{"id":13577,"date":"2017-01-27T22:19:11","date_gmt":"2017-01-28T01:19:11","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=13577"},"modified":"2017-01-30T13:56:05","modified_gmt":"2017-01-30T16:56:05","slug":"la-vida-del-cura-brochero-es-por-tanto-como-un-libro-abierto-donde-podemos-encontrar-la-verdadera-naturaleza-del-nuestro-bautismo-y-de-la-vocacion-cristiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=13577","title":{"rendered":"La vida del Cura Brochero es por tanto como un libro abierto, donde podemos encontrar la verdadera naturaleza del nuestro bautismo y de la vocaci\u00f3n cristiana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Homil\u00eda de monse\u00f1or Emil Paul Tscherrig, nuncio apost\u00f3lico en la Argentina, en la misa por el 103\u00ba Aniversario de la muerte del Santo Cura Brochero (26 de enero de 2017)<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Excelencia, monse\u00f1or Santiago Olivera, obispo de Cruz del Eje, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Estimadas autoridades civiles, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Hermanos en el sacerdocio, di\u00e1conos consagradas, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Queridos hermanos en Cristo de Villa Cura Brochero, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Queridos peregrinos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">He venido con gran alegr\u00eda, como representante del Papa, a conmemorar con Uds. el 103\u00ba aniversario de la muerte o de la Pascua del Santo Cura Brochero. Los saludo cordialmente en nombre del Papa Francisco que ha querido elevar a nuestro Cura al honor de los altares. Estuve aqu\u00ed con Ustedes hace 4 a\u00f1os para celebrar los 99 a\u00f1os del fallecimiento del entonces Siervo de Dios. Ahora festejamos al primer santo \u201cnacido y criado\u201d en Argentina como intercesor nuestro y patrono del clero argentino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Agradecemos a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo por el don de este nuevo santo. \u00c9l nos invita hoy a renovar nuestro compromiso de disc\u00edpulos misioneros de Jesucristo y nos recuerda que el esp\u00edritu que hemos recibido, seg\u00fan las palabras de San Pablo (2 Tim, 1, 8), \u201cno es un esp\u00edritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad\u201d. Por lo tanto el Ap\u00f3stol nos pide imitar el ejemplo del santo Cura Brochero, y no avergonzarnos \u201cdel testimonio de nuestro Se\u00f1or\u201d. Muchos cristianos tienen hoy verg\u00fcenza de ser disc\u00edpulos de Jes\u00fas, se esconden en la muchedumbre o simplemente pretenden que la misi\u00f3n es algo para el clero, los consagrados o los catequistas. Ellos tienen miedo ser reconocidos como cat\u00f3licos en un mundo cada vez m\u00e1s secularizado e indiferente a los ideales cristianos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">La vida del Cura Brochero es por tanto como un libro abierto, donde podemos encontrar la verdadera naturaleza del nuestro bautismo y de la vocaci\u00f3n cristiana. El Santo es ante todo un cristiano, un hombre de profunda fe y lleno de fervor por el Reino de Dios. Movido por la fe recibida a trav\u00e9s de sus padres, \u00e9l se consider\u00f3 misionero, eso es enviado de Cristo para hacer llegar la gracia del bautismo a los dem\u00e1s. Con el testimonio de su vida, se hizo pobre con los pobres, misericordioso con los pecadores, compasivo con los enfermos y cercano a las familias sin distinci\u00f3n de clase social. As\u00ed, el santo Cura ha demostrado que la caridad es \u201cel alma de la santidad a la que todos (somos) llamados\u201d (CEC, 826).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Jos\u00e9 Gabriel del Rosario habr\u00eda podido pasar su vida en una linda parroquia de C\u00f3rdoba, porque era doctor en filosof\u00eda y Prefecto de Estudios del Seminario Mayor. Pero \u00e9l acept\u00f3, como lo dir\u00eda el Papa Francisco, una misi\u00f3n en la periferia de la Di\u00f3cesis. Es a la poblaci\u00f3n de estas sierras, que ha dedicado toda su vida activa de pastor: educando y ayudando a los lugare\u00f1os, visitando a los m\u00e1s pobres y marginados, haciendo que se edificaran iglesias, escuelas y carreteras, obteniendo la apertura de sedes postales y bancarias y tambi\u00e9n la extensi\u00f3n de la red de ferrocarriles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Mirando el desarrollo de este pueblo, se entiende que el mismo Santo Cura contin\u00faa haciendo bien a esta regi\u00f3n por su intercesi\u00f3n que, como dijo el Papa Francisco, conmueve el coraz\u00f3n de Dios (cfr. EG, 283). Podemos visitar tambi\u00e9n la Casa de los Ejercicios Espirituales que erigi\u00f3 en 1877, un centro que lleg\u00f3 a acoger m\u00e1s de 40\u2019000 personas y representaba un puntal de su estrategia evangelizadora. El Cura confes\u00f3 al respecto: \u201cDios, en los santos ejercicios, me ha ense\u00f1ado a m\u00ed y a ustedes que el hombre debe primero perder su honor, sus bienes o riquezas y su vida misma, antes que perder a Dios o sea su salvaci\u00f3n\u201d (Sr. Mar\u00eda N. Diaz Cornejo, Jos\u00e9 Gabriel del Rosario Brochero, 69).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Como los primeros disc\u00edpulos del evangelio que hemos escuchado (Lc 10, 1-10), el santo Cura era un hombre en salida. Ya en 2008 el entonces Cardenal Bergoglio observaba: Brochero \u201csal\u00eda a buscar y juntaba buenos y malos. Esta es una gran ense\u00f1anza: tenemos que pasar del cura recibidor al cura buscador\u201d. Adem\u00e1s, cuando quisieron hacerlo can\u00f3nigo, \u201cno con mala voluntad sino honr\u00e1ndolo, comentaba: \u2018estos ameses no son para esta mula, esta mula es salidora\u2019\u201d (Olivera, Cura Brochero, 97-98). A los que le reprocharon su conducta hacia los m\u00e1s despreciados respondi\u00f3: \u201cLa culpa la tiene nuestro Se\u00f1or, que obr\u00f3 de la misma manera y paraba en la casa de los pecadores para atraerlos a su Reino\u201d (Sr. Mar\u00eda, op. cit. 57).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">El Santo Padre Francisco, como el Cura Brochero, contin\u00faa pidiendo una Iglesia en salida. En la Exhortaci\u00f3n \u201cLa Alegr\u00eda del Evangelio\u201d nos invita con insistencia: \u201cSalgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo. Repito aqu\u00ed para toda la Iglesia lo que muchas veces he dicho a los sacerdotes y laicos de Buenos Aires: prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad\u201d (EG, 49).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Muchos piensan hoy que la Iglesia es una Instituci\u00f3n obsoleta, superada e in\u00fatil. El Santo Cura Brochero y el Papa Francisco nos recuerdan en cambio que la misi\u00f3n principal de la Iglesia es la de anunciar el Evangelio. Quien acepta el mensaje de la Iglesia y cree en Jesucristo, Hijo de Dios, hecho hombre y se hace bautizar, obtendr\u00e1 la vida eterna por gracia y misericordia de Dios. Con su labor evangelizadora, la Iglesia ofrece a la humanidad la \u00fanica medicina que existe contra la muerte y la corrupci\u00f3n de toda materia. Esta medicina es Cristo mismo, \u00c9l es nuestra paz y la paz que redime el mundo. Es la paz que el Se\u00f1or ha confiado a sus disc\u00edpulos cuando les envi\u00f3 a su primera misi\u00f3n. En su paz, Cristo nos ofrece la reconciliaci\u00f3n con Dios a trav\u00e9s del perd\u00f3n de los pecados. Cuenta el Padre Bustamente respeto a nuestro Santo:\u201d\u00a1Cu\u00e1ntas veces se le vio de rodillas a los pies de ciertos pecadores que, duros a sus paternales amonestaciones y l\u00e1grimas, se resist\u00edan a recibir el bien, que en nombre del Santo Cristo que ten\u00eda en sus manos, les ofreci\u00f3!\u201d (Olivera, op. cit., 57).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">\u00c9l mismo, consciente de la responsabilidad que le confer\u00eda el sacerdocio para la salvaci\u00f3n de los pecadores, ha dicho: \u201cEl sacerdote que no tiene mucha l\u00e1stima de los pecadores es medio sacerdote\u201d. A sus sacerdotes ayudantes, les comunic\u00f3 por escrito \u201cque cuanto sean m\u00e1s pecadores o m\u00e1s rudos o m\u00e1s inciviles mis feligreses, los han de tratar con m\u00e1s dulzura y amabilidad en el confesionario, en el p\u00falpito y aun en el trato familiar\u201d (Sr. Mar\u00eda, 56). El Papa Francisco pide los mismos sentimientos cuando recuerda a los sacerdotes \u201cque el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Se\u00f1or que nos estimula a hacer el bien posible\u201d. Porque \u201cUn peque\u00f1o paso, en medio de grandes l\u00edmites humanos, puede ser m\u00e1s agradable a Dios que la vida exteriormente correcta de quien trascurre sus d\u00edas sin enfrentar importantes dificultades\u201d (EG, 44). Y hablando de la misericordia y del perd\u00f3n de Dios, el Papa pregunt\u00f3 a la gente presente en una de sus audiencias: \u201c\u00bfHan pensado alguna vez que cada vez que nos acercamos a un confesionario hay alegr\u00eda en el cielo?\u201d Y concluy\u00f3 exclamando: \u201c\u00a1Qu\u00e9 bonito!\u201d (Angelus, 11.09.2016). De su parte, el Cura Brochero fue durante toda su vida la imagen del rostro misericordioso de Cristo Se\u00f1or. En una carta al Secretario del Obispado de C\u00f3rdoba escribi\u00f3: \u201cYo me felicitar\u00eda si Dios me saca de este planeta sentado confesando y explicando el Evangelio\u201d (Olivera, op.cit., 52).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Pero el Santo Cura sab\u00eda muy bien que la fuente viva de su ministerio era la oraci\u00f3n y la meditaci\u00f3n. Cuando se lo requer\u00eda, sol\u00eda contestar: \u201cVoy, una vez que termine mis rezos\u201d (Sr. Mar\u00eda, 99). Desde su juventud tuvo una profunda veneraci\u00f3n por la Pur\u00edsima. Pero el centro de su vida espiritual y su actividad era la Eucarist\u00eda en la cual ha visto la presencia y el permanente amor de Dios. En una pl\u00e1tica sobre la \u00faltima cena habl\u00f3 del milagro de la Eucarist\u00eda llam\u00e1ndola un \u201cmilagro de amor \u2026 una maravilla de amor \u2026 un complemento de amor\u201d. \u00c9l ha visto en la Eucarist\u00eda \u201cla prueba m\u00e1s acabada (del amor infinito de Dios) hacia m\u00ed, hacia ustedes, hacia el hombre\u201d (Olivera, op. cit., 52).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Queridos hermanos: Cristo ha fundado la Iglesia para anunciar la alegr\u00eda del evangelio y la misericordia de Dios a toda la humanidad. Esta misi\u00f3n encuentra su expresi\u00f3n muy argentina en el Santo Cura Brochero y en el Papa Francisco. Ambos nos piden hoy a asumir nuestra responsabilidad como cristianos y transformarnos en disc\u00edpulos misioneros de Jesucristo. Ello implica en primer lugar no tener miedo ser cristianos y no tener verg\u00fcenza ser cat\u00f3licos; en segundo lugar debemos profesar nuestra fe e identidad con entusiasmo y alegr\u00eda. Como el Cura Brochero y el Papa Francisco debemos anunciar un Dios misericordioso y lleno de amor por cada ser humano y en particular por los m\u00e1s necesitados, abandonados, despreciados de la sociedad, y en fin por los pecadores que somos todos nosotros. Debemos testimoniar que Jesucristo es vivo, que ha resucitado venciendo el pecado y la muerte. Ello significa que tenemos que irradiar esperanza y confianza, porque a pesar de las penas y l\u00e1grimas de esta vida sabemos que estamos en las manos misericordiosas de Dios y que tenemos un porvenir en el cielo. Es el mensaje que nuestro Santo ha predicado y practicado durante toda su vida. Seamos por tanto tambi\u00e9n nosotros testigos de amor y perd\u00f3n en nuestros hogares, en los lugares del trabajo, en las escuelas y en la sociedad contempor\u00e1nea. Cristo mismo ha dicho: \u201cAl que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconocer\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en el cielo. Pero yo renegar\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en el cielo de aquel que reniegue de m\u00ed ante los hombres\u201d (Mt 10, 32-33). Por lo tanto, anunciar a Cristo y dar testimonio de \u00c9l con nuestra vida no es una opci\u00f3n sino la responsabilidad de cada bautizado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Oremos hoy para que el santo Cura, por intercesi\u00f3n de la Pur\u00edsima contin\u00fae rezando por nosotros, el Papa y la Iglesia; que pida al Se\u00f1or la gracia de renovar nuestra fe, nuestra fidelidad a Cristo y la Iglesia; y que nos ayude a ser todos, sin excepci\u00f3n, disc\u00edpulos misioneros en la Iglesia de Argentina al inicio de este nuevo milenio. Y celebrando ahora la Eucarist\u00eda tan querida para el Cura Brochero, pidamos con \u00e9l: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">\u00a1Oh Mar\u00eda, Madre nuestra! <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Alc\u00e1nzanos la gracia de reconocer los tesoros y riquezas <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">que tu Hijo nos dej\u00f3 en este sacramento de amor. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Alc\u00e1nzanos las fuerzas necesarias, para llegar a \u00e9l con mucha frecuencia, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">a enriquecernos con su virtudes. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Porque desde hoy, queremos amar a tu Hijo, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">que tanto nos am\u00f3 y es tan digno de ser amado. <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Haznos conocer la grandeza del don que nos dejaste en la hostia consagrada, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">y el infinito amor que nos manifiestas en ella, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">para recibirte con frecuencia en ella y unirnos contigo <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">a fin de participar de tu miasma vida, <\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">de tu misma divinidad y de tu misma gloria\u201d. Am\u00e9n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #008000;\">Fuente: AICA<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda de monse\u00f1or Emil Paul Tscherrig, nuncio apost\u00f3lico en la Argentina, en la misa por el 103\u00ba Aniversario de la muerte del Santo Cura Brochero [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13578,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,166],"tags":[],"class_list":["post-13577","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-generales","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13577"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13577\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13592,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13577\/revisions\/13592"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}