{"id":9222,"date":"2015-06-11T19:18:33","date_gmt":"2015-06-11T22:18:33","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9222"},"modified":"2015-06-12T05:28:20","modified_gmt":"2015-06-12T08:28:20","slug":"13-de-junio-san-antonio-de-padua","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=9222","title":{"rendered":"13 de junio: San Antonio de Padua"},"content":{"rendered":"<p>San Antonio naci\u00f3 en Portugal, pero adquiri\u00f3 el apellido por el que lo conoce el mundo, de la ciudad italiana de Padua, donde muri\u00f3 y donde todav\u00eda se veneran sus reliquias.<\/p>\n<p>Le\u00f3n XIII lo llam\u00f3 &#8220;<strong>el santo de todo el mundo<\/strong>&#8220;, porque su imagen y devoci\u00f3n se encuentran por todas partes.<\/p>\n<p>Llamado &#8220;<strong>Doctor Evang\u00e9lico<\/strong>&#8220;.\u00a0Escribi\u00f3 sermones para todas las fiestas del a\u00f1o<\/p>\n<p>&#8220;<strong>El gran peligro del cristiano es predicar y no practicar, creer pero no vivir de acuerdo con lo que se cree<\/strong>&#8221; -San Antonio<\/p>\n<p>&#8220;Era poderoso en obras y en palabras.\u00a0\u00a0Su cuerpo habitaba esta tierra pero su alma viv\u00eda en el cielo&#8221; -un bi\u00f3grafo de ese tiempo.<\/p>\n<p>Patr\u00f3n de mujeres est\u00e9riles, pobres, viajeros, alba\u00f1iles, panaderos y papeleros. Se le invoca por los objetos perdidos y para pedir un buen esposo\/a.\u00a0 Es verdaderamente extraordinaria su intercesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Vino al mundo en el a\u00f1o 1195 y se llam\u00f3 Fernando de Bulloes y Taveira de Azevedo, nombre que cambi\u00f3 por el de Antonio al ingresar en la orden de Frailes Menores, por la devoci\u00f3n al gran patriarca de los monjes y patrones titulares de la capilla en que recibi\u00f3 el h\u00e1bito franciscano.\u00a0Sus padres, j\u00f3venes miembros de la nobleza de Portugal, dejaron que los cl\u00e9rigos de la Catedral de Lisboa se encargaran de impartir los primeros conocimientos al ni\u00f1o, pero cuando \u00e9ste lleg\u00f3 a la edad de quince a\u00f1os, fue puesto al cuidado de los can\u00f3nigos regulares de San Agust\u00edn, que ten\u00edan su casa cerca de la ciudad.\u00a0Dos a\u00f1os despu\u00e9s, obtuvo permiso para ser trasladado al priorato de Coimbra, por entonces capital de Portugal, a fin de evitar las distracciones que le causaban las constantes visitas de sus amistades.<\/p>\n<p>No le faltaron las pruebas. En la juventud fue atacado duramente por las pasiones sensuales. Pero no se dej\u00f3 vencer y con la ayuda de Dios las domin\u00f3. El se fortalec\u00eda\u00a0visitando al Stmo. Sacramento. Adem\u00e1s desde ni\u00f1o se hab\u00eda consagrado a la Stma. Virgen y a Ella encomendaba su pureza.<\/p>\n<p>Una vez en Coimbra, se dedic\u00f3 por entero a la plegaria y el estudio; gracias a su extraordinaria memoria retentiva, lleg\u00f3 a adquirir, en poco tiempo, los m\u00e1s amplios conocimientos sobre la Biblia.\u00a0En el a\u00f1o de 1220, el rey Don Pedro de Portugal regres\u00f3 de una expedici\u00f3n a Marruecos y trajo consigo las reliquias de los santos frailes-franciscanos que, poco tiempo antes hab\u00edan obtenido all\u00e1 un glorioso martirio.\u00a0Fernando que por entonces hab\u00eda pasado ocho a\u00f1os en Coimbra, se sinti\u00f3 profundamente conmovido a la vista de aquellas reliquias y naci\u00f3 en lo \u00edntimo de su coraz\u00f3n el anhelo de dar la vida por Cristo.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, algunos frailes franciscanos llegaron a hospedarse en el convento de la Santa Cruz, donde estaba Fernando; \u00e9ste les abri\u00f3 su coraz\u00f3n y fue tan empe\u00f1osa su insistencia, que a principio de 1221, se le admiti\u00f3 en la orden.\u00a0Casi inmediatamente despu\u00e9s, se le autoriz\u00f3 para embarcar hacia Marruecos a fin de predicar el Evangelio a los moros.\u00a0Pero no bien lleg\u00f3 a aquellas tierras donde pensaba conquistar la gloria, cuando fue atacado por una grave enfermedad (hidropes\u00eda),que le dej\u00f3 postrado e incapacitado durante varios meses y, a fin de cuentas, fue necesario devolverlo a Europa.\u00a0La nave en que se embarc\u00f3, empujada por fuertes vientos, se desvi\u00f3 y fue a parar en Messina, la capital de Sicilia.\u00a0\u00a0Con grandes penalidades, viaj\u00f3 desde la isla a la ciudad de As\u00eds donde, seg\u00fan le hab\u00edan informado sus hermanos en Sicilia, iba a llevarse a cabo un cap\u00edtulo general.\u00a0Aquella fue la gran asamblea de 1221, el \u00faltimo de los cap\u00edtulos que admiti\u00f3 la participaci\u00f3n de todos los miembros de la orden; estuvo presidido por el hermano El\u00edas como vicario general y\u00a0<a href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/francisco_asis.htm\">San Francisco<\/a>, sentado a sus pies, estaba presente.\u00a0Indudablemente que aquella reuni\u00f3n impresion\u00f3 hondamente al joven fraile portugu\u00e9s.\u00a0Tras la clausura, los hermanos regresaron a los puestos que se les hab\u00edan se\u00f1alado, y Antonio fue a hacerse cargo de la solitaria ermita de San Paolo, cerca de Forli.\u00a0\u00a0Hasta ahora se discute el punto de si, por aquel entonces, Antonio era o no sacerdote; pero lo cierto es que nadie ha puesto en tela de juicio los extraordinarios dones intelectuales y espirituales del joven y enfermizo fraile que nunca hablaba de s\u00ed mismo.\u00a0Cuando no se le ve\u00eda entregado a la oraci\u00f3n en la capilla o en la cueva donde viv\u00eda, estaba al servicio de los otros frailes, ocupado sobre todo en la limpieza de los platos y cacharros, despu\u00e9s del almuerzo comunal.<\/p>\n<p>Mas no estaban destinadas a permanecer ocultas las claras luces de su intelecto.\u00a0Sucedi\u00f3 que al celebrarse una ordenaci\u00f3n en Forli, los candidatos franciscanos y dominicos se reunieron en el convento de los Frailes Menores de aquella ciudad.\u00a0Seguramente a causa de alg\u00fan malentendido, ninguno de los dominicos hab\u00eda acudido ya preparado a pronunciar la acostumbrada alocuci\u00f3n durante la ceremonia y, como ninguno de los franciscanos se sent\u00eda capaz de llenar la brecha, se orden\u00f3 a San Antonio, ah\u00ed presente, que fuese a hablar y que dijese lo que el Esp\u00edritu Santo le inspirara.\u00a0El joven obedeci\u00f3 sin chistar y, desde que abri\u00f3 la boca hasta que termin\u00f3 su improvisado discurso, todos los presentes le escucharon como arrobados, embargados por la emoci\u00f3n y por el asombro, a causa de la elocuencia, el fervor y la sabidur\u00eda de que hizo gala el orador.\u00a0En cuanto el ministro provincial tuvo noticias sobre los talentos desplegados por el joven fraile portugu\u00e9s, lo mand\u00f3 llamar a su solitaria ermita y lo envi\u00f3 a predicar a varias partes de la Romagna, una regi\u00f3n que, por entonces, abarcaba toda la Lombard\u00eda.\u00a0\u00a0En un momento, Antonio pas\u00f3 de la oscuridad a la luz de la fama y obtuvo, sobre todo, resonantes \u00e9xitos en la conversi\u00f3n de los herejes, que abundaban en el norte de Italia, y que, en muchos casos, eran hombres de cierta posici\u00f3n y educaci\u00f3n, a los que se pod\u00eda llegar con argumentos razonables y ejemplos tomados de las Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n, cuando los herejes de R\u00edmini le imped\u00edan al pueblo acudir a sus sermones, San Antonio se fue a la orilla del mar y empez\u00f3 a gritar:\u00a0\u00a0&#8220;Oigan la palabra de Dios, Uds. los pececillos del mar, ya que los pecadores de la tierra no la quieren escuchar&#8221;.\u00a0\u00a0A su llamado acudieron miles y miles de peces que sacud\u00edan la cabeza en se\u00f1al de aprobaci\u00f3n.\u00a0\u00a0Aquel milagro se conoci\u00f3 y conmovi\u00f3 a la ciudad, por lo que los herejes tuvieron que ceder.<\/p>\n<p>A pesar de estar muy enfermo de hidropes\u00eda, San Antonio predicaba los 40 d\u00edas de cuaresma. La gente presionaba para tocarlo y le arrancaban pedazos del h\u00e1bito, hasta el punto que hac\u00eda falta designar un grupo de hombres para protegerlo despu\u00e9s de los sermones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la misi\u00f3n de predicador, se le dio el cargo de lector en teolog\u00eda entre sus hermanos.\u00a0\u00a0Aquella fue la primera vez que un miembro de la Orden Franciscana cumpl\u00eda con aquella funci\u00f3n.\u00a0\u00a0En una carta que, por lo general, se considera como perteneciente a San Francisco, se confirma este nombramiento con las siguientes palabras:\u00a0&#8220;Al muy amado hermano Antonio, el hermano Francisco le saluda en Jesucristo.\u00a0Me complace en extremo que seas t\u00fa el que lea la sagrada teolog\u00eda a los frailes, siempre que esos estudios no afecten al santo esp\u00edritu de plegaria y devoci\u00f3n que est\u00e1 de acuerdo con nuestra regla&#8221;.Sin embargo, se advirti\u00f3 cada vez con mayor claridad que, la verdadera misi\u00f3n del hermano Antonio estaba en el p\u00falpito.\u00a0Por cierto que pose\u00eda todas las cualidades del predicador:\u00a0ciencia, elocuencia, un gran poder de persuasi\u00f3n, un ardiente celo por el bien de las almas y una voz sonora y bien timbrada que llegaba muy lejos.\u00a0\u00a0Por otra parte, se afirmaba que estaba dotado con el poder de obrar milagros y, a pesar de que era de corta estatura y con cierta inclinaci\u00f3n a la corpulencia, pose\u00eda una personalidad extraordinariamente atractiva, casi magn\u00e9tica.\u00a0A veces, bastaba su presencia para que los pecadores cayesen de rodillas a sus pies; parec\u00eda que de su persona irradiaba la santidad.\u00a0A donde quiera que iba, las gentes le segu\u00edan en tropel para escucharle, y con eso hab\u00eda para que los criminales empedernidos, los indiferentes y los herejes, pidiesen confesi\u00f3n.\u00a0Las gentes cerraban sus tiendas, oficinas y talleres para asistir a sus sermones; muchas veces sucedi\u00f3 que algunas mujeres salieron antes del alba o permanecieron toda la noche en la iglesia, para conseguir un lugar cerca del p\u00falpito.\u00a0Con frecuencia, las iglesias eran insuficiente para contener a los enormes auditorios y, para que nadie dejara de o\u00edrle, a menudo predicaba en las plazas p\u00fablicas y en los mercados.\u00a0Poco despu\u00e9s de la muerte de San Francisco, el hermano Antonio fue llamado, probablemente con la intenci\u00f3n de nombrarle ministro provincial de la Emilia o la Romagna.\u00a0En relaci\u00f3n con la actitud que asumi\u00f3 el santo en las disensiones que surgieron en el seno de la orden, los historiadores modernos no dan cr\u00e9dito a la leyenda de que fue Antonio quien encabez\u00f3 el movimiento de oposici\u00f3n al hermano El\u00edas y a cualquier desviaci\u00f3n de la regla original; esos historiadores se\u00f1alan que el propio puesto de lector en teolog\u00eda, creado para \u00e9l, era ya una innovaci\u00f3n.\u00a0M\u00e1s bien parece que, en aquella ocasi\u00f3n, el santo actu\u00f3 como un enviado del cap\u00edtulo general de 1226 ante el Papa, Gregorio IX, para exponerle las cuestiones que hubiesen surgido, a fin de que el Pont\u00edfice manifestara su decisi\u00f3n.\u00a0En aquella oportunidad, Antonio obtuvo del Papa la autorizaci\u00f3n para dejar su puesto de lector y dedicarse exclusivamente a la predicaci\u00f3n.\u00a0El Pont\u00edfice ten\u00eda una elevada opini\u00f3n sobre el hermano Antonio, a quien cierta vez llam\u00f3 &#8220;el Arca de los Testamentos&#8221;, por los extraordinarios conocimientos que ten\u00eda de las Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p>Desde aquel momento, el lugar de residencia de San Antonio fue Padua, una ciudad donde anteriormente hab\u00eda trabajado, donde todos le amaban y veneraban y donde, en mayor grado que en cualquier otra parte, tuvo el privilegio de ver los abundant\u00edsimos frutos de su ministerio.\u00a0\u00a0Porque no solamente escuchaban sus sermones multitudes enormes, sino que \u00e9stos obtuvieron una muy amplia y general reforma de conducta.\u00a0Las ancestrales disputas familiares se arreglaron definitivamente, los prisioneros quedaron en libertad y muchos de los que hab\u00edan obtenido ganancias il\u00edcitas las restituyeron, a veces en p\u00fablico, dejando t\u00edtulos y dineros a los pies de San Antonio, para que \u00e9ste los devolviera a sus leg\u00edtimos due\u00f1os.\u00a0Para beneficio de los pobres, denunci\u00f3 y combati\u00f3 el muy ampliamente practicado vicio de la usura y luch\u00f3 para que las autoridades aprobasen la ley que exim\u00eda de la pena de prisi\u00f3n a los deudores que se manifestasen dispuestos a desprenderse de sus posesiones para pagar a sus acreedores.\u00a0\u00a0Se dice que tambi\u00e9n se enfrent\u00f3 abiertamente con el violento duque Eccelino para exigirle que dejase en libertad a ciertos ciudadanos de Verona que el duque hab\u00eda encarcelado.\u00a0A pesar de que no consigui\u00f3 realizar sus prop\u00f3sitos en favor de los presos, su actitud nos demuestra el respeto y la veneraci\u00f3n de que gozaba, ya que se afirma que el duque le escuch\u00f3 con paciencia y se le permiti\u00f3 partir, sin que nadie le molestara.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de predicar una serie de sermones durante la primavera de 1231, la salud de San Antonio comenz\u00f3 a ceder y se retir\u00f3 a descansar, con otros dos frailes, a los bosques de Camposampiero.\u00a0\u00a0Bien pronto se dio cuenta de que sus d\u00edas estaban contados y entonces pidi\u00f3 que le llevasen a Padua.\u00a0No lleg\u00f3 vivo m\u00e1s que a los aleda\u00f1os de la ciudad.\u00a0\u00a0El 13 de junio de 1231, en la habitaci\u00f3n particular del capell\u00e1n de las Clarisas Pobres de Arcella recibi\u00f3 los \u00faltimos sacramentos.\u00a0Enton\u00f3 un canto a la Stma. Virgen y sonriendo dijo:\u00a0\u00a0&#8220;Veo venir a Nuestro Se\u00f1or&#8221; y muri\u00f3.\u00a0\u00a0Era el 13 de junio de 1231.\u00a0\u00a0La gente recorr\u00eda las calles diciendo:\u00a0&#8220;\u00a1Ha muerto un santo! \u00a1Ha muerto un santo!.Al morir ten\u00eda tan s\u00f3lo treinta y cinco a\u00f1os de edad.\u00a0\u00a0Durante sus funerales se produjeron extraordinarias demostraciones de la honda veneraci\u00f3n que se le ten\u00eda.\u00a0\u00a0Los paduanos han considerado siempre sus reliquias como el tesoro m\u00e1s preciado.<\/p>\n<p>San Antonio fue canonizado antes de que hubiese transcurrido un a\u00f1o de su muerte; en esa ocasi\u00f3n, el Papa Gregorio IX pronunci\u00f3 la ant\u00edfona &#8220;O doctor optime&#8221; en su honor y, de esta manera, se anticip\u00f3 en siete siglos a la fecha del a\u00f1o 1946, cuando el Papa P\u00edo XII declar\u00f3 a San Antonio &#8220;Doctor de la Iglesia&#8221;.<\/p>\n<p>Se le llama el &#8220;<strong>Milagroso San Antonio<\/strong>&#8221; por ser interminable lista de favores y beneficios que ha obtenido del cielo para sus devotos, desde el momento de su muerte.\u00a0 Uno de los milagros mas famosos de su vida es el de la mula: Quiso uno retarle a San Antonio a que probase\u00a0con un milagro que Jes\u00fas est\u00e1 en la Santa Hostia.\u00a0El hombre dej\u00f3 a su mula tres d\u00edas sin comer, y luego cuando la trajo a la puerta del templo le present\u00f3 un bulto de pasto fresco y al otro lado a San Antonio con una Santa Hostia.\u00a0\u00a0La mula dej\u00f3 el pasto y se fue ante la Santa Hostia y se arrodill\u00f3.<\/p>\n<p>Iconograf\u00eda: Por regla general, a partir del siglo XVII, se ha representado a San Antonio con el Ni\u00f1o Jes\u00fas en los brazos; ello se debe a un suceso que tuvo mucha difusi\u00f3n y que ocurri\u00f3 cuando San Antonio estaba de visita en la casa de un amigo.\u00a0En un momento dado, \u00e9ste se asom\u00f3 por la ventana y vio al santo que contemplaba, arrobado, a un ni\u00f1o hermos\u00edsimo y resplandeciente que sosten\u00eda en sus brazos.\u00a0En las representaciones anteriores al siglo XVII aparece San Antonio sin otro distintivo que un libro, s\u00edmbolo de su sabidur\u00eda respecto a las Sagradas Escrituras.\u00a0\u00a0En ocasiones se le represent\u00f3 con un lirio en las manos y tambi\u00e9n junto a una mula que, seg\u00fan la leyenda, se arrodill\u00f3 ante el Sant\u00edsimo Sacramento que mostraba el santo; la actitud de la mula fue el motivo para que su due\u00f1o, un campesino esc\u00e9ptico, creyese en la presencia real.<\/p>\n<p>San Antonio es el patr\u00f3n de los pobres y, ciertas limosnas especiales que se dan para obtener su intercesi\u00f3n, se llama &#8220;<strong>pan de San Antonio<\/strong>&#8220;; esta tradici\u00f3n comenz\u00f3 a practicarse en 1890.\u00a0\u00a0No hay ninguna explicaci\u00f3n satisfactoria sobre el motivo por el que se le invoca para encontrar los objetos perdidos, pero es muy posible que esa devoci\u00f3n est\u00e9 relacionada con un suceso que se relata entre los milagros, en la &#8220;Chronica XXIV Generalium&#8221; (No. 21):\u00a0\u00a0un novicio huy\u00f3 del convento y se llev\u00f3 un valioso salterio que utilizaba San Antonio; el santo or\u00f3 para que fuese recuperado su libro y, al instante, el novicio fugitivo se vio ante una aparici\u00f3n terrible y amenazante que lo oblig\u00f3 a regresar al convento y devolver el libro.<\/p>\n<p>En Padua hay una magn\u00edfica bas\u00edlica donde\u00a0se veneran\u00a0sus restos mortales.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Antonio naci\u00f3 en Portugal, pero adquiri\u00f3 el apellido por el que lo conoce el mundo, de la ciudad italiana de Padua, donde muri\u00f3 y [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9224,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[166],"tags":[],"class_list":["post-9222","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9222"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9222\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9223,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9222\/revisions\/9223"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9224"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}