{"id":9258,"date":"2015-06-18T10:27:04","date_gmt":"2015-06-18T13:27:04","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9258"},"modified":"2015-06-18T10:27:04","modified_gmt":"2015-06-18T13:27:04","slug":"18-de-junio-san-gregorio-barbarigo-obispo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9258","title":{"rendered":"18 de junio: San Gregorio Barbarigo, obispo"},"content":{"rendered":"<p><strong>San Gregorio Barbarigo, obispo<\/strong><\/p>\n<p>En Padua, en el territorio de Venecia, san Gregorio Barbarigo, obispo, que instituy\u00f3 un seminario para cl\u00e9rigos, ense\u00f1\u00f3 el catecismo a los ni\u00f1os en su propio dialecto, celebr\u00f3 un s\u00ednodo, mantuvo coloquios con su clero y abri\u00f3 muchas escuelas, mostr\u00e1ndose liberal con todos y exigente consigo mismo.<\/p>\n<p>Que San Juan XXIII reparase en su grandeza humana, intelectual y espiritual lo dice todo. Su vasta cultura cient\u00edfica y literaria, as\u00ed como el conocimiento de la realidad hist\u00f3rica y eclesial de su tiempo, le permiti\u00f3 abordar con rigor \u00e1reas diversas. Ser pol\u00edglota le facilit\u00f3 holgado acceso a muchas personas.<\/p>\n<p>Pero, por encima de estas y otras muchas cualidades que pose\u00eda, el \u00abpapa bueno\u00bb subray\u00f3 lo esencial: \u00abcultiv\u00f3 ante todo un esp\u00edritu exquisito de santidad aut\u00e9ntica, pur\u00edsima, que le permiti\u00f3 conservar la inocencia bautismal y crecer a\u00f1o tras a\u00f1o en el ejercicio de las virtudes sacerdotales m\u00e1s altas y edificantes [\u2026] una fe que lo puso en guardia contra las sutilezas del quietismo y del galicanismo, una confianza en Dios que le hac\u00eda familiar la elevaci\u00f3n continuada de su esp\u00edritu hacia Jes\u00fas, mediante jaculatorias continuas como dardos de amor, una fortaleza impert\u00e9rrita en circunstancias angustiosas que le hicieron decir con el pu\u00f1o cerrado sobre el pecho: \u2018color de p\u00farpura, color de sangre; y que esto os diga que por la justicia y por el buen derecho de Dios yo estoy dispuesto a sacrificar mi vida\u2019. Una caridad inflamada de padre y de pastor desarrollada en las formas m\u00e1s abundantes y variadas de la entrega de un gran coraz\u00f3n de hombre insigne y de sacerdote venerable\u00bb.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en Venecia el 16 de septiembre de 1625 en el seno de una familia aristocr\u00e1tica de origen d\u00e1lmata. Fue el primog\u00e9nito de cuatro hermanos. Su padre Gianfrancesco era senador de la Rep\u00fablica. Cuando ten\u00eda 6 a\u00f1os perdi\u00f3 a su madre, y aqu\u00e9l se ocup\u00f3 personalmente de que recibiera una esmerada educaci\u00f3n espiritual e intelectual. Hizo de Gregorio un hombre competente, sincero, responsable y fiel. Sembr\u00f3 en su coraz\u00f3n la semilla de la fe incluyendo en su catecismo cotidiano la oraci\u00f3n y la comuni\u00f3n, pr\u00e1cticas que fueron impregnando su vida.<\/p>\n<p>Muy joven ingres\u00f3 en la carrera diplom\u00e1tica. Fue secretario del embajador de Venecia y junto a \u00e9l intervino en 1648 en el Tratado de Wetsfalia integrando el equipo de los que pusieron fin a la guerra de los Treinta A\u00f1os. Su amigo Fabio Chigi, luego pont\u00edfice Alejandro VII, le impuls\u00f3 al sacerdocio. Compart\u00edan la oraci\u00f3n y tambi\u00e9n intercambiaban sus impresiones; estudios y afanes elevados eran tema com\u00fan. Gregorio hu\u00eda de la far\u00e1ndula. Ten\u00eda la oportunidad de ir a teatros, a festivales\u2026, pero eleg\u00eda la lectura de profundas obras como la del jesuita P. Hayneufe. Chigi le obsequi\u00f3 con un ejemplar de la Introducci\u00f3n a la vida devota de san Francisco de Sales record\u00e1ndole que en \u00e9l ambos hallar\u00edan la fuente que estimular\u00eda su voluntad incendiando su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Culminados sus estudios en Padua, como hab\u00edan convenido, fue ordenado sacerdote. Dos meses m\u00e1s tarde, el reci\u00e9n aclamado pont\u00edfice lo llam\u00f3. Puso en sus manos altas misiones, entre otras, ser prelado de la Casa Pontificia. En el transcurso de la epidemia de peste bub\u00f3nica, que caus\u00f3 la muerte a su madre, estuvo al frente del campo de operaciones establecido en el Trast\u00e9vere por indicaci\u00f3n de Alejandro VII. Sin poder evitar el temor que inicialmente le produjo hallarse entre los leprosos, extrajo de la oraci\u00f3n su fortaleza y ejerci\u00f3 una labor admirable. Se desvivi\u00f3 atendiendo a los damnificados y consol\u00f3 a los que perd\u00edan a sus seres queridos, ocup\u00e1ndose incluso de sepultar a los muertos.<\/p>\n<p>En 1657 fue designado obispo de Bergamo. Acept\u00f3 despu\u00e9s de haber oficiado la Santa Misa para dilucidar la voluntad divina al respecto. Al llegar a su nueva sede puso un signo que denotaba su impronta apost\u00f3lica y honestidad evang\u00e9lica. Determin\u00f3 que el dinero destinado a costear su acogida fuese donado \u00edntegramente a los pobres. \u00c9l mismo se desprendi\u00f3 de sus bienes y los reparti\u00f3 entre ellos. Sencillo y extraordinariamente cercano compart\u00eda con los feligreses su fe y viandas en sus domicilios fueran selectos o humildes. Carlos Borromeo, por su celo reformador, y Francisco de Sales por su dulzura fueron modelos que tuvo en cuenta. \u00abTrabajar bien y sufrir el mal es el pan de cada d\u00eda de todos los siervos de Dios, pero sobre todo de los obispos\u00bb, dec\u00eda.<\/p>\n<p>Nuevamente Alejandro VII lo reclam\u00f3 y tuvo que volver a Roma. A toda costa hubiera querido desembarazarse de la misi\u00f3n que le mantuvo all\u00ed un a\u00f1o y regresar a su di\u00f3cesis. Pero en 1664 el papa lo traslad\u00f3 a Padua para ser su obispo. Los feligreses de Bergamo se despidieron con aflicci\u00f3n de quien ya glosaban su santidad. Tambi\u00e9n \u00e9l part\u00eda con un sentimiento de dolor por los \u00abesc\u00e1ndalos\u00bb y debilidades que algunas veces constat\u00f3, sin saber siempre c\u00f3mo afrontarlos debidamente.<\/p>\n<p>Aludiendo a los que estaban presos de estas flaquezas, dec\u00eda: \u00abEstos hermanos son mis angustias, mis males, estas mis l\u00e1grimas\u00bb. En Padua sigui\u00f3 impulsando la formaci\u00f3n de los ni\u00f1os y de los j\u00f3venes, recorri\u00f3 uno por uno todos los recodos de la di\u00f3cesis, cre\u00f3 imprentas a trav\u00e9s de las cuales proporcionaba a la gente lecturas formativas; fue un ap\u00f3stol incansable del Evangelio. All\u00ed complet\u00f3 la reforma del clero y de los fieles emprendida en Bergamo.<\/p>\n<p>Bajo su \u00e9gida pastoral los seminaristas y sacerdotes recibieron una preparaci\u00f3n excepcional. No escatim\u00f3 esfuerzos para que tuviesen los mejores medios materiales, con un nuevo seminario, y humanos recurriendo a expertos profesores de otros lugares. Confi\u00f3 a su amigo el gran duque C\u00f3simo III: \u00abEl seminario es la \u00fanica diversi\u00f3n que encuentro entre las espinas del gobierno episcopal\u00bb.<\/p>\n<p>Fue art\u00edfice de instituciones ben\u00e9ficas, escuelas, y centros para el estudio de idiomas. En 1667 el papa lo nombr\u00f3 cardenal. Dos veces pudo haber sido elegido pont\u00edfice, y en ambas se neg\u00f3. Fue un gran promotor de la fe, de la unidad de las iglesias, y fundador de la Congregaci\u00f3n de los Oblatos de los Santos Prod\u00f3scimo y Antonio, en Padua.<\/p>\n<p>Siempre dijo: \u00abUn obispo no debe saber lo que es el descanso\u00bb; dio fehacientes pruebas de ello. Muri\u00f3 el 17 de junio del a\u00f1o 1697 en Padua. Clemente XIV lo beatific\u00f3 el 6 de junio de 1771. San Juan XXIII lo canoniz\u00f3 el 26 de mayo de 1960.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Gregorio Barbarigo, obispo En Padua, en el territorio de Venecia, san Gregorio Barbarigo, obispo, que instituy\u00f3 un seminario para cl\u00e9rigos, ense\u00f1\u00f3 el catecismo a [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9259,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[166],"tags":[],"class_list":["post-9258","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9258","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9258"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9258\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9260,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9258\/revisions\/9260"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9259"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}