{"id":12626,"date":"2016-08-04T10:46:23","date_gmt":"2016-08-04T13:46:23","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=12626"},"modified":"2016-08-04T10:46:23","modified_gmt":"2016-08-04T13:46:23","slug":"4-de-agosto-santo-cura-de-ars-patrono-de-los-sacerdotes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=12626","title":{"rendered":"4 de agosto. Santo Cura de Ars: Patrono de los Sacerdotes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">BIOGRAF\u00cdA DEL SANTO CURA DE ARS : Su fiesta se celebra el 4 de agosto<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Su verdadero nombre fue San Juan Bautista Mar\u00eda Vianney, pero en todo el mundo es conocido con el nombre de Cura de Ars. Naci\u00f3 en Dardilly, en las cercan\u00edas de Lyon (Francia), el 8 de mayo de 1786. Tras una infancia normal, a los diecisiete a\u00f1os Juan Mar\u00eda concibe el gran deseo de llegar a ser sacerdote. Su padre, aunque buen cristiano, pone algunos obst\u00e1culos, que por fin son vencidos. El joven inicia sus estudios en el seminario, dejando las tareas del campo a las que hasta entonces se hab\u00eda dedicado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Juan Mar\u00eda contin\u00faa sus estudios sacerdotales en Verri\u00e8res primero y despu\u00e9s en el seminario mayor de Ly\u00f3n. Todos sus superiores reconocen la admirable conducta del seminarista, pero&#8230;, falto de los necesarios conocimientos del lat\u00edn, no saca ning\u00fan provecho de los estudios y, por fin, es despedido del seminario. Intenta entrar en los hermanos de las Escuelas Cristianas, sin lograrlo. La cosa parec\u00eda ya no tener soluci\u00f3n ninguna cuando, de nuevo, se cruza en su camino un cura excepcional: el padre Balley, que hab\u00eda dirigido sus primeros estudios. \u00c9l se presta a continuar prepar\u00e1ndole, y consigue del vicario general, despu\u00e9s de un par de a\u00f1os de estudios, su admisi\u00f3n a las \u00f3rdenes. Por fin, el 13 de agosto de 1815, el obispo de Grenoble, monse\u00f1or Sim\u00f3n, le ordenaba sacerdote, a los 29 a\u00f1os. Sin embargo, el Santo Cura se sent\u00eda feliz al lograr lo que durante tantos a\u00f1os anhel\u00f3, y a fuerza de tantas privaciones, esfuerzos y humillaciones, hab\u00eda tenido que conseguir: el sacerdocio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Durante tres a\u00f1os, de 1815 a 1818, continuar\u00e1 aprendiendo la teolog\u00eda junto al padre Balley, en Ecully, con la consideraci\u00f3n de coadjutor suyo. Muerto el padre Balley, y terminados sus estudios, el arzobispado de Ly\u00f3n le encarga la pastoral de un min\u00fasculo pueblecillo, a treinta y cinco kil\u00f3metros al norte de la capital, llamado Ars.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">El 9 de febrero de 1818, San Juan Mar\u00eda lleg\u00f3 a Ars. pueblecillo del que pr\u00e1cticamente no volver\u00e1 a salir jam\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Podemos distinguir en la actividad parroquial de San Juan Mar\u00eda dos aspectos fundamentales, que en cierta manera corresponden tambi\u00e9n a dos fases de su vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Mientras no se inici\u00f3 la gran peregrinaci\u00f3n a Ars, el cura pudo vivir enteramente consagrado a sus feligreses. Y as\u00ed le vemos visit\u00e1ndoles casa por casa; atendiendo paternalmente a los ni\u00f1os y a los enfermos; empleando gran cantidad de dinero en la ampliaci\u00f3n y embellecimiento de la iglesia; ayudando fraternalmente a sus compa\u00f1eros de los pueblos vecinos. Es cierto que todo esto va acompa\u00f1ado de una vida de asombrosas penitencias, de intens\u00edsima oraci\u00f3n, de caridad, en algunas ocasiones llevada hasta el extremo para con los pobres. Pero San Juan Mar\u00eda no excede en esta primera parte de su vida del marco corriente en las actividades de un cura rural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Ya hemos dicho que el Santo sol\u00eda ayudar, con fraternal caridad, a sus compa\u00f1eros en las misiones parroquiales que se organizaban en los pueblos de los alrededores. En todos ellos dejaba el Santo un gran renombre por su oraci\u00f3n, su penitencia y su ejemplaridad. Era l\u00f3gico que aquellos buenos campesinos recurrieran luego a \u00e9l, al presentarse dificultades, o simplemente para confesarse y volver a recibir los buenos consejos que de sus labios hab\u00edan escuchado. \u00c9ste fue el comienzo de la c\u00e9lebre peregrinaci\u00f3n de feligreses a Ars. Lo que al principio s\u00f3lo era un fen\u00f3meno local, circunscrito casi a las di\u00f3cesis de Lyon y Belley, luego fue tomando un vuelo cada vez mayor, de tal manera que lleg\u00f3 a hacerse c\u00e9lebre el cura de Ars en toda Francia y a\u00fan en Europa entera. De todas partes empezaron a afluir peregrinos, se editaron libros para servir de gu\u00eda, y es conocido el hecho de que en la estaci\u00f3n de Ly\u00f3n se lleg\u00f3 a establecer una taquilla especial para despachar billetes de ida y vuelta a Ars. Aquel pobre sacerdote, que trabajosamente hab\u00eda hecho sus estudios, y a quien la autoridad diocesana hab\u00eda relegado en uno de los pueblos m\u00e1s peque\u00f1os y menos devotos de la di\u00f3cesis, iba a convertirse en consejero buscad\u00edsimo por millares y millares de almas. Y entre ellas se contar\u00edan gentes de toda condici\u00f3n, desde prelados insignes e intelectuales famosos, hasta humild\u00edsimos enfermos y pobres gentes atribuladas que ir\u00edan a buscar en \u00e9l alg\u00fan consuelo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Aquella afluencia de gentes iba a alterar por completo su vida. D\u00eda llegar\u00e1 en que el Santo Cura desconocer\u00e1 su propio pueblo, encerrado como se pasar\u00e1 el d\u00eda entre las m\u00edseras tablas de su confesonario. Entonces se producir\u00e1 el milagro m\u00e1s impresionante de toda su vida: el simple hecho de que pudiera subsistir con aquel g\u00e9nero de vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Confesionario del Santo Cura de ArsPorque aquel hombre, por el que van pasando ya los a\u00f1os, sostendr\u00e1 como habitual la siguiente distribuci\u00f3n de tiempo: levantarse a la una de la madrugada e ir a la iglesia a hacer oraci\u00f3n. Antes de la aurora, se inician las confesiones de las mujeres. A las seis de la madrugada en verano y a las siete en invierno, celebraci\u00f3n de la misa y acci\u00f3n de gracias. Despu\u00e9s queda un rato a disposici\u00f3n de los peregrinos. A eso de las diez, reza una parte de su breviario y vuelve al confesonario. Sale de \u00e9l a las once para hacer la c\u00e9lebre explicaci\u00f3n del catecismo, predicaci\u00f3n sencill\u00edsima, pero llena de una unci\u00f3n tan penetrante que produce abundantes conversiones. Al mediod\u00eda, toma su frugal\u00edsima comida, con frecuencia de pie, y sin dejar de atender a las personas que solicitan algo de \u00e9l. Al ir y al venir a la casa parroquial, pasa por entre la multitud, y ocasiones hay en que aquellos metros tardan media hora en ser recorridos. Dichas las v\u00edsperas y completas, vuelve al confesonario hasta la noche. Rezadas las oraciones de la tarde, se retira para terminar el Breviario. Y despu\u00e9s toma unas breves horas de descanso sobre el duro lecho. S\u00f3lo un prodigio sobrenatural pod\u00eda permitir al Santo subsistir f\u00edsicamente, mal alimentado, escaso de sue\u00f1o, privado del aire y del sol, sometido a una tarea tan agotadora como es la del confesonario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Por si fuera poco, sus penitencias eran extraordinarias, y as\u00ed pod\u00edan verlo con admiraci\u00f3n y en ocasiones con espanto quienes le cuidaban. Los a\u00f1os y las enfermedades le imped\u00edan dormir con suficiente tranquilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Dios bendec\u00eda manifiestamente su actividad. El que a duras penas hab\u00eda hecho sus estudios, se desenvolv\u00eda con maravillosa firmeza en el p\u00falpito, sin tiempo para prepararse, y resolv\u00eda delicad\u00edsimos problemas de conciencia en el confesionario. Es m\u00e1s: despu\u00e9s de su muerte, hubo testimonios, abundantes hasta lo incre\u00edble, de su don de discernimiento de conciencias. A una prsona le record\u00f3 un pecado olvidado, a otra le manifest\u00f3 claramente su vocaci\u00f3n, a otra le abri\u00f3 los ojos sobre los peligros en que se encontraba, a otras personas que tra\u00edan entre manos obras de mucha importancia para la Iglesia de Dios les descorri\u00f3 el velo del porvenir&#8230; Con sencillez, casi como si se tratara de corazonadas o de ocurrencias, el Santo mostraba estar en \u00edntimo contacto con Dios Nuestro Se\u00f1or y ser iluminado con frecuencia por \u00c9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">No imaginemos, sin embargo, al Santo como un ser completamente desligado de toda humanidad. Antes al contrario. Conservamos el testimonio de personas, pertenecientes a las m\u00e1s elevadas esferas de aquella puntillosa sociedad francesa del siglo XIX, que marcharon de Ars admiradas de su cortes\u00eda y gentileza. Ni es esto s\u00f3lo. Mil an\u00e9cdotas nos conservan el recuerdo de su agudo sentido del humor. Sab\u00eda resolver con gracia las situaciones en que le colocaban a veces sus entusiastas. As\u00ed, cuando el se\u00f1or obispo le nombr\u00f3 can\u00f3nigo, su coadjutor le insist\u00eda un d\u00eda en que, seg\u00fan la costumbre francesa, usara su muceta. \u00ab\u00a1Ah, amigo m\u00edo! -respondi\u00f3 sonriente-, soy m\u00e1s listo de lo que se imaginaban. Esperaban burlarse de m\u00ed, al verla sobre mis hombros, y yo les he cazado\u00bb. \u00abSin embargo, ya ve, hasta ahora es usted el \u00fanico a quien el se\u00f1or obispo ha dado ese nombramiento\u00bb. \u00abNatural. Ha tenido tan poca fortuna la primera vez, que no ha querido volver a tentar suerte\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Pero donde m\u00e1s brill\u00f3 su profundo sentido humano fue en la fundaci\u00f3n de \u00abLa Providencia\u00bb, aquella casita que, sin plan determinado alguno, en brazos exclusivamente de la caridad, fund\u00f3 el se\u00f1or cura para acoger a las pobres huerfanitas de los contornos. Entre los documentos humanos m\u00e1s conmovedores, por su propia sencillez y cari\u00f1o, se contar\u00e1n siempre las Memorias que Catalina Lassagne escribi\u00f3 sobre el Santo Cura. A ella le puso al frente de la obra y all\u00ed estuvo hasta que, quien ten\u00eda autoridad para ello, determin\u00f3 que las cosas se hicieran de otra manera. Pero la misma reacci\u00f3n del Santo mostr\u00f3 entonces hasta qu\u00e9 punto conviv\u00edan en \u00e9l, junto a un profundo sentido de obediencia rendida, un no menor sentido de human\u00edsima ternura. Por lo dem\u00e1s, si alguna vez en el mundo se ha contado un milagro con sencillez, fue cuando Catalina narr\u00f3 lo que un d\u00eda en que faltaba harina le ocurri\u00f3 a ella. Consult\u00f3 al se\u00f1or cura e hizo que su compa\u00f1era se pusiera a amasar, con la m\u00e1s candorosa simplicidad, lo poquito que quedaba y que ciertamente no alcanzar\u00eda para cuatro panes. \u00abMientras ella amasaba, la pasta se iba espesando. Ella a\u00f1ad\u00eda agua. Por fin estuvo llena la amasadera, y ella hizo una hornada de diez grandes panes de 20 a 22 libras\u00bb. Lo bueno es que, cuando acuden emocionadas las dos mujeres al se\u00f1or cura, \u00e9ste se limita a exclamar: \u00abEl buen Dios es muy bueno. Cuida de sus pobres\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">El viernes 29 de julio de 1859 se sinti\u00f3 indispuesto. Pero baj\u00f3, como siempre, a la iglesia a la una de la madrugada. Sin embargo, no pudo resistir toda la ma\u00f1ana en el confesonario y hubo de salir a tomar un poquito de aire. Antes del catecismo de las once pidi\u00f3 un poco de vino, sorbi\u00f3 unas gotas derramadas en la palma de su mano y subi\u00f3 al p\u00falpito. No se le entend\u00eda, pero era igual. Sus ojos ba\u00f1ados de l\u00e1grimas, volvi\u00e9ndose hacia el sagrario, lo dec\u00edan todo. Continu\u00f3 confesando, pero ya a la noche se vio que estaba herido de muerte. Descans\u00f3 mal y pidi\u00f3 ayuda. \u00abEl m\u00e9dico nada podr\u00e1 hacer. Llamad al se\u00f1or cura de Jassans\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Ahora ya se dejaba cuidar como un ni\u00f1o. No rechist\u00f3 cuando pusieron un colch\u00f3n a su dura cama. Obedeci\u00f3 al m\u00e9dico. Y se produjo un hecho conmovedor. \u00c9ste hab\u00eda dicho que hab\u00eda alguna esperanza si disminuyera un poco el calor. Y en aquel t\u00f3rrido d\u00eda de agosto, los vecinos de Ars, no sabiendo qu\u00e9 hacer por conservar a su cura querid\u00edsimo, subieron al tejado y tendieron s\u00e1banas que durante todo el d\u00eda mantuvieron h\u00famedas. No era para menos. El pueblo entero ve\u00eda, ba\u00f1ado en l\u00e1grimas, que su cura se les marchaba ya. El mismo obispo de la Di\u00f3cesis vino a compartir su dolor. Tras una emocionante despedida de su buen padre y pastor, el Santo Cura ya no pens\u00f3 m\u00e1s que en morir. Y en efecto, con paz celestial, el jueves 4 de agosto, a las dos de la madrugada, mientras su joven coadjutor rezaba las hermosas palabras \u00abque los santos \u00e1ngeles de Dios te salgan al encuentro y te introduzcan en la celestial Jerusal\u00e9n\u00bb, suavemente, sin agon\u00eda, \u00abcomo obrero que ha terminado bien su jornada\u00bb, el Cura de Ars entreg\u00f3 su alma a Dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">As\u00ed se ha realizado lo que \u00e9l dec\u00eda en una memorable catequesis matinal: \u00ab\u00a1Dios m\u00edo, c\u00f3mo me pesa el tiempo con los pecadores! \u00bfCu\u00e1ndo estar\u00e9 con los santos? Entonces diremos al buen Dios: Dios m\u00edo, te veo y te tengo, ya no te escapar\u00e1s de m\u00ed jam\u00e1s, jam\u00e1s\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\">Lo canoniz\u00f3 el papa P\u00edo XI el 31 de mayo de 1925, quien tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1928, lo nombr\u00f3 Patrono de los P\u00e1rrocos. El Papa Benedicto XVI proclam\u00f3 a San Juan Mar\u00eda Vianney &#8220;Patrono de todos los sacerdotes del mundo&#8221; el 19 de junio de 2009. Su cuerpo se conserva INCORRUPTO en la Bas\u00edlica de Ars. Su fiesta se celebra el 4 de agosto.<\/span><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-12627 aligncenter\" src=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/ars-300x225.jpg\" alt=\"ars\" width=\"384\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/ars-300x225.jpg 300w, https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/ars.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BIOGRAF\u00cdA DEL SANTO CURA DE ARS : Su fiesta se celebra el 4 de agosto Su verdadero nombre fue San Juan Bautista Mar\u00eda Vianney, pero [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12627,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,166],"tags":[],"class_list":["post-12626","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticiasdiocesanas","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12626"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12629,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12626\/revisions\/12629"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}