{"id":4177,"date":"2014-01-01T15:46:31","date_gmt":"2014-01-01T18:46:31","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=4177"},"modified":"2014-01-01T15:53:15","modified_gmt":"2014-01-01T18:53:15","slug":"dogma-mariano-santa-maria-madre-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=4177","title":{"rendered":"Dogma Mariano: Santa Maria Madre de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mar\u00eda: Madre de Dios (se celebra el 1\u00b0 de enero)<\/strong><\/p>\n<p>1. La contemplaci\u00f3n del misterio del nacimiento del Salvador ha impulsado al pueblo cristiano no s\u00f3lo a dirigirse a la Virgen sant\u00edsima como a la Madre de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n a reconocerla como Madre de Dios. Esa verdad fue profundizada y percibida, ya desde los primeros siglos de la era cristiana, como parte integrante del patrimonio de la fe de la Iglesia, hasta el punto de que fue proclamada solemnemente en el a\u00f1o 431 por el concilio de \u00c9feso.<\/p>\n<p>En la primera comunidad cristiana, mientras crece entre los disc\u00edpulos la conciencia de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios, resulta cada vez m\u00e1s claro que Mar\u00eda es la Theotokos, la Madre de Dios. Se trata de un t\u00edtulo que no aparece expl\u00edcitamente en los textos evang\u00e9licos, aunque en ellos se habla de la \u00abMadre de Jes\u00fas\u00bb y se afirma que \u00e9l es Dios (Jn 20, 28, cf. 5, 18, 10, 30. 33). Por lo dem\u00e1s, presentan a Mar\u00eda como Madre del Emmanuel, que significa Dios con nosotros (cf. Mt 1, 22-23).<\/p>\n<p>Ya en el siglo III, como se deduce de un antiguo testimonio escrito, los cristianos de Egipto se dirig\u00edan a Mar\u00eda con esta oraci\u00f3n: \u00abBajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios: no desoigas la oraci\u00f3n de tus hijos necesitados; l\u00edbranos de todo peligro, oh siempre Virgen gloriosa y bendita\u00bb (Liturgia de las Horas). En este antiguo testimonio aparece por primera vez de forma expl\u00edcita la expresi\u00f3n Theotokos, \u00abMadre de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>En la mitolog\u00eda pagana a menudo alguna diosa era presentada como madre de alg\u00fan dios. Por ejemplo, Zeus, dios supremo, ten\u00eda por madre a la diosa Rea. Ese contexto facilit\u00f3, tal vez, en los cristianos el uso del t\u00edtulo Theotokos, \u00abMadre de Dios\u00bb, para la madre de Jes\u00fas. Con todo, conviene notar que este t\u00edtulo no exist\u00eda, sino que fue creado por los cristianos para expresar una fe que no ten\u00eda nada que ver con la mitolog\u00eda pagana, la fe en la concepci\u00f3n virginal, en el seno de Mar\u00eda, de Aquel que era desde siempre el Verbo eterno de Dios.<\/p>\n<p>2. En el siglo IV, el termino Theotokos ya se usa con frecuencia tanto en Oriente como en Occidente. La piedad y la teolog\u00eda se refieren cada vez mas a menudo a ese termino, que ya hab\u00eda entrado a formar parte del patrimonio de fe de la Iglesia.<\/p>\n<p>Por ello se comprende el gran movimiento de protesta que surgi\u00f3 en el siglo V cuando Nestorio puso en duda la legitimidad del t\u00edtulo \u00abMadre de Dios\u00bb. En efecto, al pretender considerar a Mar\u00eda s\u00f3lo como madre del hombre Jes\u00fas, sosten\u00eda que s\u00f3lo era correcta doctrinalmente la expresi\u00f3n \u00abMadre de Cristo\u00bb. Lo que indujo a Nestorio a ese error fue la dificultad que sent\u00eda para admitir la unidad de la persona de Cristo y su interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la distinci\u00f3n entre las dos naturalezas -divina y humana- presentes en \u00e9l.<\/p>\n<p>El concilio de \u00c9feso, en el a\u00f1o 431, conden\u00f3 sus tesis y, al afirmar la subsistencia de la naturaleza divina y de la naturaleza humana en la \u00fanica persona del Hijo, proclam\u00f3 a Mar\u00eda Madre de Dios.<\/p>\n<p>3. Las dificultades y las objeciones planteadas por Nestorio nos brindan la ocasi\u00f3n de hacer algunas reflexiones \u00fatiles para comprender e interpretar correctamente ese titulo. La expresi\u00f3n Theotokos, que literalmente significa \u00abla que ha engendrado a Dios\u00bb, a primera vista puede resultar sorprendente, pues suscita la pregunta: \u00bfc\u00f3mo es posible que una criatura humana engendre a Dios? La respuesta de la fe de la Iglesia es clara: la maternidad divina de Mar\u00eda se refiere solo a la generaci\u00f3n humana del Hijo de Dios y no a su generaci\u00f3n divina. El Hijo de Dios fue engendrado desde siempre por Dios Padre y es consustancial con \u00e9l. Evidentemente, en esa generaci\u00f3n eterna Mar\u00eda no intervino para nada. Pero el Hijo de Dios, hace dos mil a\u00f1os, tom\u00f3 nuestra naturaleza humana y entonces Mar\u00eda lo concibi\u00f3 y lo dio a luz.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, al proclamar a Mar\u00eda \u00abMadre de Dios\u00bb, la Iglesia desea afirmar que ella es la \u00abMadre del Verbo encarnado, que es Dios\u00bb. Su maternidad, por tanto, no ata\u00f1e a toda la Trinidad, sino \u00fanicamente a la segunda Persona, al Hijo, que, al encarnarse, tom\u00f3 de ella la naturaleza humana.<\/p>\n<p>La maternidad es una relaci\u00f3n entre persona y persona: una madre no es madre s\u00f3lo del cuerpo o de la criatura f\u00edsica que sale de su seno, sino de la persona que engendra. Por ello, Mar\u00eda al haber engendrado seg\u00fan la naturaleza humana a la persona de Jes\u00fas, que es persona divina, es Madre de Dios.<\/p>\n<p>4. Cuando proclama a Mar\u00eda \u00abMadre de Dios\u00bb, la Iglesia profesa con una \u00fanica expresi\u00f3n su fe en el Hijo y en la Madre. Esta uni\u00f3n aparece ya en el concilio de \u00c9feso; con la definici\u00f3n de la maternidad divina de Mar\u00eda los padres quer\u00edan poner de relieve su fe en la divinidad de Cristo. A pesar de las objeciones, antiguas y recientes, sobre la oportunidad de reconocer a Mar\u00eda ese t\u00edtulo, los cristianos de todos los tiempos, interpretando correctamente el significado de esa maternidad, la han convertido en expresi\u00f3n privilegiada de su fe en la divinidad de Cristo y de su amor a la Virgen.<\/p>\n<p>En la Theotokos la Iglesia, por una parte, encuentra la garant\u00eda de la realidad de la Encarnaci\u00f3n, porque, como afirma san Agust\u00edn, \u00absi la Madre fuera ficticia, ser\u00eda ficticia tambi\u00e9n la carne (&#8230;) y ser\u00edan ficticias tambi\u00e9n las cicatrices de la resurrecci\u00f3n\u00bb (Tract. in Ev. Ioannis, 8, 6\u00ac7). Y, por otra, contempla con asombro y celebra con veneraci\u00f3n la inmensa grandeza que confiri\u00f3 a Mar\u00eda Aquel que quiso ser hijo suyo. La expresi\u00f3n \u00abMadre de Dios\u00bb nos dirige al Verbo de Dios, que en la Encarnaci\u00f3n asumi\u00f3 la humildad de la condici\u00f3n humana para elevar al hombre a la filiaci\u00f3n divina. Pero ese t\u00edtulo, a la luz de la sublime dignidad concedida a la Virgen de Nazaret, proclama tambi\u00e9n la nobleza de la mujer y su alt\u00edsima vocaci\u00f3n. En efecto, Dios trata a Mar\u00eda como persona libre y responsable y no realiza la encarnaci\u00f3n de su Hijo sino despu\u00e9s de haber obtenido su consentimiento.<\/p>\n<p>Siguiendo el ejemplo de los antiguos cristianos de Egipto, los fieles se encomiendan a Aquella que, siendo Madre de Dios, puede obtener de su Hijo divino las gracias de la liberaci\u00f3n de los peligros y de la salvaci\u00f3n eterna.<\/p>\n<p>Fuente: perfil de facebook del Seminario diocesano San Pedro y San Pablo:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/seminariozaratecampana?fref=ts\">https:\/\/www.facebook.com\/seminariozaratecampana?fref=ts<\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda: Madre de Dios (se celebra el 1\u00b0 de enero) 1. 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