{"id":10385,"date":"2015-09-15T21:47:02","date_gmt":"2015-09-16T00:47:02","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=10385"},"modified":"2015-09-15T21:47:02","modified_gmt":"2015-09-16T00:47:02","slug":"mensaje-del-papa-por-la-xxiv-jornada-mundial-del-enfermo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=10385","title":{"rendered":"Mensaje del Papa por la XXIV Jornada Mundial del Enfermo"},"content":{"rendered":"<p><em>Se ha dado a conocer el mensaje del Papa Francisco por la XXIV jornada Mundial del Enfermo titulado \u201cConfiar en Jes\u00fas misericordioso como Mar\u00eda: \u201cHaced lo que \u00c9l os diga\u201d (Jn 2,5). El documento pontificio tiene como centro el pasaje evang\u00e9lico de las bodas de Can\u00e1, definido por el Papa como \u201cicono de la Iglesia\u201d. La celebraci\u00f3n de la Jornada Mundial del Enfermo ser\u00e1 el pr\u00f3ximo 11 de febrero en Nazaret \u201cdonde Jes\u00fas dio inicio a su misi\u00f3n salvadora\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Explica el Obispo de Roma en su documento que \u201cla enfermedad, especialmente aquella grave, pone siempre en crisis la existencia humana y trae consigo interrogantes que excavan en lo \u00edntimo\u201d y a veces puede ser de rebeli\u00f3n: \u00bfPor qu\u00e9 me ha sucedido justo a m\u00ed? Se puede entrar en desesperaci\u00f3n, pensar que todo est\u00e1 perdido y que ya nada tiene sentido\u2026 y revela que en estas situaciones, por un lado la fe en Dios es puesta a la prueba, pero al mismo tiempo revela toda su potencialidad positiva. No porque la fe haga desaparecer la enfermedad, el dolor, o los interrogantes que derivan de ello; sino porque ofrece una clave con la cual podemos descubrir el sentido m\u00e1s profundo de lo que estamos viviendo; una clave que nos ayuda \u2013a\u00f1ade- a ver de qu\u00e9 modo la enfermedad puede ser el camino para llegar a una cercan\u00eda m\u00e1s estrecha con Jes\u00fas, que camina a nuestro lado, cargando la Cruz.<\/p>\n<p>Escribe el Santo Padre que esta Jornada Mundial del Enfermo, celebrada en Tierra Santa, ayudar\u00e1 a realizar el augurio que se ha manifestado en la Bula de convocaci\u00f3n del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, y en este sentido pide que cada hospital o cada estructura de sanaci\u00f3n sea signo visible y lugar para promover la cultura del encuentro y de la paz.<\/p>\n<p>Finalmente pide a todos los que est\u00e1n al servicio de los enfermos y de los que sufren que sean animados por el esp\u00edritu de Mar\u00eda, Madre de la Misericordia, para que nuestros ojos tambi\u00e9n se vuelvan misericordiosos, especialmente en los momentos de dolor.<\/p>\n<p><strong>Mensaje completo del Papa por la XXIV Jornada Mundial del Enfermo:<\/strong><\/p>\n<p>Confiar en Jes\u00fas misericordioso como Mar\u00eda: \u201cHaced lo que \u00c9l os diga\u201d (Jn 2,5)<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>La XXIV Jornada Mundial del Enfermo me ofrece la oportunidad para estar especialmente cerca de vosotros, queridas personas enfermas y de los que se ocupan de vosotros.<\/p>\n<p>Debido a que este a\u00f1o, dicha jornada ser\u00e1 celebrada de manera solemne en Tierra Santa, propongo meditar la narraci\u00f3n evang\u00e9lica de las bodas de Can\u00e1 (Jn 2,1-11), en las que Jes\u00fas hizo su primer milagro gracias a la intervenci\u00f3n de su Madre. El tema elegido &#8211; Confiar en Jes\u00fas misericordioso como Mar\u00eda: \u201cHaced lo que \u00c9l os diga\u201d (Jn 2,5) se inscribe muy bien en el marco del Jubileo extraordinario de la Misericordia. La Celebraci\u00f3n eucar\u00edstica central de la Jornada tendr\u00e1 lugar el 11 de febrero de 2016, memoria lit\u00fargica de la Beata Virgen Mar\u00eda de Lourdes, precisamente en Nazaret, donde \u00abla Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros\u00bb (Jn 1,14). Jes\u00fas inicio all\u00ed su Misi\u00f3n salv\u00edfica, asumiendo para s\u00ed las palabras del profeta Isa\u00edas, como nos refiere el evangelista Lucas: \u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ha ungido. Me ha enviado a anunciar a los pobres la Buena Nueva, a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos y la vista a los ciegos; para dar la libertad a los oprimidos y proclamar el a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (4,18-19).<\/p>\n<p>La enfermedad, especialmente aquella grave, pone siempre en crisis la existencia humana y trae consigo interrogantes que excavan en lo \u00edntimo. El primer momento a veces puede ser de rebeli\u00f3n: \u00bfPor qu\u00e9 me ha sucedido justo a m\u00ed? Se puede entrar en desesperaci\u00f3n, pensar que todo est\u00e1 perdido y que ya nada tiene sentido\u2026<\/p>\n<p>En estas situaciones, por un lado la fe en Dios es puesta a la prueba, pero al mismo tiempo revela toda su potencialidad positivo. No porque la fe haga desaparecer la enfermedad, el dolor, o los interrogantes que derivan de ello; sino porque ofrece una clave con la cual podemos descubrir el sentido m\u00e1s profundo de lo que estamos viviendo; una clave que nos ayuda a ver de qu\u00e9 modo la enfermedad puede ser el camino para llegar a una cercan\u00eda m\u00e1s estrecha con Jes\u00fas, que camina a nuestro lado, cargando la Cruz. Y esta clave nos la proporciona su Madre, Mar\u00eda, experta de este camino.<\/p>\n<p>En las bodas de Can\u00e1, Mar\u00eda es la mujer atenta que se da cuenta de un problema muy importante para los esposos: se ha acabado el vino, s\u00edmbolo del gozo de la fiesta. Mar\u00eda descubre la dificultad, en cierto sentido la hace suya y, con discreci\u00f3n, act\u00faa r\u00e1pidamente. No se limita a mirar, y menos a\u00fan se detiene a hacer juicios, sino que se dirige a Jes\u00fas y le presenta el problema tal cual es: \u00abNo tienen vino\u00bb (Jn 2,3). Y cuando Jes\u00fas le hace presente que a\u00fan no ha llegado el momento para que \u00c9l se revele (cfr v. 4), dice a los sirvientes: \u00abHaced lo que \u00c9l os diga\u00bb (v. 5). Entonces Jes\u00fas realiza el milagro, transformando una gran cantidad de agua en vino, en un vino que aparece de inmediato como el mejor de toda la fiesta. \u00bfQu\u00e9 ense\u00f1anza podemos obtener del misterio de las bodas de Can\u00e1 para la Jornada Mundial del Enfermo?<\/p>\n<p>El banquete de bodas de Can\u00e1 es un icono de la Iglesia: en el centro est\u00e1 Jes\u00fas misericordioso que realiza la se\u00f1al; a su alrededor est\u00e1n los disc\u00edpulos, las primicias de la nueva comunidad; y cerca de Jes\u00fas y a sus disc\u00edpulos, est\u00e1 Mar\u00eda, Madre previdente y orante. Mar\u00eda participa en el gozo de la gente com\u00fan y contribuye a aumentarla; intercede ante su Hijo por el bien de los esposos y de todos los invitados. Y Jes\u00fas no rechaz\u00f3 la petici\u00f3n de su Madre. \u00a1Cu\u00e1nta esperanza en este acontecimiento para todos nosotros! Tenemos una Madre que tiene sus ojos atentos y buenos, como su Hijo; su coraz\u00f3n materno est\u00e1 lleno de misericordia, como \u00c9l; las manos que quieren ayudar, como las manos de Jes\u00fas que part\u00edan el pan para quien estaba con hambre, que tocaban a los enfermos y les curaba. Esto nos llena de confianza y hace que nos abramos a la gracia y a la misericordia de Cristo. La intercesi\u00f3n de Mar\u00eda nos hace experimentar la consolaci\u00f3n por la cual el ap\u00f3stol Pablo bendice a Dios: \u00ab\u00a1Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Padre de las misericordias y Dios de toda consolaci\u00f3n, que nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para poder nosotros consolar a los que est\u00e1n en toda tribulaci\u00f3n, mediante el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios! Pues as\u00ed como abundan en nosotros los sufrimientos de Cristo, igualmente abunda tambi\u00e9n por Cristo nuestra consolaci\u00f3n\u00bb (2 Co 1,3-5). Mar\u00eda es la Madre \u201cconsolada\u201d que consuela a sus hijos.<\/p>\n<p>En Can\u00e1 se perfilan los rasgos caracter\u00edsticos de Jes\u00fas y de su misi\u00f3n: \u00c9l es Aquel que socorre al que est\u00e1 en dificultad y en la necesidad. En efecto, en su ministerio mesi\u00e1nico curar\u00e1 a muchos de sus enfermedades, malestares y malos esp\u00edritus, donar\u00e1 la vista a los ciegos, har\u00e1 caminar a los cojos, restituir\u00e1 la salud y la dignidad a los leprosos, resucitar\u00e1 a los muertos, a los pobres anunciar\u00e1 la buena nueva (cfr Lc 7,21-22). La petici\u00f3n de Mar\u00eda, durante el banquete nupcial, sugerida por el Esp\u00edritu Santo a su coraz\u00f3n materno, hizo surgir no s\u00f3lo el poder mesi\u00e1nico de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n su misericordia.<\/p>\n<p>En la solicitud de Mar\u00eda se refleja la ternura de Dios. Y esa misma ternura se hace presente en la vida de muchas personas que se encuentran al lado de los enfermos y saben captar sus necesidades, a\u00fan las m\u00e1s imperceptibles, porque miran con ojos llenos de amor. \u00a1Cu\u00e1ntas veces una madre a la cabecera de su hijo enfermo, o un hijo que se ocupa de su padre anciano, o un nieto que est\u00e1 cerca del abuelo o de la abuela, pone su invocaci\u00f3n en las manos de la Virgen! Para nuestros seres queridos que sufren debido a la enfermedad pedimos en primer lugar la salud; Jes\u00fas mismo manifest\u00f3 la presencia del Reino de Dios precisamente a trav\u00e9s de las curaciones: \u00abId y contad a Juan lo que o\u00eds y lo que veis: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen y los muertos resucitan\u00bb (Mt 11,4-5). Pero el amor animado por la fe hace que pidamos para ellos algo m\u00e1s grande que la salud f\u00edsica: pedimos una paz, una serenidad de la vida que parte del coraz\u00f3n y que es don de Dios, fruto del Esp\u00edritu Santo que el Padre no niega nunca a los que le piden con confianza.<\/p>\n<p>En la escena de Can\u00e1, adem\u00e1s de Jes\u00fas y de su Madre, est\u00e1n los que son llamados los \u201csirvientes\u201d, que reciben de Ella esta indicaci\u00f3n: \u00abHaced lo que \u00c9l os diga\u00bb (Jn 2,5). Naturalmente el milagro tiene lugar por obra de Cristo; sin embargo, \u00c9l quiere servirse de la ayuda humana para realizar el prodigio. Habr\u00eda podido hacer aparecer directamente el vino en las tinajas. Pero quiere contar con la colaboraci\u00f3n humana, y pide a los sirvientes que las llenen de agua. \u00a1C\u00f3mo es precioso y agradable a Dios ser servidores de los dem\u00e1s! Esto m\u00e1s que otras cosas nos hace semejantes a Jes\u00fas, el cual \u00abno ha venido para ser servido sino a servir\u00bb (Mc 10,45). Estos personajes an\u00f3nimos del Evangelio nos ense\u00f1an mucho. No s\u00f3lo obedecen, sino que obedecen generosamente: llenaron las tinajas hasta el borde (cfr Jn 2,7). Se f\u00edan de la Madre, y de inmediato hacen bien lo que se les pide, sin lamentarse, sin hacer c\u00e1lculos.<\/p>\n<p>En esta Jornada Mundial del Enfermo podemos pedir a Jes\u00fas misericordioso, a trav\u00e9s de la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, Madre suya y nuestra, que conceda a todos nosotros esta disponibilidad al servicio de los necesitados, y concretamente de nuestros hermanos y de nuestras hermanas enfermas. A veces este servicio puede resultar fatigoso, pesado, pero estamos seguros que el Se\u00f1or no dejar\u00e1 de transformar nuestro esfuerzo humano en algo divino. Tambi\u00e9n nosotros podemos ser manos, brazos, corazones que ayudan a Dios a realizar sus prodigios, con frecuencia escondidos. Tambi\u00e9n nosotros, sanos o enfermos, podemos ofrecer nuestras fatigas y sufrimientos como el agua que llen\u00f3 las tinajas en las bodas de Can\u00e1 y fue transformada en el vino m\u00e1s bueno. Con la ayuda discreta a quien sufre, tal como en la enfermedad, se toma en los propios hombros la cruz de cada d\u00eda y se sigue al Maestro (cfr Lc 9,23); y aunque el encuentro con el sufrimiento ser\u00e1 siempre un misterio, Jes\u00fas nos ayudar\u00e1 a revelar su sentido.<\/p>\n<p>Si sabremos seguir la voz de Aquella que dice tambi\u00e9n a nosotros: \u00abHaced lo que \u00c9l os diga\u00bb, Jes\u00fas transformar\u00e1 siempre el agua de nuestra vida en vino apreciado. As\u00ed esta Jornada Mundial del Enfermo, celebrada solemnemente en Tierra Santa, ayudar\u00e1 a realizar el augurio que he manifestado en la Bula de convocaci\u00f3n del Jubileo Extraordinario de la Misericordia: \u00abEste A\u00f1o Jubilar vivido en la misericordia pueda favorecer el encuentro con el Hebra\u00edsmo, con el Islam y con las dem\u00e1s religiones y con las otras nobles tradiciones religiosas; nos haga m\u00e1s abiertos al di\u00e1logo para conocernos y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerraz\u00f3n y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminaci\u00f3n\u00bb (Misericordiae Vultus, 23). Cada hospital o cada estructura de sanaci\u00f3n sea signo visible y lugar para promover la cultura del encuentro y de la paz, donde la experiencia de la enfermedad y del sufrimiento, as\u00ed como tambi\u00e9n la ayuda profesional y fraterna, contribuyan a superar todo l\u00edmite y toda divisi\u00f3n.<\/p>\n<p>En esto son ejemplo para nosotros las dos monjas canonizadas en el mes de mayo \u00faltimo: santa Mar\u00eda Alfonsina Danil Ghattas y santa Mar\u00eda de Jes\u00fas Crucificado Baouardy, ambas hijas de la Tierra Santa. La primera fue testigo de mansedumbre y de unidad, ofreciendo un claro testimonio de cu\u00e1n importante es que seamos unos responsables de los otros, de vivir uno al servicio del otro. La segunda, mujer humilde e iletrada, fue d\u00f3cil al Esp\u00edritu Santo y se volvi\u00f3 instrumento de encuentro con el mundo musulm\u00e1n.<\/p>\n<p>A todos los que est\u00e1n al servicio de los enfermos y de los que sufren, deseo que sean animados por el esp\u00edritu de Mar\u00eda, Madre de la Misericordia. \u00abLa dulzura de su mirada nos acompa\u00f1e en este A\u00f1o Santo, a fin de que todos podamos descubrir la alegr\u00eda de la ternura de Dios\u00bb (ibid., 24) y llevarla impregnada en nuestros corazones y en nuestros gestos. Confiemos a la intercesi\u00f3n de la Virgen las ansias y las tribulaciones, junto con los gozos y las consolaciones, y dirijamos a ella nuestra oraci\u00f3n, a fin de que vuelva a nosotros sus ojos misericordiosos, especialmente en los momentos de dolor, y nos haga dignos de contemplar hoy y por siempre el Rostro de la misericordia, a su Hijo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1o a esta s\u00faplica por todos vosotros mi Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Desde el Vaticano, 15 de setiembre de 2015<\/p>\n<p>Memoria de la Beata Virgen Mar\u00eda Dolorosa<\/p>\n<p>Fuente: NEWS.VA<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se ha dado a conocer el mensaje del Papa Francisco por la XXIV jornada Mundial del Enfermo titulado \u201cConfiar en Jes\u00fas misericordioso como Mar\u00eda: \u201cHaced [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10386,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-10385","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-papa-leonxiv"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10385"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10387,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10385\/revisions\/10387"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}