{"id":10724,"date":"2015-10-25T10:23:31","date_gmt":"2015-10-25T13:23:31","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=10724"},"modified":"2015-10-25T10:23:31","modified_gmt":"2015-10-25T13:23:31","slug":"animo-levantate-con-la-invitacion-del-evangelio-el-papa-clausura-el-sinodo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=10724","title":{"rendered":"\u00a1Animo, lev\u00e1ntate! Con la invitaci\u00f3n del Evangelio el Papa clausura el S\u00ednodo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Alegrarnos por la gracia de una cosecha que va m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas y capacidades<\/strong><\/p>\n<p>(RV).- La ma\u00f1ana del 25 de octubre, XXX domingo del tiempo ordinario, el Santo Padre Francisco celebr\u00f3 la Santa Misa por la conclusi\u00f3n de la XIV Asamblea General Ordinaria del S\u00ednodo de los Obispos. El Obispo de Roma empez\u00f3 su homil\u00eda notando que las tres lecturas del d\u00eda nos presentan la compasi\u00f3n de Dios, su paternidad, que se revela definitivamente en Jes\u00fas. \u201cHay un detalle interesante. Jes\u00fas pide a sus disc\u00edpulos ir a llamar a Bartimeo. Ellos se dirigen al ciego usando dos expresiones, que solamente Jes\u00fas utiliza en el resto del Evangelio. En primer lugar le dicen: \u2018\u00a1Animo!\u2019, con una palabra que literalmente significa \u2018\u00a1ten confianza!\u2019. En efecto, solamente el encuentro con Jes\u00fas da al hombre la fuerza para enfrentar las situaciones m\u00e1s graves. La segunda expresi\u00f3n es \u2018\u00a1Lev\u00e1ntate!\u2019, como Jes\u00fas hab\u00eda dicho a tantos enfermos, tom\u00e1ndoles de la mano y san\u00e1ndolos\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLos suyos no hacen otra cosa que repetir las palabras alentadoras y liberadoras de Jes\u00fas, conduci\u00e9ndolo directamente hacia \u00c9l. A esto son llamados los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, tambi\u00e9n hoy, especialmente hoy: a poner al hombre en contacto con la Misericordia que salva\u201d.<\/p>\n<p>Al exclamar que \u201choy es tiempo de misericordia\u201d el Papa agradeci\u00f3 a los sinodales por el \u201ccamino compartido con la mirada dirigida en el Se\u00f1or y en los hermanos, en la b\u00fasqueda de los senderos que el Evangelio indica a nuestro tiempo para anunciar el misterio de amor de la familia\u201d. \u201cSigamos el camino que el Se\u00f1or desea\u201d, invit\u00f3 a todos Francisco.<\/p>\n<p><strong>Texto \u00a0de la homil\u00eda del Santo Padre Francisco de la Santa Misa conclusiva del S\u00ednodo de los Obispos<\/strong><\/p>\n<p>Las tres lecturas de este domingo nos presentan la compasi\u00f3n de Dios, su paternidad, que se revela definitivamente en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El profeta Jerem\u00edas, en pleno desastre nacional, mientras el pueblo estaba deportado por los enemigos, anuncia que \u00abel Se\u00f1or ha salvado a su pueblo, ha salvado al resto de Israel\u00bb (31,7). Y \u00bfpor qu\u00e9 lo hizo? Porque \u00e9l es Padre (cf. v. 9); y como el Padre cuida de sus hijos, los acompa\u00f1a en el camino, sostiene a los \u00abciegos y cojos, lo mismo pre\u00f1adas que paridas\u00bb (31,8). Su paternidad les abre una v\u00eda accesible, una forma de consolaci\u00f3n despu\u00e9s de tantas l\u00e1grimas y tantas amarguras. Si el pueblo permanece fiel, si persevera en buscar a Dios incluso en una tierra extranjera, Dios cambiar\u00e1 su cautiverio en libertad, su soledad en comuni\u00f3n: lo que hoy siembra el pueblo con l\u00e1grimas, ma\u00f1ana lo cosechar\u00e1 con la alegr\u00eda (cf. Sal 125,6 ).<\/p>\n<p>Con el Salmo, tambi\u00e9n nosotros hemos expresado la alegr\u00eda, que es fruto de la salvaci\u00f3n del Se\u00f1or: \u00abLa boca se nos llenaba de risas, la lengua de cantares\u00bb (v. 2). El creyente es una persona que ha experimentado la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios en la propia vida. Y nosotros, los pastores, hemos experimentado lo que significa sembrar con fatiga, a veces llorando, y alegrarnos por la gracia de una cosecha que siempre va m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas y de nuestras capacidades.<\/p>\n<p>El pasaje de la Carta a los Hebreos nos ha presentado la compasi\u00f3n de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n \u00e9l \u00abest\u00e1 envuelto en debilidades\u00bb (5,2), para sentir compasi\u00f3n por quienes yacen en la ignorancia y en el error. Jes\u00fas es el Sumo Sacerdote grande, santo, inocente, pero al mismo tiempo es el Sumo Sacerdote que ha compartido nuestras debilidades y ha sido puesto a prueba en todo como nosotros, menos en el pecado (cf. 4,15). Por eso es el mediador de la nueva y definitiva alianza que nos da salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Evangelio de hoy nos remite directamente a la primera Lectura: as\u00ed como el pueblo de Israel fue liberado gracias a la paternidad de Dios, tambi\u00e9n Bartimeo fue liberado gracias a la compasi\u00f3n de Jes\u00fas que acababa de salir de Jeric\u00f3. A pesar de que apenas hab\u00eda emprendido el camino m\u00e1s importante, el que va hacia Jerusal\u00e9n, se detiene para responder al grito de Bartimeo. Se deja interpelar por su petici\u00f3n, se deja implicar en su situaci\u00f3n. No se contenta con darle limosna, sino que quiere encontrarlo personalmente. No le da indicaciones ni respuestas, pero hace una pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres que haga por ti\u00bb? (Mc 10,51). Podr\u00eda parecer una petici\u00f3n in\u00fatil: \u00bfQu\u00e9 puede desear un ciego si no es la vista? Sin embargo, con esta pregunta, hecha \u00abde t\u00fa a t\u00fa\u00bb, directa pero respetuosa, Jes\u00fas muestra que desea escuchar nuestras necesidades. Quiere un coloquio con cada uno de nosotros sobre la vida, las situaciones reales, que no excluya nada ante Dios. Despu\u00e9s de la curaci\u00f3n, el Se\u00f1or dice a aquel hombre: \u00abTu fe te ha salvado\u00bb (v. 52). Es hermoso ver c\u00f3mo Cristo admira la fe de Bartimeo, confiando en \u00e9l. \u00c9l cree en nosotros m\u00e1s de lo que nosotros creemos en nosotros mismos.<\/p>\n<p>Hay un detalle interesante. Jes\u00fas pide a sus disc\u00edpulos que vayan y llamen a Bartimeo. Ellos se dirigen al ciego con dos expresiones, que s\u00f3lo Jes\u00fas utiliza en el resto del Evangelio. Primero le dicen: \u00ab\u00a1\u00c1nimo!\u00bb, una palabra que literalmente significa \u00abten confianza, an\u00edmate\u00bb. En efecto, s\u00f3lo el encuentro con Jes\u00fas da al hombre la fuerza para afrontar las situaciones m\u00e1s graves. La segunda expresi\u00f3n es \u00ab\u00a1lev\u00e1ntate!\u00bb, como Jes\u00fas hab\u00eda dicho a tantos enfermos, llev\u00e1ndolos de la mano y cur\u00e1ndolos. Los suyos no hacen m\u00e1s que repetir las palabras de alentadoras y liberadoras de Jes\u00fas, guiando hacia \u00e9l directamente, sin sermones. Los disc\u00edpulos de Jes\u00fas est\u00e1n llamados a esto, tambi\u00e9n hoy, especialmente hoy: a poner al hombre en contacto con la misericordia compasiva que salva. Cuando el grito de la humanidad, como el de Bartimeo, se repite a\u00fan m\u00e1s fuerte, no hay otra respuesta que hacer nuestras las palabras de Jes\u00fas y sobre todo imitar su coraz\u00f3n. Las situaciones de miseria y de conflicto son para Dios ocasiones de misericordia. Hoy es tiempo de misericordia.<\/p>\n<p>Pero hay algunas tentaciones para los que siguen a Jes\u00fas. El Evangelio de hoy destaca al menos dos. Ninguno de los disc\u00edpulos se para, como hace Jes\u00fas. Siguen caminando, pasan de largo como si nada hubiera sucedido. Si Bartimeo era ciego, ellos son sordos: aquel problema no es problema suyo. Este puede ser nuestro riesgo: ante continuos apuros, es mejor seguir adelante, sin preocuparse. De esta manera, estamos con Jes\u00fas como aquellos disc\u00edpulos, pero no pensamos como Jes\u00fas. Se est\u00e1 en su grupo, pero se pierde la apertura del coraz\u00f3n, se pierde la maravilla, la gratitud y el entusiasmo, y se corre el peligro de convertirse en \u00abhabituales de la gracia\u00bb. Podemos hablar de \u00e9l y trabajar para \u00e9l, pero vivir lejos de su coraz\u00f3n, que est\u00e1 orientado a quien est\u00e1 herido. Esta es la tentaci\u00f3n: una \u00abespiritualidad del espejismo\u00bb. Podemos caminar a trav\u00e9s de los desiertos de la humanidad sin ver lo que realmente hay, sino lo que a nosotros nos gustar\u00eda ver; somos capaces de construir visiones del mundo, pero no aceptamos lo que el Se\u00f1or pone delante de nuestros ojos. Una fe que no sabe radicarse en la vida de la gente permanece \u00e1rida y, en lugar oasis, crea otros desiertos.<\/p>\n<p>Hay una segunda tentaci\u00f3n, la de caer en una \u00abfe de mapa\u00bb. Podemos caminar con el pueblo de Dios, pero tenemos nuestra hoja de ruta, donde entra todo: sabemos d\u00f3nde ir y cu\u00e1nto tiempo se tarda; todos deben respetar nuestro ritmo y cualquier inconveniente nos molesta. Corremos el riesgo de hacernos como aquellos \u00abmuchos\u00bb del Evangelio, que pierden la paciencia y reprochan a Bartimeo. Poco antes hab\u00edan reprendido a los ni\u00f1os (cf. 10,13), ahora al mendigo ciego: quien molesta o no tiene categor\u00eda, ha de ser excluido. Jes\u00fas, por el contrario, quiere incluir, especialmente a quienes est\u00e1n relegados al margen y le gritan. Estos, como Bartimeo, tienen fe, porque saberse necesitados de salvaci\u00f3n es el mejor modo para encontrar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Y, al final, Bartimeo se puso a seguir a Jes\u00fas en el camino (cf. v. 52). No s\u00f3lo recupera la vista, sino que se une a la comunidad de los que caminan con Jes\u00fas. Queridos hermanos sinodales, hemos caminado juntos. Les doy las gracias por el camino que hemos compartido con la mirada puesta en el Se\u00f1or y en los hermanos, en busca de las sendas que el Evangelio indica a nuestro tiempo para anunciar el misterio de amor de la familia. Sigamos por el camino que el Se\u00f1or desea. Pid\u00e1mosle a \u00e9l una mirada sana y salvada, que sabe difundir luz porque recuerda el esplendor que la ha iluminado. Sin dejarnos ofuscar nunca por el pesimismo y por el pecado, busquemos y veamos la gloria de Dios que resplandece en el hombre viviente.<\/p>\n<p>Fuente: NEWS.VA<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alegrarnos por la gracia de una cosecha que va m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas y capacidades (RV).- La ma\u00f1ana del 25 de octubre, XXX domingo [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10725,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-10724","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10724"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10724\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10726,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10724\/revisions\/10726"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}