>\n<p>&#8220;El fantasma que se debe combatir es la imagen de la vida religiosa entendida como refugio y consuelo ante un mundo externo dif\u00edcil y complejo&#8221; El Papa nos pide \u00absalir del nido\u00bb, para ser enviados a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, entreg\u00e1ndonos a Dios y al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1La alegr\u00eda nace de la gratuidad de un encuentro Y la alegr\u00eda del encuentro con \u00c9l y de su llamada lleva a no cerrarse, sino a abrirse; lleva al servicio en la Iglesia. Santo Tom\u00e1s dec\u00eda bonum est diffusivum sui \u2014no es un lat\u00edn muy dif\u00edcil\u2014, el bien se difunde. Y tambi\u00e9n la alegr\u00eda se difunde. No teng\u00e1is miedo de mostrar la alegr\u00eda de haber respondido a la llamada del Se\u00f1or, a su elecci\u00f3n de amor, y de testimoniar su Evangelio en el servicio a la Iglesia. Y la alegr\u00eda, la verdad, es contagiosa; contagia\u2026 hace ir adelante\u00bb.<\/p>\n<p>Frente al testimonio contagioso de alegr\u00eda, serenidad, fecundidad, ante el testimonio de la ternura y del amor, de la caridad humilde, sin prepotencia, muchos sienten el deseo de venir y ver.<\/p>\n<p>El Papa Francisco ha indicado varias veces el camino de la atracci\u00f3n, del contagio, como v\u00eda para hacer crecer a la Iglesia, v\u00eda de la nueva evangelizaci\u00f3n. \u00abLa Iglesia debe ser atractiva. \u00a1Despertar al mundo! \u00a1Sean testimonio de un modo distinto de hacer, de actuar, de vivir! Es posible vivir de un modo distinto en este mundo Por lo tanto, esto que me espero es el testimonio\u00bb.<\/p>\n<p>Confi\u00e1ndonos la tarea de despertar el mundo el Papa nos impulsa al encuentro de los hombres y mujeres de hoy a la luz de dos elementos pastorales que tienen su ra\u00edz en la novedad del Evangelio: la cercan\u00eda y el encuentro, dos modos mediante los cuales Dios mismo se ha revelado en la historia hasta la Encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el camino de Ema\u00fas, hacemos nuestros, como Jes\u00fas con los disc\u00edpulos, las alegr\u00edas y los sufrimientos de la gente, dando \u00abcalor al coraz\u00f3n\u00bb, mientras esperamos con ternura al que se siente cansado, d\u00e9bil, para que el camino en com\u00fan tenga luz y sentido en Cristo.<\/p>\n<p>Nuestro camino \u00abmadura hacia la paternidad pastoral, hacia la maternidad pastoral, y cuando un sacerdote no es padre de su comunidad, cuando una religiosa no es madre de todos aquellos con los que trabaja, se vuelve triste. Este es el problema. Por eso os digo: la ra\u00edz de la tristeza en la vida pastoral est\u00e1 precisamente en la falta de paternidad y maternidad, que viene de vivir mal esta consagraci\u00f3n, que, en cambio, nos debe llevar a la fecundidad\u00bb.<\/p>\n<p>La inquietud del amor<\/p>\n<p>Iconos vivientes de la maternidad y de la cercan\u00eda de la Iglesia, vamos hacia quienes esperan la Palabra de consolaci\u00f3n inclin\u00e1ndonos con amor materno y esp\u00edritu paterno hacia los pobres y los d\u00e9biles.<\/p>\n<p>El Papa nos invita a no privatizar el amor y con la inquietud de quien busca: \u00abBuscar siempre, sin descanso, el bien del otro, de la persona amada\u00bb.<\/p>\n<p>La crisis de sentido del hombre moderno y la crisis econ\u00f3mica y moral de la sociedad occidental y de sus instituciones no son un acontecimiento pasajero de nuestro tiempo, sino un momento hist\u00f3rico de excepcional importancia. Estamos llamados como Iglesia a salir para dirigirnos hacia las periferias geogr\u00e1ficas, urbanas y existenciales \u2014las del misterio del pecado, del dolor, de las injusticias, de la miseria\u2014, hacia los lugares escondidos del alma d\u00f3nde cada persona experimenta la alegr\u00eda y el sufrimiento de la vida.<\/p>\n<p>\u00abVivimos en una cultura del desencuentro, una cultura de la fragmentaci\u00f3n, una cultura en la que lo que no me sirve lo tiro, la cultura del descarte hoy, hallar a un vagabundo muerto de fr\u00edo no es noticia, sin embargo &#8220;la pobreza es una categor\u00eda teologal porque el Hijo de Dios se abaj\u00f3, se hizo pobre para caminar con nosotros por el camino Una Iglesia pobre para los pobres empieza con ir hacia la carne de Cristo. Si vamos hacia la carne de Cristo, comenzamos a entender algo, a entender qu\u00e9 es esta pobreza, la pobreza del Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>Vivir la bienaventuranza de los pobres significa que la angustia de la soledad y de la limitaci\u00f3n ha sido vencida por la alegr\u00eda de quien es realmente libre en Cristo y ha aprendido a amar.<\/p>\n<p>Durante su visita pastoral a As\u00eds, el Papa Francisco se preguntaba de qu\u00e9 debe despojarse la Iglesia. Y respond\u00eda: \u00abdespojarse de toda acci\u00f3n que no es por Dios, no es de Dios; del miedo de abrir las puertas y de salir al encuentro de todos, especialmente de los m\u00e1s pobres, necesitados, lejanos, sin esperar; cierto, no para perderse en el naufragio del mundo, sino para llevar con valor la luz de Cristo, la luz del Evangelio, tambi\u00e9n en la oscuridad, donde no se ve, donde puede suceder el tropiezo; despojarse de la tranquilidad aparente que dan las estructuras, ciertamente necesarias e importantes, pero que no deben oscurecer jam\u00e1s la \u00fanica fuerza verdadera que lleva en s\u00ed: la de Dios. \u00c9l es nuestra fuerza\u00bb.<\/p>\n<p>Es para nosotros una invitaci\u00f3n a \u00abno tener miedo a dejar caer las estructuras caducas. La Iglesia es libre. La lleva adelante el Esp\u00edritu Santo. Nos lo ense\u00f1a Jes\u00fas en el evangelio: la libertad necesaria para encontrar siempre la novedad del evangelio en nuestra vida y tambi\u00e9n en las estructuras. La libertad de elegir odres nuevos para esta novedad\u00bb.<\/p>\n<p>Estamos invitados a ser hombres y mujeres audaces, de frontera: \u00abNuestra fe no es una fe-laboratorio, sino una fe-camino, una fe hist\u00f3rica. Dios se ha revelado como historia, no como un compendio de verdades abstractas. No hay que llevarse la frontera a casa, sino vivir en frontera y ser audaces\u00bb.<\/p>\n<p>Junto al desaf\u00edo de la bienaventuranza de los pobres, el Papa invita a visitar las fronteras del pensamiento y de la cultura, a favorecer el di\u00e1logo, tambi\u00e9n a nivel intelectual, para dar raz\u00f3n de la esperanza basada en criterios \u00e9ticos y espirituales, interrog\u00e1ndonos sobre lo que es bueno. La fe no reduce jam\u00e1s el espacio de la raz\u00f3n, lo abre m\u00e1s bien a una visi\u00f3n integral del hombre y de la realidad e impide reducir al hombre a \u00abmaterial humano\u00bb.<\/p>\n<p>La cultura, llamada a servir constantemente a la humanidad en todas sus condiciones, si es aut\u00e9ntica, abre a itinerarios inexplorados, pasos de respiro de esperanza que consolidan el sentido de la vida y custodian el bien com\u00fan. Un aut\u00e9ntico proceso cultural \u00abhace crecer la humanizaci\u00f3n integral y la cultura del encuentro y de la relaci\u00f3n; \u00e9sta es la manera cristiana de promover el bien com\u00fan, la alegr\u00eda de vivir. Y aqu\u00ed convergen la fe y la raz\u00f3n, la dimensi\u00f3n religiosa con los diferentes aspectos de la cultura humana: el arte, la ciencia, el trabajo, la literatura\u00bb.Una verdadera b\u00fasqueda cultural se encuentra con la historia y abre caminos hacia el rostro de Dios.<\/p>\n<p>Los lugares en los que se elabora y se comunica el saber son tambi\u00e9n lugares en los que se debe crear una cultura de la cercan\u00eda, del encuentro y del di\u00e1logo, superando defensas, abriendo puertas, construyendo puentes.<\/p>\n<p>Para la reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>El mundo como red global en la que todos estamos conectados, donde ninguna tradici\u00f3n local puede ambicionar el monopolio de lo verdadero y donde las tecnolog\u00edas tienen efectos que alcanzan a todos, constituye un desaf\u00edo continuo para quien vive la vida seg\u00fan el Evangelio.<\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n hist\u00f3rica, el Papa Francisco est\u00e1 realizando, mediante opciones y modos de vida, una hermen\u00e9utica viviente del di\u00e1logo Dios-mundo. Nos introduce en un estilo de sabidur\u00eda que, arraigada en el Evangelio y en la escatolog\u00eda de lo humano, lee el pluralismo, busca el equilibrio, invita a activar la capacidad de ser responsables del cambio para comunicar cada vez mejor la verdad del Evangelio, mientras nos movemos \u00abentre los l\u00edmites y las circunstancias\u00bb y conscientes de estos l\u00edmites cada uno de nosotros se hace d\u00e9bil con los d\u00e9biles\u2026 todo a todos (1 Cor 9, 22)<\/p>\n<p>Estamos invitados a cuidar una din\u00e1mica generativa, no simplemente administrativa, para asumir los acontecimientos espirituales presentes en nuestras comunidades y en el mundo, como movimiento y gracia, obra del Esp\u00edritu en cada persona, vista como persona. Estamos invitados a desestructurar modelos sin vida para narrar lo humano tocado por Cristo, nunca revelado del todo en los lenguajes y en los modos.<\/p>\n<p>El Papa Francisco nos invita a una sabidur\u00eda que sea signo de una consistencia d\u00factil, capacidad de los consagrados de moverse seg\u00fan el Evangelio, de actuar y de optar seg\u00fan el Evangelio, sin perderse entre diversas esferas de vida, lenguajes, relaciones, manteniendo el sentido de la responsabilidad, los nexos que nos unen, nuestros l\u00edmites, las infinitas expresiones de la vida. Un coraz\u00f3n misionero es un coraz\u00f3n que ha conocido la alegr\u00eda de la salvaci\u00f3n de Cristo y la comparte como consolaci\u00f3n frente al l\u00edmite humano: \u00abSabe que \u00e9l mismo tiene que crecer en la comprensi\u00f3n del Evangelio y en el discernimiento de los senderos del Esp\u00edritu, y entonces no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino\u00bb.<\/p>\n<p>Nos dejamos interpelar por las invitaciones del Papa para mirarnos a nosotros mismos y al mundo con los ojos de Cristo y permanecer inquietos.<\/p>\n<p>Las preguntas del Papa Francisco<\/p>\n<p>\u2014 Quer\u00eda deciros una palabra, y la palabra era alegr\u00eda. Siempre, donde est\u00e1n los consagrados, los seminaristas, las religiosas y los religiosos, los j\u00f3venes, hay alegr\u00eda, siempre hay alegr\u00eda. Es la alegr\u00eda de la lozan\u00eda, es la alegr\u00eda de seguir a Cristo; la alegr\u00eda que nos da el Esp\u00edritu Santo, no la alegr\u00eda del mundo. \u00a1Hay alegr\u00eda! Pero, \u00bfd\u00f3nde nace la alegr\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014 Mira en lo profundo de tu coraz\u00f3n, mira en lo \u00edntimo de ti mismo, y preg\u00fantate: \u00bftienes un coraz\u00f3n que desea algo grande o un coraz\u00f3n adormecido por las cosas? \u00bfTu coraz\u00f3n ha conservado la inquietud de la b\u00fasqueda o lo has dejado sofocar por las cosas, que acaban por atrofiarlo? Dios te espera, te busca: \u00bfqu\u00e9 respondes? \u00bfTe has dado cuenta de esta situaci\u00f3n de tu alma? \u00bfO duermes? \u00bfCrees que Dios te espera o para ti esta verdad son solamente &#8220;palabras&#8221;?<\/p>\n<p>\u2014 Somos v\u00edctimas de esta cultura de lo provisional. Querr\u00eda que pensarais en esto: \u00bfc\u00f3mo puedo liberarme de esta cultura de lo provisional?<\/p>\n<p>\u2014 Esta es una responsabilidad, ante todo, de los adultos, de los formadores. Es vuestra, formadores, que est\u00e1is aqu\u00ed: dar un ejemplo de coherencia a los m\u00e1s j\u00f3venes. \u00bfQueremos j\u00f3venes coherentes? \u00a1Seamos nosotros coherentes! De lo contrario, el Se\u00f1or nos dir\u00e1 lo que dec\u00eda de los fariseos al pueblo de Dios: &#8220;Haced lo que digan, pero no lo que hacen&#8221;. Coherencia y autenticidad.<\/p>\n<p>\u2014 Podemos preguntarnos: \u00bfestoy inquieto por Dios, por anunciarlo, para darlo a conocer? \u00bfO me dejo fascinar por esa mundanidad espiritual que empuja a hacer todo por amor a uno mismo? Nosotros, consagrados, pensamos en los intereses personales, en el funcionalismo de las obras, en el carrerismo. \u00a1Bah! Tantas cosas podemos pensar&#8230; Por as\u00ed decirlo \u00bfme he &#8220;acomodado&#8221; en mi vida cristiana, en mi vida sacerdotal, en mi vida religiosa, tambi\u00e9n en mi vida de comunidad, o conservo la fuerza de la inquietud por Dios, por su Palabra, que me lleva a &#8220;salir fuera&#8221;, hacia los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfC\u00f3mo estamos con la inquietud del amor? \u00bfCreemos en el amor a Dios y a los dem\u00e1s? \u00bfO somos nominalistas en esto? No de modo abstracto, no s\u00f3lo las palabras, sino el hermano concreto que encontramos, \u00a1el hermano que tenemos al lado! \u00bfNos dejamos inquietar por sus necesidades o nos quedamos encerrados en nosotros mismos, en nuestras comunidades, que muchas veces es para nosotros &#8220;comunidad-comodidad&#8221;?<\/p>\n<p>\u2014 Este es un hermoso, un hermoso camino a la santidad. No hablar mal de los otros. &#8220;Pero padre, hay problemas\u2026&#8221;. D\u00edselos al superior, d\u00edselos a la superiora, d\u00edselos al obispo, que puede remediar. No se los digas a quien no puede ayudar. Esto es importante: \u00a1fraternidad! Pero dime, \u00bfhablar\u00edas mal de tu mam\u00e1, de tu pap\u00e1, de tus hermanos? Jam\u00e1s. \u00bfY por qu\u00e9 lo haces en la vida consagrada, en el seminario, en la vida presbiteral? Solamente esto: pensad, pensad. \u00a1Fraternidad! Este amor fraterno.<\/p>\n<p>\u2014 A los pies de la cruz, es mujer del dolor y, al mismo tiempo, de la espera vigilante de un misterio, m\u00e1s grande que el dolor, que est\u00e1 por realizarse. Todo parece verdaderamente acabado; toda esperanza podr\u00eda decirse apagada. Tambi\u00e9n ella, en ese momento, recordando las promesas de la anunciaci\u00f3n habr\u00eda podido decir: no se cumplieron, he sido enga\u00f1ada. Pero no lo dijo. Sin embargo ella, bienaventurada porque ha cre\u00eddo, por su fe ve nacer el futuro nuevo y espera con esperanza el ma\u00f1ana de Dios. A veces pienso: \u00bfsabemos esperar el ma\u00f1ana de Dios? \u00bfO queremos el hoy? El ma\u00f1ana de Dios para ella es el alba de la ma\u00f1ana de Pascua, de ese primer d\u00eda de la semana. Nos har\u00e1 bien pensar, en la contemplaci\u00f3n, en el abrazo del hijo con la madre. La \u00fanica l\u00e1mpara encendida en el sepulcro de Jes\u00fas es la esperanza de la madre, que en ese momento es la esperanza de toda la humanidad. Me pregunto a m\u00ed y a vosotros: en los monasterios, \u00bfest\u00e1 a\u00fan encendida esta l\u00e1mpara? En los monasterios, \u00bfse espera el ma\u00f1ana de Dios?<\/p>\n<p>\u2014 La inquietud del amor empuja siempre a ir al encuentro del otro, sin esperar que sea el otro a manifestar su necesidad. La inquietud del amor nos regala el don de la fecundidad pastoral, y nosotros debemos preguntarnos, cada uno de nosotros: \u00bfc\u00f3mo va mi fecundidad espiritual, mi fecundidad pastoral?<\/p>\n<p>\u2014Una fe aut\u00e9ntica implica siempre un profundo deseo de cambiar el mundo. He aqu\u00ed la pregunta que debemos plantearnos: \u00bftambi\u00e9n nosotros tenemos grandes visiones e impulsos? \u00bfTambi\u00e9n nosotros somos audaces? \u00bfVuela alto nuestro sue\u00f1o? \u00bfNos devora el celo? (cf. Sal 69, 10) \u00bfO, en cambio, somos mediocres y nos conformamos con nuestras programaciones apost\u00f3licas de laboratorio?<\/p>\n<p>Ave, Madre de la alegr\u00eda<\/p>\n<p>Al\u00e9grate, llena de gracia (Lc 1, 28), \u00abEl saludo del \u00e1ngel a Mar\u00eda es una invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda, a una alegr\u00eda profunda, que anuncia el final de la tristeza . Es un saludo que marca el inicio del Evangelio, de la Buena Nueva\u00bb.<\/p>\n<p>Junto a Mar\u00eda la alegr\u00eda se expande: el Hijo que lleva en su seno es el Dios de la alegr\u00eda, del regocijo que contagia. Mar\u00eda abre las puertas del coraz\u00f3n y corre hacia Isabel.<\/p>\n<p>\u00abAlegre de cumplir su deseo, delicada en su deber, diligente en su alegr\u00eda, se apresur\u00f3 hacia la monta\u00f1a. \u00bfAd\u00f3nde, sino hacia las cimas, deb\u00eda tender con prisa la que ya estaba llena de Dios?\u00bb.<\/p>\n<p>Se mueve con prontitud (Lc 1, 39) para llevar al mundo la buena noticia, para transmitir a todos la alegr\u00eda incontenible que lleva en su regazo: Jes\u00fas, el Se\u00f1or. Con prontitud: no es s\u00f3lo la velocidad con la que se mueve Mar\u00eda, nos expresa su diligencia, la atenci\u00f3n premurosa con la que afronta el viaje, su entusiasmo.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or (Lc 1,38). La esclava del Se\u00f1or, corre con prontitud, para hacerse esclava de los hombres, donde el amor de Dios se demuestra y se comprueba en el amor a cada hermano y a cada hermana.<\/p>\n<p>En Mar\u00eda es la Iglesia entera que camina unida: en la caridad de quien sale al paso del m\u00e1s fr\u00e1gil; en la esperanza de quien se sabe acompa\u00f1ado en su caminar y en la fe de quien tiene un don especial para compartir. \u00a1En Mar\u00eda cada uno de nosotros, empujado por el viento del Esp\u00edritu vive la propia vocaci\u00f3n de caminar!<\/p>\n<p>Estrella de la nueva evangelizaci\u00f3n,<br \/>\nay\u00fadanos a resplandecer en el testimonio de la comuni\u00f3n, del servicio, de la fe ardiente y generosa,<br \/>\nde la justicia y el amor a los pobres, para que la alegr\u00eda del Evangelio<br \/>\nllegue hasta los confines de la tierra y ninguna periferia se prive de su luz.<\/p>\n<p>Madre del Evangelio viviente,<br \/>\nmanantial de alegr\u00eda para los peque\u00f1os, ruega por nosotros.<br \/>\nAm\u00e9n. Aleluya.<\/p>\n<p>Roma, 2 de febrero de 2014, Fiesta de la Presentaci\u00f3n del Se\u00f1or<\/p>\n<p>Jo\u00e3o Braz Card. de Aviz<br \/>\nPrefecto<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Carballo, O.F.M.<br \/>\nArzobispo Secretario<\/p>\n<p>Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 1.<\/p>\n<p>Antonio Spadaro, &#8220;\u00a1Despierten al mundo!&#8221;. Coloquio del Papa Francisco con los Superiores Generales, en: La Civilt\u00e0 Cattolica, 165 (2014\/I), 5.<\/p>\n<p>Cf. Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 47.<\/p>\n<p>Francisco, Predicad siempre el Evangelio y si fuera necesario tambi\u00e9n con las palabras, con la expresi\u00f3n de san Francisco el Papa conf\u00eda su mensaje a los j\u00f3venes reunidos en Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles, , en: L&#8217;Osservatore Romano, domingo 6 octubre 2013, CLIII (229), p. 7.<\/p>\n<p>Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica post-sinodal Vita consecrata, (25 marzo 1996), n. 27, en: AAS 88 (1996), 377-486.<\/p>\n<p>Cf. S. Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, Obras completas, Librer\u00eda Vaticana-Ed. OCD, Ciudad del Vaticano-Roma, 1997: Manuscrito A, 76v\u00ba; B, 1r\u00ba; carta 196.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Ib\u00edd.<\/p>\n<p>Francisco, La evangelizaci\u00f3n se hace de rodillas, Misa con los seminaristas, novicios y novicias en el A\u00f1o de la Fe,, en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes8-9 julio 2013, CLIII (155),p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Francisco, Discurso a los Participantes en la Asamblea Plenaria de la Uni\u00f3n Internacional de las Superioras Generales, Roma, 8 mayo 2013, en: AAS 105 (2013), 460-463.<\/p>\n<p>Francesco, Para subir al monte de la perfecci\u00f3n, Mensaje del Pont\u00edfice a los Carmelitas con motivo del Cap\u00edtulo General, , en: L&#8217;Osservatore Romano, viernes 6 septiembre 2013, CLIII (203), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Ib\u00edd.<\/p>\n<p>Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 3.<\/p>\n<p>Francisco, Con la inquietud en el coraz\u00f3n, a los capitulares agustinos el Papa les pide estar siempre a la b\u00fasqueda de Dios y de los hermanos, , en: L&#8217;Osservatore Romano, viernes 30 agosto 2013, CLIII (197), p. 8.<\/p>\n<p>Francisco, Caminos creativos radicados en la Iglesia, Papa Francisco con sus hermanos jesuitas en el d\u00eda de la memoria de san Ignacio de Loyola , en: L&#8217;Osservatore Romano, jueves 1 agosto 2013, CLIII (175), p. 8.<\/p>\n<p>Francisco, Carta Enc\u00edclica Lumen \ufb01dei, (29 junio 2013), n. 8, en: AAS 105 (2013), 555-596.<\/p>\n<p>Ib\u00edd., n. 9.<\/p>\n<p>Francisco, Memoria de Dios, durante la Misa en plaza de San Pedro el Papa habla de la misi\u00f3n del catequista, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes 30 septiembre-martes 1\u00b0 octubre 2013, CLIII (224), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Discurso a los Participantes en la Asamblea Plenaria de la Uni\u00f3n Internacional de las Superioras Generales, Roma, 8 mayo 2013, en: AAS 105 (2013), 460-463.<\/p>\n<p>Francisco, No superhombres sino amigos de Dios, \u00c1ngelus de todos los Santos, , en L&#8217;Osservatore Romano, s\u00e1bado-domingo 2-3 noviembre 2013, CLIII (252), p. 8.<\/p>\n<p>Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica pstsinodal Vita consecrata (25 marzo 1996), n. 22, en: AAS 88 (1996), 377-486.<\/p>\n<p>Francisco, En la encrucijada de los caminos, a los obispos, a los sacerdotes, a los religiosos y a los seminaristas el Papa les conf\u00eda la misi\u00f3n de formar a los j\u00f3venes a ser &#8220;callejeros de la fe&#8221;, en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 29-30 julio 2013, CLIII (173), p. 4.<\/p>\n<p>Francisco, La vocaci\u00f3n del catequista, el Pont\u00edfice anima a no tener miedo a salir de s\u00ed mismo para ir al encuentro de los dem\u00e1s, , en: L&#8217;Osservatore Romano, domingo 29 septiembre 2013, CLIII (223), p. 7<\/p>\n<p>Ambrosio, De Isaac et anima, 75: PL 14, 556-557.<\/p>\n<p>Francesco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 265<\/p>\n<p>Cf. Francesco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 8.<\/p>\n<p>Francisco, La vocaci\u00f3n de ser catequista, el Pont\u00edfice anima a no tener miedo de salir de s\u00ed mismos para ir al encuentro de los dem\u00e1s, , en: L&#8217;Osservatore Romano, domingo 29 septiembre 2013, CLIII (223), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Caminos creativos radicados en la Iglesia, Papa Francisco con sus hermanos jesuitas el d\u00eda de la memoria de san Ignacio de Loyola , en: L&#8217;Osservatore Romano, jueves 1\u00b0 agosto 2013, CLIII (175), p. 8.<\/p>\n<p>Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 266.<\/p>\n<p>Francisco, Con la inquietud en el coraz\u00f3n, a los capitulares agustinos el Papa les pide estar siempre en b\u00fasqueda de Dios y de los otros, , en: L&#8217;Osservatore Romano, viernes 30 agosto 2013, CLIII (197), p. 8.<\/p>\n<p>Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 8.<\/p>\n<p>Ib\u00edd. n.1.<\/p>\n<p>Francisco, Homil\u00eda durante la Misa con los Cardenales, Roma, 14 marzo 2013, en: AAS 105 (2013), 365-366.<\/p>\n<p>Francisco, La evangelizaci\u00f3n se hace de rodillas, Misa con los seminaristas, novicios y novicias en el A\u00f1o de la Fe,, en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, La vocaci\u00f3n de ser catequista, el Pont\u00edfice anima a no tener miedo de salir de s\u00ed mismo para ir al encuentro de los otros, , en: L&#8217;Osservatore Romano, domingo 29 septiembre 2013, CLIII (223), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Coherencia entre palabra y vida, el Papa invita enSan Pablo a abandonar los \u00eddolos para adorar al Se\u00f1or, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 15-16 abril 2013, CLIII (88), p. 8.<\/p>\n<p>Francisco, La evangelizaci\u00f3n se hace de rodillas, Misa con los seminaristas, novicios y novicias en el A\u00f1o de la Fe,, en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 7.<\/p>\n<p>Congregaci\u00f3n para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apost\u00f3lica, Instrucci\u00f3n Caminar desde Cristo &#8211; Un renovado empe\u00f1o de la vida consagrada en el Tercer Milenio, (19 mayo 2002), n. 25, en: Ench Vat 21, 372-510.<\/p>\n<p>Francisco, El hombre de ojos penetrantes, meditaci\u00f3n en la Capilla de la Domus Sanctae Marthae, 16 diciembre 2013, en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 16-17 diciembre 2013, CLIII (289), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, La atracci\u00f3n que hace crecer a la Iglesia encuentro con los sacerdotes, religiosas y religiosos en la catedral de San Rufino, , en: L&#8217;Osservatore Romano, domingo 6 octubre 2013, CLIII (229), p. 6.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Benedicto XVI, Carta enc\u00edclica Deus caritas est (25 diciembre 2005), n. 11, en: AAS 98 (2006), (217-252).<\/p>\n<p>Francisco, La evangelizaci\u00f3n se hace de rodillas, Misa con los seminaristas, novicios y novicias en el A\u00f1o de la Fe,, en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes8-9 julio 2013, CLIII (155),p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Cf. Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 47.<\/p>\n<p>Francisco, Para una clausura de gran humanidad, recomendaciones a las clarisas en la bas\u00edlica de Santa Clara, , en: L&#8217;Osservatore Romano, domingo 6 octubre, CLIII (229), p. 6.<\/p>\n<p>Congregaci\u00f3n para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apost\u00f3lica, Instrucci\u00f3n La vida fraterna en comunidad. &#8220;Congregavit nos in unum Christi amor&#8221;, (2 febrero 1994), n. 28: en Ench Vat 14, 345-537.<\/p>\n<p>Francisco, Una gran familia entre cielo y tierra, en la audiencia general el Papa habla de la comuni\u00f3n de los santos, , en: L&#8217;Osservatore Romano, jueves 31 octubre 2013, CLIII (250), p. 8.<\/p>\n<p>Antonio Spadaro, &#8220;\u00a1Despierten al mundo!&#8221;. Coloquio del Papa Francisco con los Superiores Generales, en: La Civilt\u00e0 Cattolica, 165 (2014\/I), 13. Francisco, Discurso a los Participantes en la Asamblea Plenaria de la Uni\u00f3n Internacional de las Superioras Generales, Roma, 8 mayo 2013, en: AAS 105 (2013), 460-463.<\/p>\n<p>Francisco, Discurso a los Participantes en la Asamblea Plenaria de la Uni\u00f3n Internacional de las Superioras Generales, Roma, 8 mayo 2013, en: AAS 105 (2013), 460-463.<\/p>\n<p>Francisco, En la encrucijada de los caminos, a los obispos, a los sacerdotes, a los religiosos y a los seminaristas el Papa les conf\u00eda la misi\u00f3n de formar a los j\u00f3venes para que sean &#8220;callejeros de la fe&#8221; , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 29-30 julio 2013, CLIII (173), p. 4.<\/p>\n<p>Antonio Spadaro, &#8220;\u00a1Despierten al mundo!&#8221;. Coloquio del Papa Francisco con los Superiores Generales, en: La Civilt\u00e0 Cattolica, 165 (2014\/I), 10.<\/p>\n<p>Ib\u00edd., 6.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Cf. .Francisco, La humildad y la fuerza del Evangelio, meditaci\u00f3n en la Capilla de la Domus Sanctae Marthae, 1 octubre 2013, en: L&#8217;Osservatore Romano, mi\u00e9rcoles 2 octubre 2013, CLIII (225), p. 8.<\/p>\n<p>Antonio Spadaro, &#8220;\u00a1Despierten al mundo!&#8221;. Coloquio del Papa Francisco con los Superiores Generales, en: La Civilt\u00e0 Cattolica, 165 (2014\/I), 5.<\/p>\n<p>Cf. Francisco, Para una Iglesia que acompa\u00f1a a casa al hombre, encuentro con los obispos brasile\u00f1os en el arzobispado de R\u00edo de Janeiro , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 29-30 julio 2013, CLIII (173), pp. 6-7.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Francisco, Con la inquietud en el coraz\u00f3n, a los capitulares agustinos el Papa les pide estar siempre a la b\u00fasqueda de Dios y de los hermanos, , en: L&#8217;Osservatore Romano, viernes 30 agosto 2013, CLIII (197), p. 8.<\/p>\n<p>Cf. Francesco, Vigilia de Pentecost\u00e9s con los Movimientos, las nuevas Comunidades, las Asociaciones, las Agregaciones laicales, Roma, 18 mayo 2013, en: AAS 105 (2013), 450-452.<\/p>\n<p>Ib\u00edd.<\/p>\n<p>Francisco, Para una Iglesia despojada de la mundanidad, con los pobres, los desocupados y los emigrantes asistidos por Caritas, , en: L&#8217;Osservatore Romano, s\u00e1bado 5 octubre 2013, CLIII (228), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Renovaci\u00f3n sin temores, meditaci\u00f3n en la Capilla de la Domus Sanctae Marthae, 6 julio 2013, en: L&#8217;Osservatore Romano, Domingo 7 julio 2013, CLIII (154), p. 7.<\/p>\n<p>Antonio Spadaro, &#8220;\u00a1Despierten al mundo!&#8221;. Coloquio del Papa Francisco con los Superiores Generales, en: La Civilt\u00e0 Cattolica, 164 (2013\/III), 474.<\/p>\n<p>Cf. Francisco, El Apocalipsis que no vendr\u00e1, discurso al mundo acad\u00e9mico y cultural, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 23-24 septiembre 2013, CLIII (218), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, La apuesta del di\u00e1logo y del encuentro, a la clase dirigente de Brasil,, en: L&#8217;Osservatore Romano, 29-30 julio 2013, CLIII (173), p. 4. Cf. Francisco, Hombres de frontera, el Papa a la Comunidad de la Civilt\u00e0 Cattolica Discurso a la Comunidad de los Escritores de &#8220;La Civilt\u00e0 Cattolica&#8221;, 14 junio 2013, en: L&#8217;Osservatore Romano, s\u00e1bado 15 junio 2013, CLIII (136), p. 7.<\/p>\n<p>Cf. Francisco, Hombres de frontera, el Papa a la Comunidad de la Civilt\u00e0 Cattolica Discurso a la Comunidad de los Escritores de &#8220;La Civilt\u00e0 Cattolica&#8221;, 14 junio 2013, en: L&#8217;Osservatore Romano, s\u00e1bado 15 junio 2013, CLIII (136), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 45.<\/p>\n<p>Ib\u00edd.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Francisco, Con la inquietud en el coraz\u00f3n, a los capitulares agustinos el Papa les pide estar siempre a la b\u00fasqueda de Dios y de los hermanos, , en: L&#8217;Osservatore Romano, viernes 30 agosto 2013, CLIII (197), p. 8.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Ib\u00edd.<\/p>\n<p>Francisco, Con la inquietud en el coraz\u00f3n, a los capitulares agustinos el Papa les pide estar siempre a la b\u00fasqueda de Dios y de los hermanos, , en: L&#8217;Osservatore Romano, viernes 30 agosto 2013, CLIII (197), p. 8.<\/p>\n<p>Ib\u00edd.<\/p>\n<p>Francisco, Aut\u00e9nticos y coherentes, Papa Francisco habla de la belleza de la consagraci\u00f3n, , en: L&#8217;Osservatore Romano, lunes-martes 8-9 julio 2013, CLIII (155), p. 6.<\/p>\n<p>Francisco, Los que saben esperar, a las monjas camaldulensas el Papa indica a Mar\u00eda como modelo de esperanza, , en: L&#8217;Osservatore Romano, s\u00e1bado 23 noviembre 2013, CLIII (269), p. 7.<\/p>\n<p>Francisco, Con la inquietud en el coraz\u00f3n, a los capitulares agustinos el Papa les pide estar siempre a la b\u00fasqueda de Dios y de los hermanos, , en: L&#8217;Osservatore Romano, viernes 30 agosto 2013, CLIII (197), p. 8.<\/p>\n<p>Francisco, La compa\u00f1\u00eda de los inquietos, en la Iglesia del Jes\u00fas el Papa celebra la Misa de acci\u00f3n de gracias por la canonizaci\u00f3n de Pietro Favre, , en: L&#8217;Osservatore Romano, s\u00e1bado 4 enero 2014, CLIV (02), p. 7.<\/p>\n<p>Benedicto XVI, La fuerza silenciosa que vence el rumor de las potencias, la reflexi\u00f3n propuesta por el Pont\u00edfice durante la audiencia general en el aula Pablo VI , en: L&#8217;Osservatore Romano, jueves 20 diciembre 2012, CLII (292), p. 8.<\/p>\n<p>Ambrosio, Expositio Evangelii secundum Lucam, II, 19: CCL 14, p. 39.<\/p>\n<p>Francisco, Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium, (24 noviembre 2013), LEV, Ciudad del Vaticano, 2013, n. 288.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: www.news.va<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CONGREGACI\u00d3N PARA LOS INSTITUTOS DE VIDA CONSAGRADA Y LAS 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