{"id":10694,"date":"2015-10-23T09:09:53","date_gmt":"2015-10-23T12:09:53","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=10694"},"modified":"2015-10-23T09:09:53","modified_gmt":"2015-10-23T12:09:53","slug":"23-de-octubre-san-juan-capistrano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=10694","title":{"rendered":"23 de octubre: San Juan Capistrano"},"content":{"rendered":"<p>23 de Octubre &#8211; San Juan de Capistrano<\/p>\n<p>Religioso, predicador &#8211;\u00a0A\u00f1o 1456<\/p>\n<p>Es este uno de los predicadores m\u00e1s famosos que ha tenido la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en un pueblecito llamado Capistrano, en la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Italia, en 1386. Fue un estudiante sumamente consagrado a sus deberes y lleg\u00f3 a ser abogado y juez, y gobernador de Perugia. Pero en una guerra contra otra ciudad cay\u00f3 prisionero, y en la c\u00e1rcel se puso a meditar y se dio cuenta de que en vez de dedicarse a conseguir dinero, honores y dignidades en el mundo, era mejor dedicarse a conseguir la santidad y la salvaci\u00f3n en una comunidad de religiosos, y entr\u00f3 de franciscano.<\/p>\n<p>Como era muy vanidoso y le gustaba mucho aparecer, dispuso vencer su orgullo recorriendo la ciudad cabalgando en un pobre burro, pero montado al rev\u00e9s, mirando hacia atr\u00e1s, y con un sombrero de papel en el cual hab\u00eda escrito en grandes letras: &#8220;Soy un miserable pecador&#8221;. La gente le silb\u00f3 y le lanzaron piedras y basura. As\u00ed lleg\u00f3 hasta el convento de los franciscanos a pedir que lo recibieran de religioso.<\/p>\n<p>El Padre maestro de novicios dispuso ponerle pruebas muy duras para ver si en verdad este hombre de 30 a\u00f1os era capaz de ser religioso humilde y sacrificado. Lo humillaba sin compasi\u00f3n y lo dedicaba a los oficios m\u00e1s cansones y humildes, pero Juan en vez de disgustarse le conserv\u00f3 una profunda gratitud por toda su vida, pues le supo formar un verdadero car\u00e1cter, y lo prepar\u00f3 para enfrentarse valientemente a las dificultades de la vida. \u00c9l recordaba muy bien aquellas palabras de Jes\u00fas: &#8220;Si el grano de trigo no cae en tierra y no muere, se queda sin producir fruto, pero si muere producir\u00e1 mucho fruto&#8221;(Jn. 12,24).<\/p>\n<p>A los 33 a\u00f1os fue ordenado de sacerdote y luego, durante 40 a\u00f1os recorri\u00f3 toda Europa predicando con enormes \u00e9xitos espirituales. Tuvo por maestro de predicaci\u00f3n y por gu\u00eda espiritual al gran San Bernardino de Siena, y formando grupos de seis y ocho religiosos se distribuyeron primero por toda Italia, y despu\u00e9s por los dem\u00e1s pa\u00edses de Europa predicando la conversi\u00f3n y la penitencia.<\/p>\n<p>Juan ten\u00eda que predicar en los campos y en las plazas porque el gent\u00edo tan enorme no cab\u00eda en las iglesias.<\/p>\n<p>Su presencia de predicador era impresionante. Flaco, p\u00e1lido, penitente, con voz sonora y penetrante; un semblante luminoso, y unos ojos brillantes que parec\u00edan traspasar el alma, conmov\u00eda hasta a los m\u00e1s indiferentes. La gente lo llamaba &#8220;El padre piadoso&#8221;, &#8220;el santo predicador&#8221;. Vibraba en la predicaci\u00f3n de las verdades eternas. La gente al verlo y o\u00edrlo recordaba la figura austera de San Juan Bautista predicando conversi\u00f3n en las orillas del r\u00edo Jord\u00e1n. Y les repet\u00eda las palabras del Bautista: &#8220;Raza de v\u00edboras: tienen que producir frutos de conversi\u00f3n. Porque ya est\u00e1 el hacha de la justicia divina junto a la vida de cada uno, y \u00e1rbol que no produce frutos de obras buenas ser\u00e1 cortado y echado al fuego&#8221; (Lc. 3,7).<\/p>\n<p>Muchos ped\u00edan a gritos la confesi\u00f3n, prometiendo cambiar de vida y estallaban en llanto de arrepentimiento. Las gentes tra\u00edan sus objetos e superstici\u00f3n y los libros de brujer\u00eda y otros juegos y los quemaban en p\u00fablicas hogueras en la mitad de las plazas.<\/p>\n<p>Muchos j\u00f3venes al o\u00edrlo predicar se propon\u00edan irse de religiosos. En Alemania consigui\u00f3 120 j\u00f3venes para las comunidades religiosas y en Polonia 130.<\/p>\n<p>Sus sermones eran de dos y tres horas, pero a los oyentes se les pasaba el tiempo sin darse cuenta. Atacaba sin miedo a los vicios y malas costumbres, y much\u00edsimos, despu\u00e9s de escucharle, dejaban sus malas amistades y las borracheras.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de predicar se iba a visitar enfermos, y con sus oraciones y su bendici\u00f3n sacerdotal obten\u00eda innumerables curaciones.<\/p>\n<p>Juan convert\u00eda pecadores no s\u00f3lo por su predicaci\u00f3n tan elocuente y fuerte, sino por su gran esp\u00edritu de penitencia. Dorm\u00eda pocas horas cada noche. Vest\u00eda siempre trajes sumamente pobres. Com\u00eda muy poco, y siempre alimentos burdos y nunca comidas finas ni especiales. Una artritis muy dolorosa lo hac\u00eda cojear y dolores muy fuertes de est\u00f3mago lo hac\u00edan retorcerse, pero su rostro era siempre alegre y jovial. En su cuerpo era d\u00e9bil pero en su esp\u00edritu era un gigante.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de muerto reunieron los apuntes de los estudios que hizo para preparar sus sermones y suman 17 gruesos vol\u00famenes.<\/p>\n<p>La Comunidad Franciscana lo eligi\u00f3 por dos veces como Vicario Genera, y aprovech\u00f3 este alt\u00edsimo cargo para tratar de reformar la vida religiosa de los franciscanos, llegando a conseguir que en toda Europa esta Orden religiosa llegara a un gran fervor.<\/p>\n<p>Muchos se le opon\u00edan a sus ideas de reformar y de volver m\u00e1s fervorosos a los religiosos. Y lo que m\u00e1s lo hac\u00eda sufrir era que la oposici\u00f3n ven\u00eda de sus mismos colegas en el apostolado. Se cumpl\u00eda en \u00e9l lo que dice el Salmo: &#8220;Aqu\u00e9l que com\u00eda conmigo el pan en la misma mesa, se ha declarado en contra de m\u00ed&#8221;. Pero esas incomprensiones le sirvieron para no dedicarse a buscar las alabanzas de las gentes, sino las felicitaciones de Dios. \u00c9l repet\u00eda la frase de San Pablo: &#8220;Si lo que busco es agradar a la gente, ya no ser\u00e9 siervo de Cristo&#8221;.<\/p>\n<p>Juan ten\u00eda unas dotes nada comunes para la diplomacia. Era sabio, era prudente, y med\u00eda muy bien sus juicios y sus palabras. Hab\u00eda sido juez y gobernador y sab\u00eda tratar muy bien a las personas. Por eso cuatro Pont\u00edfices (Mart\u00edn V, Eugenio IV, Nicol\u00e1s V y Calixto III) lo emplearon como embajador en muchas y muy delicadas misiones diplom\u00e1ticas y con muy buenos resultados. Tres veces le ofrecieron los Sumos Pont\u00edfices nombrarlo obispo de importantes ciudades, pero prefiri\u00f3 seguir siendo humilde predicador, pobre y sin t\u00edtulos honor\u00edficos.<\/p>\n<p>40 a\u00f1os llevaba Juan predicando de ciudad en ciudad y de naci\u00f3n en naci\u00f3n, con enormes frutos espirituales, cuando a la edad de 70 a\u00f1os lo llam\u00f3 Dios a que le colaborara en la liberaci\u00f3n de sus cat\u00f3licos en Hungr\u00eda. Y fue de la siguiente manera.<\/p>\n<p>En 1453 los turcos musulmanes se hab\u00edan apoderado de Constantinopla, y se propusieron invadir a Europa para acabar con el cristianismo. Y se dirigieron a Hungr\u00eda.<\/p>\n<p>Las noticias que llegaban de Serbia, naci\u00f3n invadida por los turcos, eran impresionantes. Crueldades salvajes contra los que no quisieran renegar de la fe en Cristo, y destrucci\u00f3n de todo lo que fuera cristiano cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>Entonces Juan se fue a Hungr\u00eda y recorri\u00f3 toda la naci\u00f3n predicando al pueblo, incit\u00e1ndolo a salir entusiasta en defensa de su santa religi\u00f3n. Las multitudes respondieron a su llamado, y pronto se form\u00f3 un buen ej\u00e9rcito de creyentes.<\/p>\n<p>Los musulmanes llegaron cerca de Belgrado con 200 ca\u00f1ones, una gran flota de barcos de guerra por el r\u00edo Danubio, y 50,000 terribles jen\u00edzaros de a caballo, armados hasta los dientes. Los jefes cat\u00f3licos pensaron en retirarse porque eran muy inferiores en n\u00famero. Pero fue aqu\u00ed cuando intervino Juan de Capistrano.<\/p>\n<p>El gran misionero salv\u00f3 a la ciudad de Bucarest de tres modos. El primero, convenciendo al jefe cat\u00f3lico Hunyades a que atacara la flota turca que era mucho m\u00e1s numerosa. Atacaron y salieron vencedores los cat\u00f3licos. El segundo, fue cuando ya los cat\u00f3licos estaban dispuestos a abandonar la fortaleza de la ciudad y salir huyendo. Entonces Juan se dedic\u00f3 a animarlos, llevando en sus manos una bandera con una cruz y gritando sin cesar: Jes\u00fas, Jes\u00fas, Jes\u00fas. Los combatientes cristianos se llenaron de valor y resistieron heroicamente. Y el tercer modo, fue cuando ya Hunyades y sus generales estaban dispuestos a abandonar la ciudad, juzgando la situaci\u00f3n insostenible, ante la tremenda desproporci\u00f3n entre las fuerzas cat\u00f3licas y las enemigas, Juan recorri\u00f3 todos los batallones gritando entusiasmado: &#8220;Creyentes valientes, todos a defender nuestra santa religi\u00f3n&#8221;. Entonces los cat\u00f3licos dieron el asalto final y derrotaron totalmente a los enemigos que tuvieron que abandonar aquella regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s emple\u00f3 armas materiales. Sus armas eran la oraci\u00f3n, la penitencia y la fuerza irresistible de su predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las gentes dec\u00edan que aquellos cuarteles de guerreros m\u00e1s parec\u00edan casas de religiosos que campamentos militares, porque all\u00ed se rezaba y se viv\u00eda una vida llena de virtudes. Todos los capellanes celebraban cada d\u00eda la santa misa y predicaban. Much\u00edsimos soldados se confesaban y comulgaban. Y los militares repet\u00edan en sus batallones: &#8220;Tenemos un capell\u00e1n santo. Hay que portarse de manera digna de este gran sacerdote que nos dirige. Si nos portamos mal no vamos a conseguir victorias sino derrotas&#8221;. Y los oficiales afirmaban: &#8220;Este padrecito tiene m\u00e1s autoridad sobre nuestros soldados, que el mismo jefe de la naci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Mientras los cat\u00f3licos luchaban con las armas en Hungr\u00eda, el Sumo Pont\u00edfice hac\u00eda rezar en todo el mundo el Angelus (o tres Avemar\u00edas diarias) por los guerreros cat\u00f3licos y la Sma. Virgen consigui\u00f3 de su Hijo una gran victoria. Con raz\u00f3n en Budapest le levantaron una gran estatua a San Juan de Capistrano, porque salv\u00f3 la ciudad de caer en manos de los m\u00e1s crueles enemigos de nuestra santa religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y sucedi\u00f3 que la cantidad de muertos en aquella descomunal batalla fue tan grande, que los cad\u00e1veres dispersados por los campos llenaron el aire de putrefacci\u00f3n y se desat\u00f3 una furiosa epidemia de tifo. San Juan de Capistrano hab\u00eda ofrecido a Dios su vida con tal de conseguir la victoria contra los enemigos del catolicismo, y Dios le acept\u00f3 su oferta. El santo se contagi\u00f3 de tifus, y como estaba tan d\u00e9bil a causa de tantos trabajos y de tantas penitencias, muri\u00f3 el 23 de octubre de 1456.<\/p>\n<p>Fuente: EWTN<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>23 de Octubre &#8211; San Juan de Capistrano Religioso, predicador &#8211;\u00a0A\u00f1o 1456 Es este uno de los predicadores m\u00e1s famosos que ha tenido la Iglesia [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10695,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[166],"tags":[],"class_list":["post-10694","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10694"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10696,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10694\/revisions\/10696"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10695"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}