{"id":6542,"date":"2014-07-26T23:50:03","date_gmt":"2014-07-27T02:50:03","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=6542"},"modified":"2014-07-26T23:51:08","modified_gmt":"2014-07-27T02:51:08","slug":"26-de-julio-santos-ana-y-joaquin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=6542","title":{"rendered":"26 de julio: Santos Ana y Joaqu\u00edn"},"content":{"rendered":"<p>San Pedro Damian dec\u00eda que era una curiosidad vana y culpable tratar de averiguar lo que los Evangelistas no escribieron y pon\u00eda precisamente como ejemplo la curiosidad acerca de los padres de la Sant\u00edsima Virgen. Los \u00fanicos escritos que pretenden poseer algunos datos sobre los padres de Mar\u00eda son ap\u00f3crifos, como el \u00abProtoevangelio de Santiago\u00bb, que -a pesar de su nombre- no tiene nada de la autenticidad de la Sagrada Escritura. En realidad no poseemos ning\u00fan dato cierto sobre ellos, pero no es il\u00edcito aceptar las piadosas creencias procedentes de los ap\u00f3crifos cuando no se oponen a las verdades ciertas.<\/p>\n<p>Aunque la primera redacci\u00f3n del ap\u00f3crifo de Santiago es muy antigua, no se trata de un documento fidedigno. El protoevangelio cuenta que los parientes de Joaqu\u00edn se burlaban de \u00e9l porque no ten\u00eda hijos. Entonces, el santo se retir\u00f3 cuarenta d\u00edas al desierto a orar y ayunar, en tanto que Ana \u00abse quejaba en dos quejas y se lamentaba en dos lamentaciones\u00bb (por su esterilidad y por haberse quedado sin marido). Cuando Ana se hallaba sentada orando bajo un laurel, un \u00e1ngel se le apareci\u00f3 y le dijo: \u00abAna, el Se\u00f1or ha escuchado tu oraci\u00f3n: concebir\u00e1s y dar\u00e1s a luz. Del fruto de tu vientre se hablar\u00e1 en todo el mundo\u00bb. Ana respondi\u00f3: \u00abVive Dios que consagrar\u00e9 el fruto de mi vientre, hombre o mujer, a Dios mi Se\u00f1or y que le servir\u00e1 todos los d\u00edas de su vida\u00bb. El \u00e1ngel se apareci\u00f3 tambi\u00e9n a san Joaqu\u00edn. A su debido tiempo, naci\u00f3 Mar\u00eda, quien ser\u00eda un d\u00eda la Madre de Dios. Hagamos notar que esta narraci\u00f3n se parece mucho a la de la concepci\u00f3n y el nacimiento de Samuel, cuya madre se llamaba tambi\u00e9n Ana (1Reyes 1). Los primeros Padres de la Iglesia oriental ve\u00edan en ello un paralelismo. En realidad, se puede hablar de paralelismo entre la narraci\u00f3n de la concepci\u00f3n de Samuel y la de San Juan Bautista, pero en el caso presente la semejanza es tal, que se trata claramente de una imitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, el culto a santa Ana se difundi\u00f3 desde la antig\u00fcedad: la mejor prueba es que en Constantinopla, ya a mediados del siglo VI, el emperador Justiniano le dedic\u00f3 un santuario. En Santa Mar\u00eda la Antigua hay dos frescos que representan a Santa Ana y datan del siglo VIII. Su nombre aparece tambi\u00e9n destacadamente en una lista de reliquias que pertenec\u00edan a san Angel de Pescheria y sabemos que el papa san Le\u00f3n III (795-816), regal\u00f3 a la iglesia de Santa Mar\u00eda la Mayor un ornamento en el que estaban bordadas la escena de la Anunciaci\u00f3n y las figuras de san Joaqu\u00edn y santa Ana.<\/p>\n<p>En Apt, en la Provenza, se guardan supuestas reliquias de santa Ana, sin embargo las pruebas hist\u00f3ricas en favor de la autenticidad m\u00e1s bien muestran que carecen absolutamente de valor. La verdad es que antes de mediar el siglo XIV, el culto de santa Ana no era muy popular en Occidente, pero un siglo m\u00e1s tarde se populariz\u00f3 enormemente, e incluso Lutero lo ridiculiz\u00f3 con acritud y atac\u00f3 en particular la costumbre de representar juntos \u00e1 Jes\u00fas, Mar\u00eda y Ana, como una especie de trinidad. En 1382, Urbano VI public\u00f3 el primer decreto pontificio referente a Santa Ana; por \u00e9l conced\u00eda la celebraci\u00f3n de la fiesta de la santa a los obispos de Inglaterra exclusivamente, como se lo hab\u00edan pedido algunos ingleses. Muy probablemente la ocasi\u00f3n de dicho decreto fue el matrimonio del rey Ricardo II con Ana de Bohemia, que tuvo lugar en ese a\u00f1o. La fiesta fue extendida a toda la Iglesia de Occidente reci\u00e9n en 1584, y s\u00f3lo desde ese tiempo comenz\u00f3 en Occidente el culto a san Joaqu\u00edn.<\/p>\n<p>En el Oriente se celebra desde fecha muy antigua la fiesta de san Joaqu\u00edn y santa Ana el 9 de septiembre. Pero en Occidente, puesto que no hab\u00eda tradici\u00f3n al respecto, las fechas fueron variables, y s\u00f3lo en 1913 se fij\u00f3 el 16 de agosto como d\u00eda de la fiesta de san Joaqu\u00edn. Sin embargo, los benedictinos y algunos cat\u00f3licos de Oriente celebraban juntos a san Joaqu\u00edn y santa Ana el 26 de julio, fecha que el nuevo martirologio adopt\u00f3 para toda la Iglesia.<\/p>\n<p>El Protoevangelio de Santiago es conocido con diversos nombres, y su texto puede leerse en muchas ediciones actuales, incluso populares; una traducci\u00f3n confiable se contiene en \u00abLos Evangelios ap\u00f3crifos\u00bb, BAC (2009). Una obra completa sobre santa Ana y su devoci\u00f3n es la del P. B. Kleinschmidt, Die heilige Anna (1930). El presente art\u00edculo fusiona (con algunos retoques) los del Butler-Guinea correspondientes a santa Ana del 26 de julio y a san Joaqu\u00edn del 9 de agosto<\/p>\n<p>Fuente: \u00abVidas de los santos de A. Butler\u00bb, Herbert Thurston, SI<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Pedro Damian dec\u00eda que era una curiosidad vana y culpable tratar de averiguar lo que los Evangelistas no escribieron y pon\u00eda precisamente como ejemplo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6544,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-6542","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-generales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6542"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6542\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6543,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6542\/revisions\/6543"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}