{"id":9393,"date":"2015-07-11T20:44:08","date_gmt":"2015-07-11T23:44:08","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9393"},"modified":"2015-07-11T20:44:08","modified_gmt":"2015-07-11T23:44:08","slug":"por-una-cultura-de-la-confianza-el-papa-en-paraguay","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9393","title":{"rendered":"\u201cPor una cultura de la confianza\u201d, el Papa en Paraguay"},"content":{"rendered":"<p>\u201cEstamos hoy como el Pueblo de Dios, a los pies de nuestra Madre a darle nuestro amor y fe\u201d. Luego de visitar el Hospital pedi\u00e1trico \u201cNi\u00f1os de Acosta \u00d1\u00fa\u201d de Asunci\u00f3n, el Santo Padre se dirigi\u00f3 hacia la Explanada del Santuario mariano de Caacup\u00e9, donde miles de fieles esperaban deseosos y alegres la llegada del Padre y Pastor de la Iglesia Universal, y en donde el intendente de Caacup\u00e9 entreg\u00f3 al Pont\u00edfice las llaves de la ciudad.<\/p>\n<p>Posteriormente el Papa se dirigi\u00f3 al interior de la Bas\u00edlica donde presidi\u00f3 la Santa Misa votiva de la Inmaculada Concepci\u00f3n de los Milagros.<\/p>\n<p>\u201cEstar aqu\u00ed con ustedes es sentirme en casa, a los pies de nuestra Madre la Virgen de los Milagros de Caacup\u00e9\u201d fueron las primeras palabras que el Sucesor de Pedro dirigi\u00f3 al pueblo paraguayo en su homil\u00eda; \u201cen un santuario los hijos nos encontramos con nuestra Madre y entre nosotros recordamos que somos hermanos\u201d.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n del Obispo de Roma, que parti\u00f3 del episodio de la Anunciaci\u00f3n, se centr\u00f3 en el \u00abs\u00ed\u00bb de Mar\u00eda. Aquel \u00abs\u00ed\u00bb al sue\u00f1o, al proyecto y a la voluntad de Dios. Un \u00abs\u00ed\u00bb que \u201cno fue f\u00e1cil\u201d, se\u00f1al\u00f3 el Pont\u00edfice, con la memoria presente en el nacimiento de Jes\u00fas, cuando \u00abno hab\u00eda lugar para ellos\u00bb, en la huida a Egipto, en la muerte en la cruz. El Vicario de Cristo explic\u00f3 que \u201ccontemplando la vida de la Virgen nos sentimos comprendidos\u201d y \u201cpodemos identificarnos en muchas situaciones de su vida\u201d, porque con Mar\u00eda, dijo, la primera disc\u00edpula de Jesucristo, \u201cque ha estado y est\u00e1\u201d en nuestros hospitales, en nuestras escuelas, en nuestras casas, trabajos y caminos, \u201cen la formaci\u00f3n de la Patria\u201d, \u201csabemos que no vamos solos\u201d, remarc\u00f3 el Papa.<\/p>\n<p>Dirigi\u00e9ndose a las madres paraguayas el Santo Padre reconoci\u00f3 que tambi\u00e9n ellas, como Mar\u00eda, \u201chan vivido situaciones muy dif\u00edciles\u201d, y que con su ejemplo supieron \u201clevantar un Pa\u00eds derrotado, hundido, sumergido por la guerra\u201d. \u201cDios bendiga a la mujer paraguaya, la m\u00e1s gloriosa de Am\u00e9rica\u201d, reiter\u00f3 el Pont\u00edfice.<\/p>\n<p>Aquel anuncio del \u00c1ngel, \u00abAl\u00e9grate, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb es \u201cun llamado\u201d, explic\u00f3 el Papa, \u201ca no perder la memoria, las ra\u00edces y los muchos testimonios que han recibido de pueblo creyente y jugado por sus luchas\u201d. Y exhortando al pueblo paraguayo a \u201cprimerear en el amor\u201d tal como lo hac\u00eda Jes\u00fas, a ser \u201cportadores de esta fe\u201d y \u201cforjadores de este hoy y ma\u00f1ana paraguayo\u201d, el pont\u00edfice finalmente los invit\u00f3 a repetir todos juntos ante la imagen de Mar\u00eda: \u00aben tu Ed\u00e9n de Caacup\u00e9, es tu pueblo Virgen pura que te da su amor y fe\u00bb.<\/p>\n<p>Texto completo de la homil\u00eda del Papa (versi\u00f3n no oficial)<\/p>\n<p>Estar aqu\u00ed con ustedes es sentirme en casa, a los pies de nuestra Madre, a los pies de nuestra Madre la Virgen de los Milagros de Caacup\u00e9. En un santuario los hijos nos encontramos con nuestra Madre y entre nosotros recordamos que somos hermanos. Es un lugar de fiesta, de encuentro, de familia. Venimos a presentar nuestras necesidades, venimos a agradecer, a pedir perd\u00f3n y a volver a empezar. Cu\u00e1ntos bautismos, cu\u00e1ntas vocaciones sacerdotales y religiosas, cu\u00e1ntos noviazgos y matrimonios nacieron a los pies de nuestra Madre. Cu\u00e1ntas l\u00e1grimas y despedidas. Venimos siempre con nuestra vida, porque ac\u00e1 se est\u00e1 en casa y lo mejor es saber que alguien nos espera.<\/p>\n<p>Como tantas otras veces, hemos venido porque queremos renovar nuestras ganas de vivir la alegr\u00eda del Evangelio.<\/p>\n<p>C\u00f3mo no reconocer que este santuario es parte vital del pueblo paraguayo, de ustedes. As\u00ed lo sienten, as\u00ed lo rezan, as\u00ed lo cantan: \u00abEn tu Ed\u00e9n de Caacup\u00e9, es tu pueblo Virgen pura que te da su amor y fe\u00bb. Y estamos hoy como el Pueblo de Dios a los pies de nuestra Madre a darle nuestro amor y fe.<\/p>\n<p>En el Evangelio acabamos de escuchar el anuncio del \u00c1ngel a Mar\u00eda que le dice: \u00abAl\u00e9grate, llena de gracia. El Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb. Al\u00e9grate, Mar\u00eda, al\u00e9grate. Frente a este saludo, ella, qued\u00f3 desconcertada y se preguntaba qu\u00e9 quer\u00eda decir. No entend\u00eda mucho lo que estaba sucediendo. Pero supo que ven\u00eda de Dios y dijo \u00abs\u00ed\u00bb. Mar\u00eda es la madre del \u00abs\u00ed\u00bb. S\u00ed, al sue\u00f1o de Dios, s\u00ed al proyecto de Dios, s\u00ed a la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Un \u00abs\u00ed\u00bb que, como sabemos, no fue nada f\u00e1cil de vivir. Un \u00abs\u00ed\u00bb que no la llen\u00f3 de privilegios o diferencias, sino que, como le dir\u00e1 Sime\u00f3n en su profec\u00eda: \u00abA ti una espada te va a atravesar el coraz\u00f3n\u00bb (Lc 2,35). Y \u00a1vaya que se lo atraves\u00f3! Por eso la queremos tanto y encontramos en Ella una verdadera Madre que nos ayuda a mantener viva la fe y la esperanza en medio de situaciones complicadas. Siguiendo la profec\u00eda de Sime\u00f3n nos har\u00e1 bien repasar brevemente tres momentos dif\u00edciles en la vida de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>1. Primero: el nacimiento de Jes\u00fas. \u00abNo hab\u00eda un lugar para ellos\u00bb (Lc 2,7). No ten\u00edan una casa, una habitaci\u00f3n para recibir a su hijo. No hab\u00eda espacio para que pudiera dar a luz. Tampoco familia cercana, estaban solos. El \u00fanico lugar disponible era una cueva de animales. Y en su memoria seguramente resonaban las palabras del \u00c1ngel: \u00abAl\u00e9grate Mar\u00eda, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb. Y Ella podr\u00eda haberse preguntado: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ahora?<\/p>\n<p>2. Segundo momento: la huida a Egipto. Tuvieron que irse, exiliarse. Ah\u00ed no s\u00f3lo no ten\u00edan un espacio, ni familia, sino que incluso sus vidas corr\u00edan peligro. Tuvieron que marcharse a tierra extranjera. Fueron migrantes perseguidos por la codicia y la avaricia del emperador. Y ah\u00ed Ella tambi\u00e9n podr\u00eda haberse preguntado: \u00bfY D\u00f3nde est\u00e1 lo que me dijo el \u00c1ngel?<\/p>\n<p>3. Tercer momento: la muerte en la cruz. No debe existir una situaci\u00f3n m\u00e1s dif\u00edcil para una madre que acompa\u00f1ar la muerte de su hijo. Son momentos desgarradores. Ah\u00ed vemos a Mar\u00eda, al pie de la cruz, como toda madre, firme, sin abandonar, acompa\u00f1ando a su Hijo hasta el extremo de la muerte y muerte de cruz. Y all\u00ed tambi\u00e9n podr\u00eda haberse preguntado: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 lo que me dijo el \u00c1ngel? Luego la vemos conteniendo y sosteniendo a los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Contemplamos su vida, y nos sentimos comprendidos, entendidos. Podemos sentarnos a rezar y usar un lenguaje com\u00fan frente a un sinf\u00edn de situaciones que vivimos a diario. Nos podemos identificar en muchas situaciones de su vida. Contarle de nuestras realidades porque Ella las comprende.<\/p>\n<p>Ella es mujer de fe, es la Madre de la Iglesia, ella crey\u00f3. Su vida, es testimonio de que Dios no defrauda, que Dios no abandona a su Pueblo, aunque existan momentos o situaciones que parecen que \u00c9l no est\u00e1. Ella fue la primera disc\u00edpula que acompa\u00f1\u00f3 a su Hijo y sostuvo la esperanza de los ap\u00f3stoles en los momentos dif\u00edciles. Estaban encerrados con no s\u00e9 cu\u00e1ntas llaves, de miedo en el cen\u00e1culo. Fue la mujer que estuvo atenta y supo decir \u2013cuando parec\u00eda que la fiesta y la alegr\u00eda terminaba\u2013: \u00abmir\u00e1 no tienen vino\u00bb (Jn 2,3). Fue la mujer que supo ir y estar con su prima \u00abunos tres meses\u00bb (Lc 1,56) para que no estuviera sola en su parto. Esa es nuestra Madre, as\u00ed de buena, as\u00ed de generosa, as\u00ed de acompa\u00f1adora en nuestra vida.<\/p>\n<p>Y todo esto lo sabemos por el Evangelio, pero tambi\u00e9n sabemos que, en esta tierra, es la Madre que ha estado a nuestro lado en tantas situaciones dif\u00edciles. Este Santuario, guarda, atesora, la memoria de un pueblo que sabe que Mar\u00eda es Madre y que ha estado y est\u00e1 al lado de sus hijos.<\/p>\n<p>Ha estado y est\u00e1 en nuestros hospitales, en nuestras escuelas, en nuestras casas. Ha estado y est\u00e1 en nuestros trabajos y en nuestros caminos. Ha estado y est\u00e1 en las mesas de cada hogar. Ha estado y est\u00e1 en la formaci\u00f3n de la Patria, haci\u00e9ndonos Naci\u00f3n. Siempre con una presencia discreta y silenciosa. En la mirada de una imagen, una estampita o una medalla. Bajo el signo de un rosario, sabemos que no vamos solos, que Ella nos acompa\u00f1a.<\/p>\n<p>Y \u00bfpor qu\u00e9? Y porque Mar\u00eda simplemente quiso estar en medio de su Pueblo, con sus hijos, con su familia. Siguiendo siempre a Jes\u00fas, desde la muchedumbre. Como buena madre no abandon\u00f3 a los suyos, sino por el contrario, siempre se meti\u00f3 donde un hijo pudiera estar necesitando de Ella. Tan s\u00f3lo, porque es Madre.<\/p>\n<p>Una Madre que aprendi\u00f3 a escuchar y a vivir en medio de tantas dificultades de aquel: \u00abNo temas, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb (cf. Lc 1,30). Una madre que contin\u00faa dici\u00e9ndonos: \u00abHagan lo que \u00c9l les diga\u00bb (Jn 2,5). Es su invitaci\u00f3n constante y continua: \u00abHagan lo que \u00c9l les diga\u00bb. No tiene un programa propio, no viene a decirnos nada nuevo, m\u00e1s bien, le gusta estar callada, tan solo su fe acompa\u00f1a nuestra fe.<\/p>\n<p>Y ustedes lo saben, han hecho experiencia de esto que estamos compartiendo. Todos ustedes, todos los paraguayos tienen la memoria viva, tienen la memoria viva de un Pueblo que ha hecho carne estas palabras del Evangelio. Y quisiera referirme de modo especial a ustedes mujeres y madres paraguayas, que con gran valor y abnegaci\u00f3n, han sabido levantar un Pa\u00eds derrotado, hundido, sumergido por una guerra inicua.<\/p>\n<p>Ustedes tienen la memoria, ustedes tienen la gen\u00e9tica de aquellas que reconstruyeron la vida, la fe, la dignidad de su Pueblo, junto a Mar\u00eda. Han vivido situaciones muy pero muy dif\u00edciles, que desde una l\u00f3gica com\u00fan ser\u00eda contraria a toda fe. Ustedes al contrario, impulsadas y sostenidas por la Virgen, siguieron creyentes, inclusive \u00abesperando contra toda esperanza\u00bb (Rm 4,18). Y cuando todo parec\u00eda derrumbarse, junto a Mar\u00eda se dec\u00edan: No temamos, el Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros, est\u00e1 con nuestro Pueblo, con nuestras familias, hagamos lo que \u00c9l nos diga. Y all\u00ed encontraron ayer y encuentran hoy, la fuerza para no dejar que esta tierra se desmadre. Dios bendiga ese tes\u00f3n, Dios bendiga y aliente la fe de ustedes, Dios bendiga a la mujer paraguaya, la m\u00e1s gloriosa de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Como Pueblo, hemos venido a nuestra casa, a la casa de la Patria paraguaya, a escuchar una vez m\u00e1s, esas palabras que tanto bien nos hacen: \u00abAl\u00e9grate, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u00bb. Es un llamado a no perder la memoria, a no perder las ra\u00edces, los muchos testimonios que han recibido de pueblo creyente y jugado por sus luchas. Una fe que se ha hecho vida, una vida que se ha hecho esperanza y una esperanza que las lleva a primerear en la caridad. S\u00ed, al igual que Jes\u00fas, sigan \u2018primereando\u2019 en el amor. Sean ustedes los portadores de esta fe, de esta vida, de esta esperanza. Ustedes paraguayos sean forjadores de este hoy y ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Volviendo a mirar la imagen de Mar\u00eda los invito a decir juntos: \u00aben tu Ed\u00e9n de Caacup\u00e9, es tu pueblo Virgen pura que te da su amor y fe\u00bb. \u00a1Todos juntos! \u00abEn tu Ed\u00e9n de Caacup\u00e9, es tu pueblo Virgen pura que te da su amor y fe\u00bb. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Fuentes: www.news.va<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEstamos hoy como el Pueblo de Dios, a los pies de nuestra Madre a darle nuestro amor y fe\u201d. 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