{"id":7592,"date":"2014-10-19T21:32:32","date_gmt":"2014-10-20T00:32:32","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=7592"},"modified":"2014-10-19T23:33:40","modified_gmt":"2014-10-20T02:33:40","slug":"mensaje-de-la-asamblea-del-sinodo-sobre-los-desafios-pastorales-de-la-familia-en-el-contexto-de-la-evangelizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=7592","title":{"rendered":"Mensaje de la Asamblea del S\u00ednodo de Obispos"},"content":{"rendered":"<div id=\"content\" style=\"color: #000000;\">\n<p style=\"color: #000000;\">El S\u00ednodo Extraordinario de los Obispos sobre la\u00a0Familia, convocado por el Papa Francisco y realizado desde el 5 de octubre, present\u00f3 hoy el \u201cMensaje de la Asamblea del S\u00ednodo sobre los desaf\u00edos pastorales de la familia en el contexto de la evangelizaci\u00f3n\u201d, en el que abordan las dificultades que afrontan las familias y el papel de la\u00a0Iglesia\u00a0en su evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">En la conferencia de prensa realizada hoy (<\/span><em><span style=\"color: #000000;\">refiri\u00e9ndose\u00a0al s\u00e1bado 18 de octubre)\u00a0<\/span><\/em><span style=\"color: #000000;\">para presentar el mensaje, el Arzobispo de\u00a0Aparecida\u00a0(Brasil), Cardenal Raymundo Damasceno Assis, reiter\u00f3 que la conclusi\u00f3n del S\u00ednodo Extraordinario de los Obispos sobre la Familia es solo una etapa, que se completar\u00e1 con la celebraci\u00f3n, el pr\u00f3ximo a\u00f1o, del S\u00ednodo Ordinario de los Obispos sobre la Familia. Tras este, se espera que el Papa Francisco publique una Exhortaci\u00f3n Post Sinodal.<\/span><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">A continuaci\u00f3n,\u00a0ACI\u00a0Prensa comparte con sus lectores el texto completo del mensaje, difundido por la Oficina de Prensa de la\u00a0Santa Sede:<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Los Padres Sinodales, reunidos en Roma junto al Papa Francisco en la Asamblea Extraordinaria del S\u00ednodo de los Obispos, nos dirigimos a todas las familias de los distintos continentes y en particular a aquellas que siguen a Cristo, que es camino, verdad y\u00a0vida. Manifestamos nuestra admiraci\u00f3n y gratitud por el testimonio cotidiano que ofrecen a la Iglesia y al mundo con su fidelidad, su fe, su esperanza y su amor.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Nosotros, pastores de la Iglesia, tambi\u00e9n nacimos y crecimos en familias con las m\u00e1s diversas historias y desaf\u00edos. Como sacerdotes y obispos nos encontramos y vivimos junto a familias que, con sus palabras y sus\u00a0 acciones, nos mostraron una larga serie de esplendores y tambi\u00e9n de dificultades.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>La misma preparaci\u00f3n de esta asamblea sinodal, a partir de las respuestas al cuestionario enviado a las Iglesias de todo el mundo, nos permiti\u00f3 escuchar la voz de tantas experiencias familiares. Despu\u00e9s, nuestro di\u00e1logo durante los d\u00edas del S\u00ednodo nos ha enriquecido rec\u00edprocamente, ayud\u00e1ndonos a contemplar toda la realidad viva y compleja de las familias.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Queremos presentarles las palabras de Cristo: \u201cYo estoy ante la puerta y llamo, Si alguno escucha mi voz y me abre la puerta, entrar\u00e9 y cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo\u201d (Ap 3, 20). Como lo hac\u00eda durante sus recorridos por los caminos de la\u00a0Tierra Santa, entrando en las casas de los pueblos, Jes\u00fas sigue pasando hoy por las calles de nuestras ciudades.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>En sus casas se viven a menudo luces y sombras, desaf\u00edos emocionantes y a veces tambi\u00e9n pruebas dram\u00e1ticas. La oscuridad se vuelve m\u00e1s densa, hasta convertirse en tinieblas, cundo se insin\u00faan el mal y el pecado en el coraz\u00f3n mismo de la familia.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Ante todo, est\u00e1 el desaf\u00edo de la fidelidad en el amor conyugal. La vida familiar suele estar marcada por el debilitamiento de la fe y de los valores, el individualismo, el empobrecimiento de las relaciones, el stress de una ansiedad que descuida la reflexi\u00f3n serena. Se asiste as\u00ed a no pocas crisis matrimoniales, que se afrontan de un modo superficial y sin la valent\u00eda de la paciencia, del di\u00e1logo sincero, del perd\u00f3n rec\u00edproco, de la reconciliaci\u00f3n y tambi\u00e9n del sacrificio. Los fracasos dan origen a nuevas relaciones, nuevas parejas, nuevas uniones y nuevos matrimonios, creando situaciones familiares complejas y problem\u00e1ticas para la opci\u00f3n cristiana.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Entre tantos desaf\u00edos queremos evocar el cansancio de la propia existencia. Pensamos en el sufrimiento de un hijo con capacidades especiales, en una enfermedad grave, en el deterioro neurol\u00f3gico de la vejez, en la muerte de un ser querido. Es admirable la fidelidad generosa de tantas familias que viven estas pruebas con fortaleza, fe y amor, consider\u00e1ndolas no como algo que se les impone, sino como un don que reciben y entregan, descubriendo a Cristo sufriente en esos cuerpos fr\u00e1giles.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Pensamos en las dificultades econ\u00f3micas causadas por sistemas perversos, originados \u201cen el fetichismo del dinero y en la dictadura de una econom\u00eda sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano\u201d (Evangelii gaudium, 55), que humilla la dignidad de las personas.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Pensamos en el padre o en la madre sin trabajo, impotentes frente a las necesidades aun primarias de su familia, o en los j\u00f3venes que transcurren d\u00edas vac\u00edos, sin esperanza, y as\u00ed pueden ser presa de la droga o de la criminalidad.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Pensamos tambi\u00e9n en la multitud de familias pobres, en las que se aferran a una barca para poder sobrevivir, en las familias pr\u00f3fugas que migran sin esperanza por los desiertos, en las que son perseguidas simplemente por su fe o por sus valores espirituales y humanos, en las que son golpeadas por la brutalidad de las guerras y de distintas opresiones.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Pensamos tambi\u00e9n en las mujeres que sufren violencia, y son sometidas al aprovechamiento, en la trata de personas, en los ni\u00f1os y jovenes v\u00edctimas de abusos tambi\u00e9n de parte de aquellos que deb\u00edan cuidarlos y hacerlos crecer en la confianza, y en los miembros de tantas familias humilladas y en dificultad. Mientras tanto, \u201cla cultura del bienestar nos anestesia y [\u2026] todas estas vidas truncadas por la falta de posibilidades nos parecen un mero espect\u00e1culo que de ninguna manera nos altera\u201d (Evangelii gaudium, 54). Reclamamos a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que promuevan los derechos de la familia para el bien com\u00fan.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Cristo quiso que su Iglesia sea una casa con la puerta siempre abierta, recibiendo a todos sin excluir a nadie. Agradecemos a los pastores, a los fieles y a las comunidades dispuestos a acompa\u00f1ar y a hacerse cargo de las heridas interiores y sociales de los matrimonios y de las familias.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>\u00a0***<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Tambi\u00e9n est\u00e1 la luz que resplandece al atardecer detr\u00e1s de las ventanas en los hogares de las ciudades, en las modestas casas de las periferias o en los pueblos, y a\u00fan en viviendas muy precarias. Brilla y calienta cuerpos y almas. Esta luz, en el compromiso nupcial de los c\u00f3nyuges, se enciende con el encuentro: es un don, una gracia que se expresa \u2013como dice el G\u00e9nesis (2, 18)\u2013 cuando los dos rostros est\u00e1n frente a frente, en una \u201cayuda adecuada\u201d, es decir semejante y rec\u00edproca. El amor del hombre y de la mujer nos ense\u00f1a que cada uno necesita al otro para llegar a ser \u00e9l mismo, aunque se mantiene distinto del otro en su identidad, que se abre y se revela en el mutuo don. Es lo que expresa de manera sugerente la mujer del Cantar de los Cantares: \u201cMi amado es m\u00edo y yo soy suya\u2026 Yo soy de mi amado y \u00e9l es m\u00edo\u201d (Ct 2, 17; 6, 3).<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>El itinerario, para que este encuentro sea aut\u00e9ntico, comienza en el\u00a0noviazgo, tiempo de la espera y de la preparaci\u00f3n. Se realiza en plenitud en el sacramento del\u00a0matrimonio, donde Dios pone su sello, su presencia y su gracia. Este camino conoce tambi\u00e9n la sexualidad, la ternura y la belleza, que perduran aun m\u00e1s all\u00e1 del vigor y de la frescura juvenil. El amor tiende por su propia naturaleza a ser para siempre, hasta dar la vida por la persona amada (cf. Jn 15, 13). Bajo esta luz, el amor conyugal, \u00fanico e indisoluble, persiste a pesar de las m\u00faltiples dificultades del l\u00edmite humano, y es uno de los milagros m\u00e1s bellos, aunque tambi\u00e9n es el m\u00e1s com\u00fan.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Este amor se difunde naturalmente a trav\u00e9s de la fecundidad y la generatividad, que no es s\u00f3lo la procreaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n el don de la vida divina en el bautismo, la educaci\u00f3n y la\u00a0catequesis\u00a0de los hijos. Es tambi\u00e9n capacidad de ofrecer vida, afecto, valores, una experiencia posible tambi\u00e9n para quienes no pueden tener hijos. Las familias que viven esta aventura luminosa se convierten en un testimonio para todos, en particular para los j\u00f3venes.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Durante este camino, que a veces es un sendero de monta\u00f1a, con cansancios y ca\u00eddas, siempre est\u00e1 la presencia y la compa\u00f1\u00eda de Dios. La familia lo experimenta en el afecto y en el di\u00e1logo entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos y hermanas.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Adem\u00e1s lo vive cuando se re\u00fane para escuchar la Palabra de Dios y para orar juntos, en un peque\u00f1o oasis del esp\u00edritu que se puede crear por un momento cada d\u00eda. Tambi\u00e9n est\u00e1 el empe\u00f1o cotidiano de la educaci\u00f3n en la fe y en la vida buena y bella del Evangelio, en la santidad.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Esta misi\u00f3n es frecuentemente compartida y ejercitada por los abuelos y las abuelas con gran afecto y dedicaci\u00f3n. As\u00ed la familia se presenta como una aut\u00e9ntica Iglesia dom\u00e9stica, que se ampl\u00eda a esa familia de familias que es la comunidad eclesial. Por otra parte, los c\u00f3nyuges cristianos son llamados a convertirse en maestros de la fe y del amor para los matrimonios j\u00f3venes.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Hay otra expresi\u00f3n de la comuni\u00f3n fraterna, y es la de la caridad, la entrega, la cercan\u00eda a los \u00faltimos, a los marginados, a los pobres, a las personas solas, enfermas, extrajeras, a las familias en crisis, conscientes de las palabras del Se\u00f1or: \u201cHay m\u00e1s alegr\u00eda en dar que en recibir\u201d (Hch 20, 35). Es una entrega de bienes, de compa\u00f1\u00eda, de amor y de misericordia, y tambi\u00e9n un testimonio de verdad, de luz, de sentido de la vida.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>La cima que recoge y unifica todos los hilos de la comuni\u00f3n con Dios y con el pr\u00f3jimo es la Eucarist\u00eda dominical, cuando con toda la Iglesia la familia se sienta a la mesa con el Se\u00f1or. \u00c9l se entrega a todos nosotros, peregrinos en la historia hacia la meta del encuentro \u00faltimo, cuando Cristo \u201cser\u00e1 todo en todos\u201d (Col 3, 11). Por eso, en la primera etapa de nuestro camino sinodal, hemos reflexionado sobre el acompa\u00f1amiento pastoral y sobre el acceso a los\u00a0sacramentos\u00a0de los divorciados en nueva uni\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Nosotros, los Padres Sinodales, pedimos que caminen con nosotros hacia el pr\u00f3ximo S\u00ednodo.\u00a0\u00a0 Entre ustedes late la presencia de la familia de Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9 en su modesta casa. Tambi\u00e9n nosotros, uni\u00e9ndonos a la familia de Nazaret, elevamos al Padre de todos nuestra invocaci\u00f3n por las familias de la tierra:<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Padre, regala a todas las familias la presencia de esposos fuertes y sabios, que sean manantial de una familia libre y unida.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Padre, da a los padres una casa para vivir en paz con su familia.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Padre, concede a los hijos que sean signos de confianza y de esperanza y a j\u00f3venes el coraje del compromiso estable y fiel.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Padre, ayuda a todos a poder ganar el pan con sus propias manos, a gustar la serenidad del esp\u00edritu y a mantener viva la llama de la fe tambi\u00e9n en tiempos de oscuridad.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\"><em>Padre, danos la alegr\u00eda de ver florecer una Iglesia cada vez m\u00e1s fiel y cre\u00edble, una ciudad justa y humana, un mundo que ame la verdad, la justicia y la misericordia.<\/em><\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">www.aciprensa.com<\/p>\n<p style=\"color: #000000;\">\n<\/div>\n<div class=\"overflow-hidden pad-b-10 clear post_content\" style=\"color: #000000;\"><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El S\u00ednodo Extraordinario de los Obispos sobre la\u00a0Familia, convocado por el Papa Francisco y realizado desde el 5 de octubre, present\u00f3 hoy el \u201cMensaje de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7593,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-7592","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7592"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7613,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7592\/revisions\/7613"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}