{"id":12172,"date":"2016-06-05T23:20:31","date_gmt":"2016-06-06T02:20:31","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=12172"},"modified":"2016-06-05T23:27:34","modified_gmt":"2016-06-06T02:27:34","slug":"domingo-5-de-junio-canonizacion-de-stanislao-di-gesu-maria-papczynski-y-de-maria-elisabetta-hesselblad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=12172","title":{"rendered":"Domingo 5 de junio: Canonizaci\u00f3n de Stanislao di Ges\u00f9 Maria Papczynski y de Maria Elisabetta Hesselblad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-12174\" src=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/13330888_10157001620760346_1301473715208200503_n-300x200.jpg\" alt=\"13330888_10157001620760346_1301473715208200503_n\" width=\"323\" height=\"200\" \/>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<img decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-12176\" src=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/13394108_10157001620755346_8570722521920247131_n-300x200.jpg\" alt=\"13394108_10157001620755346_8570722521920247131_n\" width=\"337\" height=\"200\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\"><em>Domingo 5 de junio: Celebraci\u00f3n de la Santa Misa con el rito de canonizaci\u00f3n del polaco Stanislao di Ges\u00f9 Maria Papczynski (1631-1701) y de la sueca Maria Elisabetta Hesselblad (1870-1957), con el Papa Francisco.\u00a0<\/em><\/h4>\n<h4><em><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-12173 aligncenter\" src=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/13319897_10157001620875346_5267201354608958311_n-300x200.jpg\" alt=\"13319897_10157001620875346_5267201354608958311_n\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/13319897_10157001620875346_5267201354608958311_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/13319897_10157001620875346_5267201354608958311_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/em><\/h4>\n<p>VATICANO, 05 Jun. 16 \/ 04:29 am (ACI).- El Papa Francisco celebr\u00f3 la Santa Misa con el rito de canonizaci\u00f3n del polaco Stanislao di Ges\u00f9 Maria Papczynski (1631-1701) y de la sueca Maria Elisabetta Hesselblad (1870-1957). En su homil\u00eda, el Pont\u00edfice coment\u00f3 las lecturas de la liturgia del d\u00eda y sobre los nuevos santos dijo que \u201chan permanecido \u00edntimamente unidos a la pasi\u00f3n de Jes\u00fas y en ellos se ha manifestado el poder de su resurrecci\u00f3n\u201d. \u201cLa Pasi\u00f3n de Cristo est\u00e1 la respuesta de Dios al grito angustiado y a veces indignado que provoca en nosotros la experiencia del dolor y de la muerte\u201d, se\u00f1al\u00f3 tambi\u00e9n el Papa. A continuaci\u00f3n, la homil\u00eda completa del Papa Francisco: La Palabra de Dios que hemos escuchado nos conduce al acontecimiento central de la fe: La victoria de Dios sobre el dolor y la muerte. Es el Evangelio de la esperanza que surge del Misterio Pascual de Cristo, que se irradia desde su rostro, revelador de Dios Padre y consolador de los afligidos. Es una palabra que nos llama a permanecer \u00edntimamente unidos a la pasi\u00f3n de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas, para que se manifieste en nosotros el poder de su resurrecci\u00f3n. En efecto, en la Pasi\u00f3n de Cristo est\u00e1 la respuesta de Dios al grito angustiado y a veces indignado que provoca en nosotros la experiencia del dolor y de la muerte. Se trata de no escapar de la cruz, sino de permanecer ah\u00ed, como hizo la Virgen Madre, que sufriendo junto a Jes\u00fas recibi\u00f3 la gracia de esperar contra toda esperanza (cf. Rm 4,18). Esta ha sido tambi\u00e9n la experiencia de Estanislao de Jes\u00fas Mar\u00eda y de Mar\u00eda Isabel Hesselblad, que hoy son proclamados santos: han permanecido \u00edntimamente unidos a la pasi\u00f3n de Jes\u00fas y en ellos se ha manifestado el poder de su resurrecci\u00f3n. La primera Lectura y el Evangelio de este domingo nos presentan dos signos prodigiosos de resurrecci\u00f3n, el primero obrado por el profeta El\u00edas, el segundo por Jes\u00fas. En los dos casos, los muertos son hijos muy j\u00f3venes de mujeres viudas que son devueltos vivos a sus madres. La viuda de Sarepta \u2014una mujer no jud\u00eda, que sin embargo hab\u00eda acogido en su casa al profeta El\u00edas\u2014 est\u00e1 indignada con el profeta y con Dios porque, precisamente cuando El\u00edas era su hu\u00e9sped, su hijo se enferm\u00f3 y despu\u00e9s muri\u00f3 en sus brazos. Entonces El\u00edas dice a esa mujer: \u00abDame a tu hijo\u00bb (1 R 17,19). Esta es una palabra clave: manifiesta la actitud de Dios ante nuestra muerte (en todas sus formas); no dice: \u00abtenla contigo, arr\u00e9glatelas\u00bb, sino que dice: \u00abD\u00e1mela\u00bb. En efecto, el profeta toma al ni\u00f1o y lo lleva a la habitaci\u00f3n de arriba, y all\u00ed, \u00e9l solo, en la oraci\u00f3n, \u00ablucha con Dios\u00bb, present\u00e1ndole el sinsentido de esa muerte. Y el Se\u00f1or escuch\u00f3 la voz de El\u00edas, porque en realidad era \u00e9l, Dios, quien hablaba y el que obraba en el profeta. Era \u00e9l que, por boca de El\u00edas, hab\u00eda dicho a la mujer: \u00abDame a tu hijo\u00bb. Y ahora era \u00e9l quien lo restitu\u00eda vivo a su madre. La ternura de Dios se revela plenamente en Jes\u00fas. Hemos escuchado en el Evangelio (Lc 7,11-17), c\u00f3mo \u00e9l experiment\u00f3 \u00abmucha compasi\u00f3n\u00bb (v.13) por esa viuda de Na\u00edn, en Galilea, que estaba acompa\u00f1ando a la sepultura a su \u00fanico hijo, a\u00fan adolescente. Pero Jes\u00fas se acerca, toca el ata\u00fad, detiene el cortejo f\u00fanebre, y seguramente habr\u00e1 acariciado el rostro ba\u00f1ado de l\u00e1grimas de esa pobre madre. \u00abNo llores\u00bb, le dice (Lc 7,13). Como si le pidiera: \u00abDame a tu hijo\u00bb. Jes\u00fas pide para s\u00ed nuestra muerte, para librarnos de ella y darnos la vida. Y en efecto, ese joven se despert\u00f3 como de un sue\u00f1o profundo y comenz\u00f3 a hablar. Y Jes\u00fas \u00ablo devuelve a su madre\u00bb (v. 15). No es un mago. Es la ternura de Dios encarnada, en \u00e9l obra la inmensa compasi\u00f3n del Padre. Una especie de resurrecci\u00f3n es tambi\u00e9n la del ap\u00f3stol Pablo, que de enemigo y feroz perseguidor de los cristianos se convierte en testigo y heraldo del Evangelio (cf. Ga 1,13-17). Este cambio radical no fue obra suya, sino don de la misericordia de Dios, que lo \u00abeligi\u00f3\u00bb y lo \u00abllam\u00f3 con su gracia\u00bb, y quiso revelar \u00aben \u00e9l\u00bb a su Hijo para que lo anunciase en medio de los gentiles (vv. 15-16). Pablo dice que Dios Padre tuvo a bien manifestar a su Hijo no s\u00f3lo a \u00e9l, sino en \u00e9l, es decir, como imprimiendo en su persona, carne y esp\u00edritu, la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo. De este modo, el ap\u00f3stol no ser\u00e1 s\u00f3lo un mensajero, sino sobre todo un testigo. Y tambi\u00e9n con los pecadores, a todos y cada uno, Jes\u00fas no cesa de hacer brillar la victoria de la gracia que da vida. Dice a la Madre Iglesia: \u00abDame a tus hijos\u00bb, que somos todos nosotros. \u00c9l toma consigo todos nuestros pecados, los borra y nos devuelve vivos a la misma Iglesia. Y esto sucede de modo especial durante este A\u00f1o Santo de la Misericordia. La Iglesia nos muestra hoy a dos hijos suyos que son testigos ejemplares de este misterio de resurrecci\u00f3n. Ambos pueden cantar por toda la eternidad con las palabras del salmista: \u00abCambiaste mi luto en danzas, \/ Se\u00f1or, Dios m\u00edo, te dar\u00e9 gracias por siempre\u00bb (Sal 30,12). Y todos juntos nos unimos diciendo: \u00abTe ensalzar\u00e9, Se\u00f1or, porque me has librado\u00bb (Respuesta al Salmo Responsorial). <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-12175 aligncenter\" src=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/13335679_10157001620895346_5610482582200370182_n-300x200.jpg\" alt=\"13335679_10157001620895346_5610482582200370182_n\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/13335679_10157001620895346_5610482582200370182_n-300x200.jpg 300w, https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/13335679_10157001620895346_5610482582200370182_n.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Domingo 5 de junio: Celebraci\u00f3n de la Santa Misa con el rito de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12175,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-12172","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12172"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12172\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12178,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12172\/revisions\/12178"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12175"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}