{"id":12101,"date":"2016-05-15T12:21:04","date_gmt":"2016-05-15T15:21:04","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=12101"},"modified":"2016-05-15T12:21:04","modified_gmt":"2016-05-15T15:21:04","slug":"pentecostes-del-inmenso-don-de-amor-como-la-muerte-de-jesus-en-la-cruz-ha-brotado-para-toda-la-humanidad-la-efusion-del-espiritu-santo-como-una-inmensa-cascada-de-gracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=12101","title":{"rendered":"Pentecostes: Del inmenso don de amor, como la muerte de Jes\u00fas en la cruz, ha brotado para toda la humanidad la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, como una inmensa cascada de gracia."},"content":{"rendered":"<p>VATICANO, 15 May. 16 \/ 04:16 am (ACI).- El Esp\u00edritu Santo es \u201cuna inmensa cascada de gracia\u201d. \u201cQuien se sumerge con fe en este misterio de regeneraci\u00f3n renace a la plenitud de la vida filial\u201d, dijo el Papa Francisco en la homil\u00eda de la Santa Misa de Pentecost\u00e9s.<\/p>\n<p>En la Bas\u00edlica de San Pedro del Vaticano, el Pont\u00edfice se centr\u00f3 en hablar de la filiaci\u00f3n de todo hombre como hijo de Dios, y asegur\u00f3 que Jes\u00fas tuvo, culminada por el Esp\u00edritu Santo, esta misi\u00f3n: \u201crestablecer nuestra relaci\u00f3n con el Padre, destruida por el pecado; apartarnos de la condici\u00f3n de hu\u00e9rfanos y restituirnos a la de hijos\u201d.<\/p>\n<p>Francisco, en recuerdo de lo que dice San Pablo, destac\u00f3 que \u201cla paternidad de Dios se reaviva en nosotros a trav\u00e9s de la obra redentora de Cristo y del don del Esp\u00edritu Santo\u201d.<\/p>\n<p>\u201cEl Esp\u00edritu es dado por el Padre y nos conduce al Padre. Toda la obra de la salvaci\u00f3n es una obra que regenera, en la cual la paternidad de Dios, mediante el don del Hijo y del Esp\u00edritu, nos libra de la orfandad en la que hemos ca\u00eddo\u201d.<\/p>\n<p>El Santo Padre reconoci\u00f3 que \u201ctambi\u00e9n en nuestro tiempo se constatan diferentes signos de nuestra condici\u00f3n de hu\u00e9rfanos: esa soledad interior que percibimos incluso en medio de la muchedumbre, y que a veces puede llegar a ser tristeza existencial\u201d.<\/p>\n<p>O, por ejemplo, \u201cesa supuesta independencia de Dios, que se ve acompa\u00f1ada por una cierta nostalgia de su cercan\u00eda; ese difuso analfabetismo espiritual por el que nos sentimos incapaces de rezar; esa dificultad para experimentar verdadera y realmente la vida eterna, como plenitud de comuni\u00f3n que germina aqu\u00ed y que florece despu\u00e9s de la muerte; esa dificultad para reconocer al otro como hermano, en cuanto hijo del mismo Padre; y as\u00ed otros signos semejantes\u201d.<\/p>\n<p>El Santo Padre manifest\u00f3 que la vocaci\u00f3n originaria es la de ser hijos: \u201caquello para lo que estamos hechos, nuestro \u2018ADN\u2019 m\u00e1s profundo que, sin embargo, fue destruido y se necesit\u00f3 el sacrificio del Hijo Unig\u00e9nito para que fuese restablecido\u201d.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Francisco habl\u00f3 de la Virgen Mar\u00eda: \u201cLa Madre de Jes\u00fas est\u00e1 en medio de la comunidad de los disc\u00edpulos, reunida en oraci\u00f3n: es memoria viva del Hijo e invocaci\u00f3n viva del Esp\u00edritu Santo. Es la Madre de la Iglesia\u201d.<\/p>\n<p>El Papa termin\u00f3 pidiendo que \u201cpodemos mirarnos como hermanos, y nuestras diferencias har\u00e1n que se multiplique la alegr\u00eda y la admiraci\u00f3n de pertenecer a esta \u00fanica paternidad y fraternidad\u201d.<\/p>\n<p><strong>Homil\u00eda completa del Papa Francisco\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La misi\u00f3n de Jes\u00fas, culminada con el don del Esp\u00edritu Santo, ten\u00eda esta finalidad esencial: restablecer nuestra relaci\u00f3n con el Padre, destruida por el pecado; apartarnos de la condici\u00f3n de hu\u00e9rfanos y restituirnos a la de hijos.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo, escribiendo a los cristianos de Roma, dice: \u00abLos que se dejan llevar por el Esp\u00edritu de Dios, esos son hijos de Dios. Hab\u00e9is recibido, no un esp\u00edritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un esp\u00edritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: \u00a1Abba, Padre!\u00bb (Rm 8,14-15). He aqu\u00ed la relaci\u00f3n reestablecida: la paternidad de Dios se reaviva en nosotros a trav\u00e9s de la obra redentora de Cristo y del don del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu es dado por el Padre y nos conduce al Padre. Toda la obra de la salvaci\u00f3n es una obra que regenera, en la cual la paternidad de Dios, mediante el don del Hijo y del Esp\u00edritu, nos libra de la orfandad en la que hemos ca\u00eddo. Tambi\u00e9n en nuestro tiempo se constatan diferentes signos de nuestra condici\u00f3n de hu\u00e9rfanos: Esa soledad interior que percibimos incluso en medio de la muchedumbre, y que a veces puede llegar a ser tristeza existencial; esa supuesta independencia de Dios, que se ve acompa\u00f1ada por una cierta nostalgia de su cercan\u00eda; ese difuso analfabetismo espiritual por el que nos sentimos incapaces de rezar; esa dificultad para experimentar verdadera y realmente la vida eterna, como plenitud de comuni\u00f3n que germina aqu\u00ed y que florece despu\u00e9s de la muerte; esa dificultad para reconocer al otro como hermano, en cuanto hijo del mismo Padre; y as\u00ed otros signos semejantes.<\/p>\n<p>A todo esto se opone la condici\u00f3n de hijos, que es nuestra vocaci\u00f3n originaria, aquello para lo que estamos hechos, nuestro \u00abADN\u00bb m\u00e1s profundo que, sin embargo, fue destruido y se necesit\u00f3 el sacrificio del Hijo Unig\u00e9nito para que fuese restablecido. Del inmenso don de amor, como la muerte de Jes\u00fas en la cruz, ha brotado para toda la humanidad la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, como una inmensa cascada de gracia. Quien se sumerge con fe en este misterio de regeneraci\u00f3n renace a la plenitud de la vida filial.<\/p>\n<p>\u00abNo os dejar\u00e9 hu\u00e9rfanos\u00bb. Hoy, fiesta de Pentecost\u00e9s, estas palabras de Jes\u00fas nos hacen pensar tambi\u00e9n en la presencia maternal de Mar\u00eda en el cen\u00e1culo. La Madre de Jes\u00fas est\u00e1 en medio de la comunidad de los disc\u00edpulos, reunida en oraci\u00f3n: es memoria viva del Hijo e invocaci\u00f3n viva del Esp\u00edritu Santo. Es la Madre de la Iglesia. A su intercesi\u00f3n confiamos de manera particular a todos los cristianos, a las familias y las comunidades, que en este momento tienen m\u00e1s necesidad de la fuerza del Esp\u00edritu Par\u00e1clito, Defensor y Consolador, Esp\u00edritu de verdad, de libertad y de paz.<\/p>\n<p>Como afirma tambi\u00e9n san Pablo, el Esp\u00edritu hace que nosotros pertenezcamos a Cristo: \u00abEl que no tiene el Esp\u00edritu de Cristo no es de Cristo\u00bb (Rm 8,9). Y para consolidar nuestra relaci\u00f3n de pertenencia al Se\u00f1or Jes\u00fas, el Esp\u00edritu nos hace entrar en una nueva din\u00e1mica de fraternidad. Por medio del Hermano universal, Jes\u00fas, podemos relacionarnos con los dem\u00e1s de un modo nuevo, no como hu\u00e9rfanos, sino como hijos del mismo Padre bueno y misericordioso. Y esto hace que todo cambie.<\/p>\n<p>Podemos mirarnos como hermanos, y nuestras diferencias har\u00e1n que se multiplique la alegr\u00eda y la admiraci\u00f3n de pertenecer a esta \u00fanica paternidad y fraternidad.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 15 May. 16 \/ 04:16 am (ACI).- El Esp\u00edritu Santo es \u201cuna inmensa cascada de gracia\u201d. \u201cQuien se sumerge con fe en este misterio [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12102,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12101","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticiasdiocesanas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12101","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12101"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12101\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12103,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12101\/revisions\/12103"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12102"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12101"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12101"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12101"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}