{"id":15793,"date":"2019-03-24T18:07:02","date_gmt":"2019-03-24T21:07:02","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=15793"},"modified":"2019-03-24T18:25:42","modified_gmt":"2019-03-24T21:25:42","slug":"que-estaba-predicando-san-oscar-romero-el-dia-de-su-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=15793","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 estaba predicando San Oscar Romero el d\u00eda de su muerte?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/55783913_2386956524683089_1064305956944347136_o.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-15794\" src=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/55783913_2386956524683089_1064305956944347136_o-245x300.jpg\" alt=\"55783913_2386956524683089_1064305956944347136_o\" width=\"245\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/55783913_2386956524683089_1064305956944347136_o-245x300.jpg 245w, https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/55783913_2386956524683089_1064305956944347136_o-838x1024.jpg 838w, https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/55783913_2386956524683089_1064305956944347136_o.jpg 1570w\" sizes=\"(max-width: 245px) 100vw, 245px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\"><strong>Muy pocos conocen qu\u00e9 es lo que estaba diciendo San Romero ese d\u00eda y por qui\u00e9n ofrec\u00eda la Misa <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #993366;\">Fuente: Aleteia.org<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">La mayor parte de los cat\u00f3licos sabemos que el arzobispo de San Salvador, \u00d3scar Arnulfo Romero, ahora santo, fue asesinado al concluir la homil\u00eda de la Misa que celebraba en una peque\u00f1a capilla del hospital de la Divina Providencia, \u201cel Hospitalito\u201d, el 24 de marzo de 1980. Y que su asesinato precipit\u00f3 la guerra civil de El Salvador por m\u00e1s de una d\u00e9cada<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">Sin embargo, muy pocos conocen qu\u00e9 es lo que estaba diciendo San Romero ese d\u00eda y por qui\u00e9n se estaba ofreciendo la Misa que, finalmente, fue la \u00faltima que ofici\u00f3 en su vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">La Misa en \u201cel Hospitalito\u201d se ofrec\u00eda por el primer aniversario de la muerte de do\u00f1a Sara Meardi de Pinto, madre de Jorge Pinto, editor de \u201cEl Independiente\u201d, un peque\u00f1o peri\u00f3dico semanal de San Salvador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">Por otra parte, la lectura del Evangelio de ese d\u00eda correspondi\u00f3 al Evangelio de San Juan 12: 23-26. El entonces arzobispo de San Salvador \u2013hab\u00eda sido nombrado por el Papa san Pablo VI tres a\u00f1os antes, en 1977\u2014ligo la Palabra de Dios con el testimonio de do\u00f1a Sara y, como sol\u00eda hacerlo en todas sus homil\u00edas, con la situaci\u00f3n por la que atravesaba El Salvador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">El Evangelio de ese d\u00eda<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">\u201cEntonces Jes\u00fas dijo: \u00abHa llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre. En verdad les digo: Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que ama su vida la destruye; y el que desprecia su vida en este mundo, la conserva para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde yo est\u00e9, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n mi servidor. Y al que me sirve, el Padre le dar\u00e1 un puesto de honor\u201d* ( Biblia de Am\u00e9rica)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">Primera relaci\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">El arzobispo, lo primero que hizo en su \u00faltima homil\u00eda, recogida y traducida al ingl\u00e9s por el padre jesuita James R. Brockman, autor de *Romero: una vida* (Orbis Books) quien reexamin\u00f3 la grabaci\u00f3n y la public\u00f3 en 1992, fue retomar la figura de do\u00f1a Sara Pinto, recordando que todo cristiano debe tener una vida intensa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">\u201cMuchos no entienden, y piensan que el cristianismo no deber\u00eda involucrarse\u201d en la vida social, pol\u00edtica, econ\u00f3mica de un pueblo. \u201cPero, por el contrario, ustedes acaban de escuchar el Evangelio de Cristo, que uno no debe amarse a s\u00ed mismo tanto como para evitar involucrarse en los riesgos de la vida que la historia nos exige, que aquellos que evitan el peligro perder\u00e1n su vida, mientras aquellos que por amor a Cristo se entreguen al servicio de los dem\u00e1s vivir\u00e1n, como el grano de trigo que muere, pero solo aparentemente. Si no muriera, quedar\u00eda solo. La cosecha se produce porque muere, se deja sacrificar en la tierra y se destruye\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">Segunda relaci\u00f3n<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #993366;\">Tras introducir la circunstancia particular, la de do\u00f1a Sara y su labor por la gente m\u00e1s humilde de El Salvador (junto con el trabajo de su esposo y de su hijo), monse\u00f1or Romero lo lig\u00f3 con el mensaje de la *Gaudium et Spes *y la esperanza que inspira a los cristianos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">\u201cSabemos que todo esfuerzo por mejorar una sociedad, especialmente una que est\u00e1 tan inmersa en la injusticia y en el pecado, es un esfuerzo que Dios bendice, que Dios desea, que Dios exige de nosotros. Y cuando uno encuentra personas generosas, como Sarita, y su pensamiento encarnado en Jorgito (su hijo) y en todos los que trabajan por estos ideales, debe tratar de purificarlos, por supuesto, cristianizarlos, vestirlos con la esperanza de lo que hay m\u00e1s all\u00e1. Eso los hace m\u00e1s fuertes, y nos da la seguridad de que todo lo que trabajamos en la tierra, si lo alimentamos con una esperanza cristiana, nunca ser\u00e1 un fracaso. Lo encontraremos en una forma m\u00e1s pura en ese reino donde nuestro m\u00e9rito estar\u00e1 en lo que hemos trabajado aqu\u00ed en la tierra\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">Tercera relaci\u00f3n<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #993366;\">Tras recordar con gratitud a esa mujer generosa que pudo simpatizar con las preocupaciones de su esposo y de su hijo y de todos los que trabajan por un mundo mejor, y que agreg\u00f3 su propia parte, su grano de trigo, en su sufrimiento\u201d, san Romero lo relacion\u00f3 con el momento que viv\u00eda El Salvador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">\u201cEsta Santa Misa, la Eucarist\u00eda, es en s\u00ed misma un acto de fe. Con la fe cristiana, sabemos que en este momento la hostia de trigo se transforma en el cuerpo del Se\u00f1or que se ofreci\u00f3 para la redenci\u00f3n del mundo y en ese c\u00e1liz el vino se transforma en la sangre que era el precio de la salvaci\u00f3n. Que este cuerpo inmolado y esta sangre sacrificada por los humanos tambi\u00e9n nos alimente, para que podamos entregar nuestro cuerpo y nuestra sangre al sufrimiento y al dolor, como Cristo, no para s\u00ed mismo, sino para impartir nociones de justicia y paz a nuestro pueblo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">Ep\u00edlogo<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #993366;\">\u201cEntonces, un\u00e1monos \u00edntimamente en fe y esperanza en este momento de oraci\u00f3n por Do\u00f1a Sarita y por nosotros mismos\u2026\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">(Justo en este momento las balas homicidas callaron la voz de San \u00d3scar Arnulfo Romero Gald\u00e1nez, pero no podr\u00edan \u2013ni podr\u00e1n jam\u00e1s\u2013 acallar su enorme testimonio de caridad para el pueblo y con el pueblo).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #993366;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy pocos conocen qu\u00e9 es lo que estaba diciendo San Romero ese d\u00eda y por qui\u00e9n ofrec\u00eda la Misa Fuente: Aleteia.org La mayor parte de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15794,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,1,166],"tags":[],"class_list":["post-15793","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-movimientosinstituciones","category-noticiasdiocesanas","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15793"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15793\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15795,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15793\/revisions\/15795"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15794"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}