{"id":13031,"date":"2016-10-04T21:09:09","date_gmt":"2016-10-05T00:09:09","guid":{"rendered":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=13031"},"modified":"2016-10-04T21:09:09","modified_gmt":"2016-10-05T00:09:09","slug":"4-de-octubre-san-francisco-de-asis","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/?p=13031","title":{"rendered":"4 de octubre: San Francisco de Asis"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Asis.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-13032 aligncenter\" src=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Asis-300x111.jpg\" alt=\"asis\" width=\"300\" height=\"111\" srcset=\"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Asis-300x111.jpg 300w, http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/Asis.jpg 853w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicen que a San Francisco lo declar\u00f3 santo el pueblo, antes de que el Sumo Pont\u00edfice le concediera ese honor, y que si se hace una votaci\u00f3n entre los cristianos (a\u00fan entre los protestantes) todos est\u00e1n de acuerdo en declarar que es un verdadero santo. Todos, aun los no cat\u00f3licos, lo quieren y lo estiman.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Panorama de As\u00edsNaci\u00f3 en As\u00eds (Italia) en 1182. Su madre se llamaba Pica y fue sumamente estimada por \u00e9l durante toda su vida. Su padre era Pedro Bernardone, un hombre muy admirador y amigo de Francia, por la cual le puso el nombre de Francisco, que significa: &#8220;el peque\u00f1o francesito&#8221;. Cuando joven a Francisco lo que le agradaba era asistir a fiestas, paseos y reuniones con mucha m\u00fasica. Su padre ten\u00eda uno de los mejores almacenes de ropa en la ciudad, y al muchacho le sobraba el dinero. Los negocios y el estudio no le llamaban la atenci\u00f3n. Pero ten\u00eda la cualidad de no negar un favor o una ayuda a un pobre siempre que pudiera hacerlo. Ten\u00eda veinte a\u00f1os cuando hubo una guerra entre As\u00eds y la ciudad de Perugia. Francisco sali\u00f3 a combatir por su ciudad, y cay\u00f3 prisionero de los enemigos. La prisi\u00f3n dur\u00f3 un a\u00f1o, tiempo que \u00e9l aprovech\u00f3 para meditar y pensar seriamente en la vida. Al salir de la prisi\u00f3n se incorpor\u00f3 otra vez en el ej\u00e9rcito de su ciudad, y se fue a combatir a los enemigos. Se compr\u00f3 una armadura sumamente elegante y el mejor caballo que encontr\u00f3. Pero por el camino se le present\u00f3 un pobre militar que no ten\u00eda con qu\u00e9 comprar armadura ni caballer\u00eda, y Francisco, conmovido, le regal\u00f3 todo su lujoso equipo militar. Esa noche en sue\u00f1os sinti\u00f3 que le presentaban en cambio de lo que \u00e9l hab\u00eda obsequiado, unas armaduras mejores para enfrentarse a los enemigos del esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estatua de San FranciscoFrancisco no lleg\u00f3 al campo de batalla porque se enferm\u00f3 y en plena enfermedad oy\u00f3 que una voz del cielo le dec\u00eda: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 dedicarse a servir a los jornaleros, en vez de consagrarse a servir al Jefe Supremo de todos?&#8221;. Entonces se volvi\u00f3 a su ciudad, pero ya no a divertirse y parrandear sino a meditar en serio acerca de su futuro. La gente al verlo tan silencioso y meditabundo comentaba que Francisco probablemente estaba enamorado. \u00c9l comentaba: &#8220;S\u00ed, estoy enamorado y es de la novia m\u00e1s fiel y m\u00e1s pura y santificadora que existe&#8221;. Los dem\u00e1s no sab\u00edan de qui\u00e9n se trataba, pero \u00e9l s\u00ed sab\u00eda muy bien que se estaba enamorando de la pobreza, o sea de una manera de vivir que fuera lo m\u00e1s parecida posible al modo totalmente pobre como vivi\u00f3 Jes\u00fas. Y se fue convenciendo de que deb\u00eda vender todos sus bienes y darlos a los pobres. Paseando un d\u00eda por el campo encontr\u00f3 a un leproso lleno de llagas y sinti\u00f3 un gran asco hacia \u00e9l. Pero sinti\u00f3 tambi\u00e9n una inspiraci\u00f3n divina que le dec\u00eda que si no obramos contra nuestros instintos nunca seremos santos. Entonces se acerc\u00f3 al leproso, y venciendo la espantosa repugnancia que sent\u00eda, le bes\u00f3 las llagas. Desde que hizo ese acto heroico logr\u00f3 conseguir de Dios una gran fuerza para dominar sus instintos y poder sacrificarse siempre a favor de los dem\u00e1s. Desde aquel d\u00eda empez\u00f3 a visitar a los enfermos en los hospitales y a los pobres. Y les regalaba cuanto llevaba consigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, rezando ante un crucifijo en la iglesia de San Dami\u00e1n, le pareci\u00f3 o\u00edr que Cristo le dec\u00eda tres veces: &#8220;Francisco, tienes que reparar mi casa, porque est\u00e1 en ruinas&#8221;. \u00c9l crey\u00f3 que Jes\u00fas le mandaba arreglar las paredes de la iglesia de San Dami\u00e1n, que estaban muy deterioradas, y se fue a su casa y vendi\u00f3 su caballo y una buena cantidad de telas del almac\u00e9n de su padre y le trajo dinero al Padre Capell\u00e1n de San Dami\u00e1n, pidi\u00e9ndole que lo dejara quedarse all\u00ed ayud\u00e1ndole a reparar esa construcci\u00f3n que estaba en ruinas. El sacerdote le dijo que le aceptaba el quedarse all\u00ed, pero que el dinero no se lo aceptaba (le ten\u00eda temor a la dura reacci\u00f3n que iba a tener su padre, Pedro Bernardone) Francisco dej\u00f3 el dinero en una ventana, y al saber que su padre enfurecido ven\u00eda a castigarlo, se escondi\u00f3 prudentemente. Pedro Bernardone demand\u00f3 a su hijo Francisco ante el obispo declarando que lo desheredaba y que ten\u00eda que devolverle el dinero conseguido con las telas que hab\u00eda vendido. El prelado devolvi\u00f3 el dinero al airado pap\u00e1, y Francisco, despoj\u00e1ndose de su camisa, de su saco y de su manto, los entreg\u00f3 a su padre dici\u00e9ndole: &#8220;Hasta ahora he sido el hijo de Pedro Bernardone. De hoy en adelante podr\u00e9 decir: Padrenuestro que est\u00e1s en los cielos&#8221;. El Sr. Obispo le regal\u00f3 el vestido de uno de sus trabajadores del campo: una sencilla t\u00fanica, de tela ordinaria, amarrada en la cintura con un cord\u00f3n. Francisco traz\u00f3 una cruz con tiza, sobre su nueva t\u00fanica, y con \u00e9sta vestir\u00e1 y pasar\u00e1 el resto de su vida. Ese ser\u00e1 el h\u00e1bito de sus religiosos despu\u00e9s: el vestido de un campesino pobre, de un sencillo obrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se fue por los campos orando y cantando. Unos guerrilleros lo encontraron y le dijeron: &#8220;\u00bfUsted qui\u00e9n es? \u2013 \u00c9l respondi\u00f3: &#8211; Yo soy el heraldo o mensajero del gran Rey&#8221;. Los otros no entendieron qu\u00e9 les quer\u00eda decir con esto y en cambio de su respuesta le dieron una paliza. \u00c9l sigui\u00f3 lo mismo de contento, cantando y rezando a Dios. Despu\u00e9s volvi\u00f3 a As\u00eds a dedicarse a levantar y reconstruir la iglesita de San Dami\u00e1n. Y para ello empez\u00f3 a recorrer las calles pidiendo limosna. La gente que antes lo hab\u00eda visto rico y elegante y ahora lo encontraba pidiendo limosna y vestido tan pobremente, se burlaba de \u00e9l. Pero consigui\u00f3 con qu\u00e9 reconstruir el peque\u00f1o templo. La Porci\u00fancula. Este nombre es querid\u00edsimo para los franciscanos de todo el mundo, porque en la capilla llamada as\u00ed fue donde Fracisco empez\u00f3 su comunidad. Porci\u00fancula significa &#8220;peque\u00f1o terreno&#8221;. Era una finquita chiquita con una capillita en ruinas. Estaba a 4 kil\u00f3metros de As\u00eds. Los padres Benedictinos le dieron permiso de irse a vivir all\u00e1, y a nuestro santo le agradaba el sitio por lo pac\u00edfico y solitario y porque la capilla estaba dedicada a la Sma. Virgen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misa de la fiesta del ap\u00f3stol San Mat\u00edas, el cielo le mostr\u00f3 lo que esperaba de \u00e9l. Y fue por medio del evangelio de ese d\u00eda, que es el programa que Cristo dio a sus ap\u00f3stoles cuando los envi\u00f3 a predicar. Dice as\u00ed: &#8220;Vayan a proclamar que el Reino de los cielos est\u00e1 cerca. No lleven dinero ni sandalias, ni doble vestido para cambiarse. Gratis han recibido, den tambi\u00e9n gratuitamente&#8221;. Francisco tom\u00f3 esto a la letra y se propuso dedicarse al apostolado, pero en medio de la pobreza m\u00e1s estricta. Cuenta San Buenaventura que se encontr\u00f3 con el santo un hombre a quien un c\u00e1ncer le hab\u00eda desfigurado horriblemente la cara. El otro intent\u00f3 arrodillarse a sus pies, pero Francisco se lo impidi\u00f3 y le dio un beso en la cara, y el enfermo qued\u00f3 instant\u00e1neamente curado. Y la gente dec\u00eda: &#8220;No se sabe qu\u00e9 admirar m\u00e1s, si el beso o el milagro&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero que se le uni\u00f3 en su vida de apostolado fue Bernardo de Quintavalle, un rico comerciante de As\u00eds, el cual invitaba con frecuencia a Francisco a su casa y por la noche se hac\u00eda el dormido y ve\u00eda que el santo se levantaba y empleaba muchas horas dedicado a la oraci\u00f3n repitiendo: &#8220;mi Dios y mi todo&#8221;. Le pidi\u00f3 que lo admitiera como su disc\u00edpulo, vendi\u00f3 todos sus bienes y los dio a los pobres y se fue a acompa\u00f1arlo a la Porci\u00fancula. El segundo compa\u00f1ero fue Pedro de Cattaneo, can\u00f3nigo de la catedral de As\u00eds. El tercero, fue Fray Gil, c\u00e9lebre por su sencillez. Cuando ya Francisco ten\u00eda 12 compa\u00f1eros se fueron a Roma a pedirle al Papa que aprobara su comunidad. Viajaron a pie, cantando y rezando, llenos de felicidad, y viviendo de las limosnas que la gente les daba. En Roma no quer\u00edan aprobar esta comunidad porque les parec\u00eda demasiado r\u00edgida en cuanto a pobreza, pero al fin un cardenal dijo: &#8220;No les podemos prohibir que vivan como lo mand\u00f3 Cristo en el evangelio&#8221;. Recibieron la aprobaci\u00f3n, y se volvieron a As\u00eds a vivir en pobreza, en oraci\u00f3n, en santa alegr\u00eda y gran fraternidad, junto a la iglesia de la Porci\u00fancula. Dicen que Inocencio III vio en sue\u00f1os que la Iglesia de Roma estaba a punto de derrumbarse y que aparec\u00edan dos hombres a ponerle el hombro e impedir que se derrumbara. El uno era San Francisco, fundador de los franciscanos, y el otro, Santo Domingo, fundador de los dominicos. Desde entonces el Papa se propuso aprobar estas comunidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Francisco lo atacaban a veces terribles tentaciones impuras. Para vencer las pasiones de su cuerpo, tuvo alguna vez que revolcarse entre espinas. \u00c9l pod\u00eda repetir lo del santo antiguo: &#8220;trato duramente a mi cuerpo, porque \u00e9l trata muy duramente a mi alma&#8221;.<br \/>\nClara, una joven muy santa de As\u00eds, se entusiasm\u00f3 por esa vida de pobreza, oraci\u00f3n y santa alegr\u00eda que llevaban los seguidores de Francisco, y abandonando su familia huy\u00f3 a hacerse moja seg\u00fan su sabia direcci\u00f3n. Con santa Clara fund\u00f3 \u00e9l las hermanas clarisas, que tienen hoy conventos en todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco ten\u00eda la rara cualidad de hacerse querer de los animales. Las golondrinas le segu\u00edan en bandadas y formaban una cruz, por encima de donde \u00e9l predicaba. Cuando estaba solo en el monte una mirla ven\u00eda a despertarlo con su canto cuando era la hora de la oraci\u00f3n de la medianoche. Pero si el santo estaba enfermo, el animalillo no lo despertaba. Un conejito lo sigui\u00f3 por alg\u00fan tiempo, con gran cari\u00f1o. Dicen que un lobo feroz le obedeci\u00f3 cuando el santo le pidi\u00f3 que dejara de atacar a la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco se retir\u00f3 por 40 d\u00edas al Monte Alvernia a meditar, y tanto pens\u00f3 en las heridas de Cristo, que a \u00e9l tambi\u00e9n se le formaron las mismas heridas en las manos, en los pies y en el costado. Los seguidores de San Francisco llegaron a ser tan numerosos, que en el a\u00f1o 1219, en una reuni\u00f3n general llamado &#8220;El Cap\u00edtulo de las esteras&#8221;, se reunieron en As\u00eds m\u00e1s de cinco mil franciscanos. Al santo le emocionaba mucho ver que en todas partes aparec\u00edan vocaciones y que de las m\u00e1s diversas regiones le ped\u00edan que les enviara sus disc\u00edpulos tan fervorosos a que predicaran. \u00c9l les insist\u00eda en que amaran much\u00edsimo a Jesucristo y a la Santa Iglesia Cat\u00f3lica, y que vivieran con el mayor desprendimiento posible hacia los bienes materiales, y no se cansaba de recomendarles que cumplieran lo m\u00e1s exactamente posible todo lo que manda el santo evangelio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco recorr\u00eda campos y pueblos invitando a la gente a amar m\u00e1s a Jesucristo, y repet\u00eda siempre: &#8220;El Amor no es amado&#8221;. Las gentes le escuchaban con especial cari\u00f1o y se admiraban de lo mucho que sus palabras influ\u00edan en los corazones para entusiasmarlos por Cristo y su religi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dispuso ir a Egipto a evangelizar al sult\u00e1n y a los mahometanos. Pero ni el jefe musulm\u00e1n ni sus fan\u00e1ticos seguidores quisieron aceptar sus mensajes. Entonces se fue a Tierra Santa a visitar en devota peregrinaci\u00f3n los Santos Lugares donde Jes\u00fas naci\u00f3, vivi\u00f3 y muri\u00f3: Bel\u00e9n, Nazaret, Jerusal\u00e9n, etc. En recuerdo de esta piadosa visita suya los franciscanos est\u00e1n encargados desde hace siglos de custodiar los Santos Lugares de Tierra Santa. Por no cuidarse bien de las client\u00edsimas arenas del desierto de Egipto se enferm\u00f3 de los ojos y cuando muri\u00f3 estaba casi completamente ciego. Un sufrimiento m\u00e1s que el Se\u00f1or le permit\u00eda para que ganara m\u00e1s premios para el cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Francisco, que era un verdadero poeta y le encantaba recorrer los campos cantando bellas canciones, compuso un himno a las criaturas, en el cual alaba a Dios por el sol, y la luna, la tierra y las estrellas, el fuego y el viento, el agua y la vegetaci\u00f3n. &#8220;Alabado sea mi Se\u00f1or por el hermano sol y la madre tierra, y por los que saben perdonar&#8221;, etc. Le agradaba mucho cantarlo y hacerlo aprender a los dem\u00e1s y poco antes de morir hizo que sus amigos lo cantaran en su presencia. Su saludo era &#8220;Paz y bien&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando s\u00f3lo ten\u00eda 44 a\u00f1os sinti\u00f3 que le llegaba la hora de partir a la eternidad. Dejaba fundada la comunidad de Franciscanos, y la de hermanas Clarisas. Con esto contribuy\u00f3 enormemente a enfervorizar la Iglesia Cat\u00f3lica y a extender la religi\u00f3n de Cristo por todos los pa\u00edses del mundo. Los seguidores de San Francisco (franciscanos, capuchinos, clarisas, etc.) son el grupo religioso m\u00e1s numeroso que existe en la Iglesia Cat\u00f3lica. El 3 de octubre de 1226, acostado en el duro suelo, cubierto con un h\u00e1bito que le hab\u00edan prestado de limosna, y pidiendo a sus seguidores que se amen siempre como Cristo los ha amado, muri\u00f3 como hab\u00eda vivido: lleno de alegr\u00eda, de paz y de amor a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando apenas hab\u00edan transcurrido dos a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, el Sumo Pont\u00edfice lo declar\u00f3 santo y en todos los pa\u00edses de la tierra se venera y se admira a este hombre sencillo y bueno que pas\u00f3 por el mundo ense\u00f1ando a amar la naturaleza y a vivir desprendido de los bienes materiales y enamorados de nuestra buen Dios. Fue \u00e9l quien populariz\u00f3 la costumbre de hacer pesebres para Navidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: EWTN<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dicen que a San Francisco lo declar\u00f3 santo el pueblo, antes de que el Sumo Pont\u00edfice le concediera ese honor, y que si se hace [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13032,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,166],"tags":[],"class_list":["post-13031","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticiasdiocesanas","category-santoral"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13031"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13033,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13031\/revisions\/13033"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13032"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/obispadodezaratecampana.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}