{"id":7559,"date":"2014-10-15T12:23:36","date_gmt":"2014-10-15T15:23:36","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=7559"},"modified":"2014-10-15T12:23:36","modified_gmt":"2014-10-15T15:23:36","slug":"audiencia-general-del-miercoles-15-de-octubre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=7559","title":{"rendered":"Audiencia General del mi\u00e9rcoles 15 de octubre"},"content":{"rendered":"<p>En la Audiencia General en la Plaza del santuario de san Pedro, el Obispo de Roma invit\u00f3 a preguntarse por el destino final del pueblo de Dios. Lo que cabe esperar. Y explic\u00f3 que \u201cel Apocalipsis nos presenta dos im\u00e1genes: la esposa que espera a su Esposo, que nos habla del proyecto de comuni\u00f3n con la persona de Jes\u00fas que Dios ha trazado a lo largo de la historia, y la Nueva Jerusal\u00e9n, que evoca el lugar donde todos los pueblos se reunir\u00e1n junto a Dios\u201d.<br \/>\nFrancisco dijo que \u201cla esperanza cristiana engloba a toda la persona, pues no es un mero deseo, sino la plena realizaci\u00f3n del misterio del amor divino, en el que hemos renacido y en el que ya vivimos. Nosotros anhelamos la venida de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, y \u00c9l se hace cada d\u00eda m\u00e1s cercano a nosotros para llevarnos finalmente a la plenitud de su comuni\u00f3n y su paz\u201d.<br \/>\nEl Sucesor en la C\u00e1tedra de Pedro afirm\u00f3 que \u201cla Iglesia tiene la misi\u00f3n de mantener encendida la l\u00e1mpara de esa esperanza, como signo seguro de la salvaci\u00f3n. Debemos preguntarnos si de verdad somos testigos luminosos y cre\u00edbles de esa esperanza, si nuestras comunidades manifiestan la presencia del Se\u00f1or y la espera ardiente de su venida, si no corremos el riesgo de agotar el aceite de nuestra fe y de nuestra alegr\u00eda\u201d. Para concluir pidiendo a \u201cMar\u00eda Sant\u00edsima, Madre de la esperanza, nos ense\u00f1e a gustar ya desde ahora del amor de Cristo que un d\u00eda se nos manifestar\u00e1 en plenitud\u201d.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Santo Padre<\/strong><\/p>\n<p>La Iglesia esposa espera a su esposo<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas \u00a1buenos d\u00edas!<br \/>\nDurante este tiempo hemos hablado sobre la Iglesia, sobre nuestra santa madre Iglesia jer\u00e1rquica, el pueblo de Dios en camino.<br \/>\nHoy queremos preguntarnos: al final, \u00bfqu\u00e9 fin tendr\u00e1 el pueblo de Dios? \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de cada uno de nosotros? \u00bfQu\u00e9 debemos esperarnos? El ap\u00f3stol Pablo consolaba a los cristianos de la comunidad de Tesal\u00f3nica, que se hac\u00edan estas mismas preguntas, y despu\u00e9s de su argumentaci\u00f3n dec\u00edan estas palabras que son entre las m\u00e1s bellas de Nuevo Testamento: \u201cY as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or\u201d (1Ts 4, 17). Son palabras simples, \u00a1pero con una densidad de esperanza tan grande! \u201cY as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or\u201d. \u00bfUstedes creen esto? \u00a1Me parece que no, eh! \u00bfCreen? \u00bfLo repetimos juntos tres veces? \u00a1Y as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or! \u00a1Y as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or! \u00a1Y as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or!<br \/>\nEs emblem\u00e1tico como Juan, en el libro del Apocalipsis, retomando la intuici\u00f3n de los Profetas, describe la dimensi\u00f3n \u00faltima, definitiva, en los t\u00e9rminos de la \u201cNueva Jerusal\u00e9n, que descend\u00eda del cielo y ven\u00eda de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo\u201d (Ap 21,2). \u00a1He aqu\u00ed lo que nos espera! Y entonces, esto es la Iglesia: es el pueblo de Dios que sigue al Se\u00f1or Jes\u00fas y que se prepara d\u00eda a d\u00eda al encuentro con \u00e9l, como una esposa con su esposo. Y no es solamente un modo de decir: \u00a1ser\u00e1n unas verdaderas nupcias! S\u00ed, porque Cristo haci\u00e9ndose hombre como nosotros y haciendo de todos nosotros una sola cosa con \u00c9l, con su muerte y su resurrecci\u00f3n, nos ha desposado verdaderamente y ha hecho de nosotros como pueblo, su esposa. Y esto no es otra cosa que el cumplimiento del designio de comuni\u00f3n y de amor tejido por Dios en el curso de toda la historia, la historia del pueblo de Dios y tambi\u00e9n la propia historia de cada uno. Es el Se\u00f1or el que lleva adelante esto.<br \/>\nHay otro elemento, sin embargo, que nos consuela ulteriormente y que abre nuestro coraz\u00f3n: Juan nos dice que en la Iglesia, esposa de Cristo, se hace visible la \u201cnueva Jerusal\u00e9n\u201d. Esto significa que la Iglesia, adem\u00e1s de esposa, est\u00e1 llamada a convertirse en ciudad, s\u00edmbolo por excelencia de la convivencia y de \u2018relacionalidad\u2019 humana. Qu\u00e9 bello, entonces, poder ya contemplar, seg\u00fan otra imagen muy sugestiva del Apocalipsis, todas las gentes y todos los pueblos reunidos a la vez en esta ciudad, como en una morada, ser\u00e1 \u201cla morada de Dios\u201d (Ap 21, 3). Y en este marco glorioso no habr\u00e1 m\u00e1s aislamientos, prevaricaciones, ni distinciones de ning\u00fan g\u00e9nero \u2013 de naturaleza social, \u00e9tnica o religiosa \u2013 sino que seremos todos una sola cosa en Cristo.<br \/>\nAnte la presencia de este escenario inaudito y maravilloso, nuestro coraz\u00f3n no puede no sentirse confirmado en modo fuerte en la esperanza. Ven, la esperanza cristiana no es s\u00f3lo un deseo, un auspicio, no es optimismo: para un cristiano, la esperanza es espera, espera ferviente, apasionada por el cumplimiento \u00faltimo y definitivo de un misterio, el misterio del amor de Dios en el que hemos renacido y en el que ya vivimos. Y es espera de alguien que est\u00e1 por llegar: es Cristo el Se\u00f1or que se acerca siempre m\u00e1s a nosotros, d\u00eda tras d\u00eda, y que viene a introducirnos finalmente en la plenitud de su comuni\u00f3n y de su paz. La Iglesia tiene entonces la tarea de mantener encendida y claramente visible la l\u00e1mpara de la esperanza, para que pueda seguir brillando como un signo seguro de salvaci\u00f3n y pueda iluminar a toda la humanidad el sendero que lleva al encuentro con el rostro misericordioso de Dios.<br \/>\nQueridos hermanos y hermanas, esto es entonces lo que esperamos: \u00a1que Jes\u00fas regrese! \u00a1La Iglesia esposa espera a su esposo! Debemos preguntarnos, sin embargo, con gran sinceridad, \u00bfsomos testigos realmente luminosos y cre\u00edbles de esta espera, de esta esperanza? \u00bfNuestras comunidades viven a\u00fan en el signo de la presencia del Se\u00f1or Jes\u00fas y en la espera ardiente de su venida, o aparecen cansadas, entorpecidas, bajo el peso de la fatiga y la resignaci\u00f3n? \u00bfCorremos tambi\u00e9n nosotros el riesgo de agotar el aceite de la fe, de la alegr\u00eda? \u00a1Estemos atentos!<br \/>\nInvoquemos a la Virgen Mar\u00eda, Madre de la esperanza y reina del cielo, para que siempre nos mantenga en una actitud de escucha y de espera, para poder ser ya traspasados por el amor de Cristo y un d\u00eda ser parte de la alegr\u00eda sin fin, en la plena comuni\u00f3n de Dios. Y no se olviden: jam\u00e1s olvidar que as\u00ed estaremos siempre con el Se\u00f1or. \u00bfLo repetimos otras tres veces? Y as\u00ed, estaremos siempre con el Se\u00f1or, y as\u00ed, estaremos siempre con el Se\u00f1or, y as\u00ed, estaremos siempre con el Se\u00f1or. \u00a1Gracias!<\/p>\n<p>Fuente: www.news.va<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Audiencia General en la Plaza del santuario de san Pedro, el Obispo de Roma invit\u00f3 a preguntarse por el destino final del pueblo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7560,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-7559","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7559"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7559\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7561,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7559\/revisions\/7561"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7560"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}