{"id":11749,"date":"2016-04-08T21:21:21","date_gmt":"2016-04-09T00:21:21","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=11749"},"modified":"2016-04-08T21:21:21","modified_gmt":"2016-04-09T00:21:21","slug":"sintesis-amoris-laetitia-sobre-el-amor-en-la-familia-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=11749","title":{"rendered":"S\u00edntesis : Amoris laetitia, sobre el amor en la familia &#8211; Papa Francisco &#8211;"},"content":{"rendered":"<p>La Santa Sede dio a conocer este 8 de abril la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Postsinodal &#8220;Amolis laetitia&#8221; del Papa Francisco. Para comprender m\u00e1s sobre el significado y contenido de la misma, luego de su lectura, publicamos a continuaci\u00f3n una s\u00edntesis de los conceptos fundamentales, como as\u00ed tambi\u00e9n una serie de preguntas y respuestas que pueden ayudar a puntualizar algunos aspectos de su contenido en temas de particular inter\u00e9s p\u00fablico.<\/p>\n<p>Puede acceder al contenido de la Exhortaci\u00f3n a trav\u00e9s de la p\u00e1gina de la Santa Sede: <a title=\"familias\" href=\"http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html\" target=\"_blank\">http:\/\/w2.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_exhortations\/documents\/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>S\u00edntesis :\u00a0<\/strong><strong>Amoris laetitia, sobre el amor en la familia<\/strong><br \/>\n\u201cAmoris laetitia\u201d (AL \u2013 \u201cLa alegr\u00eda del amor\u201d), la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica post-sinodal \u201csobre el amor en la familia\u201d, con fecha no casual del 19 de marzo, Solemnidad de San Jos\u00e9, recoge los resultados de dos S\u00ednodos sobre la familia convocados por Papa Francisco en el 2014 y en el 2015, cuyas Relaciones conclusivas son largamente citadas, junto a los documentos y ense\u00f1anzas de sus Predecesores y a las numerosas catequesis sobre la familia del mismo Papa Francisco. Todav\u00eda, como ya ha sucedido en otros documentos magisteriales, el Papa hace uso tambi\u00e9n de las contribuciones de diversas Conferencias episcopales del mundo (Kenia, Australia, Argentina\u2026) y de citaciones de personalidades significativas como Martin Luther King o Eric Fromm. Es particular una citaci\u00f3n de la pel\u00edcula \u201cLa fiesta de Babette\u201d, que el Papa recuerda para explicar el concepto de gratuidad.<br \/>\nPremisa<br \/>\nLa Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica impresiona por su amplitud y articulaci\u00f3n. Esta se subdivide en nueva cap\u00edtulos y m\u00e1s de 300 p\u00e1rrafos. Se abre con siete p\u00e1rrafos introductivos que ponen en plena luz la conciencia de la complejidad del tema y la profundizaci\u00f3n que requiere. Se afirma que las intervenciones de los Padres en el S\u00ednodo han compuesto un \u201cprecioso poliedro\u201d (AL 4) que debe ser preservado. En este sentido, el Papa escribe que \u201cno todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones del magisterio\u201d. Por lo tanto para algunas cuestiones \u201cen cada pa\u00eds o regi\u00f3n se deben buscar soluciones m\u00e1s inculturadas, atentas a la tradiciones y a los desaf\u00edos locales. De hecho, \u201clas culturas son muy diversas entre s\u00ed y todo principio general (\u2026) tiene necesidad de ser inculturado, si quiere ser observado y aplicado\u201d\u201d (AL 3). Este principio de inculturaci\u00f3n resulta verdaderamente importante incluso en el modo de plantear y comprender los problemas que, m\u00e1s all\u00e1 de las cuestiones dogm\u00e1ticas bien definidas del Magisterio de la Iglesia, no puede ser \u201cglobalizado\u201d.<br \/>\nPero sobre todo el Papa afirma inmediatamente y con claridad que es necesario salir de la est\u00e9ril contraposici\u00f3n entre la ansiedad de cambio y la aplicaci\u00f3n pura y simple de normas abstractas. Escribe: \u201clos debates que se dan en los medios de comunicaci\u00f3n, en las publicaciones y a\u00fan entre ministros de la Iglesia, van desde un deseo desenfrenado de cambiar todo sin suficiente reflexi\u00f3n o fundamentaci\u00f3n, hasta la actitud de pretender resolver todo aplicando normativas generales o extrayendo conclusiones excesivas de algunas reflexiones teol\u00f3gicas\u201d (AL 2).<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo primero: \u201cA la luz de la Palabra\u201d<br \/>\nPuestas estas premisas, el Papa articula su reflexi\u00f3n a partir de la Sagrada Escritura en el primer cap\u00edtulo, que se desarrolla como una meditaci\u00f3n sobre el Salmo 128, caracter\u00edstico de la liturgia nupcial tanto jud\u00eda como cristiana. La Biblia \u201cest\u00e1 poblada de familias, de generaciones, de historias de amor y de crisis familiares\u201d (AL 8) y a partir de este dato se puede meditar c\u00f3mo la familia no es un ideal abstracto sino un \u201ctrabajo \u2018artesanal\u2019\u201d (AL 16) que se expresa con ternura (AL 28) pero que se ha confrontado tambi\u00e9n con el pecado desde el inicio, cuando la relaci\u00f3n de amor se transforma en dominio (cfr. AL 19). Entonces la Palabra de Dios \u201cno se muestra como un secuencia de tesis abstractas, sino como una compa\u00f1era de viaje tambi\u00e9n para las familias que est\u00e1n en crisis o en medio de alg\u00fan dolor, y les muestra la meta del camino\u201d (AL 22).<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo segundo: \u201cLa realidad y los desaf\u00edos de la familia\u201d<br \/>\nA partir del terreno b\u00edblico en el segundo cap\u00edtulo el Papa considera la situaci\u00f3n actual de las familias, poniendo \u201clos pies sobre la tierra\u201d (AL 6), recurriendo ampliamente a las Relaciones conclusivas de los dos S\u00ednodos y afrontando numerosos desaf\u00edos, desde el fen\u00f3meno migratorio a las negociaciones ideol\u00f3gicas de la diferencia de sexos (\u201cideolog\u00eda del gender\u201d); desde la cultura de lo provisorio a la mentalidad antinatalista y al impacto de la biotecnolog\u00eda en el campo de la procreaci\u00f3n; de la falta de casa y de trabajo a la pornograf\u00eda y el abuso de menores; de la atenci\u00f3n a las personas con discapacidad, al respeto de los ancianos; de la desconstrucci\u00f3n jur\u00eddica de la familia, a la violencia contra las mujeres. El Papa insiste sobre lo concreto, que es una propiedad fundamental de la Exhortaci\u00f3n. Y son las cosas concretas y el realismo que ponen una substancial diferencia entre teor\u00eda de interpretaci\u00f3n de la realidad e \u201cideolog\u00edas\u201d.<br \/>\nCitando la Familiares consortio Francisco afirma que \u201ces sano prestar atenci\u00f3n a la realidad concreta, porque \u201clas exigencias y llamadas del Esp\u00edritu resuenan tambi\u00e9n en los acontecimientos mismos de la historia\u201d, a trav\u00e9s de los cuales \u201cla Iglesia puede ser guiada a una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda del inagotable misterio del matrimonio y de la familia\u201d. (AL 31) Por lo tanto, sin escuchar la realidad no es posible comprender las exigencias del presente ni los llamados del Esp\u00edritu. El Papa nota que el individualismo exagerado hace dif\u00edcil hoy la entrega a otra persona de manera generosa (Cfr. AL 33). Esta es una interesante fotograf\u00eda de la situaci\u00f3n: \u201cse teme la soledad, se desea un espacio de protecci\u00f3n y de fidelidad, pero al mismo tiempo crece el temor de ser atrapado por una relaci\u00f3n que pueda postergar el logro de las aspiraciones personales\u201d (AL 34).<br \/>\nLa humildad del realismo ayuda a no presentar \u201cun ideal teol\u00f3gico del matrimonio demasiado abstracto, casi artificialmente construido, lejano de la situaci\u00f3n concreta y de las posibilidades efectivas de las familias reales\u201d (AL 36). El idealismo aleja de considerar al matrimonio tal cual es, esto es \u201cun camino din\u00e1mico de crecimiento y realizaci\u00f3n\u201d. Por esto no es necesario tampoco creer que las familias se sostienen \u201csolamente insistiendo sobre cuestiones doctrinales, bio\u00e9ticas y morales, sin motivar la apertura a la gracia\u201d (AL 37). Invitando a una cierta \u201cautocr\u00edtica\u201d de una presentaci\u00f3n no adecuada de la realidad matrimonial y familiar, el Papa insiste que es necesario dar espacio a la formaci\u00f3n de la conciencia de los fieles: \u201cEstamos llamado a formar las conciencias no a pretender sustituirlas\u201d (AL 37). Jes\u00fas propon\u00eda un ideal exigente pero \u201cno perd\u00eda jam\u00e1s la cercana compasi\u00f3n con las personas m\u00e1s fr\u00e1giles como la samaritana o la mujer ad\u00faltera\u201d (AL 38).<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo tercero: \u201cLa mirada puesta en Jes\u00fas: la vocaci\u00f3n de la familia\u201d<br \/>\nEl tercer cap\u00edtulo est\u00e1 dedicado a algunos elementos esenciales de la ense\u00f1anza de la Iglesia a cerca del matrimonio y la familia. La presencia de este cap\u00edtulo es importante porque ilustra de manera sint\u00e9tica en 30 p\u00e1rrafos la vocaci\u00f3n de la familia seg\u00fan el Evangelio, as\u00ed como fue entendida por la Iglesia en el tiempo, sobre todo sobre el tema de la indisolubilidad, de la sacramentalidad del matrimonio, de la transmisi\u00f3n de la vida y de la educaci\u00f3n de los hijos. Son ampliamente citadas la Gaudium et spes del Vaticano II, la Humanae vitae de Pablo VI, la Familiares consortio de Juan Pablo II.<br \/>\nLa mirada es amplia e incluye tambi\u00e9n las \u201csituaciones imperfectas\u201d. Leemos de hecho: \u201c\u2019El discernimiento de la presencia de las \u2018semina Verbi\u2019\u2019 en otras culturas (cfr Ad gentes, 11) puede ser aplicado tambi\u00e9n a la realidad matrimonial y familiar. Fuera del verdadero matrimonio natural tambi\u00e9n hay elementos positivos presentes en las formas matrimoniales de otras tradiciones religiosas\u2019, aunque tampoco falten las sombras\u201d (AL 77). La reflexi\u00f3n incluye tambi\u00e9n a las \u201cfamilias heridas\u201d frente a las cuales el Papa afirma \u2013 citando la Relatio finalis del S\u00ednodo 2015- \u201csiempre es necesario recordar un principio general: \u201cSepan los pastores que, por amor a la verdad, est\u00e1n obligados a discernir bien las situaciones\u201d (Familiares consortio, 84). El grado de responsabilidad no es igual en todos los casos, y puede haber factores que limitan la capacidad de decisi\u00f3n. Por lo tanto, al mismo tiempo que la doctrina debe expresarse con claridad, hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condici\u00f3n\u201d (AL 79).<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo cuatro: \u201cEl amor en el matrimonio\u201d<br \/>\nEl cuarto cap\u00edtulo trata del amor en el matrimonio, y lo ilustra a partir del \u201chimno al amor\u201d de san Pablo en 1 Cor 13,4-7. El cap\u00edtulo es una verdadera y propia ex\u00e9gesis atenta, puntual, inspirada y po\u00e9tica del texto paulino. Podr\u00edamos decir que se trata de una colecci\u00f3n de fragmentos de un discurso amoroso que est\u00e1 atento a describir el amor humano en t\u00e9rminos absolutamente concretos. Uno se queda impresionado por la capacidad de introspecci\u00f3n psicol\u00f3gica que sella esta ex\u00e9gesis. La profundizaci\u00f3n psicol\u00f3gica entra en el mundo de las emociones de los conyugues \u2013positivas y negativas- y en la dimensi\u00f3n er\u00f3tica del amor. Se trata de una contribuci\u00f3n extremamente rica y preciosa para la vida cristiana de los conyugues, que no tiene hasta ahora parang\u00f3n en precedentes documentos papales.<br \/>\nA su modo este cap\u00edtulo constituye un tratado dentro del desarrollo m\u00e1s amplio, plenamente consciente de la cotidianidad del amor que es enemiga de todo idealismo: \u201cno hay que arrojar sobre dos personas limitadas \u2013escribe el Pont\u00edfice- el tremendo peso de tener que reproducir de manera perfecta la uni\u00f3n que existe entre Cristo y su Iglesia, porque el matrimonio como signo implica \u201cun proceso din\u00e1mico, que avanza gradualmente con la progresiva integraci\u00f3n de los dones de Dios\u201d\u201d (AL 122). Pero por otra parte el Papa insiste de manera fuerte y decidida sobre el hecho de que \u201cen la naturaleza misma del amor conyugal est\u00e1 la apertura a lo definitivo\u201d (AL 123), propiamente al interior de esa \u201ccombinaci\u00f3n de alegr\u00edas y de fatigas, de tensiones y de reposo, de sufrimientos y de liberaci\u00f3n, de satisfacciones y de b\u00fasquedas, de fastidios y de placeres\u201d (AL 126) es, precisamente, el matrimonio.<br \/>\nEl cap\u00edtulo se concluye con una reflexi\u00f3n muy importante sobre la \u201ctransformaci\u00f3n del amor\u201d porque \u201cla prolongaci\u00f3n de la vida hace que se produzca algo que no era com\u00fan en otros tiempos: la relaci\u00f3n \u00edntima y la pertenencia mutua deben conservarse por cuatro, cinco o seis d\u00e9cadas, y esto se convierte en una necesidad de volver a elegirse una y otra vez\u201d (AL 163). El aspecto f\u00edsico cambia y la atracci\u00f3n amorosa no disminuye pero cambia: el deseo sexual con el tiempo se puede transformar en deseo de intimidad y \u201ccomplicidad\u201d. \u201cNo podemos prometernos tener los mismos sentimientos durante toda la vida. En cambio, s\u00ed podemos tener un proyecto com\u00fan estable, comprometernos a amarnos y a vivir unidos hasta que la muerte nos separe, y vivir siempre una rica intimidad\u201d (AL 163).<\/p>\n<p>Capitulo quinto: \u201cEl amor que se vuelve fecundo\u201d<br \/>\nEl cap\u00edtulo quinto esta todo concentrado sobre la fecundidad y la generatividad del amor. Se habla de manera espiritual y psicol\u00f3gicamente profunda del recibir una vida nueva, de la espera propia del embarazo, del amor de madre y de padre. Pero tambi\u00e9n de la fecundidad ampliada, de la adopci\u00f3n, de la aceptaci\u00f3n de la contribuci\u00f3n de las familias para promover la \u201ccultura del encuentro\u201d, de la vida de la familia en sentido amplio, con la presencia de los t\u00edos, primos, parientes de parientes, amigos. Amoris laetitia no toma en consideraci\u00f3n la familia \u201cmononuclear\u201d, porque es bien consciente de la familia como amplia red de relaciones. La misma m\u00edstica del sacramento del matrimonio tiene un profundo car\u00e1cter social (cfr. AL 186). Y al interno de esta dimensi\u00f3n el Papa subraya en particular tanto el rol espec\u00edfico de la relaci\u00f3n entre j\u00f3venes y ancianos, como la relaci\u00f3n entre hermanos y hermanas como pr\u00e1ctica de crecimiento en relaci\u00f3n con los otros.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo sexto: \u201cAlgunas perspectivas pastorales\u201d<br \/>\nEn el sexto cap\u00edtulo el Papa afronta algunas v\u00edas pastorales que orientan para construir familias s\u00f3lidas y fecundas seg\u00fan el plan de Dios. En esta parte la Exhortaci\u00f3n hace un largo recurso a las Relaciones conclusivas de los dos S\u00ednodos y a las catequesis del Papa Francisco y de Juan Pablo II. Se confirma que las familias son sujeto y no solamente objeto de evangelizaci\u00f3n. El Papa se\u00f1ala que \u201ca los ministros ordenados les suele faltar formaci\u00f3n adecuada para tratar los complejos problemas actuales de las familias\u201d (AL 202). Si por una parte es necesario mejorar la formaci\u00f3n psico-afectiva de los seminaristas e involucrar m\u00e1s a las familias en la formaci\u00f3n al ministerio (cfr. AL 203), por otra \u201cpuede ser \u00fatil (\u2026) tambi\u00e9n la experiencia de la larga tradici\u00f3n oriental de los sacerdotes casados\u201d (cfr. AL 239).<br \/>\nDespu\u00e9s el Papa afronta el tema de guiar a los novios en el camino de la preparaci\u00f3n al matrimonio, de acompa\u00f1ar a los esposos en los primeros a\u00f1os de vida matrimonial (incluido el tema de la paternidad responsable), pero tambi\u00e9n en algunas situaciones complejas y en particular en las crisis, sabiendo que \u201ccada crisis esconde una buena noticia que hay que saber escuchar afinando el o\u00eddo del coraz\u00f3n\u201d (AL 232). Se analizan algunas causas de crisis, entre las cuales una maduraci\u00f3n afectiva retrasada (cfr. AL 239).<br \/>\nEntre otras cosas se habla tambi\u00e9n del acompa\u00f1amiento de las personas abandonadas, separadas y divorciadas y se subraya la importancia de la reciente reforma de los procedimientos para el reconocimiento de los casos de nulidad matrimonial. Se pone de relieve el sufrimiento de los hijos en las situaciones de conflicto y se concluye: \u201cEl divorcio es un mal, y es muy preocupante el crecimiento del n\u00famero de divorcios. Por eso, sin duda, nuestra tarea pastoral m\u00e1s importante con respecto a las familias, es fortalecer el amor y ayudar a sanar las heridas, de manera que podamos prevenir el avance de este drama de nuestra \u00e9poca\u201d (AL 246).<br \/>\nSe tocan despu\u00e9s las situaciones de matrimonios mixtos y de aquellos con disparidad de culto, y las situaciones de las familias que tienen en su interior personas con tendencia homosexual, confirmando el respeto en relaci\u00f3n a ellos y el rechazo de toda injusta discriminaci\u00f3n y de toda forma de agresi\u00f3n o violencia. Pastoralmente preciosa es la parte final del cap\u00edtulo; \u201cCuando la muerte planta su aguij\u00f3n\u201d, sobre el tema de la perdida de las personas queridas y la viudez.<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo s\u00e9ptimo: \u201cReforzar la educaci\u00f3n de los hijos\u201d<br \/>\nEl s\u00e9ptimo cap\u00edtulo esta todo dedicado a la educaci\u00f3n de los hijos: su formaci\u00f3n \u00e9tica, el valor de la sanci\u00f3n como est\u00edmulo, el paciente realismo, la educaci\u00f3n sexual, la transmisi\u00f3n de la fe, y m\u00e1s en general, la vida familiar como contexto educativo. Es interesante la sabidur\u00eda pr\u00e1ctica que transparenta en cada p\u00e1rrafo y sobre todo la atenci\u00f3n a la gradualidad y a los peque\u00f1os pasos \u201cque puedan ser comprendidos, aceptados y valorados\u201d (AL 271).<br \/>\nHay un p\u00e1rrafo particularmente significativo y pedag\u00f3gicamente fundamental en el cual Francisco afirma claramente que \u201cla obsesi\u00f3n no es educativa, y no se puede tener un control de todas las situaciones por las que podr\u00eda llegar a pasar un hijo (\u2026) Si un padre est\u00e1 obsesionado por saber d\u00f3nde est\u00e1 su hijo y por controlar todos sus movimientos, s\u00f3lo buscar\u00e1 dominar su espacio. De ese modo no lo educar\u00e1, no lo fortalecer\u00e1, no lo preparar\u00e1 para enfrentar los desaf\u00edos. Lo que interesa sobre todo es generar en el hijo, con mucho amor, procesos de maduraci\u00f3n de su libertad, de capacitaci\u00f3n, de crecimiento integral, de cultivo de la aut\u00e9ntica autonom\u00eda\u201d (AL 261).<br \/>\nNotable es la secci\u00f3n dedicada a la educaci\u00f3n sexual titulada muy expresivamente: \u201cSi a la educaci\u00f3n sexual\u201d. Se sostiene su necesidad y se nos pregunta \u201csi nuestras instituciones educativas han asumido este desaf\u00edo (\u2026) en una \u00e9poca en que se tiende a banalizar y a empobrecer la sexualidad\u201d. Ella debe realizarse \u201cen el cuadro de una educaci\u00f3n al amor, a la rec\u00edproca donaci\u00f3n\u201d (AL 280). Se pone en guardia de la expresi\u00f3n \u201csexo seguro\u201d, porque transmite \u201cuna actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse. As\u00ed se promueve la agresividad narcisista en lugar de la acogida\u201d (AL 283).<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo octavo: \u201cAcompa\u00f1ar, discernir e integrar la fragilidad\u201d<br \/>\nEl cap\u00edtulo octavo constituye una invitaci\u00f3n a la misericordia y al discernimiento pastoral frente a situaciones que no responden plenamente a aquello que el Se\u00f1or propone. El Papa que escribe usa tres verbos muy importantes: \u201cacompa\u00f1ar, discernir e integrar\u201d que son fundamentales para afrontar situaciones de fragilidad, complejas o irregulares. Entonces el Papa presenta la necesaria gradualidad en la pastoral, la importancia del discernimiento, las normas y circunstancias atenuantes en el discernimiento pastoral y en fin, aquella que \u00e9l define la \u201cl\u00f3gica de la misericordia pastoral\u201d.<br \/>\nEl cap\u00edtulo octavo es muy delicado. Para leerlo se debe recordar que \u201ca menudo, la tarea de la Iglesia asemeja a la de un hospital de campa\u00f1a\u201d (AL 291). Aqu\u00ed el Pont\u00edfice asume lo que ha sido fruto de las reflexiones del S\u00ednodo sobre tem\u00e1ticas controvertidas. Se confirma qu\u00e9 es el matrimonio cristiano y se agrega que \u201cotras formas de uni\u00f3n contradicen radicalmente este ideal, pero algunas lo realizan al menos de modo parcial y an\u00e1logo\u201d. La Iglesia por lo tanto \u201cno deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que no corresponden todav\u00eda o ya no corresponden m\u00e1s a su ense\u00f1anza sobre el matrimonio\u201d (AL 292).<br \/>\nEn relaci\u00f3n al \u201cdiscernimiento\u201d acerca de las situaciones \u201cirregulares\u201d el Papa observa que \u201chay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y es necesario estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condici\u00f3n\u201d (AL 296). Y contin\u00faa: \u201cSe trata de integrar a todos, se debe ayudar a cada uno a encontrar su propia manera de participar en la comunidad eclesial, para que se sienta objeto de una misericordia \u201cinmerecida, incondicional y gratuita\u201d\u201d (AL 297). Todav\u00eda: \u201cLos divorciados en nueva uni\u00f3n, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado r\u00edgidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral\u201d (AL 298).<br \/>\nEn esta l\u00ednea, acogiendo las observaciones de muchos Padres sinodales, el Papa afirma que \u201clos bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser m\u00e1s integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasi\u00f3n de esc\u00e1ndalo\u201d. \u201cSu participaci\u00f3n puede expresarse en diferentes servicios eclesiales (\u2026) Ellos no s\u00f3lo no tienen que sentirse excomulgados, sino que pueden vivir y madurar como miembros vivos de la Iglesia (\u2026) Esta integraci\u00f3n es tambi\u00e9n necesaria para el cuidado y la educaci\u00f3n cristiana de sus hijos, que deben ser considerados los m\u00e1s importantes\u201d (AL 299).<br \/>\nM\u00e1s en general el Papa hace una afirmaci\u00f3n extremamente importante para comprender la orientaci\u00f3n y el sentido de la Exhortaci\u00f3n: \u201cSi se tiene en cuenta la innumerable diversidad de situaciones concretas (\u2026) puede comprenderse que no deber\u00eda esperarse del S\u00ednodo o de esta Exhortaci\u00f3n una nueva normativa general de tipo can\u00f3nica, aplicable a todos los casos. S\u00f3lo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares, que deber\u00eda reconocer que, puesto que \u201cel grado de responsabilidad no es igual en todos los casos\u201d, las consecuencias o efectos de una norma no necesariamente deben ser siempre las mismas\u201d (AL 300). El Papa desarrolla de modo profundo exigencias y caracter\u00edsticas del camino de acompa\u00f1amiento y discernimiento en di\u00e1logo profundo entre fieles y pastores. A este fin llama a la reflexi\u00f3n de la Iglesia \u201csobre los condicionamientos y circunstancias atenuantes\u201d en lo que reguarda a la imputabilidad y la responsabilidad de las acciones y, apoy\u00e1ndose en Santo Tomas de Aquino, se detiene sobre la relaci\u00f3n entre \u201clas normas y el discernimiento\u201d afirmando: \u201cEs verdad que las normas generales presentan un bien que nunca se debe desatender ni descuidar, pero en su formulaci\u00f3n no pueden abarcar absolutamente todas las situaciones particulares. Al mismo tiempo, hay que decir que, precisamente por esa raz\u00f3n, aquello que forma parte de un discernimiento pr\u00e1ctico ante una situaci\u00f3n particular no puede ser elevado a la categor\u00eda de una norma\u201d (AL 304).<br \/>\nEn la \u00faltima secci\u00f3n del cap\u00edtulo: \u201cla l\u00f3gica de la misericordia pastoral\u201d, Papa Francisco, para evitar equ\u00edvocos, reafirma con fuerza: \u201cComprender las situaciones excepcionales nunca implica ocultar la luz del ideal m\u00e1s pleno ni proponer menos que lo que Jes\u00fas ofrece al ser humano. Hoy, m\u00e1s importante que una pastoral de los fracasos es el esfuerzo pastoral para consolidar los matrimonios y as\u00ed prevenir las rupturas\u201d (AL 307). Pero el sentido general del cap\u00edtulo y del esp\u00edritu que el Papa quiere imprimir a la pastoral de la Iglesia est\u00e1 bien resumido en las palabras finales: \u201cInvito a los fieles que est\u00e1n viviendo situaciones complejas, a que se acerquen con confianza a conversar con sus pastores o con laicos que viven entregados al Se\u00f1or. No siempre encontrar\u00e1n en ellos una confirmaci\u00f3n de sus propias ideas o deseos, pero seguramente recibir\u00e1n una luz que les permita comprender mejor lo que les sucede y podr\u00e1n descubrir un camino de maduraci\u00f3n personal. E invito a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el coraz\u00f3n del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia\u201d (AL 312). Sobre la \u201cl\u00f3gica de la misericordia pastoral\u201d Papa Francisco afirma con fuerza:\u201cA veces nos cuesta mucho dar lugar en la pastoral al amor incondicional de Dios. Ponemos tantas condiciones a la misericordia que la vaciamos de sentido concreto y de significaci\u00f3n real, y esa es la peor manera de licuar el Evangelio\u201d (AL 311).<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo noveno: \u201cEspiritualidad conyugal y familiar\u201d<br \/>\nEl noveno cap\u00edtulo est\u00e1 dedicado a la espiritualidad conyugal y familiar, \u201checha de miles de gestos reales y concretos\u201d (AL 315). Con claridad se dice que \u201cquienes tienen hondos deseos espirituales no deben sentir que la familia los aleja del crecimiento en la vida del Esp\u00edritu, sino que es un camino que el Se\u00f1or utiliza para llevarles a las cumbres de la uni\u00f3n m\u00edstica\u201d (AL 316). Todo, \u201clos momentos de gozo, el descanso o la fiesta, y aun la sexualidad, se experimentan como una participaci\u00f3n en la vida plena de su Resurrecci\u00f3n\u201d (AL 317). Se habla entonces de la oraci\u00f3n a la luz de la Pascua, de la espiritualidad del amor exclusivo y libre en el desaf\u00edo y el anhelo de envejecer y gastarse juntos, reflejando la fidelidad de Dios (cfr. AL 319). Y, en fin, de la espiritualidad \u201cdel cuidado, de la consolaci\u00f3n y el est\u00edmulo\u201d. \u201cToda la vida de la familia es un \u201cpastoreo\u201d misericordioso. Cada uno, con cuidado, pinta y escribe en la vida del otro\u201d (AL 322), escribe el Papa. Es una honda \u201cexperiencia espiritual contemplar a cada ser querido con los ojos de Dios y reconocer a Cristo en \u00e9l\u201d (AL 323).<br \/>\nEn el p\u00e1rrafo conclusivo el Papa afirma: \u201cninguna familia es una realidad perfecta y confeccionada de una vez para siempre, sino que requiere una progresiva maduraci\u00f3n de su capacidad de amar (&#8230;). Todos estamos llamados a mantener viva la tensi\u00f3n hacia un m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos y de nuestros l\u00edmites, y cada familia debe vivir en ese est\u00edmulo constante. \u00a1Caminemos familias, sigamos caminando! (\u2026) No desesperemos por nuestros l\u00edmites, pero tampoco renunciemos a buscar la plenitud de amor y de comuni\u00f3n que se nos ha prometido\u201d (AL 325).<br \/>\nLa Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica se concluye con una Oraci\u00f3n a la Sagrada Familia (AL 325).<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Como es posible comprender con un r\u00e1pido examen de sus contenidos, la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Amoris laetitia quiere confirmar con fuerza no el \u201cideal\u201d de la familia, sino su realidad rica y compleja. Hay en sus p\u00e1ginas una mirada abierta, profundamente positiva, que se nutre no de abstracciones o proyecciones ideales, sino de una atenci\u00f3n pastoral a la realidad. El documento es una lectura densa de sugerencias espirituales y de sabidur\u00eda pr\u00e1ctica, \u00fatil a cada pareja humana o a personas que desean construir una familia. Se ve sobretodo que es fruto de una experiencia concreta con personas que saben por experiencia qu\u00e9 es la familia y el vivir juntos por muchos a\u00f1os. La Exhortaci\u00f3n habla de hecho el lenguaje de la experiencia.<\/p>\n<p>Algunas preguntas y respuestas sobre Amoris Laetitia<br \/>\nLas siguientes preguntas y respuestas pueden contribuir a comprender algunos puntos importantes de Amoris laetitia, \u201cLa alegr\u00eda del amor: Sobre el amor en la familia\u201d, la Exhortaci\u00f3n escrita por el Papa Francisco despu\u00e9s de los dos S\u00ednodos de los Obispos dedicados a ese tema en octubre de 2014 y octubre de 2015.<\/p>\n<p>1.\u00bfCu\u00e1les son las novedades de la exhortaci\u00f3n Amoris laetitia?<br \/>\nAmoris Laetitia se basa en una larga historia de ense\u00f1anza de la Iglesia y en una experiencia muy intensa del S\u00ednodo. Por lo tanto, se funda tanto en lo antiguo como en lo nuevo. La novedad, por encima de todo, es una actitud de acompa\u00f1amiento. El Papa Francisco, al igual que sus predecesores, reconoce la complejidad de la vida familiar moderna. Pero acent\u00faa mucho m\u00e1s la necesidad de que la Iglesia y sus ministros est\u00e9n cerca de las personas sin importar la situaci\u00f3n en qu\u00e9 se encuentren o lo alejados que se puedan sentir de la Iglesia: comprender, acompa\u00f1ar, integrar y tener los brazos abiertos especialmente para los que sufren (AL 312). Amoris Laetitia no es simplemente un texto te\u00f3rico desconectado de los problemas reales de la gente.<br \/>\nEl t\u00edtulo mismo sugiere la actitud del documento. Recuerda constante y concretamente la belleza de la vida familiar, a pesar de todos los problemas que conlleva. Francisco escribe elocuentemente sobre c\u00f3mo formar una familia significa ser parte del sue\u00f1o de Dios, uni\u00e9ndose a El en la construcci\u00f3n de un mundo &#8220;donde nadie se sienta solo.&#8221; (AL 321)<\/p>\n<p>2. \u00bfPor qu\u00e9 es un documento tan largo? \u00bfLa mayor\u00eda de los cat\u00f3licos pueda leerla con provecho? \u00bfO es s\u00f3lo para expertos?<br \/>\nEl Papa Francisco se\u00f1ala en la introducci\u00f3n que nadie deber\u00eda precipitarse en la lectura de Amoris Laetitia y que las personas deben prestar atenci\u00f3n a lo que m\u00e1s corresponde a sus necesidades espec\u00edficas.<br \/>\nMientras que Amoris Laetitia es una lectura esencial para los obispos, los sacerdotes, o para cualquier persona relacionada con la pastoral familiar, es importante que todos los cat\u00f3licos se den cuenta del esfuerzo que la Iglesia est\u00e1 haciendo para estar cerca de ellos. Por ejemplo, a las parejas casadas les interesar\u00e1 especialmente el Cap\u00edtulo IV sobre &#8220;El amor en el matrimonio&#8221;, el Cap\u00edtulo V, \u201cAmor que se vuelve fecundo&#8221; y el Cap\u00edtulo VII, &#8220;Fortalecer la educaci\u00f3n de los hijos.&#8221;<br \/>\nEl Papa Francisco quiere ayudar a las parejas cristianas a perseverar con fidelidad y paciencia, y anima a todos a ser un signo de la misericordia all\u00ed donde la vida familiar carezca de paz y gozo (AL 5).<br \/>\nLos lectores podr\u00e1n sorprenderse gratamente de lo concreta que es Amoris Laetitia. El Papa Francisco, con un coraz\u00f3n de pastor, entra simple pero profundamente en las realidades cotidianas de la vida familiar.<\/p>\n<p>3. Buena parte de la controversia en torno al S\u00ednodo se ha centrado en la posibilidad de que los divorciados que se han vuelto a casar civilmente puedan comulgar; pero Amoris Laetitia no se pronuncia definitivamente sobre esa cuesti\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\nEl S\u00ednodo apur\u00f3 que las discusiones sobre ganadores y perdedores no eran productivas. Lo que era productivo, en cambio, era dirigir una mirada profunda a la vida familiar, al matrimonio y al Pueblo de Dios que se esfuerza por vivir su vocaci\u00f3n en tiempos dif\u00edciles y complejos. El Cap\u00edtulo VIII, &#8220;Acompa\u00f1ar, discernir e integrar la fragilidad&#8221;, analiza en profundidad c\u00f3mo las reglas generales no se aplican estrictamente a cada situaci\u00f3n en particular. Y por eso es necesario tener en cuenta la complejidad de cada situaci\u00f3n.<br \/>\nEl Papa reconoce que todos deben sentirse desafiados por el Cap\u00edtulo VIII que, ciertamente, llama a los pastores y a los que trabajan en el apostolado de la familia a escuchar con sensibilidad a cualquier persona que se sienta herida y a ayudarla a experimentar el amor incondicional de Dios.<\/p>\n<p>4. Una palabra recurrente en este documento es &#8220;discernimiento.&#8221; \u00bfQu\u00e9 significa el discernimiento para el Papa Francisco? \u00bfQuiere decir sencillamente que cualquiera puede buscar un sacerdote compasivo para que le diga que todo est\u00e1 bien?<br \/>\nEl discernimiento es un esfuerzo constante para abrirse a la Palabra de Dios que ilumina la realidad concreta de la vida cotidiana. El discernimiento nos lleva a ser d\u00f3ciles al Esp\u00edritu; anima a cada uno de nosotros a actuar con todo el amor posible en las situaciones concretas.<br \/>\nEl Papa Francisco pide a los pastores y a los fieles que disciernan cuidadosamente cada situaci\u00f3n concreta. Todo sacerdote o agente de pastoral involucrado activamente en ayudar a las personas a crecer espiritualmente sabe que no hay recetas f\u00e1ciles, ni \u201ctalla \u00fanica \u201d, ni excepciones r\u00e1pidas y simples.<br \/>\nAl mismo tiempo, el discernimiento nunca puede separarse de las exigencias de verdad y caridad del Evangelio ni de las ense\u00f1anzas y de la tradici\u00f3n de la Iglesia. Hace falta humildad y una b\u00fasqueda sincera de la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>5. Hay muchos cat\u00f3licos divorciados que se han vuelto a casar civilmente y que se esfuerzan por hacer las cosas bien y educar a sus hijos en la Iglesia. \u00bfQu\u00e9 les ofrece Amoris Laetitia?<br \/>\nAmoris Laetitia les da la garant\u00eda de que la Iglesia y sus ministros se preocupan por ellos y por su situaci\u00f3n concreta. Amoris Laetitia quiere que sepan y que sientan que son parte de la Iglesia. Que no est\u00e1n excomulgados. (AL 243) Aunque todav\u00eda no puedan participar plenamente en la vida sacramental de la Iglesia, se les anima a tomar parte activa en la vida de la comunidad.<br \/>\nUn concepto clave de Amoris Laetitia es la integraci\u00f3n. Los pastores tienen que hacer todo lo posible para ayudar a las personas en estas situaciones a involucrarse en la vida de la comunidad.<br \/>\nCualquier persona en una llamada situaci\u00f3n &#8220;irregular&#8221; deber\u00eda recibir una atenci\u00f3n especial. &#8220;Ayudar a sanar las heridas de los padres y ayudarlos espiritualmente es un bien tambi\u00e9n para los hijos, quienes necesitan el rostro familiar de la Iglesia que los apoye en esta experiencia traum\u00e1tica.&#8221; (AL 246)<\/p>\n<p>6. Si hubo un momento en que el S\u00ednodo parec\u00eda ofrecer una nueva y amplia aceptaci\u00f3n de los homosexuales en la Iglesia, Amoris Laetitia parece ofrecer muy poco. \u00bfQu\u00e9 ha sucedido?<br \/>\nLa ense\u00f1anza de la Iglesia sigue siendo clara: el matrimonio es entre un hombre y una mujer, y las uniones homosexuales no se pueden equiparar al matrimonio cristiano. (AL 251)<br \/>\nDicho esto, es importante que todos aprendamos a imitar el amor incondicional de Dios por cada persona. &#8220;La Iglesia hace suyo el comportamiento del Se\u00f1or Jes\u00fas, que en un amor ilimitado se ofrece a todas las personas sin excepci\u00f3n.&#8221; (AL 250)<br \/>\nAmoris Laetitia centra la atenci\u00f3n en el matrimonio y la familia, pero tambi\u00e9n se dirige a una infinidad de personas que no est\u00e1n casadas. Entre ellas, los padres y madres solos, las viudas y viudos, los hombres y mujeres solteros &#8211; todos los cuales tienen lazos familiares-. Todo el mundo es un hijo o una hija; todo el mundo tiene una historia familiar; todo el mundo tiene lazos de amor con sus parientes y todo el mundo tiene amigos en situaciones familiares dif\u00edciles y dolorosas.<\/p>\n<p>7. Amoris Laetitia es cr\u00edtica cuando se refiere a algunas praxis anteriores (nn 36, 37, 38) que pon\u00edan el acento en cuestiones doctrinales y morales, y en la denuncia de un mundo decadente sin hablar, en cambio, de cuanto hay de positivo. \u00bfEs una cr\u00edtica de los pontificados anteriores?<br \/>\nUna r\u00e1pida ojeada a las notas al pie de p\u00e1gina muestra la profusi\u00f3n de citas de Juan Pablo II en Amoris Laetitia, en especial de la Familiaris consortio. El Papa Francisco tambi\u00e9n cita Deus Caritas est del Papa Benedicto XVI.<br \/>\nAmoris Laetitia ofrece esperanza y esperanza en abundancia. No es una lista de reglas o de condenas sino un llamamiento a la aceptaci\u00f3n y al acompa\u00f1amiento, a la participaci\u00f3n y a la integraci\u00f3n. Incluso cuando las personas &#8211; por muchas razones diferentes &#8211; no han sido capaces de cumplir con las exigencias de la ense\u00f1anza de Cristo, la Iglesia y sus ministros quieren estar a su lado para ayudarlas en su camino. &#8220;El camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden con coraz\u00f3n sincero.&#8221;(AL 296)<\/p>\n<p>8.- Una de las mayores preocupaciones de muchas parejas es espaciar los nacimientos; sin embargo, no parece ser un tema crucial en Amoris Laetitia. \u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\nEn realidad Amoris Laetitia se ocupa de este tema en varias secciones diferentes, por ejemplo en los nn. 42, 68, 82 y 222. Se hace gran hincapi\u00e9 en el hecho de que los hijos son un don de Dios y una gran alegr\u00eda para los padres, y se cita tambi\u00e9n la Humanae Vitae, reiterando que los c\u00f3nyuges deben ser conscientes de sus obligaciones en relaci\u00f3n con la paternidad responsable. (AL 68)<br \/>\nEn \u00faltimo t\u00e9rmino, la decisi\u00f3n sobre el espaciamiento de los nacimientos &#8220;presupone un di\u00e1logo consensual entre los esposos.&#8221; (AL 222)<br \/>\nEn este sentido, Amoris Laetitia cita el Concilio Vaticano II subrayando la importancia de la formaci\u00f3n de la conciencia, en la que se siente a solas con Dios.<br \/>\nLa exhortaci\u00f3n impulsa tambi\u00e9n los m\u00e9todos naturales de regulaci\u00f3n de los nacimientos, ya que respetan el cuerpo y de hecho la &#8220;entera persona&#8221; de los c\u00f3nyuges.<\/p>\n<p>9. \u00bfCu\u00e1l es el mayor desaf\u00edo de Amoris laetitia?<br \/>\nEl mayor reto es que se lea sin prisas y se ponga en pr\u00e1ctica. Amoris Laetitia formula propuestas a la Iglesia y a sus pastores para que cambien su enfoque respecto a la familia: para acompa\u00f1arla, para integrarla, para permanecer cerca de cualquier persona que haya sufrido los efectos del amor herido.<br \/>\nPor encima de todo, Amoris Laetitia nos desaf\u00eda a ser comprensivos frente a situaciones complejas y dolorosas.<br \/>\nEl Papa Francisco quiere que nos acerquemos a los fr\u00e1giles con compasi\u00f3n, y no con juicios, para &#8220;entrar en contacto con la existencia concreta de los otros y conozcamos la fuerza de la ternura.\u201d (AL 308)<\/p>\n<p>Publicado en Actualidad CEA : www.episcopado.org<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Santa Sede dio a conocer este 8 de abril la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Postsinodal &#8220;Amolis laetitia&#8221; del Papa Francisco. Para comprender m\u00e1s sobre el significado [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11750,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-11749","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticiasdiocesanas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11749"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11749\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11751,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11749\/revisions\/11751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}