{"id":2821,"date":"2013-09-17T20:17:33","date_gmt":"2013-09-17T23:17:33","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=2821"},"modified":"2013-10-01T10:33:06","modified_gmt":"2013-10-01T13:33:06","slug":"beatificacion-del-sacerdote-jose-gabriel-brochero","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=2821","title":{"rendered":"Beatificaci\u00f3n del sacerdote Jose Gabriel Brochero"},"content":{"rendered":"<p><em>Compartimos a continuaci\u00f3n con ustedes la homil\u00eda del Cardenal Angelo Amato (prefecto para la congregaci\u00f3n de las causas de los Santos) durante \u00a0la ceremonia de beatificaci\u00f3n del cura Jose Gabriel \u00a0del Rosario Brochero (s\u00e1bado 14 de septiembre del 2013; en Villa Cura Brochero &#8211; Traslasierra &#8211; C\u00f3rdoba) y fotos de algunos miembros de nuestra comunidad diocesana &#8211; entre los que se encontraron nuestro Obispo Mons Sarlinga, sacerdotes, laicos, j\u00f3venes, miembros de la comunidad del seminario San Pedro y \u00a0San Pablo &#8211; que asistieron a esta fiesta de la fe.<\/em><\/p>\n<p><em>El Cardenal Amato \u00a0ley\u00f3 el instrumento del Vaticano a trav\u00e9s del cual se promulg\u00f3 que al \u201cvenerable Siervo de Dios, Jos\u00e9 Gabriel del Rosario Brochero, se lo \u00a0llame beato&#8221; y &#8220;que su fiesta pueda celebrarse cada a\u00f1o el d\u00eda 16 del mes de marzo\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Homil\u00eda\u00a0Cardenal Angelo Amato, SDB<\/strong><\/p>\n<p>Eminencias, Excelencias, Se\u00f1or Nuncio, Autoridades civiles, militares y acad\u00e9micas, queridos amigos:<\/p>\n<p>En primer lugar, saludemos y agradezcamos al Papa Francisco, al Papa llegado a Roma desde esta noble naci\u00f3n para ser ahora, en Cristo, padre de todos los creyentes. Le agradecemos de coraz\u00f3n por el precioso don de la beatificaci\u00f3n del Cura Brochero , una aut\u00e9ntica perla de la santidad argentina, comparable al Santo Cura de Ars. En la Carta Apost\u00f3lica que le\u00edmos hace unos momentos, el Papa Francisco llama al Cura Brochero un \u201csacerdote diocesano, pastor seg\u00fan el coraz\u00f3n de Cristo, ministro fiel del Evangelio, testigo del amor de Cristo hacia los pobres\u201d. Son los rasgos esenciales que retratan a este h\u00e9roe cristiano, sembrador del bien, a manos llenas, en estas tierras argentinas.<br \/>\nEs por este mismo motivo que su beatificaci\u00f3n se convierte en un acontecimiento de suma relevancia tanto en el plano social como religioso, y no s\u00f3lo para la arquidi\u00f3cesis de C\u00f3rdoba y para la di\u00f3cesis de Cruz del Eje, sino para toda la Rep\u00fablica. El Beato Jos\u00e9 Gabriel Brochero fue un verdadero bienhechor del pueblo argentino que, con su apoyo al crecimiento moral y espiritual de los fieles, promovi\u00f3 el progreso de la sociedad y el bienestar de los individuos, de las familias, de la comunidad toda. Ese trabajo profundo en bien de la dignificaci\u00f3n de la persona humana proven\u00eda de su anuncio del Evangelio de Cristo y de su santidad personal, un rasgo que todos reconoc\u00edan en \u00e9l, ya en vida.<br \/>\nEn 1883, por ejemplo, el diario cordob\u00e9s El Interior public\u00f3 una biograf\u00eda del Cura Brochero, a modo de lectura espiritual, para la Semana Santa de ese a\u00f1o. Por su parte, a partir del 1906, la historia de la conversi\u00f3n del gaucho Santos Guayama fue incorporada a los libros de lectura para las escuelas primarias de todo el pa\u00eds.<br \/>\nDespu\u00e9s de su muerte, acaecida en 1914, esta fama se acrecienta a\u00fan m\u00e1s. Una inmensa cantidad de fieles comienza a acudir espont\u00e1neamente a visitar su tumba en busca de ayuda y protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n era este sacerdote y qu\u00e9 fue lo que hizo para ser tan querido y venerado por el pueblo argentino y para que hoy la Iglesia lo beatifique solemnemente?<\/p>\n<p>La respuesta es simple: fue un sacerdote completamente dedicado a las almas. Todo lo que hizo tuvo como horizonte el bien y la santificaci\u00f3n de los fieles, sobre todo de los m\u00e1s necesitados.<br \/>\nLa enorme fecundidad de su apostolado brotaba de su experiencia de Dios. Desde su primera juventud aliment\u00f3 esa relaci\u00f3n, sobre todo con la lectura peri\u00f3dica del evangelio, al punto de saberlo de memoria. No s\u00f3lo en los d\u00edas de fiesta, sino cada d\u00eda predicaba la Palabra de Dios con homil\u00edas bien pensadas y articuladas, preparadas con dedicaci\u00f3n, sin improvisaciones.<br \/>\nSi bien hab\u00eda concluido sus estudios en la Universidad de C\u00f3rdoba obteniendo el t\u00edtulo de Maestro en Filosof\u00eda, su lenguaje era simple, sencillo. Se dirig\u00eda a la gente con palabras y expresiones t\u00edpicas del lugar, que formaban parte del modo de hablar popular, para que sus fieles pudiesen comprender f\u00e1cilmente lo que les dec\u00eda. Este lenguaje coloquial, nada acad\u00e9mico, ten\u00eda una precisa intencionalidad pastoral: posibilitar que tambi\u00e9n las personas m\u00e1s humildes y sin cultura \u2013 pero que comprend\u00edan la originalidad de su vocabulario serrano \u2013 se abrieran al mensaje del Evangelio. Nuestro Beato era un verdadero comunicador. Su predicaci\u00f3n despertaba alegr\u00eda, esperanza, entusiasmo. Tocaba los corazones convirtiendo, incluso, a los pecadores m\u00e1s empedernidos. Si bien a primera vista pod\u00eda dar la impresi\u00f3n de ser algo tosco, al conocerlo personalmente y ver la coherencia perfecta entre su vida y las ense\u00f1anzas evang\u00e9licas, se descubr\u00eda enseguida la nobleza humana y la riqueza espiritual de su persona.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 predicaba nuestro Beato?<\/p>\n<p>Predicaba el amor ilimitado de Dios manifestado en Cristo Jes\u00fas, el Hijo de Dios encarnado. Fuertemente compenetrado de la espiritualidad de San Ignacio de Loyola, el Cura Brochero se transform\u00f3 en un difusor y promotor del Reino de Dios, en un abanderado de Cristo. El estilo evangelizador brocheriano est\u00e1 caracterizado por los Ejercicios Espirituales, que sol\u00eda llamar \u2018ba\u00f1os del alma\u2019, escuela de virtudes y muerte de los vicios.<br \/>\nEl Cura Brochero estaba convencido de la eficacia de los ejercicios espirituales como instrumento para comunicar a la inteligencia la luz de la verdad divina y para que la gracia triunfe en los corazones, a\u00fan en los m\u00e1s rebeldes. Por ello organizaba continuamente turnos de ejercicios, frecuentados por un n\u00famero de fieles cada vez mayor. El Cura Brochero predicaba, confesaba, dirig\u00eda, asist\u00eda a los participantes dedic\u00e1ndose enteramente a ellos. De este modo, los ejercicios espirituales se convirtieron en fermento renovador de vida evang\u00e9lica en el coraz\u00f3n de los fieles, en un camino para su transformaci\u00f3n profunda.<br \/>\nAdem\u00e1s de predicador y catequista, Brochero fue un hombre de oraci\u00f3n, de misa diaria, profundamente devoto de la Virgen Mar\u00eda a quien le dedicaba el rezo del Santo Rosario. De esta uni\u00f3n con Dios brotaba la fortaleza con la que super\u00f3 las numerosas pruebas de su ministerio sacerdotal, no s\u00f3lo las cr\u00edticas y la adversidad, sino tambi\u00e9n las enfermedades y la lepra. El misterio del dolor fue superado desde el misterio del amor.<\/p>\n<p>La caracter\u00edstica m\u00e1s relevante de la santidad de nuestro Beato fue la caridad frente a los m\u00e1s necesitados. Confiando en la providencia divina, el coraz\u00f3n del Cura Brochero se abr\u00eda para abrazar a los indigentes con una inmensa caridad pastoral. Se olvidaba de s\u00ed mismo para hacerse todo para todos. Sal\u00eda a caballo con el fin de llegar a los lugares m\u00e1s remotos con la Palabra de Dios y la esperanza de la fe. Se lo recuerda sereno, alegre, sincero, dedicado a los dem\u00e1s, un hijo de su pueblo consagrado totalmente a su pueblo. Si embargo, no por eso dej\u00f3 de ser, al mismo tiempo, amigo de ricos y arist\u00f3cratas, muchos de los cuales eran sus colaboradores en las obras de caridad que emprend\u00eda, como la construcci\u00f3n de iglesias, albergues y asilos, escuelas y talleres.<br \/>\nLas palabras fueron acompa\u00f1adas con el ejemplo. Brochero era el primero en poner manos a la obra, en acarrear piedras, en cavar la tierra. Sufr\u00eda viendo que los ni\u00f1os dejaban de ir a la escuela para dedicarse a trabajar. Un d\u00eda se detuvo en el camino frente a un grupo de campesinos y, sin apearse del caballo, los encar\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 hacen con esos pobres chicos, ah\u00ed, en lugar de mandarlos a la escuela? Vamos, ll\u00e9venlos, para que sean menos ignorantes que yo y que ustedes\u201d.<br \/>\nLos fieles sent\u00edan que era uno de ellos, lo amaban y lo segu\u00edan. Su caridad pastoral generaba comuni\u00f3n. Era un pastor y un padre para todos. Pero sus predilectos fueron los pobres, los enfermos, los peque\u00f1os. Se encargaba de conseguirles alimentos, ropa, de asistirlos de acuerdo a sus posibilidades. Durante una epidemia de c\u00f3lera, nuestro Beato no se alej\u00f3 del lugar para evitar el peligro de contagio, se qued\u00f3 confortando a los enfermos con los sacramentos y aliviando sus necesidades con alimentos y suministros m\u00e9dicos. Una sobrina de nuestro Beato recuerda que hab\u00eda un leproso que no aceptaba su enfermedad, que blasfemaba y echaba, con muy malos modos, a cualquiera que se le acercase. S\u00f3lo Brochero pod\u00eda aproximarse a \u00e9l, acostarlo, darle de comer, lavarlo, matear juntos. Es probable que haya sido el contacto con este enfermo la v\u00eda por la cual contrajo, \u00e9l mismo, la enfermedad.<\/p>\n<p>Se preocupaba de manera especial de quienes iban por mal camino y de los presos. Se cuenta que un d\u00eda mont\u00f3 la mula para internarse en medio del bosque en busca de un peligroso bandido. Apenas lo ve, lo invita a participar de los ejercicios espirituales. El malviviente le responde con insultos y amenazas. Pero el Cura Brochero, sin perder la calma, saca una estampa de Jes\u00fas y le dice: \u201cNo soy yo; es \u00c9l quien te invita\u201d. El bandido se tranquiliza, empieza a conversar con el sacerdote y, al final, acepta la invitaci\u00f3n. Los testigos de aquella \u00e9poca concluyen afirmando que hoy es un ciudadano decente y un esposo irreprensible.<br \/>\nYa hicimos una referencia a otro malviviente, Santos Guayama. Fue convertido por la influencia del Cura, que le habl\u00f3 del coraz\u00f3n misericordioso de Dios para con los pecadores m\u00e1s empedernidos. Nuestro Beato se hizo amigo de Santos, le mand\u00f3 una medalla con la imagen de Cristo para llevarla al cuello, le envi\u00f3 una foto suya con una dedicatoria. Incluso se dirigi\u00f3 a las autoridades judiciales, si bien en vano, para implorar que el gaucho arrepentido recibiera gracia. Santos Guayama fue encarcelado y luego fusilado, para desconsuelo de nuestro Beato, sin que se le hiciera un proceso judicial.<\/p>\n<p>Al comienzo dije que el Cura fue un verdadero benefactor de la humanidad. Su caridad pastoral, de hecho, ten\u00eda como horizonte la promoci\u00f3n integral de los fieles. De ah\u00ed que se dedicara a edificar escuelas para la instrucci\u00f3n de los j\u00f3venes, a abrir calles, a construir canales de irrigaci\u00f3n. Logr\u00f3 que la extensi\u00f3n de las v\u00edas ferroviarias llegara hasta el pueblo y que se construyera una oficina de Correo Postal. El desarrollo social fue para \u00e9l tan importante como el bienestar espiritual. Se preocupaba de que los trabajadores recibieran el salario justo, de implorar gracia para algunos prisioneros. Para sostener estas iniciativas, extend\u00eda su mano solicitando la colaboraci\u00f3n de aquellos que pudiesen prest\u00e1rsela, sobre todo de los gobernantes y de las personas con mayores recursos econ\u00f3micos. Las obras sociales que llev\u00f3 adelante tuvieron siempre como finalidad que la vida de sus fieles fuese m\u00e1s digna y m\u00e1s humana.<br \/>\nTambi\u00e9n cultivaba la gentileza de agradecer a sus benefactores a trav\u00e9s de cartas, de visitas personales, con el obsequio de algunos productos de la zona, con palabras que siempre expresaban gratitud y reconocimiento. Para este fin, y tambi\u00e9n para estimular la generosidad, publicaba regularmente en los diarios los nombres y las donaciones recibidas.<br \/>\nLos fieles no permanec\u00edan insensibles frente a las muestras concretas de su caridad. Un d\u00eda recibi\u00f3 de regalo una medallita artesanal en la cual estaban grabadas, de un lado, las palabras Evangelio, Escuelas, Calles mientras que en su reverso estaba escrito Las damas de San Alberto al Cura Brochero. Este gesto tan simple lo conmovi\u00f3 de tal modo que la colg\u00f3 a la cadena de su reloj, llev\u00e1ndola consigo hasta su muerte.<\/p>\n<p>Nuestro Beato era magn\u00e1nimo, paciente, incansable, tenaz y perseverante cuando se trataba de esparcir la semilla de la Palabra de Dios entre sus fieles. Fue un verdadero sacerdote seg\u00fan el coraz\u00f3n de Cristo. Amaba a los enemigos, perdonaba las ofensas. Un d\u00eda fue a visitar al Doctor L\u00e1inez, un famoso anticlerical que hab\u00eda fundado escuelas en las que estaba prohibida la ense\u00f1anza religiosa. Al entrar a su oficina lo salud\u00f3 diciendo: \u201c\u00bfUsted es el Doctor L\u00e1inez, el enemigo de nosotros, los curas?\u201d \u201c\u00bfY Usted es el Se\u00f1or Brochero?\u201d Luego de esta presentaci\u00f3n tan sincera se abrazaron mutuamente y se hicieron amigos.<br \/>\nLa bondad de nuestro Beato era capaz de aplacar cualquier enemistad. En otra oportunidad, estando con el Se\u00f1or Guillermo Molina, fue expulsado de su casa con muy malos modos en raz\u00f3n de una divergencia de opiniones. Con mucha humildad el Cura Brochero regres\u00f3 al d\u00eda siguiente y, arrodill\u00e1ndose, pidi\u00f3 perd\u00f3n. Molina le respondi\u00f3, confundido, que era \u00e9l quien deb\u00eda disculparse.<br \/>\nEsa misma humildad lo llev\u00f3 a rechazar la posibilidad de ser propuesto como obispo de C\u00f3rdoba, alegando como raz\u00f3n su ignorancia, su falta de tino y la carencia de virtudes.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a el Cura Brochero con su vida de santidad y con su apostolado caritativo?<\/p>\n<p>En primer lugar, nos recuerda que la santidad es tarea de todo bautizado. Todos, sea cual fuera el estado de vida en el cual vivimos, debemos santificarnos. San Juan Bosco invitaba permanentemente a sus muchachos a hacerse santos. En la Bas\u00edlica de San Pedro, en el Vaticano, hay una gran estatua de Don Bosco con dos de sus disc\u00edpulos santos: el italiano San Domingo Savio y el Beato argentino Ceferino Namuncur\u00e1, hijo de un cacique mapuche.<br \/>\nHoy, la Iglesia y el mundo tienen una urgente necesidad de santos: en la familia, en los medios de comunicaci\u00f3n, en la educaci\u00f3n, en la pol\u00edtica, en la econom\u00eda. Los santos son promotores del verdadero bienestar social y humanizadores del progreso.<br \/>\nDe modo particular, el Cura Brochero les dirige una palabra a sus hermanos en el sacerdocio. \u00c8l ten\u00eda una caridad especial para con ellos, un amor que se manifestaba en su exhortaciones a la oraci\u00f3n, a la predicaci\u00f3n, a la observancia de la confesi\u00f3n semanal y al cultivo de una actitud misericordiosa para con los fieles, sobre todo para con los penitentes.<br \/>\nEl Beato Brochero les recuerda a los sacerdotes tres consignas. En primer lugar, la constancia en el ministerio de la Sagrada Doctrina, en el ejercicio generoso de regalar a todos la Palabra de Dios. El Papa Francisco dijo recientemente a los sacerdotes: \u201cLean y mediten asiduamente la Palabra del Se\u00f1or para, creyendo aquello que han le\u00eddo, ense\u00f1en lo que han cre\u00eddo y practiquen lo que han ense\u00f1ado\u201d.<br \/>\nEn segundo lugar, no cansarse de ser misericordioso, rezando, celebrando, adorando, perdonando. La celebraci\u00f3n de los Sacramentos y la oraci\u00f3n de alabanza y s\u00faplica, hecha por los sacerdotes, es la voz del pueblo de Dios y de la humanidad toda.<br \/>\nEn tercer lugar, ejercitar con alegr\u00eda el ministerio sacerdotal de Cristo: es en esta alegr\u00eda donde florece la caridad y la santidad. El Beato Brochero siempre estaba sereno, alegre.<\/p>\n<p>Queridos fieles, la presente celebraci\u00f3n es tan s\u00f3lo un comienzo para conocer al Cura Brochero, a este sacerdote santo. Sigamos admir\u00e1ndolo, imit\u00e1ndolo y, sobre todo, confi\u00e9monos a su intercesi\u00f3n pidiendo por nuestras necesidades materiales y espirituales.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartimos a continuaci\u00f3n con ustedes la homil\u00eda del Cardenal Angelo Amato (prefecto para la congregaci\u00f3n de las causas de los Santos) durante \u00a0la ceremonia de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2827,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2821","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticiasdiocesanas"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2821","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2821"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2821\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2858,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2821\/revisions\/2858"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2827"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2821"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2821"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2821"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}